Mensajera del Señor

Capítulo 19

Evangelismo Local y Global, y Relaciones Entre las Razas

"Evangelismo Local y Global, y Relaciones Entre las Razas" 1

En la década de 1840 los adventistas sabatistas se dedicaron mayormente a ayudar a su pequeño grupo a entender mejor el significado del Chasco de 1844. 2 Los primeros dirigentes animaron a otros milleritas a no negar su experiencia anterior al advenimiento. Expusieron enérgicamente su nueva comprensión respecto al ministerio de Cristo en el santuario celestial y la conexión del sábado como día de reposo dentro del contexto más amplio de los mensajes de los tres ángeles en Apocalipsis 14. Como es de comprender, su sentido de mission se vio frustrado por las reacciones hostiles procedentes del público en general después de la "humillación" del 22 de octubre de 1844, y de los milleritas que guardaban el domingo y que rechazaron amargamente el nuevo énfasis en el sábado como el día de reposo. Parecía que una cortina de hielo aislaba ahora a los primeros adventistas sabatistas, conduciéndolos a la convicción de que, de alguna manera, se había cerrado la puerta de misericordia para aquellos que habían rechazado las implicaciones más profundas del mensaje millerita de 1844. 3

Pero pronto cambió el sentido de misión que implicaba la responsabilidad adventista de compartir su mensaje con el mundo. El vigor y la claridad de la joven Elena de White fue la razón primaria del viraje desde la mentalidad de la "puerta cerrada" de los primeros adventistas sabatistas a la aceptación de la responsabilidad de completar la commission evangélica. En realidad, "el punto de vista de E. G. de White tuvo una influencia profunda en las nuevas interpretaciones teológicas como también en la conciencia misionera que estaba surgiendo, haciendo dudar de que sin su influencia los primeros adventistas sabatistas habrían sobrevivido este período de confusión". 4

El sentido adventista de misión en formación (teología) evolucionó de (1) una reafirmación de la experiencia adventista de 1844 (sin desechar este origen) a (2) una restauración de ciertas doctrinas bíblicas descuidadas que necesitaban volverse a engastar en el "Evangelio eterno", y luego a (3) un reconocimiento de que este Evangelio restaurado debía predicarse a todo el mundo antes que Jesús volviese. 5

Unido a la proclamación constante del adventismo de la cercanía del advenimiento estaba su principio de restauración que motivaba e impulsaba. 6 Este principio implicaba más que una integración teológica de las enseñanzas bíblicas restauradas; incluía "el contexto de la restauración espiritual y física del hombre como preparación necesaria para el regreso de Cristo". 7 Elena de White fue la principal vocera del principio de restauración que le daba forma a la escatología adventista. 8

Este énfasis teológico en la restauración diferencia a los adventistas de otros grupos religiosos que recalcan la cercanía, o incluso la inminencia, de la segunda venida. La teología adventista del advenimiento continúa atrayendo a aquellos que desean "darle sentido a su propia vida". En un estudio de investigación del Instituto de Ministerio para la Iglesia (Universidad Andrews), "en una encuesta de la Asociación de Georgia-Cumberland, el setenta por ciento de los nuevos creyentes dijo que se sentía mayormente atraído a la iglesia por 'la verdad y belleza de sus enseñanzas'... Pocas personas se sienten atraídas a iglesias en las que la teología está rodeada por una serie de requisitos. El evidente atractivo ideológico del adventismo puede también ser una función de la manifiesta certeza teológica de la iglesia". 9

En los primeros años, los adventistas asumieron con seriedad su deber de alcance "mundial", pero no lo interpretaron globalmente. Al principio creían que "si el mensaje del tercer ángel era predicado por todos los Estados Unidos, de ese modo se lo habría predicado a todo el mundo". 10

¿Cómo podría ser esto? Uriah Smith, luchando con el concepto, llegó a la conclusión de que, aunque "no tenemos información de que el mensaje del tercer ángel se esté proclamando actualmente en algún país fuera del nuestro... nuestra tierra está compuesta de personas de casi cada nación". 11 Aun hasta 1872 los adventistas en general creíau que Mateo 24:14 se estaba cumpliendo en la rápida expansión de las misiones protestantes. 12

Pero Dios estaba usando a Elena de White para elevar la visión de la naciente denominación adventista. En su visión de 1848 en Dorchester, Massachusetts, ella le dijo a su esposo Jaime que debía iniciar un periódico y que "de este modesto comienzo brotarán raudales de luz que han de circuir el globo". 13 Un concepto tal les parecía absurdo a sus contemporáneos. 14

Durante la década de 1850 los adventistas que tenían familiares o amigos en Europa les estaban enviando publicaciones, y pronto pudieron encontrarse en el Viejo Mundo focos de observadores del sábado. En 1864 M. B. Czechowski, un adventista desde 1858, partió hacia Europa con sus nuevas convicciones. Esta iniciativa eventualmente dio lugar a un grupo de creyentes observadores del sábado en Tramelan, Suiza. 15

Motivados por este interés europeo, en 1874 los dirigentes de la Asociación General enviaron a J. N. Andrews y su familia, los primeros misioneros al extranjero de la denominación, en carácter oficial, a Suiza. Elena de White comentó más tarde que Andrews era el "hombre más capaz en todas nuestras filas". 16 Tres años más tarde la familia de John G. Matteson fue enviada a Escandinavia para atender el interés en los mensajes de los tres ángeles que había surgido como resultado de la siembra de publicaciones. 17 Ya para 1890 había misioneros adventistas en unos 18 países, incluyendo varias naciones europeas, Africa, Rusia, Australia, India y Sudáfrica.

Durante ese tiempo Elena había estado educando a la iglesia. En 1871, en un mensaje basado en una visión del 10 de diciembre, extendió la siguiente apelación: "Los jóvenes deben estar adquiriendo las calificaciones para ese trabajo y familiarizarse con otros idiomas, para que Dios los use como medios de comunicar su verdad salvadora a los habitantes de otras naciones... Se necesitan misioneros que vayan a otros países para predicar la verdad de una manera cuidadosa". 18

En 1874 ella tuvo "un sueño impresionante" de "dar el mensaje del tercer ángel al mundo". En el sueño se le dijo que los adventistas estaban "concibiendo ideas demasiado limitadas de la obra para este tiempo. Estáis tratando de planear la obra como para poder abarcarla con vuestros brazos... Muchos países están esperando el avance de la luz que Dios tiene para ellos... Vuestro concepto de la obra necesita ampliarse grandemente". 19

Impulsada por su propio sentido de misión, Elena de White pasó dos años en Europa, de 1885 a 1887. Estos años están bien documentados en el libro Elena G. de White en Europa.20 Así como ella estuvo íntimamente involucrada en el desarrollo del Movimiento Adventista en Norteamérica, ahora tuvo mucho que ver con el establecimiento de la obra en Europa sobre principios firmes. No era fácil trabajar con muchas nacionalidades e idiomas, pero las instrucciones que dio en ese tiempo a fin de promover la unidad y la buena voluntad han sido sumamente beneficiosas para las relaciones internacionales, nacionales e interculturales desde esa época hasta nuestros días. 21

L. H. Christian, un administrador en Europa desde 1922 a 1936, escribió: "El Movimiento Adventista en Europa nunca habría sido el mismo si no hubiese sido por su visita [de Elena de White] ". 22

Elena de White era globalista. Ella le dejaba a Dios el "cómo" del cumplimiento de Mateo 24:14. "Dios hará la obra si le damos los instrumentos". 23 Ella, que en 1848 vio "raudales de luz" que iban a "circuir el globo", cuando había menos de un centenar de adventistas sabatistas, nunca renunció a esa visión de un mundo iluminado con los mensajes de los tres ángeles. Motivó a la iglesia para desarrollar su mensaje y la aguijoneó para que se lanzase a cumplir con su asombrosa misión. 24

Defensora dinámica del evangelismo público

La capacitación debe preceder a la práctica. Durante los dos años en los que la Sra. White estuvo en Europa (1885-1887), ella les dio sugerencias claras y de comprobada eficacia a quienes estaban abriendo huella en materia de evangelismo, explicándoles cómo ser más efectivos. Una de las primeras lecciones aprendidas en los Estados Unidos fue la de que los obreros no preparados ni capacitados, no importa cuán fervientes fuesen, no honraban a Dios con sus métodos inefectivos. En la quinta sesión del Concilio Europeo (1887), en Moss, Noruega, ella aconsejó: "Podría haberse hecho una obra mucho mayor si nuestros hermanos se hubiesen empeñado más, aun a costa de grandes gastos, en educar a licenciados [en Teología] antes de haberlos enviado al campo para trabajar. Se les permitió ir y probar sus talentos. No fueron con obreros de experiencia que podrían haberlos ayudado y educado, sino que fueron solos... No crecieron y no utilizaron al máximo sus facultades como para llegar a ser hombres competentes en las Escrituras". 25

La Sra White no sustituía la debida preparación ministerial por el entusiasmo. "Si los jóvenes desean entrar al campo [ministerio público], de ninguna manera se los debiera desanimar; pero primero permítaseles aprender el oficio". 26 Como lo dijo Jaime White, siempre era "una deshonra que los adventistas hicieran un trabajo de segunda clase en cualquier cosa". 27

Importancia de comenzar bien. Para Elena de White las primeras impresiones eran importantes. Aquellos que representan a la Iglesia Adventista en público deben estar preparados espiritualmente como también profesionalmente, o si no su trabajo no será permanente: "Es sumamente necesario que la obra en los campos nuevos comience bien, llevando la huella de lo divino. En estos campos nuevos muchos estarán en peligro de aceptar la verdad o de consentir a ella, sin tener una genuina conversión del corazón. Cuando sean probados por la tormenta y la tempestad, se encontrará que su casa no está construida sobre una roca sino sobre arena movediza. El ministro debe poseer y cultivar piedad práctica en su vida diaria y en su carácter. Sus sermones no debieran ser exclusivamente teóricos". 28

El "comenzar bien" también abarcaba las impresiones que se causaban al elegir los lugares de reuniones, 29 al evitar "despliegues teatrales" y "avisos alarmantes", 30 al publicar artículos apropiados "en los periódicos del mundo", 31 al familiarizarse con los pastores de las diversas iglesias", 32 al "guardar el paso con el tiempo" en los mensajes que se presentan, 33 al "vestirse [los ministros] de una manera adecuada a la dignidad de su posición", 34 al evitar los ministros cualquier cosa que pueda considerarse "tosca" en cualquier actitud o en el porte, de modo "que no disgusten al espectador". 35

Las presentaciones públicas debieran reflejar el espíritu y ¡a manera de ser de Jesús. Una de las características del espíritu de profecía es que se exalta y se refleja a Jesús en todas las empresas ganadoras de almas. Cualquiera sea el tema que Elena de White considere, el lector queda impresionado con el sentimiento predominante de que Cristo no sólo es nuestro Salvador sino también nuestro Ejemplo en todas las cosas. Su obra de ganancia de almas, ya sea al conducir a individuos a la salvación o al dirigir a las multitudes hacia el cielo, provee métodos claros y eficaces de efectividad evangelística.

En el capítulo "Nuestro Ejemplo", en El ministerio de curación, Elena de White des cribió cómo Jesús "encontraba a los hombres donde ellos estaban". Ella escribió: "Procuraba llegar al pueblo por medio de las cosas que le resultaban más familiares". 36 A menudo recalcaba que es "esencial que entendamos y sigamos los métodos correctos de enseñanza e imitemos el ejemplo de Cristo". 37

El ejemplo de Cristo incluía evitar las "controversias", 38 identificarse con "los intereses y la felicidad" de la persona, 39 observar "los rostros de sus oyentes" cuya mirada "revelaba que la verdad había llegado al alma", 40 hablar con "sencillez" no presentando "muchas cosas a la vez, no fuera que su mente se confundiese, [haciendo] cada punto... claro y distinto", apelar a todos los niveles intelectuales y sociales vistiendo sus mensajes "de una belleza tan singular que interesaban y cautivaban a los grandes intelectos", 41 dosificar su enseñanza estimando el momento apropiado cuando su auditorio estaba listo para recibirla, y retener "muchas cosas con respecto a las cuales su sabiduría le hizo guardar silencio". 42

Presentar el Evangelio al público en general, incluyendo a muchos que han tenido experiencias religiosas negativas en el pasado, requiere tacto al seleccionar la secuencia de los temas. Elena de White mostró qué hacer mediante su ejemplo y una instrucción persistente. Al destacar la importancia del tacto, ella escribió: "Cuando os encontráis con personas que, como Natanael, tienen prejuicios contra la verdad, no presentéis con insistencia y con mucha fuerza vuestros puntos de vista peculiares. Hablad con ellos al principio de temas acerca de los cuales tenéis unanimidad... Tanto vosotros como ellos alcanzaréis una relación aún más estrecha con el cielo, el prejuicio se debilitará y será más fácil alcanzar el corazón". 43

Ella encomió a las hermanas de la iglesia que se asociaban con la Unión pro Temperancia de Mujeres Cristianas y las exhortó a que se destacasen por la "luz de la vida... sobre temas en los que todas ustedes pueden concordar". 44

Elena de White fue invitada veintenas de veces a hablar al público en general en toda Norteamérica. Generalmente elegía temas de temperancia cristiana y piedad práctica, y los desarrollaba en una forma tal que conmovía profundamente a sus oyentes. Sabía que al comenzar con un tema neutro, contemporáneo, conseguiría que el auditorio tuviese una actitud favorable, lo que preparaba el ambiente para temas más distintivos. Conocía los principios de las buenas relaciones públicas. 45

Defensora destacada del evangelismo urbano. Algunos pueden preguntarse cómo y por qué una mujer tan ocupada como Elena de White se involucraba en técnicas evangelísticas. Sin embargo, ella envió muchos mensajes por escrito a dirigentes denominad onales y a evangelistas destacados, concentrándose en métodos de ganancia de almas en las áreas urbanas. 46 Sus consejos sobre eVan- gelismo público, por ejemplo, especialmente en las grandes ciudades del mundo, impulsaron nuevos avances en favor del evangelismo urbano: "Sobre nosotros pesa el reproche de Dios debido a que las dudades populosas que están a nuestro alcance no han sido trabajadas ni amonestadas... No hemos hecho demasiado por los campos misioneros extranjeros, pero no hemos hecho nada comparativamente por las ciudades populosas que están a nuestras mismas puertas". 47

Stephen y Hetty Haskell fueron quizás los principales proponentes del programa de Elena de White para llegar a las masas. La venta de libros de puerta en puerta, los estudios bíblicos personales, las reuniones de obreros para enseñar evangelismo personal, la utilización de la educación de la salud para despertar el interés del público, los estudios bíblicos impresos, las revistas evangelísticas, ponerse en contacto con dirigentes en el mundo de los negocios y profesionales, escoger sitios adecuados para reuniones públicas: todos estos métodos convergieron en el programa de los Haskell para evangelizar Nueva York a comienzos de la década de 1900. 48

Los dirigentes denominacionales, preocupados con diversas crisis de ese tiempo, descuidaron el reiterado énfasis de Elena de White en el evangelismo urbano. Pero ella no se desanimaba. Para ella, no sólo había muchos millones que iban a sus tumbas sin ser advertidos, sino que la predicación de los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14 estaba siendo frustrada seriamente. 49

En 1909 ella encaró de frente el problema: los dirigentes máximos de la iglesia, incluyendo a A. G. Daniells, presidente de la Asociación General, y W. W. Prescott, director de la Review, debían dar el ejemplo en evangelismo público. Les escribió severamente a ambos hombres en 1910 después de haber llegado a la conclusión de que su consejo en 1909 había producido sólo una respuesta simbólica: "Se me ha encomendado un mensaje para ustedes dos de que necesitan humillar sus corazones ante Dios. Ni el pastor Prescott m el pastor Daniells están preparados para dirigir la obra de la Asociación General, porque en algunas cosas han deshonrado al Señor Dios de Israel... Durante la última reunión a la que asistí en Washington, D. C., se me revelaron claramente algunas cosas... La obra en las ciudades todavía no ha sido llevada adelante como debiera serlo... Si el presidente de la Asociación General se hubiese despertado completamente, podría haber visto la situación. Pero él no ha comprendido el mensaje que Dios ha dado... No puedo guardar silencio por más tiempo". 50

Prescott hizo planes para realizar trabajo evangelístico, pero una combinación de tragedias familiares lo abrumaron. Su salud sufrió seriamente. Con el transcurso del tiempo, nuevas responsabilidades en la obra editorial ocuparon eventualmente su tiempo. 51

Daniells tuvo cierta dificultad para hacer los arreglos en sus responsabilidades de liderazgo. Durante esos meses, Elena de White le escribió: "Redima el tiempo perdido de los últimos nueve años avanzando ahora sin titubeos con la obra en nuestras ciudades, y el Señor lo bendecirá y sostendrá". 52

Estas exhortaciones constantes al presidente de la Asociación General y a otros dirigentes produjeron una explosión del evangelismo adventista urbano en los años que siguieron. 53

Marcando el rumbo en cuanto a las relaciones raciales

Como ocurrió con muchos otros asuntos denominacionales importantes, Elena de White estuvo a la vanguardia al trazar las dimensiones morales implicadas en las relaciones raciales como también para sugerir enfoques pragmáticos a fin de resolver los problemas durante tiempos difíciles. Richard Schwarz escribió que se "requirió una seria admonición de Elena de White para sacudir a los adventistas a fin de que comprendiesen su deber para compartir su fe con los afroamericanos". 54

Antes de partir hacia Australia, en la sesión del congreso de la Asociación General de 1891 en Battle Creek, la Sra. White extendió su primer llamado público importante en favor de la obra evangelística entre los negros americanos. 55 Comprendiendo las restricciones crecientes que se estaban aplicando a los negros en todos los estados sureños, ella reconoció que se estaba metiendo en un tema explosivo, "pero no tengo intenciones de vivir como una cobarde o de morir como una cobarde". 56

Ella señaló que "el nombre de un hombre negro está escrito en el libro de la vida junto al de un hombre blanco... Nacimiento, condición, nacionalidad o color no pueden elevar o degradar a los hombres". Además dijo que aquellos que "desdeñan a un hermano a causa de su color están desdeñando a Cristo".

Luego se refirió al descuido de la iglesia, reconociendo con pena que "no hemos hecho un esfuerzo mayor por la salvación de las almas entre la gente de color". Admitió que se estaba refiriendo a "problemas desconcertantes", que se necesitaban tanto adventistas blancos como negros para educar a millones que habían sido oprimidos por tanto tiempo, y que los obreros de la iglesia en el Sur "no deben llevar las cosas a extremos y caer en el fanatismo en este asunto". 57

Uno de los primeros en sentir el desafío fue James Edson White, hijo de Elena de White. 58 Creativo, enérgico, impresor capacitado y compositor de himnos, Edson se unió a Will Palmer para producir The Gospel Prí- mer (El Silabario del Evangelio), que ellos usaron (1) para levantar fondos, (2) para enseñar a leer a los analfabetos y (3) para enseñar las verdades de la Biblia en un lenguaje sencillo.

Sabiendo que los blancos del Sur no les darían la bienvenida, especialmente si ellos vivían con negros, hicieron construir un buque de vapor fluvial (llamado Morning Star [Estrella de la Mañana]), que por varios años se convirtió en su vivienda, su planta impresora y su capilla. Este esfuerzo concertado para ayudar a cumplir los objetivos del llamado de Elena de White en 1891, siguió adelante con poco apoyo de los fondos denominacionales. Pero la tenacidad de Edson, unida al aliento de su madre, dieron como resultado el establecimiento de una presencia adventista a lo largo del río Yazoo, en Nashville, Tennessee, y en Vicksburg, Mississippi. 59

La Sra. White vio la cuestión de la diferencia de color en dimensiones más amplias que la mayoría de sus contemporáneos. En una serie de diez artículos publicados en la Review and Herald,60 después que Edson había comenzado su trabajo, ella extendió una apelación a los miembros de la iglesia: "Ninguna mente humana debiera tratar de trazar la línea entre la gente de color y los blancos. Que las circunstancias indiquen lo que habrá de hacerse, porque el Señor tiene su mano en la palanca de las circunstancias. A medida que la verdad sea presentada a las mentes de la gente de color y de los blancos, y las almas se conviertan cabalmente, llegarán a ser nuevos hombres y mujeres... Aquellos que están convertidos entre los blancos experimentarán un cambio en sus sentimientos. El prejuicio que han heredado y cultivado hacia la raza de color se extinguirá gradualmente". 61

Elena de White cerró el primero de la serie de diez artículos con un llamado y una palabra de advertencia: "Como pueblo debiéramos hacer más por la raza de color en América de lo que hemos hecho hasta ahora. En la obra necesitaremos avanzar con cuidado, siendo dotados con sabiduría de lo alto". 62Los nueve artículos restantes volvían a destacar los conceptos generales del primer artí7410culo, con varias sugerencias sobre cómo familias blancas debieran trasladarse a los estados del Sur para compartir con los negros su conocimiento de agricultura y de otros oficios. El objetivo era guiar a los negros para que desarrollasen sus programas de esfuerzo propio.

Pero pronto cambiaron los tiempos y las circunstancias. Los años finales del siglo XIX y la primera década del XX presenciaron una contramarcha, con espíritu de venganza, de cualesquiera hayan sido las ganancias que los negros habían disfrutado desde la emancipación. Durante este período emergió el sistema vergonzoso y rígido de la segregación, dando comienzo a lo que se ha llamado la "traición del negro". Algunos se han referido a este período como "la larga noche oscura", que duró hasta 1923. 63En 1913, el presidente de los Estados Unidos todavía estaba segregando los edificios de oficina federales en la capital de la nación. En 1890 Mississippi fue el primer estado en eliminar el derecho de voto de los negros; pronto le siguieron siete estados. El linchamiento llegó a ser un fenómeno racial del Sur; algunos negros fueron quemados en la estaca. Tanto en el Norte como en el Sur ocurrieron grandes disturbios raciales.

¿Se contradijo Elena de White? ¿Colocaba las velas dependiendo de cómo estaba soplando el viento cuando en 1908 les dijo a miembros de iglesia, blancos y negros, que los negros no debieran esperar o demandar igualdad social y que los negros y los blancos debieran adorar en edificios segregados? Eso suena realmente como una Elena de White diferente de la dirigente valiente y perspicaz de la primera mitad de la década de 1890.

La respuesta a tales críticas a Elena de White se encuentra al observar varios hechos: (1) Durante este período su hijo Edson estaba demostrando los principios que su madre había estimulado. El y sus asociados estaban trabajando durante el tiempo de sombras oscuras cuando la segregación racial de "Jim Crow" estaba barriendo el Sur ["Jim Crow" era el nombre de un antiguo estribillo musical que encerraba un mensaje despreciativo de discriminación contra los negros o de segregación respecto a ellos; se usó este epíteto para referirse a las leyes que pusieron en vigor la segregación racial en el Sur de los Estados Unidos entre 1877 y la década de 1950]. La madre de Edson mantuvo un contacto estrecho con él y en base a esta correspondencia podemos comprender de qué lado estaba su corazón. Durante estos tiempos sumamente difíciles, la madre y el hijo, casi sin ayuda, mostraron a la Iglesia Adventista cómo trabajar en los estados sureños.

(2) Las circunstancias rápidamente cambiantes en los estados sureños requerían un consejo oportuno e inequívoco de parte de la mensajera de Dios, quien pudo ver el desarrollo en el cuadro completo, Elena de White nunca abogó para que se propiciase la llegada del tiempo de angustia antes de su momento. 64 Reconoció que el amanecer de un día mejor iluminaría eventualmente esa oscura noche de la vergonzosa opresión de los negros, pero "pura esta hora" debían ser "prudentes como serpientes, y sencillos [inofensivos] como palomas". Las medidas de precaución por las que abogó Elena de White debían "seguirse hasta que el Señor nos mostrase un camino mejor". 65 Ella exhortó a ser valientes porque "Dios está desnudando su brazo para hacer una obra poderosa en este campo misionero dentro de los límites de nuestro propio país". 66

(3) El consejo de Elena de White durante este período espantoso de la historia de los Estados Unidos refleja una sabiduría más que humana. La flexibilidad es una señal de sabiduría cuando los tiempos y las circunstancias cambian. El hecho de estar entonces viviendo en Australia le impidió leer los periódicos cotidianos de ese período. Sin embargo, vio claramente las implicaciones de la nueva opresión de los negros. La obra evangelística en favor de los blancos estaba en peligro si éstos interpretaban adversamente movimientos o pasos "equivocados" en el trabajo por los negros. Y los negros estarían en mayor peligro si blancos hostiles pensaban que los negros estaban "saliendo" de su esfera social al responder a los evangelistas blancos. 67 El cuadro complete que Elena de White siempre mantuvo ante la iglesia fue el de honrar a Dios mediante un firme progreso en la obra de alcanzar a los que honestamente buscan la verdad, sean blancos o negros, aunque a veces el ritmo de ese avance fuese más lento debido a las circunstancias inmediatas. Su predicción de que los tiempos cambiarían ciertamente infundió esperanza a los que estaban luchando durante esa noche oscura.

(4) Las instrucciones de Elena de White a la iglesia, dadas mediante consejos y el ejemplo, prepararon el camino para que los adventistas trabajaran en los estados sureños cuando las circunstancias cambiasen: (a) Ella creía en la igualdad de todas las razas; (b) Ella claramente no fomentaba la creencia prevaleciente de parte de muchos en sus días que la raza negra era inferior genéticamente. A menudo lo decía: "Encontrarán ignorancia deplorable. ¿Por qué? Porque a las almas que estuvieron sujetas en esclavitud se les enseñó a hacer exactamente la voluntad de aquellos que los consideraban su propiedad, y los retenían como esclavos... Ahora bien, están aquellos que son inteligentes. Muchos no han tenido oportunidad y podrían haber manifestado una indudable capacidad si hubiesen sido bendecidos con oportunidades como las que han tenido sus hermanos más favorecidos, los blancos". 68 En otras palabras, quítense la esclavitud y sus resultados inevitables, déseles a los negros las mismas oportunidades que a los blancos, y como consecuencia la así llamada ignorancia se desvanecerá.

Elena de White habría sido mejor comprendida a lo largo de los años en cuanto al tema de las relaciones raciales si se hubiesen estudiado la totalidad de sus declaraciones en el contexto de su tiempo. Las tensiones raciales adventistas se habrían reducido grandemente si sus lúcidos principios hubiesen moldeado las decisiones personales y de la organización. Otis B. Edwards, un educador de color que por mucho tiempo se dedicó a la enseñanza, puede haberlo dicho de la mejor manera: "Tal vez el mayor estímulo para los esfuerzos misioneros en favor del negro provino... de la Sra. Elena G. de White". 69

Preguntas de estudio

1. ¿Cuáles eran algunas de las preocupaciones inmediatas de los primeros adventistas sabatistas que marginaron cualquier sentido de una misión mundial?

2. ¿De qué maneras significativas aguijoneó Elena de White a sus colegas para que pensasen globalmente?

3. ¿Qué dos familias fueron las primeras que la Asociación General designó como misioneros?

4. ¿Qué tres principios dinámicos de evangelismo fueron promovidos por Elena de White?

5. ¿Por qué se dice que Elena de White fue el "mayor estímulo" para ayudar a los adventistas a realizar esfuerzos misioneros en favor de los negros en los Estados Unidos?

6. ¿Cómo explica usted la aparente contramarcha de Elena de White en su consejo sobre cómo trabajar con los negros en los estados sureños de los Estados Unidos entre 1895 y 1908?

7. ¿Cuáles eran las elevadas expectativas de Elena de White en materia de una preparación de calidad antes que a los ministros y evangelistas se les asignasen formalmente responsabilidades públicas?

8. Mencione algunos de los "problemas desconcertantes " que enfrentaron aquellos que querían evangelizar a los negros de Norteamérica a fines del siglo XIX y en el siglo XX.