Mensajera del Señor

Capítulo 15

Instrucciones y Predicciones Oportunas

"Cuando un profeta anuncia prosperidad, solamente si se cumplen sus palabras se comprueba que realmente el Señor lo envió" (Jer. 28:9,V. Popular).

Los profetas no siempre son conscientes del tiempo al cual se aplican las visiones. Mientras estaba en Australia, Elena de White le escribió a un ministro, reprobándolo por violar el séptimo mandamiento. El ministro, perplejo por el testimonio porque no había cometido actos adúlteros, acudió a W. C. White para pedir una explicación. El pastor White le recordó que los hombres pueden trazar distinciones menudas en esta área pero que Dios mira el corazón. Al cabo de seis meses, este pastor fue despedido del ministerio por causa del problema por el cual la Sra. White lo había reprobado. 2

También al estar en Australia se le mostró a la Hna. White "un edificio grande en Chicago... esmeradamente amueblado". Ella estaba perpleja cuando se le dijo que "no se había levantado tal edificio en Chicago". Pero sabía qué había visto en visión: "El Señor me mostró lo que los hombres estaban planeando hacer. Yo sabía que el testimonio era cierto, pero el asunto no fue explicado sino hasta recientemente". 3

¿Cómo fue iluminada al respecto? El señor juez Jesse Arthur, abogado vincuiado por laxgo tiempo con el Sanatorio Battle Creek, la visitó en el verano de 1902. Le dijo que su testimonio respecto a "un edificio grande en Chicago" era claro para él "porque sabía que se estaban haciendo preparativos para levantar en Chicago un edificio correspondiente al mostrado... en visión".

Más tarde el juez confirmó su conversación con una carta escrita el 27 de agosto de 1902. El era el presidente del comité de construcción integrado por tres personas: "El comité se reunió [el 26 de junio de 1899] e inmediatamente formuló planes para la compra de un terreno y la erección de dicho edificio. Como presidente del comité se me instruyó que abriese negociaciones... o que de otro modo diese pasos para reunir los fondos necesarios a fin de comprar el terreno y levantar el edificio planeado". 4

El 28 de octubre de 1903 Elena de White le escribió a Kellogg: "Si no hubiese recibido esa visión y no le hubiese escrito a usted sobre el asunto, se habrían hecho esfuerzos para erigir dicho edificio en Chicago, un lugar donde el Señor ha dicho que no debemos colocar grandes edificios. En el tiempo cuando me fue dada la visión, estaban obrando influencias para la erección de dicho edificio. El mensaje se recibió a tiempo para impedir el desarrollo de los planes y la ejecución del proyecto".

Después de recibir esos mensajes, Kellogg se alejó del proyecto de Chicago. 5 De ese modo se hizo clara la razón de la visión de Elena de White.

A menudo es crucial el momento cuando son entregadas las visiones

A menudo llegaba una carta de Elena de White a una reunión de comité en un lugar distante exactamente el día cuando se la ne cesitaba, aun cuando la Sra. White se encontraba a miles de kilómetros de distancia.

Otras veces, el curso de una reunión era alterado no por una carta sino por su presencia, principalmente por haber sido instruida a través de una visión. En 1887, ella iba a hablar el sábado de mañana. 28 de mayo, en Vohwinkel, Prusia. Durante el viernes de noche tuvo un sueño sobre qué enfrentaría el sábado de mañana. En el sueño el anciano de la iglesia "parecía estar tratando de perjudicar a alguien... la reunión no había sido renovadora para nadie". Un Extraño, que había estado sentado en la reunión, se levantó para hablar al fin del servicio y señaló a Jesús como su ejemplo en todas las cosas.

Después que Elena de White concluyó el sermón (que ella había titulado, "La oración de Cristo, para que sus discípulos puedan ser uno así como él era uno con el Padre") en el que describió el sueño, hubo confesiones, llanto y regocijo en toda la congregación. El servicio de la iglesia continuó por tres horas mientras una "suave luz del cielo" llenaba el salón. 6

Las sesiones de la Asociación General eran ocasiones en las que frecuentemente Elena de White intervenía en forma directa. Mientras estaba en curso la sesión de 1879, ella tuvo una visión de la que escribió lo siguiente: "El 23 de noviembre de 1879 me fueron mostradas algunas cosas respecto a instituciones que hay entre nosotros y los deberes y peligros de aquellos que ocupan cargos de liderazgo en conexión con ellas". Seguían setenta páginas llenas de consejos, reproches y aliento, las que proveyeron la sustancia para varios temas que dio a la asamblea.

Antes de que concluyera la sesión, se votó el siguiente acuerdo: " Considerando que Dios nos ha hablado nuevamente como ministros en forma muy misericordiosa y bondadosa con palabras de admonición y reproche a través del don del espiritu de profecía; y

Considerando que estas instrucciones son justas y oportunas, y de suma importancia en su relación con nuestras labores y utilidad futuras; por lo tanto

"Votado, Que por este medio expresemos nuestro sincero y devoto agradecimiento a Dios que no nos ha dejado en nuestra ceguera, como podría haberlo hecho, sino que nos ha dado otra oportunidad para vencer al señalamos fielmente nuestros pecados y errores, y al enseñamos cómo podemos agradar a Dios y llegar a ser útiles en su casa.

"Votado, Que mientras es correcto y propio que expresemos de esta manera nuestro agradecimiento a Dios y a sus siervos, sin embargo la mejor forma de expresar nuestra gratitud es prestar atención fielmente al testimonio que se nos ha traído; por este acto nos comprometemos a hacer un muy ferviente esfuerzo para efectuar una reforma en esos puntos en los que se nos ha mostrado que hay deficiencias, y ser obedientes a la voluntad de Dios que de este modo se nos ha hecho conocer bondadosamente". 7

Visión de Salamanca

La presencia crucial de Elena de White durante la sesión de la Asociación General en marzo de 1891, en Battle Creek, Michigan, impidió que los líderes cometieran un serio error en cuanto al programa de libertad religiosa de la iglesia y a otras pólizas en materia de publicaciones. 8 La utilidad del propósito y relevancia de la visión que ella tuvo se realza porque su presentación en público tuvo lugar en el momento oportuno. Aunque le fue dada a la Sra. White en Salamanca, Nueva York, en noviembre de 1890, y aunque ella encontró muchas oportunidades para aplicar gran parte del mensaje de la visión a condiciones corrientes, el aspecto central de la misma desapareció de su memoria hasta el momento exacto cuando sería más efectivo comunicarlo.

Si hubiese informado toda la visión (como trató de hacerlo en varias ocasiones) en cualquier otro momento que no fuese después de esa famosa reunión secreta del sábado de noche, habría sido considerada patentemente una información falsa. 9

Pero los líderes denominacionales no sólo reconocieron el momento oportuno del consejo provisto mediante el espíritu de profecía en relación con asuntos de la Asociación General. Los que estuvieron involucrados en crisis como la de la propuesta de vender el Sanatorio de Boulder (Colorado) jamás olvidarán las instrucciones rápidas, propicias y lúcidas que la situación demandaba, una sabiduría que los líderes no podían tener sin el testimonio inspirado de Elena de White.

La crisis del Sanatorio de Boulder en los meses finales de 1905 es un caso típico de cuán "razonables" pueden parecer ciertos planes de negocios, aunque se descuiden principios y propósitos superiores. En esa época los dirigentes de la asociación y laicos destacados creían que le estaban haciendo un favor a la denominación al vender la institución. Sin embargo, Elena de White hizo claro que no era el propósito de Dios que se construyese otro sanatorio en Boulder o en Canon City, 160 kilómetros (cien millas) al sur de Boulder, por lo menos no por los adventistas. Su inequívoco consejo dirigido por escrito a los protagonistas claves cambió el flujo de la marea, aunque esa admonición fue un duro golpe para los dirigentes. 10

Tensiones sobre asuntos de idiomas extranjeros

También en 1905 estaba madurando otro problema purulento. Los dirigentes de la obra en idiomas extranjeros en Norteamérica estaban tratando arduamente de tener imprentas separadas para la obra en alemán, danés/ noruego, y sueco. Además de eso, estos dirigentes querían asociaciones separadas para los tres grupos étnicos. Los dirigentes de la iglesia se reunieron con gran aprehensión en el Concilio del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Asociación General, celebrado en College View, Nebraska, el 5 de septiembre de 1905.

Se le pidió su consejo a Elena de White, quien residía en California. Además de reunir materiales relevantes previos, ella escribió tres nuevos testimonios. La idea central de su consejo, claramente expresado durante sus dos años en Europa donde ella siempre tenía presente el tema, fue: "De acuerdo con la luz que Dios me ha dado, organizaciones separadas, en vez de traer unidad, crearán discordia. .. Debo escribir claramente sobre la construcción de muros de separación en la obra de Dios. Me ha sido revelado que una acción tal es una falacia de invención humana". 11

G. A. Irwin, vicepresidente de la Asociación General que asistió a la reunión de College View, escribió después del concilio: "Me complazco en decirles que el Señor ha dado la victoria en forma tan notable como lo hizo en Colorado [crisis del Sanatorio de Boulder, el mismo año]. Las comunicaciones de la Hna. White llegaron justamente en el momento oportuno, y contestaron las preguntas de más importancia que estábamos confrontando. Hicieron el asunto tan claro y comprensible que aun los agitadores más extremistas en pro de una separación fueron inducidos a aceptarlas". 12

Durante la controversia de 1905 con John Harvey Kellogg, muchas personas de Battle Creek estaban convencidas de que él había sido maltratado, o por lo menos, que se lo había mal entendido. La respuesta usual de Kellogg a las intervenciones de la Sra. White a comienzos de la década de 1900 había sido: "Alguien le ha dicho a la Hna. White".

La crisis de Kellogg fue quizás más severa que cualquier conflicto denominacional previo. El 21 de diciembre de 1905, Elena de White había enviado un telegrama a A. G. Daniells, presidente de la Asociación General, en el que decía que tenía un consejo especial para él y otros en ese momento crítico. El paquete de manuscritos llegó el 26 de diciembre y fue leído a un auditorio rebosante en el Tabernáculo de Battle Creek. Lo que asombró a todos fue que dos de los manuscritos fueron escritos mucho antes (agosto de 1903 y 1.° de junio de 1904) pero no se los copió hasta que ella se sintió impresionada a hacerlo el jueves previo, cuando había enviado su telegrama.

El efecto de los manuscritos, leídos sin comentario, fue impactante. Varios hombres que se habían sentido cautivados por los argumentos de Kellogg, se acercaron inmediatamente a Daniells y le dijeron que la notable reunión con Kellogg celebrada la noche anterior estaba claramente descrita por Elena de White en los manuscritos escritos hacía muchos meses y copiados sólo unos días antes. También dijeron que "si hubiese habido una duda en sus mentes respecto a la fuente de los testimonios, habría quedado despejada por sus propias declaraciones [según fueran expuestas por Elena G. de White] en los testimonios". 13

El testimonio más corto que dio alguna vez Elena de White fue un telegrama recibido por M. N. Campbell, pastor de la Iglesia de Battle Creek (Tabernáculo), durante la lucha de 1906 a 1907 respecto al derecho de propiedad del Tabernáculo. El grupo del Sanatorio estaba decidido a asegurarse la propiedad del mismo. La mayoría de los fideicomisarios o consignatarios de la iglesia se inclinaban por apoyar los deseos del grupo del Sanatorio.

Pero el joven pastor, igualmente decidido a que la propiedad quedase en manos denominacionales, citó a unos pocos de los miembros principales para tener oraciones especiales antes de la reunión final, la más crucial. Campbell registró el evento:

"Todos eran hombres buenos y fieles, pero no sé si alguna vez he visto un grupo de hombres más temerosos. El anciano Hno. Amadon, 14 uno de los cristianos más excelentes que baya vivido alguna vez, se lamentaba, 'Si sólo estuviera aquí la Hna. White, si sólo estuviera aquí la Hna. White' ".

Todos sabían que Elena de White estaba en California, pero Amadon continuaba diciendo: "Oh, si sólo estuviera aquí la Hna. White".

El testimonio más corto

Pocos minutos más tarde, diez minutos antes de que empezara la tensa reunión, llegó un telegrama para Campbell. Contenía este mensaje: "Filipenses 1:27-28. (Firmado) Elena G. de White".

Ese texto y el mensaje que se proponía comunicar fortaleció a los hombres para lo que tenía que hacerse. Campbell escribió: "Eso resolvió la cuestión. Había comunicación de la Hna. White que necesitábamos precisamente en ese momento. Dios sabía que estábamos celebrando esa reunión y que teníamos a un grupo de hombres atemorizados, y que necesitábamos su ayuda, de modo que nos dio el mensaje que nos llegó en el momento crucial. Nos pareció extraordinariamente bueno". 15

A veces Elena de White argüía con algunos individuos antes de una decisión seria que afectaría sus vidas, advirtiéndoles en cuanto a la crisis que se les avecinaba. Su preocupación por D. M. Canright, un amigo de muchos años, mientras él estaba en el proceso de su apostasía final, es un ejemplo de muchos.

Canright había pedido que su nombre fuese borrado de los libros de la iglesia en Otsego, Michigan, a lo que se accedió el 17 de febrero de 1887. 16

Aunque en Europa, Elena de White no se sintió sorprendida ante estos tristes sucesos. Ella había visto a Canright en visión navegando por "aguas agitadas". Le imploró: "Aguarde, y Dios le ayudará. Sea paciente, y aparecerá la clara luz. Si usted cede a las impresiones, perderá su alma..." Esta carta fue impresa más tarde en Joyas de los testimonios, tomo 2, páginas 216-217, en la que la expresión "Hermano M" se refería a Canright. Pero Canright no esperó y la predicción de la Sra. White de que su "sol seguramente se pondría en oscuridad" se cumplió trágicamente. 17

En 1900 Daniel H. Kress, un médico adventista, fue nombrado como director de la obra médica en Australia. El abogaba celosamente por prescindir de todos los productos animales. Pero en sus frecuentes viajes a comienzos del siglo le resultaba difícil obtener alimentos adecuados para una dieta equilibrada. Como resultado, contrajo anemia perniciosa a la edad de cuarenta años. Cuando Elena de White lo vio en visión, él se hallaba a las puertas de la muerte.

En su manera directa acostumbrada, ella lo instruyó para que "hiciese cambios inmediatamente. Ponga en su dieta algo que ha excluido... Consiga huevos de aves sanas. Uselos cocidos o crudos. Vuélquelos sin cocinar en el mejor vino [jugo de uva] sin fermentar que pueda encontrar. Esto suplirá lo que necesita su sistema". 18

Su consejo, motivado por la visión que había tenido sobre la calamitosa condición física de Kress, fue exactamente lo que el médico enfermo necesitaba. Se recuperó com pletamente y vivió cincuenta y dos años más en una vida de servicio y administración médicos". 19

A veces las visiones cambiaron hábitos y opiniones de la Sra. White

Elena de White experimentaba a veces lo que habrá sentido Natán cuando descubrió que le había dado un consejo equivocado a David. 20 Ella también tuvo oportunidad de cambiar el consejo que les había dado a los principales oficiales de la Asociación General.

A comienzos del siglo, Edson White estaba al frente del trabajo en favor de los negros en el Sur de los Estados Unidos, especialmente mediante publicaciones preparadas en el Sur para el Sur. Su madre había respaldado vigorosamente su trabajo, básicamente porque era el único trabajo significativo que se estaba haciendo [por ese grupo]. Cuando el trabajo de Edson progresó, se hicieron planes para establecer una casa publicadora de la denominación en Nashville, Tennessee. Pero el punto fuerte de Edson no era el de las finanzas sino la promoción, la impresión y el escribir literatura que se adaptase a las necesidades del Sur. Las deudas se estaban acumulando peligrosamente en una época cuando los dirigentes de la denominación procuraban estabilizar la severa crisis financiera que se había apoderado de la iglesia. Y los dirigentes vacilaban en cerrar la naciente obra de publicaciones de Nashville porque Elena de White había respaldado en general a su hijo por su trabajo de avanzada. 21

En una reunión especial convocada en ElMdshaven el 19 de octubre de 1902, los dirigentes de la iglesia necesitaban consejo respecto a la deuda de la denominación y a la obra en Nashville en particular. Después que la Sra. White oyó los hechos, dijo: "La causa de Dios no debe caer en oprobio, no importa quién se vea afectado al arreglar los asuntos sobre una base correcta. Edson debiera dedicarse al ministerio y a escribir, y abstenerse de aquello que el Señor le ha prohibido que haga. Las finanzas no son su fuerte para nada. Deseo que los hermanos... actúen tal como actuarían si mi hijo no estuviese allí... No quiero que nadie sienta que estoy respaldando a Edson en un error".

A. G. Daniells, presidente de la Asociación General, satisfecho con la entrevista, regresó a Battle Creek con una copia de la misma en el bolsillo. Los líderes estaban ahora seguros que lo correcto era cerrar el establecimiento de Nashville.

Pero antes que pasasen 24 horas después de la entrevista en ElMdshaven, la Sra. White escribió una carta que cambiaría todo el cuadro. Impulsada por una visión nocturna (o sueño nocturno), ella vio que no era necesario cerrar la imprenta de Nashville, y que no era el plan de Dios que se consolidasen los intereses de la denominación en materia de publicaciones, y que "el campo del Sur [debe] publicar sus propios libros". 22

Una visión cambia el consejo de la profetisa

Unas pocas semanas más tarde ella explicó a los líderes de la denominación: "Durante la noche siguiente a nuestra entrevista que se llevó a cabo el 19 de octubre de 1902 en mi casa, y afuera, sobre el césped debajo de los árboles, el Señor me instruyó que había tomado una posición equivocada respecto al trabajo en el campo del Sur".

Además escribió palabras de aliento, al decir que "de este centro resplandecerá luz en el ministerio de la palabra, en la publicación de libros grandes y pequeños", que "meramente hemos tocado el campo del Sur con la punta de los dedos". 23

Todos los implicados en esto comprendieron que estaban experimentando las mismas emociones que habían agitado a Natán y David tres milenios antes. El Señor estaba muy cerca de su pueblo que quería escuchar al espíritu de profecía.

En 1849, el pueblo adventista se reunió en diversos núcleos a través de Nueva Inglaterra y en la parte superior del estado de Nueva York. S. W. Rhodes, un ex dirigente del movimiento millerita que se había desanimado, se negaba a tener intercambio social. Pero sus amigos continuaban expresando su interés en él, aunque a menudo eran rechazados. Los White no sentían que se justificaba realizar ningún esfuerzo adicional en favor de Rhodes. Sin embargo, mientras un grupo de adventistas estaba orando, Elena de White tuvo una visión "contraria a su opinión y sentimientos previos respecto del hecho de insistir con el Hno. Rhodes, hasta el momento cuando el Espíritu la arrebató en visión". 24

Al trazar los planes para la construcción de la primera iglesia en Avondale en 1897, prevalecía el desánimo. La depresión financiera que había en toda Australia afectaba directamente el desarrollo de la obra educativa y médica de la iglesia. Elena de White sabía que la construcción de la iglesia era esencial para el espíritu general que debía prevalecer para el crecimiento ulterior del colegio que estaba luchando por abrirse paso. Sin embargo, estaba dispuesta a prestar atención a las palabras de cautela de los dirigentes locales. Sabía que llevaban cargas pesadas y que el cuadro financiero era sombrío. Cierto día, llevada por la simpatía humana, le mencionó a uno de los dirigentes: "No apresuraremos la construcción del templo".

Pero esa noche tuvo una visión que cambió "materialmente sus ideas". En una carta a la persona con quien había concordado pocas horas antes, ella dijo: "Recibí instrucción para hablar a la gente y decirles que no hemos de dejar que la casa del Señor quede en el último lugar... Construid sin demora una casa para Dios. Obtened la ubicación más favorable. Preparad asientos que serán adecuados para una casa de Dios". 25

Las visiones modificaban a veces fas opiniones teológicas de Elena de White

Los profetas crecen en gracia y conocimiento al igual que otros creyentes. Al elegir a sus profetas y profetisas, Dios siempre ha seleccionado lo mejor para sus propósitos, ¡pero sólo lo mejor que había en ese tiempo! El ha elegido polígamos y personas dominadas por la duda, incluso algunos que mentían (v. gr., Abrahán y David).

Ningún profeta vio el cuadro total desde el principio al fin. Todos los profetas pasaron por un "entrenamientoenel trabajomismo". Si supiéramos todos los hechos acerca de cada profeta o profetisa, descubriríamos que cada uno continuó aprendiendo más y más acerca de su asignación, más y más acerca del plan de Dios para ellos y para su pueblo. Tenían mucho que aprender y mucho que desaprender. Como resultado, sus mensajes llegaron a ser más precisos a medida que pasaba el tiempo.

Piense en Juan el Bautista, de quien Jesús declaró que era "más que profeta... Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista" (Mat. 11:9,11). Sin embargo, Juan "no comprendía la naturaleza del reino de Cristo". 26 En su dramático ministerio, aplicó erróneamente las profecías de Isaías y, en cierto grado, no comprendió el carácter de Dios. Al estar en prisión, "había quedado acerbamente chasqueado del resultado de su misión" y se consideraba un fracaso. Juan, con todo su estudio de la Biblia y su misión proféúca, no había "comprendido plenamente la vida futura e inmortal a la cual nos da acceso el Salvador". 27 Más tarde, incluso dudó de la experiencia en el Jordán, el día que bautizó a Jesús: "¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?" (Mat. 11:3).

Sin embargo, Jesús aplicó a Juan el término de Malaquías, "Mi Mensajero". Mensajero, sí, pero una "luz menor, que había de ser seguida por otra mayor". 28

Piense en Pedro, a quien Dios escogió para ser el portador del Evangelio a Comelio, el centurión romano (Hech. 10). Pedro, bendecido con el Espíritu en el día de Pentecostés, todavía creía que el Evangelio de Cristo estaba destinado sólo a los judíos. Necesitaba cambiar su teología y una visión lo logró. Cada paso hacia la casa de Cornelio lo dio a regañadientes29Su teología de la "puerta cerrada" fue cambiada en una puerta abierta de par en par al mundo gentil, lo que finalmente lo condujo a Roma y a su propia crucifixión.

Elena de White fue la primera en reconocer que su juicio y percepción se habían ensanchado y profundizado grandemente a lo largo de los años. Era una mensajera humana que, con todo el bagaje humano común a los profetas, seguía constantemente la Luz. Habló de esta manera sobre este proceso de desarrollo que dura toda la vida: "Con la luz comunicada por el estadio de su Palabra, con el conocimiento especial que se me ha dado de los casos individuales entre su pueblo en todas las circunstancias y fases de la vida, ¿puedo yo estar ahora en la misma ignorancia, la misma incertidumbre mental y ceguera espiritual que al principio de mi ministerio? ¿Dirán mis hermanos que la Hna. White ha sido una alumna tan torpe que su juicio en esta dirección no es mejor que antes de que entrase en la escuela de Cristo, para ser preparada y disciplinada para una obra especial? ¿No soy yo más inteligente acerca de los deberes y peligros del pueblo de Dios que aquellos a quienes nunca han sido presentadas estas cosas? No quisiera deshonrar a mi Hacedor admitiendo que toda e sta luz, toda la manifestación de su gran poder en mi obra y experiencia ha sido inútil, que no ha educado mi juicio ni me ha preparado para su obra", 30

Elena de White creció, bajo la dirección del Espirita de Dios. La mayoría de los milleritas que no rechazaron la experiencia de 1844 creían que "se había cerrado la puerta" (Mat. 25:10) a aquellos que habían rechazado su mensaje del "clamor de medianoche" como también a la población en general. 31 El grupo en formación que llegó a ser conocido como los adventistas sabatistas, del cual Jaime y Elena White eran parte,, también retuvo esta creencia por unos pocos años.

Pero las primeras visiones de la Sra. White le mostraron el significado del 22 de octubre de 1844 y el hecho de que la puerta se había cerrado sólo a aquellos que habían rechazado conscientemente la luz de la verdad. Muy probablemente, sin el liderazgo visionario de Elena de White, los adventistas sabatistas no habrían visto el cuadro más amplio de los eventos celestiales relacionados con el 22 de octubre. Su línea de pensamiento alentadora e instructiva en cuanto al papel de los adventistas del séptimo día para completar la última invitación de Dios al mundo, llegó a ser el elemento central, unificador de la iglesia.

Corregida por una visión

Otro asunto doctrinal sobre el cual la Sra. White fue corregida en visión --una historia instructiva sobre cómo Dios conduce bondadosamente a su pueblo mediante sus mensajeros-- fue el de cuándo comenzar el día de reposo semanal. El viernes 16 de noviembre de 1855, la Asociación General en sesión anunció el comienzo del sábado a las 6:00 p.m., aunque el sol se había puesto una hora antes. ¡Al día siguiente terminaron el sábado a la puesta del sol! ¿Qué ocurrió?

Por años los adventistas habían seguido generalmente el razonamiento de José Bates, que la puesta del sol en el ecuador (6:00 p.m.) sería la manera más uniforme de manejar el comienzo y el fin del sábado en un mundo redondo, sin importar el tiempo del año. 32 (Otras opciones eran empezar y terminar el sábado a la salida del sol o a medianoche.)

Pero otros creyentes se remitieron al pasaje de Levítico 23:32: "De tarde a tarde guardaréis vuestro reposo". Con el propósito de lograr la unidad, Jaime White le había pedido a John N. Andrews que preparase un estadio bíblico sobre el tema y le diese forma escrita. Cuando se leyó el documento el sábado de mañana en el congreso de la Asociación General de 1855, la cuestión quedó resuelta para Jaime White y el resto de los delegados: todos excepto José Bates y Elena de White.

Pocos días más tarde, el 20 de noviembre, la Sra. White tuvo una visión que trataba de muchos asuntos, incluyendo la validación del estadio bíblico de Andrews. Tanto ella como José Bates capitularon con toda sinceridad. El estadio de la Biblia, confirmado por una visión, continuó siendo la regla general que rigió el desarrollo de la teología adventista. 33

Al comentar más tarde lo ocurrido, Uriah Smith escribió: "Para que nadie dijera que la Hna. White, habiendo cambiado su manera de pensar, tuvo una visión en conformidad con dicho cambio, señalaremos que lo que se le mostró en visión respecto al comienzo del día de reposo era contrario a su propio modo de pensar en el momento cuando le fue dada la visión". 34

La actitud de Elena de White hacia el consumo de carne de cerdo fue otro ejemplo de cómo una luz más avanzada cambió su interpretación personal de la Escritura. En 1858 ella les escribió a los Haskell (Hno. y Hna. A.) sobre una cantidad de asuntos, reprendiéndolo a él por insistir que el comer carne de cerdo era una violación de Levítico 11:7: "Vi que su punto de vista respecto a la carne de cerdo no sería perjudicial si lo guarda para usted; pero en su juicio y opinión usted ha hecho de este asunto una prueba [de discipulado] ... Si Dios requiriese a su pueblo que se abstuviera de la carne de cerdo, él los convencería al respecto". 35

¿Por qué Dios no le dijo a Elena de White que el estudio bíblico de Haskell sobre Levítico era conecto, siguiendo el patrón general de confirmar el estudio de la Biblia mediante la luz revelada en visión?

Parte de la respuesta puede encontrarse en la nota escrita por Jaime White en la segunda impresión de este testimonio de Haskell: "Este notable testimonio fue escrito el 21 de octubre de 1858, casi cinco años antes de la gran visión en 1863, en la que fue dada la luz sobre la reforma pro salud. Cuando llegó el momento adecuado, se presentó el tema de modo que convenciese a todo nuestro pueblo. ¡Cuán maravillosas son la sabiduría y la bondad de Dios! Podría ser tan equivocado insistir ahora en la cuestión de la leche, la sal y el azúcar, como en la cuestión del cerdo en 1858". 36

En la visión de la reforma de salud del 6 de junio de 1863, se reveló una amplia serie de principios de salud. 37 En 1864 Elena de White hizo su primera presentación por escrito de esa visión, un capítulo de cincuenta páginas titulado "Salud", en Spiritual Gifts (Dones espirituales), tomo 4. Con referencia a la carne de cerdo, ella dijo: "Dios nunca planeó que el cerdo se comiese bajo ninguna circunstancia". 38

En 1865 ella preparó una serie de seis artículos bajo el título de Health, or How to live39 (La salud, o cómo vivir). En ellos amplió las consecuencias peijudiciales del consumo de carne de cerdo, un hecho que continuó destacando en sus libros posteriores. 40

Lecciones aprendidas

¿Qué podemos aprender de esta experiencia en la que Elena de White cambió de opinión entre 1858 y 1863? (1) Ella no había recibido ninguna luz de Dios sobre la carne de cerdo antes de 1863. (2) Ella no pensaba que esto debía crear división entre los adventistas; no creía que era una prueba de discipulado. (3) Cuando Dios dé a conocer su voluntad, la revelará a más "de dos o tres. Le enseñará a la iglesia su deber".41 (4) La prueba de la lógica implicada en su cambio de opinión sobre el consumo de carne de cerdo es que cuando llegó la visión, toda la iglesia vio el asunto claramente y nunca más habría división en cuanto a este asunto. 42

La entrega de reprensiones, una "cruz"

Elena de White era una adolescente tímida y frágil cuando Dios le dijo que relatase a otros las visiones. Como hemos visto, no todas sus visiones o sueños eran de contenido teológico. Algunas contenían reprensiones y consejo para determinados individuos. A veces la reprensión era severa y no siempre apreciada Debido a eso la Sra. White rehuía sus deberes proféticos. 43

Al describir su experiencia en 1845, cuando tenía 18 años de edad, Elena de White escribió: "Me era muy penoso decirles a los que andaban en error lo que se me había mostrado respecto a ellos. Me causaba mucha angustia ver a otros turbados o afligidos. Y cuando me veía obligada a declarar los mensajes, a menudo los suavizaba y los hacía parecer tan favorables para las personas a quienes concernían como me era posible, y después me retiraba a la soledad para llorar en agonía de espíritu". 44

En una carta escrita en 1874, ella recordó los últimos treinta años: "Durante años he sentido que si yo hubiera podido escoger lo que me gustaba y al mismo tiempo agradar a Dios, habría preferido morir antes que tener una visión, porque cada visión coloca sobre mí la gran responsabilidad de presentar testimonios de reprobación y de amonestación, que siempre han estado en contra de mis sentimientos, causándome en el alma una aflicción inexpresable. Nunca he codiciado mi posición, y sin embargo no me atrevo a resistir al Espíritu de Dios para buscar otra más fácil". 45

En 1880, ahora con 52 años, Elena de White estaba en el campestre de Vermont donde debía entregar varios testimonios. Se refirió a esas cargas personales: "He tenido que escribir muchos testimonios individuales, lo que realmente ha sido una carga pesada para mí, en adición a mis labores de hablar la verdad". ("Hablar la verdad" abarcaba sus sermones diarios, llamados de consagración y su acostumbrada plática del sábado de tarde sobre temas de temperancia a oyentes de Vermont, de 1.000 a 4.000 personas.) Con referencia a una pareja, escribió: "Tuve algunos trabajos muy, muy desagradables que cumplir. Me acerqué al Hno. Bean y a su esposa y les hablé muy claramente. No se rebelaron contra el mensaje. No pude evitar de llorar". 46

Algunas visiones contenían predicciones

Como se ha indicado antes en la página 29, la responsabilidad de un profeta cubre mucho más que predecir el futuro. Los profetas son primariamente mensajeros de Dios, sus expositores, no necesariamente sus vaticinadores. Sin embargo, a veces los profetas reciben información e instrucción que ciertamente predice el futuro.

Elena de White predijo eventos específicos y sucesos o tendencias generales:

Comida de gusanos

Se recuerda el congreso de Battle Creek, del 27 de mayo de 1856, especialmente por una visión inusitada referente a algunos de los miembros que estaban asistiendo. 47 En medio del informe se encuentra esta predicción: "Se me mostró a la gente presente en el congreso. Dijo el ángel: 'Algunos serán comida de gusanos, otros sufrirán las siete últimas plagas, y otros estarán vivos y permane cerán en la tierra para ser trasladados cuando venga Jesús' ".

¿Qué podría significar esto? Tres días después del congreso, murió Clarissa Bonfoey. (Clarissa Bonfoey era una amiga íntima de los White a quien ellos le habían confiado el cuidado de Edson durante sus primeros años, antes de que pudieran establecer su propio hogar.) Parecía gozar de buena salud en ocasión del congreso. Cuando la muerte se aproximaba, expresó su convicción de que ella era uno de los que se mencionaba en la visión que serían "comida de gusanos". 48

Durante años, algunas personas conservaron listas de los presentes en ese congreso, creyendo que Jesús vendría antes de que todos hubiesen muerto. Pero a Elena de White se le había dado un cuadro de lo que podría haber ocurrido si el pueblo de Dios se hubiese levantado para cumplir con su asignación divina. No se le debiera aplicar a la Sra. White una norma más elevada y exigente que la que aplicamos a los profetas bíblicos. 49 En 1883 ella tuvo que escribir: "Es cierto que el tiempo se ha extendido más de lo que esperábamos en los primeros días de este mensaje. Nuestro Salvador no apareció tan pronto como lo esperábamos. Pero, ¿ha fallado la palabra del Señor? ¡Nunca! Debiera recordarse que las promesas y amenazas de Dios son igualmente condicionales...

"Si después del gran chasco de 1844 los adventistas se hubiesen mantenido firmes en su fe, y unidos en la providencia de Dios que abría el camino, hubieran proseguido recibiendo el mensaje del tercer ángel y proclamándolo al mundo con el poder del Espíritu Santo, habrían visto la salvación de Dios y el Señor hubiera obrado poderosamente acompañando sus esfuerzos, se habría completado la obra y Cristo habría venido antes de esto para recibir a su pueblo y darle su recompensa". 50

Guerra Civil

Elena de White recibió su primera visión sobre la Guerra Civil el 12 de enero de 1861, un sábado de tarde, en Parkville, Michigan. Durante unos veinte minutos la congregación observó con intenso interés a esta mujer de 33 años. Terminada la visión, ella compartió brevemente lo que se le había revelado.

Sus palabras produjeron una impresión duradera (según informó J. N. Loughborough, un testigo presencial): "Los hombres no toman en serio el decreto de secesión que ha sido aprobado por Carolina del Sur [20 de diciembre, 1860]. Tienen poca idea de la desgracia que se avecina a nuestra tierra. Nadie en esta casa ha soñado siquiera de la calamidad que se avecina. Acaba de mostrárseme en visión que una cantidad de estados se van a unir a Carolina del Sur en esta secesión, y el resultado será una guerra terrible. En la visión vi grandes ejércitos reclutados tanto por el Norte como por el Sur. Se me mostró una batalla feroz".

Luego, mirando a la congregación, continuó: "Hay hombres en esta casa que perderán hijos en esa guerra". 51

El 3 de agosto de 1861, en Roosevelt, Nueva York, Elena de White tuvo su segunda visión de la Guerra Civil. Se concentraba en el mal de la esclavitud: el Norte era culpable de la continua extensión de la esclavitud, y el Sur del pecado de la esclavitud. Se le dio una "vista de la desastrosa batalla en Manassas, Virginia" (primera batalla de Bull Run, 21 de julio de 1861), y observó la confusión misteriosa en el avance del ejército del Norte. 52

Además, ella escribió: "Se me mostró que muchos no comprenden la extensión del mal que ha venido sobre nosotros. Se han hecho ilusiones de que las dificultades nacionales pronto se arreglarían, y que la confusión y la guerra terminarían; pero todos se convencerán de que este es un asunto más real de lo que se anticipaba. Muchos esperaban que el Norte diese un golpe y terminase la controversia". 53

¿Qué conclusiones sacaremos de estas visiones sobre la Guerra Civil? La visión de Parkville ocurrió tres meses antes de que los cañones disparasen sobre Fort Sumter, el 12 de abril de 1861. En ese entonces muchas personas creían que no habría guerra, pero que si la guerra comenzaba, sería breve y él Norte ganaría en una lucha corta. 54 (Para un análisis extenso de puntos de vista contemporáneos que estaban en agudo contraste con las predicciones de Elena de Wlrite, ver el Apéndice O.)

Elena de White vio este asunto en forma diferente. Predijo que vendría la guerra y que otros estados se unirían a Carolina del Sur en la decisión de separarse de la Unión. Vio grandes ejércitos en combate brutal, y una extensa carnicería durante un largo período en el que muchos hombres se consumirían en prisión. 55

En cuanto a su solemne predicción de que algunas familias que estaban en su auditorio de Parkville perderían "hijos" en la guerra, Loughborough habló un tiempo más tarde con el anciano local de la iglesia de Parkville que había presidido aquel memorable servicio sabático. El anciano identificó cinco familias, con la posibilidad de otras cinco, que habían perdido a seres amados en el conflicto.

Además, en esas visiones la Sra. White vio claramente que el principal problema era el de la esclavitud, y que Dios permitiría que tanto el Norte como el Sur fuesen castigados hasta que encarasen este problema. Muchos dirigentes políticos y religiosos vieron esto sólo después de años de terrible lucha que había causado millones de muertos y heridos. Los políticos de Washington, entrelazados con simpatizantes sureños en el liderazgo del Norte, habían mantenido turbios los propósitos de la guerra. Las Actas sobre los Esclavos Fugitivos, 56 que requerían que la gente del Norte devolviese los esclavos prófugos a sus amos, es un buen ejemplo de la confusión política y moral que prevalecía. Note cuánto tiempo necesitó el presidente Lincoln para decidir que era hora de promulgar la Proclama de Emancipación (el 22 de septiembre de 1862, efectiva el l.°de enero de 1863). 57

Contraria ai optimismo contemporáneo

Las predicciones generales qúe hizo Elena de White en los años finales del siglo XIX se asemejan a una reseña de los periódicos modernos. Algunos podrían decir que ella sencillamente estaba usando la misma sagacidad que otras personas reflexivas usaban al contemplar el futuro. Pero lo que ella escribió y lo que estaban proyectando dirigentes lúcidos de su tiempo se hallaban a años luz de distancia.

El período entre 1890 y 1914 se caracteriza por predicciones "milenarias", un tiempo cuando el futuro resplandecía en forma promisoria. En la mayoría de las áreas de la sociedad Occidental, ya fuese en medicina, economía, tecnología o invenciones científicas, prevalecía un sentimiento de paz, prosperidad y de un futuro dorado. 58

Algunas de las predicciones de Elena de White se oponían al espíritu de su época, que se concentraba en el mundo social: "El mundo se está aproximando paso a paso a la condición que existía en los días de Noé. Se perpetran todos los crímenes imaginables. Los instrumentos satánicos desempeñan su parte en la estimulación de la concupiscencia de la carne, los deseos de los ojos, la manifestación de egoísmo, la extralimitación en el poder, la crueldad y la fuerza empleadas para unir a los hombres en confederaciones y sindicatos. . . El mundo entero parece empeñado en la marcha de la muerte".59

"'Se me pide que declare el mensaje de que las ciudades llenas de transgresión y pecaminosas en extremo, serán destruidas por terremotos, incendios e inundaciones". 60

"Se me ha mostrado que el Espíritu del Señor se está retirando de la tierra. Pronto se les negará el poder protector de Dios a todos los que continúan despreciando sus mandamientos. Diariamente nos llegan informes de transacciones fraudulentas, asesinatos y crímenes de toda clase. La iniquidad se está convirtiendo en un asunto tan común que ya no sacude los sentidos como en un tiempo lo hacía". 61

Se refirió luego al desarrollo de tensiones internacionales y a la guerra: "La tempestad se avecina y debemos preparamos para afrontar su furia... Veremos desgracias por todas partes. Miles de barcos serán arrojados a las profundidades del mar. Armadas enteras se hundirán, y las vidas humanas serán sacrificadas por millones. Estallarán incendios inesperadamente y no habrá esfuerzo humano capaz de extinguirlos. Los palacios de la tierra serán arrasados por la furia de las llamas. Serán cada vez más frecuentes los desastres ferroviarios; en las grandes vías de tránsito habrá confusión, choques y muerte sin la advertencia de un momento". 62

"En la mañana del viernes pasado, justamente antes de despertar, se me presentó una escena sumamente impresionante. Tuve la sensación de que despertaba del sueño en un lugar que no era mi casa. Desde las ventanas veía una terrible conflagración. Grandes bolas de fuego caían sobre las casas, y de ellas salían dardos encendidos que volaban en todas direcciones. Era imposible apagar los incendios que se producían, y muchos lugares estaban siendo destruidos. El terror de la gente era indescriptible. Desperté después de cierto tiempo y descubrí que estaba en mi hogar". 63

"Pronto se levantará gran angustia entre las naciones, angustia que no cesará hasta que Jesús venga". 64

Otra idea perspicaz de la Sra. White era totalmente contraria al optimismo fenomenal que prevalecía en 1909, el año en que hizo la siguiente predicción respecto al crecimiento económico y a los atolladeros sociales: "Raros son, aun entre los educadores y los gobernantes, quienes perciben las causas reales de la actual situación de la sociedad. Aquellos que tienen en sus manos las riendas del poder son incapaces de resolver el problema de la corrupción moral, del pauperismo y el crimen que siempre aumentan. En vano se esfuerzan por dar a los asuntos comerciales una base más segura". 65

El espiritismo moderno

Elena de White anunció por adelantado el surgimiento del espiritismo moderno en un tiempo cuando las manifestaciones espiritistas eran locales, aisladas, y más un asunto de curiosidad que de cualquier otra cosa. Se le mostró que aquellas demostraciones de golpeteos extraños de 1848 que involucraban a las hermanas Fox en Hydesville, Nueva York, constituían el reavivamiento del espiritismo en los tiempos modernos. Al informar de una visión vista el 24 de marzo de 1849, ella escribió: "Vi que los golpes misteriosos de Nueva York y otros lugares provenían del poder satánico, y que tales cosas se volverían cada vez más comunes y se revestirían de un manto religioso, con el fin de inducir a los engañados a sentirse seguros". 66 Probablemente nunca ha sido el espiritismo más prominente en la historia del mundo como hoy en día. Sus adherentes incluyen personas de todos los niveles de la sociedad y de toda clase económica Políticos y cabezas de gobierno admiten abiertamente su dependencia de mediuMds espiritistas. ¿Quién, fuera de Elena de White en 1849, tuvo el discemimiento como para calificar el fenómeno de las hermanas Fox como el comienzo de un movimiento sofisticado, de alcance mundial, con tremendas implicaciones para los eventos de los últimos días?

Surgimiento de la influencia papal

Otra área predictiva comprende el surgimiento asombroso de la influencia papal, desde su virtual carácter inofensivo en el siglo XIX hasta su actual poderío e influencia mundial. En 1888, durante los días oscuros del papado, Elena de White escribió: "Establézcase en los Estados Unidos el principio de que la iglesia puede emplear o dirigir el poder del estado; que las leyes civiles pueden hacer obligatorias las observancias religiosas; en una palabra, que la autoridad de la iglesia con la del estado debe dominar las conciencias, y el triunfo de Roma quedará asegurado en la gran República de la América del Norte.

"La Palabra de Dios ha dado advertencias respecto a tan inminente peligro; descuide estos avisos y el mundo protestante sabrá cuáles son los verdaderos propósitos de Roma, pero ya será tarde para salir de la trampa. Roma está aumentando sigilosamente su poder. Sus doctrinas están ejerciendo su influencia en las cámaras legislativas, en las iglesias y en los corazones de los hombres... Está acumulando ocultamente sus fuerzas y sin despertar sospechas para alcanzar sus propios fines y pava dar el golpe en su debido tiempo. Todo lo que Roma desea es asegurarse alguna ventaja, y ésta ya le ha sido concedida. Pronto veremos y palparemos los propósitos del romanismo". 67

Las décadas de 1980 y 1990 presenciaron una recuperación dramática de la estatura mundial del Papa de Roma, una gran diferencia respecto a aquellas décadas entre 1870 y 1929 cuando el Papa era el "prisionero del Vaticano". 68 El mundo quedó pasmado al ver al presidente de los Estados Unidos y al Papa en la portada de la revista Time, del 24 de febrero de 1992, bajo las palabras, "La Santa Alianza". El artículo principal exponía la historia detrás del colapso del comunismo. El presidente Reagan y el Papa Juan Pablo II habían estado por años en consulta estrecha y altamente secreta mientras trabajaban juntos para desestabilizar el sistema comunista. "Consideraban la relación entre los Estados Unidos y el Vaticano como una santa alianza; la fuerza moral de su iglesia combinada con su feroz anticomunismo y su noción de la democracia norteamericana". Sin esta estrecha cooperación entre la Iglesia Católica y los Estados Unidos, los acontecimientos mundiales en las décadas recientes probablemente habrían sido vastamente diferentes.

Además, como para respaldar sin otra ayuda las predicciones de Elena de White de 1888, la portada de la revista Time del 26 de diciembre de 1994 caracterizaba al Papa Juan Pablo II como el "El Hombre del Año". En el artículo correspondiente, el Papa se presentaba como el "compás moral para creyentes y no creyentes por igual". Hasta Billy Graham, símbolo del protestantismo evangélico, dijo del Papa: "El ha sido la conciencia vigorosa de todo el mundo cristiano". 69

Unión de católicos y protestantes

Pero Elena de White vio más que el resurgimiento de una adoración mundial del Papa. También vio lo que nadie siquiera habría soñado unos pocos años atrás, a saber, el asombroso acercamiento entre católicos y protestantes, incluso protestantes evangélicos. En 1885 ella escribió: "Cuando el protestantismo extienda la mano a través del abismo para asir la mano del poder romano, cuando se incline por encima del abismo para darse la mano con el espiritismo, cuando, bajo la influencia de esta triple unión, nuestro país repudie todo principio de su constitución como gobierno protestante y republicano, y haga provisión para la propagación de las mentiras y seducciones papales, entonces sabremos que ha llegado el tiempo en que se verá la asombrosa obra de Satanás, y que el fin está cerca" 70

El 29 de marzo de 1994 dirigentes protestantes evangélicos y católicos romanos firmaron en una declaración conjunta un documento memorable que nadie podría haber previsto aun en la década de 1980. Tal vez el evento más significativo en los últimos 500 años de la historia de la iglesia, la firma de esta asombrosa declaración titulada "Evangélicos y católicos unidos: la misión cristiana en el tercer milenio", (ECT), derriba sustancialmente la Reforma protestante a la par que cumple la profecía bíblica y las predicciones de Elena de White. 71

Una predicción que todavía no se ha cumplido completamente implica la triple unión del protestantismo, el catolicismo y el espiritismo (Movimiento de la Nueva Era, etc.) en un esfuerzo concertado para imponer la adoración en el día domingo. Con la rapidez pasmosa de recientes esfuerzos conjuntos de los protestantes y católicos, unificados en el centro por su conexión teológica común de la inmortalidad del alma, su unión posterior con el espiritismo moderno (Nueva Era) no es difícil prever... ahora. ¡Pero de ningún modo en la década de 1880! 72

Todas las ilustraciones previas del ministerio predictivo de Elena de White son interesantes y, en cierta medida, coercitivas.

Salud y medicina

Lo que ha asombrado a pensadores de todo el mundo es que los comentarios generales de la Sra. White sobre salud, ciencia o medio ambiente han resistido la prueba de los años, algo que probablemente no puede decirse de ningún otro escritor del siglo XIX. Ese en sí es un logro notable. Más que eso, sus escritos contienen ciertos principios y tendencias que no eran comunes en sus días pero que actualmente están bien confirmados.

Por ejemplo, nótese su profundo énfasis en cómo la mente afecta al cuerpo en producir la enfermedad; 73 su intensa preocupación por las influencias prenatales, incluyendo las drogas y el alcohol; 74 y su sistema monumental, interactivo, de principios dietéticos que tienen el respaldo creciente de la investigación nutricional. 75

Expansión mundial de los adventistas

Igualmente interesantes son las predicciones que hizo Elena de White respecto a la expansión mundial de los adventistas, mucho antes que sus colegas pudieran ver ninguna evidencia para su optimismo:

• Noviembre de 1848, Dorchester, Massachusetts: En un tiempo de grandes problemas financieros y al apelar a no más de un centenar de adventistas sabatistas, ella predijo que el periódico que su esposo estaba iniciando sería "pequeño" "al principio", pero que eventualmente sus "raudales de luz" habrían "de circuir el globo". 76

En 1999, los adventistas del séptimo día tenían en el mundo 57 casas publicadoras, 7.584 colportores de tiempo completo, con ventas mundiales por valor de más de $100.000.000 (U.S. dólares) y publicaciones en 272 idiomas (al incluir evangelismo oral, Jos adventistas están trabajando en 717 idiomas en todo el mundo). 77

• Hablando desde una silla (durante once meses estuvo mayormente postrada en cama) en la apertura de la Escuela Bíblica de Melbourne (predecesora del Colegio de Avondale), eJ 24 de agosto de 1892. la Sra. White dijo: "La obra misionera en Australia y Nueva Zelanda está todavía en su infancia. Pero debe realizarse en Australia, Nueva Zelanda, Africa, la India, la China y las islas del mar la misma obra que se ha hecho en los Estados Unidos". 78

El joven A. G. Daniells, uno de los primeros obreros norteamericanos expatriados en Australia, oyó esta predicción con asombro y más tarde escribió en cuanto a la sensación de considerarse "abrumado". Todos los presentes sintieron que esta predicción "parecía la más utópica ilusión... Pero algunos de los que estaban presentes han vivido lo suficiente para ver cumplidas sorprendentemente estas asombrosas predicciones". 79

• En 1894 Elena de White urgió a la feligresía adventista australiana de menos de un millar de miembros a que planease inmediatamente la construcción de un colegio a fin de preparar obreros para la misión adventista en el Pacífico austral. Además de eso, ella visualizaba un colegio que abriría nuevos caminos después de aprender lecciones de las difíciles experiencias en el Colegio de Battle Creek. Pocos, aun de sus consejeros más cercanos, consideraron sabio su consejo, pero sin su comprensión visionaria de lo que necesitaba el Pacífico austral y su tenacidad para ver la materialización del proyecto, ni el Colegio de Avondale ni muchas otras cosas en Australia y Nueva Zelanda llevarían hoy el nombre de adventista.

• En noviembre de 1901, Elena de White escribió una severa advertencia a la junta de fideicomisarios de la Review and Herald Publishing Association, "la planta impresora mejor equipada en el estado de Michigan". 80 Ellos tenían problemas: alrededor del noventa por ciento de su trabajo era comercial, y algunos de los trabajos eran claramente inapropiados para publicadores adventistas. Otros problemas giraban alrededor de relaciones interpersonales.

Después de muchas advertencias previas, la Sra. White dirigió lo que equivalía a una amenaza divina: "Me he sentido casi temerosa de abrir la Review, temiendo ver que Dios haya purificado con fuego la casa publicadora... A menos que haya una reforma, la casa publicadora será sorprendida por una calamidad y el mundo sabrá la razón". 81

Trece meses más tarde, el 30 de diciembre de 1902, un incendio de "origen desconocido" destruyó el complejo. No se salvó nada de valor. Cuando los dirigentes quisieron reconstruir la planta en Battle Creek, Elena de White objetó diciendo: "Nunca coloquen una piedra o un ladrillo en Battle Creek para reedificar allí la oficina de la Review. Dios tiene un lugar mejor para ello". 82

• Por lo menos en tres ocasiones Elena de White urgió a sus aturdidos colegas a comprar una propiedad en el sur de California para centros médicos. 83 El 13 de octubre de 1902 escribió que podían comprarse propiedades con edificios "especialmente adecuados para la obra de un sanatorio" a un precio "mucho menor que su costo original". 84 Sin esta percepción del plan de Dios para el sur de California, el Hospital Paradise Valley, el Centro Médico de Glendale y la Universidad de Loma Linda no serían centros de proyección misionera adventista. 85

• Antes que los dirigentes de la iglesia pudieran recobrarse después de comprar la propiedad de Loma Linda, Elena de White estaba pintando el futuro de Loma Linda como el principal centro para educar al personal médico. Mucho más allá de cualquier sueño humano, ella declaraba con calma inquebrantable: "Esto será asf'. 86

Desde la impresionante predicción de Elena de White, la Universidad de Loma Linda ha graduado muchos miles en diversos campos de la educación avanzada. Es conocida intemacionalmente por algunos de sus logros médicos.

Algunas visiones dirigidas a problemas secretos

Elena de White tuvo muchas experiencias relacionadas con problemas secretos de la gente. En 1858 escribió sobre una familia campesina (padre, madre y una hija adulta) que tres años antes se habían trasladado a Illinois desde Nueva Inglaterra. Ostensiblemente la razón del traslado era "introducir la obra en el Oeste. El esposo fue con una intención, su esposa con otra. La intención de él era proclamar la verdad, la de ella, tener todos sus recursos invertidos en UDa casa y en terrenos".

Con el transcurso del tiempo, el esposo "desobedeció el llamado de Dios a fin de gratificar a su esposa y a su hija, y estaba demasiado dispuesto a excusar o encubrir su amor al mundo bajo una apariencia de obligación hacia su familia... Vi que a menos que ella se apartase del camino de su esposo... el Señor visitaría a la familia con juicios, y la sacaría a ella del camino".

Pronto llegó la enfermedad y la esposa murió. Mientras los White visitaban al acongojado esposo y padre, la Sra. White tuvo una visión de la lucha espiritual por la que él estaba pasando y se sintió "sorprendida ante lo que se le mostró". Se le reveló cómo el padre se hallaba entrampado por el engaño de las riquezas y que la hija estaba "absorta por el egoísmo".

Pero pasó el tiempo. En 1857 Elena de White tuvo otra visión respecto a esta familia de Illinois. Vio "que él no estaba avanzando suficientemente rápido, que no estaba usando sus medios para hace avanzar la causa de Dios tan rápido como debería". Poco después de esa visión, ella oyó que este padre muy próspero había muerto a la edad de 51 años.

¿Por qué reportó la Sra. White esta historia privada en la revista de la iglesia? Ella concluyó su artículo con estas palabras: "Al haber visto que la recompensa que recibió esta familia por la codicia debiera ser una advertencia a la iglesia, no puedo ocultar al pueblo de Dios lo que me ha sido mostrado respecto a ellos". 87

Siempre una ganadora de almas, ella reconoció a un joven relojero en Nimes, Francia, a quien había visto en visión. Tras haber sido en un tiempo un creyente, Abel Bieder se había desanimado y en ese entonces estaba trabajando en sábado mientras perfeccionaba su oficio de fabricante de relojes. Después de reunirse con él en su negocio, lo invitó a las reuniones donde ella iba a hablar. Habló privadamente con Abel, diciéndole que conocía la historia de su vida y sus errores juveniles.

"Le rogué entonces con lágrimas que cambiase el rumbo de su vida, que dejara el servicio de Satanás y el pecado, pues había llegado a ser un completo apóstata, que regresara como el hijo pródigo a la casa de su Padre... Le dije que no me atrevía a que él cruzara el umbral de la puerta hasta que, ante Dios, los ángeles y las personas presentes, dijera: 'Desde este día seré cristiano' ".

Al día siguiente Abel renunció a su promisoria carrera, feliz en el Señor. Pronto Elena de White le pagó su pasaje a Basilea para que pudiese ayudarles a L. R. Conradi y James Erzberger en su trabajo evangelístico. 88

La experiencia de N. D. Faulkhead en 1892 es una ilustración clásica del ministerio de Elena de White en favor de los primeros adventistas australianos. Cuando ella fue a Australia en 1891, Faulkhead era tesorero de la casa publicadora; también sustentaba los más altos cargos en varias organizaciones secretas. A medida que pasaba el tiempo, él se involucraba más y más en su trabajo en la logia masónica, y sus intereses en la iglesia languidecían.

En un viaje en barco a Australia y poco después de su arribo, Elena de White tuvo una visión abarcante que se refería en forma general a la casa publicadora y a varios testimonios personales, incluyendo uno para los Faulkhead. Cuando fue a despachar el mensaje por correo, se sintió fuertemente restringida: "Cuando cerré la comunicación lista para despacharla, me pareció que una voz me habló diciendo: 'No todavía, no todavía: ellos no recibirán tu testimonio' Ella retuvo el testimonio durante casi doce meses. 89

Durante ese tiempo los colaboradores de Faulkhead notaron su interés decreciente en su trabajo y le rogaron que reconsiderase su infatuación con las logias. Elena de White vio en visión que él era "un hombre a punto de perder su equilibrio y caer en un precipicio". 90

Uno de los adventistas australianos le preguntó a Faulkhead qué haría si la Sra White tuviese un testimonio para él en relación con su afiliación a la logia a lo que él respondió: "Tendría que ser sumamente fuerte". Ella ciertamente tenía un mensaje para Faulkhead por casi un año, aunque nadie lo sabía. 91

Poco después del desafío de Faulkhead, él soñó que Elena de White tenía un mensaje para él. Pocos días después él se encontró con ella y le preguntó si tenía algo para él. Replicándole que sí, ella le propuso una reunión en un futuro próximo, pero Faulkhead estaba ansioso: "¿Por qué no me da el mensaje ahora?"

Ella le dijo que varias veces había estado lista para enviarle el mensaje pero que "el Espíritu del Señor le prohibió hacerlo" porque el tiempo no estaba maduro. Pero ahora era el momento. Comenzó a leer el manuscrito de cincuenta páginas, especialmente la porción que trataba de la estrecha relación de Faulkhead con la logia masónica. Ella prosiguió con su testimonio indicando que él depositaba monedas pequeñas en las ofrendas del día sábado pero monedas grandes en la tesorería de las logias. Oyó que se dirigían a él con el título de "Maestro Venerable".

Más tarde Faulkhead recordó: "Pensé que ella estaba muy cerca del meollo del asunto cuando empezó a hablarme en cuanto a lo que yo estaba haciendo en las logias". 92

Entonces ocurrió lo inesperado. Después de cierto movimiento de su mano, ella dijo: "No puedo contar todo lo que me fue dado". 93

Faulkhead empalideció al contar más tarde lo ocurrido: "Inmediatamente después me dio este signo. La toqué en el hombro y le pregunté si sabía lo que había hecho. Me miró sorprendida y dijo que no había hecho nada inusual. Le dije que me había dado el signo de un Caballero Templario. Bien, ella no sabía nada acerca de eso".

Elena de White siguió con su testimonio explicando que era imposible ser un cristiano consagrado y un francmasón. Luego hizo otro signo secreto, del cual dijo: "Mi ángel ayudante me lo hizo a mí". Faulkhead sabía que este signo particular era conocido sólo por la orden más elevada de masones, y declaró más tarde: "Esto me convenció de que el testimonio de ella era de Dios... Inmediatamente cruzó por mi mente como un relámpago la declaración que le había hecho al Hno. Stockton de que el testimonio tendría que ser sumamente poderoso antes de que pudiese creer que ella tenía un mensaje para mí procedente del Señor".

La respuesta de Faulkhead a la entrevista fue inmediata. Al día siguiente les dijo a sus colaboradores cómo Dios le había hablado a través de Elena de White. Su primer trabajo del día fue dictar su renuncia a sus diversas logias. Pero sus amigos de la logia no se dieron fácilmente por vencidos e insistieron en que estaba moralmente obligado a completar su periodo durante los nueve meses siguientes. La lucha fue severa y miembros de iglesia amigos de Faulkhead temblaron por él.

Al fin de esos nueve meses Faulkhead le escribió a la mensajera de Dios: "Cuán agradecido estoy al Señor por haberme enviado una advertencia de que estaba viajando en el camino equivocado... Ahora puedo ver muy claramente que si hubiera continuado con ellos eso habría sido mi ruina; debo confesar que mi interés por la verdad se estaba enfriando".

Faulkhead continuó su servicio en la casa publicadora por muchos años y permaneció como un vigoroso dirigente espiritual en Australia. 94

Preguntas de estudio

1. ¿En qué ocasiones la llegada notablemente oportuna de una visión causó mucho regocijo y fortaleció la confianza de los creyentes?

2. ¿De qué modo las visiones de Elena de White le ayudaron en forma práctica al Dr. Kress?

3. Haga una lista de algunas de las creencias y opiniones de Elena de White que fueron modificadas después de recibir una visión.

4. ¿Por qué cree usted que Dios no reveló toda la verdad que quería que sus mensajeros conociesen, al comienzo de su ministerio?

5. ¿Qué predicciones de Elena de White ha observado usted que se están cumpliendo en los últimos veinte años?

6. ¿Cómo habría reaccionado usted al mensaje de Elena de White si hubiese sido N. D. Faulkhead?

7. Haga una lista de visiones de la Sra. White y analícelas, dadas en las siguientes categorías: Predicciones; Consejo directo a individuos; Una visión del tiempo del fin.

8. Considere algunas ocasiones cuando el hábito de Elena de White de "escuchar a Dios" la impulsó a comunicar a otros el mensaje que se necesitaba precisamente en el momento apropiado.