"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" (2Tim. 3:16-17).
Gracias al tema del Gran Conflicto como está expresado en el principio de la elipse, Elena de White pudo trascender a los objetivistas (énfasis indebido en la ortodoxia doctrinal) y a los subjetivistas (énfasis indebido en los sentimientos o en la autonomía humana) de su tiempo. Esta capacidad de la Sra. White fue muy evidente en la crisis doctrinal de 1888, en Minneapolis. Note cómo ella trascendió las tensiones que había en las teologías contemporáneas: "Mientras una clase pervierte la doctrina de la justificación por la fe y deja de cumplir con las condiciones formuladas en la Palabra de Dios -- 'Si me amáis, guardad mis mandamientos' --, igualmente cometen un error semejante los que pretenden creer y obedecer los mandamientos de Dios pero se colocan en oposición a los preciosos rayos de luz--nuevos para ellos-- que se reflejan desde la cruz del Calvario. La primera clase no ve las cosas maravillosas que tiene la ley de Dios para todos los que son hacedores de su Palabra. Los otros cavilan sobre trivialidades y descuidan las cuestiones de más peso, la misericordia y el amor de Dios.
"Muchos han perdido demasiado por no haber abierto los ojos de su entendimiento para discernir las cosas asombrosas de la ley de Dios. Por un lado, los religiosos extremistas en general han divorciado la ley del Evangelio, mientras nosotros, por el otro, casi hemos hecho lo mismo desde otro punto de vista. No hemos levantado delante de la gente la justicia de Cristo y el pleno significado de su gran plan de redención. Hemos dejado a un lado a Cristo y su incomparable amor, introducido teorías y razonamientos, y predicado discursos argumentativos". 1
Ideas limitadas del carácter y los propósitos de Dios conducen a ideas limitadas de la expiación. A lo largo de la historia cristiana se han suscitado discusiones monumentales porque los polemistas no comprendían las verdades implicadas en el Gran Conflicto. 2
Una visión más amplia del plan de salvación
Elena de White fue guiada a ver los resultados de "las opiniones limitadas acerca de la expiación ". 3
(1) Un sentido limitado de lo que Cristo sufrió en el Calvario, vinculando su agonía sólo al dolor físico. 4
(2) Un sentido limitado de cómo el Padre estaba involucrado en la agonía del Calvario, sin comprender que la ira de Dios expresada en el hecho de retirar su presencia inmediata fue el "precio [supremo] de la redención ". 5
(3) Un sentido limitado de cómo la vida y la muerte de Cristo unidas le estaban "adquiriendo el derecho " a Jesús de convertirse en el Sumo Sacerdote de la humanidad. 6
(4) Un sentido limitado de cuán vasto alcance tenía la expiación de Cristo al abarcar a todos los que alguna vez hayan vivido; este sentido limitado se debe a la presuposición de que la soberanía de Dios ha escogido tanto a los "elegidos" espéciales como a los que están predestinados a arder en un infierno eterno. 7
(5) Un sentido limitado del "costo" de lo que Dios "dio" (Juan 3:16) en la muerte de Jesús por no reconocer que Jesús no retomó todas sus prerrogativas anteriores, que ciertamente se "dio" a la raza humana para identificarse para siempre como un humano con la raza humana: quedó para siempre limitado en el tiempo y en el espacio. 8
(6) Un sentido limitado de lo que Cristo "satisfizo" en el Calvario al no reconocer que murió para dar a los pecadores "otra oportunidad... para que reanudaran su lealtad y guardaran los mandamientos de Dios", y no que murió para que la obediencia a la ley fuese innecesaria. 9
(7) Un sentido limitado de la "expiación" al confinar sus beneficios sólo a la justificación, sin captar el hecho de que la expiación fue un "remedio divino para la curación de las transgresiones y la restauración de la salud espiritual", y sin advertir que proveyó los medios por los cuales "la justicia de Cristo puede estar no sólo sobre nosotros, sino en nuestros corazones y caracteres". 10
(8) Un sentido limitado de la profundidad del clamor de Jesús, "Dios mío, Dios mío, ¿por qué...? ", cuando quiera que una persona cree en el error de la inmortalidad del alma, sin comprender que la hora de la muerte de Cristo fue la que todos los pecadores experimentarán en su "segunda" muerte después del juicio. Nadie en este planeta ha muerto realmente, excepto Cristo; aquellos que han "pasado al otro mundo" sólo están durmiendo, esperando el llamado del Dador de la vida; Jesús sintió la agonía final de los pecadores que comprenden lo que han rechazado. 11 Además Jesús experimentó la inexpresable "paga del pecado" (Rom. 6:23), con lo que probó que Satanás estaba equivocado cuando dijo: "No moriréis" (Gén. 3:4).
(9) Un sentido limitado del pecado por lo que la mayoría de los cristianos no tienen idea de la implicación universal del pecado en esta tierra y cómo afecta al bienestar del universo. 12
(10) Un sentido limitado de cómo Dios planea, gracias a la expiación, "colocar las cosas sobre una eterna base de seguridad", un plan que implica un examen ejecutivo anterior a la segunda venida de todas las personas que alguna vez hayan vivido, incluyendo a los ángeles, y luego un examen entre las dos resurrecciones (Juan 5:29), conducido por los redimidos. 13
Enfermedad, sufrimiento y muerte
Debido a la comprensión que Elena de White tenía del tema del Gran Conflicto, ella pudo enseñar claramente por qué existe el sufrimiento, quién lo causó y cuándo terminaría. En medio de una montaña de libros especulativos escritos desde el albor de la historia sobe el problema del sufrimiento, ella explicó lúcidamente que "la enfermedad, el padecimiento y la muerte son obra de un poder enemigo. Satanás es el que destruye; Dios el que restaura". 14
A lo largo de la historia cristiana ha prevalecido la noción de que Dios castiga a los pecadores y que un pecador sufriente debe aceptar su suerte como la voluntad de Dios. Un cuadro incorrecto del carácter de Dios produce este tipo de pensamiento. Gracias a la comprensión de Elena de White del tema del Gran Conflicto como se lo expone en la historia bíblica, ella pudo trascender el punto de vista prevaleciente: "Es verdad que todo sufrimiento es resultado de la transgresión de la ley de Dios, pero esta verdad había sido falseada. Satanás, el autor del pecado y de todos sus resultados, había inducido a los hombres a considerar la enfermedad y la muerte como procedentes de Dios, como un castigo arbitrariamente infligido por causa del pecado... La historia de Job había mostrado que el sufrimiento es infligido por Satanás, pero que Dios predomina sobre él con fines de misericordia. Pero Israel no entendía la lección. Al rechazar a Cristo, los judíos repetían el mismo error por el cual Dios había reprobado a los amigos de Job". 15
Elena de White no echó la culpa de todo el sufrimiento a la intervención directa de Satanás. Era consciente de que siempre que los hombres y las mujeres aceptan la filosofía de autocomplacencia de Satanás, abren la puerta a tristes consecuencias. Jesús "les enseñaba que habían atraído su dolencia sobre sí al transgredir las leyes de Dios, y que la salud no puede conservarse sino por medio de la obediencia". 16
Sin embargo, ella vio algo más en la perspectiva más amplia referente al sufrimiento. Vio cómo Dios usaría (no causaría) dificultades humanas como medios para ayudar a los seres humanos "para que participemos de su santidad" (Heb. 12:10). Aunque el sufrimiento ha sido causado por intervención satánica o por decisiones humanas equivocadas, Dios interviene y ayuda a los que sufren a encontrar una bendición en medio de la miseria. Ella exclamó: "¡Cuántos son los que nunca habrían conocido a Jesús si la tristeza no los hubiera movido a buscar consuelo en él! Las pruebas de la vida son los instrumentos de Dios para eliminar de nuestro carácter toda impureza tosquedad... El Señor obrará para cuantos depositen su confianza en él. Los fieles ganarán victorias preciosas, aprenderán lecciones de gran valor y tendrán experiencias de gran provecho". 17 "Las pruebas de la vida", que podrían destruir toda esperanza, Dios las transforma, si se lo pedimos, y las convierte en sus "instrumentos" para el crecimiento espiritual de cada persona.
Jesús habló de otra clase de sufrimiento que no es causado por la desobediencia humana a las leyes de la vida: el que se padece frecuentemente por servir a la justicia (Mat. 5:10). Pablo se refirió a esta clase de sufrimiento: "Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución" (2 Tim. 3:12). En muchas formas consoladoras y ennoblecedoras, Elena de White puso el sufrimiento por causa de la verdad en su debida perspectiva: "Dios no conduce nunca a sus hijos de otra manera que la que ellos elegirían si pudiesen ver el fin desde el principio, y discernir la gloria del propósito que están cumpliendo como colaboradores suyos. Ni Enoc, que fue trasladado al cielo, ni Elias, que ascendió en un carro de fuego, fueron mayores o más honrados que Juan el Bautista, que pereció solo en la mazmorra... Y de todos los dones que el Cielo puede conceder a los hombres, la comunión con Cristo en sus sufrimientos es el más grave cometido y el más alto honor". 18
Luz para ¡os paganos
Al dar la perspectiva más amplia, el tema del Gran Conflicto nos ayuda a entender la situación difícil de los paganos (en todos los tiempos, en todos los lugares de la tierra, en todos los niveles sociales y económicos). Dios es el Padre que está esperando y que quiere tener a todos sus hijos de vuelta en el hogar; en realidad, los está buscando persistentemente con invitaciones afectuosas que varían de persona a persona debido a las aptitudes y circunstancias diversas. El sabe dónde vive cada uno, conoce sus nombres.
Cada persona, de alguna manera, recibe algo de luz desde la puerta principal de nuestro Padre celestial (Juan 1:9). Cada persona tiene suficiente luz como para hacer una decisión moral. Elena de White captó esta perspectiva más elevada que no ha estado presente a menudo en el mundo cristiano: "Siempre que haya un impulso de amor y simpatía, siempre que el corazón anhele beneficiar y elevar a otros, se revela la obra del Espíritu Santo de Dios. En las profundidades del paganismo, hombres que no tenían conocimiento de la ley escrita de Dios, que nunca oyeron el nombre de Cristo, han sido bondadosos para con sus siervos, protegiéndolos con peligro de sus propias vidas. Sus actos demuestran la obra de un poder divino. El Espíritu Santo ha implantado la gracia de Cristo en el corazón del salvaje, despertando sus simpatías que son contrarias a su naturaleza y a su educación. La luz 'que alumbra a todo hombre que viene a este mundo' (Juan 1:9), está resplandeciendo en su alma; si presta atención a esta luz, ella guiará sus pies al reino de Dios". 19
Escatología
El estudio del tiempo del fin. (el fin del mundo como lo conocemos ahora y los eventos que preceden al regreso de Jesús) es un tema al que se le ha dado mucha atención en tiempos recientes, especialmente en las iglesias evangélicas. La segunda venida de Cristo es una de las doctrinas determinantes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Sin embargo, ninguna otra iglesia mira al segundo advenimiento como lo hacen los adventistas.20 El punto de vista característicamente adventista está formado por un "conjunto " de ideas "que se respaldan mutuamente ". Este "conjunto " incluye "la inmortalidad condicional, la observancia del día de reposo en el séptimo día, una escatología historicista premilenarista que destaca la inminencia [cercanía] de la segunda venida, la aceptación del don de profecía en el ministerio de Elena de White, y enseñanzas acerca de la obra sacerdotal de Cristo en el santuario celestial. Estas doctrinas se fusionan en un tema escatológico distintivo, que yace en el corazón del adventismo". 21
La serie del "Gran Conflicto "
Este "conjunto " de ideas "que se apoyan mutuamente " y que caracteriza la escatología adventista existe hoy gracias a los escritos de Elena de White. Cada uno de los cinco tomos de la serie del Gran Conflicto entre el bien y el mal presenta un aspecto particular del tema de dicho conflicto. El primero, Patriarcas y profetas, revela el origen y la naturaleza del pecado y cómo el mismo afecta al universo al igual que al planeta Tierra. Profetas y reyes delinea la controversia mientras la verdad sobrevive aun durante las derrotas, apostasías, cautiverio y reformas de Israel; a pesar de las derrotas aparentes y el cautiverio se puede presentar el lado de Dios en el conflicto. El Deseado de todas las gentes se concentra en el propósito de la encamación de Cristo y por qué su vida y su muerte fueron el despliegue supremo del amor y la justicia de Dios. Los hechos de los apóstoles expone la manifestación maravillosa del Espíritu de Dios en la vida de hombres y mujeres que encontraron en la vida y en la muerte de Jesús un nuevo poder que regenera y ennoblece a quienes siguen gozosamente su "camino ".
El último libro de la serie, El conflicto de los siglos, contesta las grandes preguntas acerca de cuánto durará el conflicto, cómo terminará y por qué los problemas que iniciaron el conflicto quedarán arreglados para siempre. La última parte de este tomo se concentra en el "tiempo del fin" y cómo el destino de todos será afectado por la respuesta que cada persona le dé a la verdad bíblica. En ningún otro libro de ningún otro autor puede encontrarse el "conjunto " de ideas de Elena de White "que se apoyen tan mutuamente " y que sean tan interdependientes. Note cuán inter-dependientes, inequívocos, relevantes--un reflejo completo de los eventos actuales (excepto aquellos que todavía deben ocurrir en la línea de secuencia temporal)-- son los capítulos, "Una obra de reforma ", "El juicio investigador ", "Las asechanzas del enemigo ", "¿Pueden hablar nuestros muertos?", "La li bertad de conciencia amenazada ", "El conflicto inminente ", "Nuestra única salvaguardia ", "El mensaje final de Dios " y "El tiempo de angustia ".
Este tomo enfocado escatológicamente recoge los primeros cuarenta años de comentarios de Elena de White sobre los eventos de los últimos días. En 1851 ella escribió: "Los temas como el santuario, en relación con los 2.300 días, los mandamientos de Dios y la fe de Jesús, son perfectamente adecuados para explicar el movimiento adventista pasado y cuál es nuestra posición actual, establecer la fe de los que dudan, y dar certidumbre al glorioso futuro. He visto con frecuencia que éstos eran los temas principales en los cuales deben espaciarse los mensajeros [predicadores adventistas]". 22
Pero el énfasis adventista no debía colocarse en la mera interpretación profética. Elena de White afirmó vigorosamente que el mensaje del tercer ángel era "la verdad purificadora del alma para este tiempo ". 23
El mensaje laodicense
En los primeros años después de la experiencia de 1844, los adventistas sabatistas se identificaron a sí mismos como la iglesia de Filadelfia, a los otros adventistas como laodicenses, y a los no adventistas como Sardis. 24 Sin embargo, por 1854 Elena de White se sintió guiada a señalar que "el residuo no estaba preparado para lo que viene sobre la tierra. Un estupor, como letargo, parecía suspendido sobre el ánimo de la mayoría de aquellos que profesan creer que tenemos el último mensaje... Permitís que vuestra atención sea distraída con demasiada facilidad de la obra de preparación y de las importantísimas verdades para estos días postreros". 25
Ya para 1856 Jaime White, Uriah Smith y J. H. Waggoner estaban diciéndoles claramente a los grupos adventistas nuevos que el mensaje a Laodicea se aplicaba tanto a los adventistas sabatistas como a otros que eran "tibios" en su experiencia cristiana. Ellos también necesitaban un arrepentimiento cabal. Además incluyeron en sus conclusiones el punto de que el mensaje del tercer ángel era el mensaje final al "mundo rebelde" y que el mensaje laodicense era el mensaje final a una "iglesia tibia". 26
Autocomprensión antitriunfalista
Esta autocomprensión antitriunfalista incitó a los adventistas sabatistas a una actividad misionera renovada, esperando de ese modo apresurar el advenimiento. Sin embargo, la mayoría de los miembros de iglesia oyeron el énfasis en la misión sin captar la implicación más profunda. "El corazón debe ser purificado de los pecados que por tanto tiempo han excluido a Jesús... Pero al no ver la obra poderosa realizada en un corto tiempo, muchos perdieron el efecto del mensaje [laodicense]... Está ideado para despertar al pueblo de Dios, para exponerle su apostasía y para guiarlo a un arrepentimiento celoso, a fin de que puedan ser favorecidos con la presencia de Jesús y ser hechos idóneos para el fuerte clamor del tercer ángel". 27
Uno de los temas constantes de Elena de White es que se necesita la preparación del carácter antes de que Dios pueda respaldar los esfuerzos misioneros de la iglesia con la experiencia de la lluvia tardía y las resultantes intervenciones del "fuerte clamor" que sacude el mundo justamente antes del advenimiento: "Si el mensaje hubiese sido de corta duración, como muchos de nosotros suponíamos. no habría habido tiempo para desarrollar el carácter. Muchos actuaron por sentimientos, no por principios y fe... Este mensaje. .. obró sobre sus sentimientos y excitó sus temores, pero no realizó la obra que Dios quería que realizase". 28
En este mismo capítulo, "La prueba de Dios" [en inglés "La iglesia laodicense"], la Sra. White opinó francamente respecto a qué necesitaba lograr el mensaje de Laodicea si los miembros de la iglesia de los últimos días iban a completar su tarea como los proclamadores de los mensajes de los tres ángeles. Ella recalcó que aquellos que apliquen el mensaje a sus vidas serán purificados "por la obediencia a la verdad"; habrán resistido y vencido "cada prueba cueste lo que cueste"; habrán "seguido el consejo del Testigo fiel [mensaje a Laodicea]".
Cuando el pueblo de Dios haya cooperado plenamente con el Señor que está junto a la puerta, cuando, por el poder capacitador del "Cristo que mora en el interior", el pueblo de Dios venza "como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono" (Apoc. 3:21). entonces "recibirán la lluvia tardía y serán hechos idóneos para la traslación". 29 "Este antitriunfalismo en el contexto laodicense continúa siendo un factor importante en la teología adventista de su misión hasta el presente. No sólo ha mejorado el clima espiritual para la obra de misiones sino que también ha provisto una razón fundamental para la demora de la parousía [segundo advenimiento]". 30
Debido a las enseñanzas escatológicas de Elena de White, los adventistas piensan de manera diferente que los demás cristianos en cuanto al regreso de Jesús. Saben que todavía deben ocurrir "ciertos eventos en la historia de la salvación". 31 Usando el motivo temático de Elias, 32 se colocó un énfasis especial sobre la obra de restauración como un aspecto específico del mensaje del tercer ángel. Uno de estos aspectos específicos era el lugar que ocuparía la reforma pro salud en la preparación de un pueblo para el cumplimiento de sus responsabilidades espirituales. 33
La interacción de la santificación con los eventos de los últimos días
Otra idea destacada que está integrada íntimamente al mensaje del tercer ángel es el principio de que "el cristiano está en el mundo como un representante de Cristo, para la salvación de otras almas". El propósito del desarrollo del carácter es preparar a los cristianos para la lluvia tardía y el "fuerte clamor " (Apoc. 18:4) cuando Dios interviene para intensificar el impacto y la credibilidad del mensaje del tercer ángel. Elena de White describe gráficamente el privilegio primario del cristiano: "Cristo está tratando de reproducirse a sí mismo en el corazón de los hombres; y esto lo hace mediante los que creen en él. El objeto de la vida cristiana es llevar fruto, la reproducción del carácter de Cristo en el creyente, para que ese mismo carácter pueda reproducirse en otros ". 34
El tema del Gran Conflicto moldea todas las áreas del pensamiento de Elena de White. Cada área, debido a que se deriva de este principio en tomo al cual gira el pensamiento adventista, es coherente e interactiva con todas las demás áreas. Por ejemplo, su comprensión de la santificación es completamente interactiva con los eventos de los últimos días. Como lo notaremos más adelante, su énfasis profundo en el mensaje adventista de la salud interactúa tanto con la santificación como con los eventos de los últimos días. 35
La santificación se relaciona con la escatología no sólo desde el punto de vista del momento de la muerte de cada persona sino también desde el punto de vista de la generación que esté viva cuando Jesús regrese. La santificación prepara al cristiano para que sea "seguro" salvarlo, 36 para la lluvia tardía 37 y para la traslación. 38 El principio es transparente a lo largo de todos sus escritos: "El carácter no puede ser cambiado cuando Cristo venga ni en el momento en que el hombre está a punto de morir. La edificación del carácter debe realizarse en esta vida". 39
La clave para tener una percepción de la verdad
El tema del Gran Conflicto provee el marco conceptual para una comprensión de la epistemología: cómo aprendemos, el proceso del conocimiento. Junto con el conocimiento de que los seres humanos son agentes morales libres viene la comprensión de que hay dos lealtades que están en conflicto: la lealtad a Dios o la lealtad al yo y al reino maligno de Satanás.
Desde Platón y Aristóteles, los hombres y las mujeres han propuesto una diversidad de sugerencias en cuanto a cómo se adquiere el conocimiento, la mayoría de ellas contradictorias. Con referencia a la verdad de la salvación, Elena de White enseñó lúcidamente que "la percepción y apreciación de la verdad... dependen menos de la mente que del corazón". 40Ella basó sus ideas en la enseñanza de Cristo: "El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta" (Juan 7:17).
¿Qué quiere decir esto, que el corazón determina la percepción de la verdad? El conflicto de lealtades en la Gran Controversia afecta directamente la manera como las personas perciben la verdad. Los reformadores captaron este concepto cuando distinguieron tres aspectos de la fe: la cognición, el asentimiento y la confianza. Sin el asentimiento y la confianza, la teología sería un mero ejercicio intelectual; sin la cognición, los sentimientos serían el amo y se abriría la puerta al capricho individual. Elena de White concordaría con Calvino cuando éste escribió que "todo el conocimiento correcto de Dios nace de la obediencia". 41 Definiendo más ampliamente este pensamiento, ella escribió que la recepción de la verdad "depende de que se renuncie a todo pecado revelado por el Espíritu de Dios". 42 Una mente que use sólo el método científico, por ejemplo, será "incapaz de comprender las cosas de Dios... Solamente el corazón y la mente purificados por la santificación que da el Espíritu pueden discernir las cosas celestiales". 43
Por esto, la verdad de la salvación no puede descubrirse solamente mediante la razón o la investigación histórica. Elena de White recalcó este punto: "El conocimiento de la verdad depende no tanto de la fuerza intelectual como de la pureza de propósito, la sencillez de una fe ferviente y confiada". 44
Un beneficio secundario del aspecto práctico de este principio de "conocimiento" se recogió en el período de 1888-1901. Al ayudara la iglesia a arribar a un acuerdo pacífico y constructivo respecto a las "dos leyes" en Gálatas, la Sra. White sostuvo que "no es tan esencial entender los detalles precisos en cuanto a la relación de las dos leyes. De importancia mucho mayor es que sepamos si estamos quebrantando la ley de Dios, si podemos consideramos como obedientes o desobedientes ante los santos preceptos". 45
Rebelión raramente curable
Estrechamente relacionado con el principio de que el corazón [el deseo humano] determina la manera como la mente percibe la "verdad", se encuentra el fenómeno de la rebelión La rebelión significa que una persona que una vez conoció la verdad, hasta cierto grado, decide no seguir percibiéndola como "verdad". Ha surgido algún conflicto personal, interno, que se opone a las obligaciones de la "verdad". Desde el punto de vista del Gran Conflicto, dichas personas han convertido su propio juicio en el "señor" de sus vidas.
Todos nosotros debemos avanzar del conocimiento limitado del pasado al conocimiento más amplio de la verdad en desarrollo. En esos momentos debiéramos mantenernos fieles a nuestra conciencia y avanzar, con la cabeza y el corazón unidos, en nuestra respuesta a una demanda más elevada de la verdad. El cristiano consagrado se habitúa a responder a las exigencias de "cualquier deber conocido". 46
La rebelión, sin embargo, consiste en apartarse del "deber conocido", de esa luz progresiva, rebelándose en contra de las demandas crecientes del señorío de la verdad. Nadie sino la persona involucrada sabe cuándo surge ese primer pensamiento rebelde. Ni nadie sabe cuándo alguien cruza la línea al permitir que la reflexión concienzuda se convierta en racionalización. Pero los racionalistas que buscan razones para justificar su renuencia a aceptar todas las implicaciones de la verdad saben cuándo asume la dirección de su vida ese espíritu embriagador de la rebelión. Se convierte entonces la rebeldía en una cuesta resbaladiza [que los aleja más y más de Dios].
Al reflexionar sobre la experiencia del pastor australiano Stephen McCullagh 47 en la década de 1890, Elena de White escribió: "Pongo en duda que una rebelión genuina sea curable alguna vez". 48
El problema en la rebelión es primariamente la actitud, una actitud que determina y gobierna la manera en que una persona considera la información. La rebelión ocurre cuando una persona cambia de lealtad, un cambio que él o ella quizás no reconozca intelectualmente. La Sra. White usó la rebelión de Coré contra Moisés como un ejemplo de una rebelión incurable, al igual que se refirió a la rebelión de Satanás en el cielo. 49
La anatomía de la rebelión es ésta: "Los celos habían provocado la envidia; y la envidia, la rebelión". 50 El corazón de la rebelión es una voluntad propia opuesta a la voluntad expresa de Dios. El atractivo de la rebelión radica en que la gente ha "sido privad[a] de su libertad y de su independencia", y se sentirá aliviada al imirse a la rebelión. 51 La metodología de la rebelión es susurrar medias verdades y caer en el encubrimiento cuando la persona es confrontada; aquellos que se oponen a los rebeldes son vilipendiados y se los representa como poseedores de un "negrísimo [pésimo] carácter". 52
¿Por qué la rebelión no es curada fácilmente por la luz de la verdad? Porque la rebelión incurable descansa sobre la negativa a someterse a la autoridad divina. El orgullo de la opinión propia se levanta para proyectar sombras sobre la luz de la verdad. En la rebelión de Coré, sus seguidores "habían acariciado la esperanza de que se estaba por establecer un nuevo orden de cosas, en el cual la alabanza reemplazaría a la reprensión, y el ocio y el bienestar a la ansiedad y la lucha... Es casi imposible a los hombres infligir a Dios mayor insulto que el que consiste en menospreciar y rechazar los instrumentos que él quiere emplear para salvarlos". 53
Después de la muerte de los dirigentes rebeldes, Dios les dio tiempo para pensar y recapacitar a los que habían sido engañados por sus líderes muertos. ¿Cómo pasaron la noche? Se dedicaron "a idear alguna manera de resistir a las pruebas de que eran los mayores de los pecadores. Seguían albergando odio contra los hombres designados por Dios, y se preparaban para resistir la autoridad de ellos". 54 Nuevamente los rebeldes seleccionaron de entre las evidencias de la verdad aquellas nociones que complacían sus corazones.
Elena de White vio cómo la rebelión de Coré era una repetición de la ambición de Satanás por alcanzar una posición y honor en el cielo. Pero ella vio más: "A través de toda la historia de la iglesia, los siervos de Dios han tenido que arrostrar el mismo espíritu".
¿Cómo se posesiona este "espíritu" de una persona? Elena de White fue inequívoca: "Al ceder al pecado, los hombres dan a Satanás acceso a sus mentes... Al rechazar la luz, la mente se oscurece y el corazón se endurece de tal manera que les resulta más fácil dar el siguiente paso en el pecado y rechazar una luz aun más clara, hasta que por fin sus hábitos de hacer el mal se hacen permanentes". 55
¿Cuáles son las primeras señales de un espíritu rebelde? Ellos Pos rebeldes] "están dispuestos a tergiversar la verdad, a calumniar y hablar mal de los siervos del Señor, aun a atribuirles los motivos bajos y ambiciosos que animan su propio corazón. A fuerza de reiterar la mentira, y eso contra toda evidencia, llegan finalmente a creer que es la verdad. Mientras procuran destruir la confianza del pueblo en los hombres designados por Dios, creen estar realmente ocupados en una buena obra y prestando servicio a Dios". 56
Elena de White reconocía que una cosa que ayuda a crear el corazón de un rebelde es su falta de disposición a "soportar el dolor y el sacrificio necesarios para reformarse". Por esto, uno de los motivos claves del rebelde es suavizar la conciencia " [volviéndose] contra los siervos del Señor, y denuncian[do] sus reprensiones como intempestivas y severas".
La Sra. White vio el hilo de la rebelión desde los días de Moisés a través de la Reforma y hasta nuestros días: "Todo progreso alcanzado por aquellos a quienes Dios llamó a dirigir su obra, despertó sospechas; cada una de sus acciones fue falseada por críticos celosos. Así fue en tiempo de Lutero, Wesley y otros reformadores, y así sucede hoy". 57
La rebelión se vuelve incurable cuando se rechaza continuamente el "peso de la evidencia", cuando hábitos de justificación propia están tan profundamente grabados en los surcos neurales que la luz y las tinieblas cambian de lugar. Elena de White escribió que el hecho de cerrar la mente a la luz debido a preferencias del corazón es pecar contra el Espíritu Santo, un "pecado que endurece definitivamente el corazón del hombre contra la influencia de la gracia divina". El Espíritu no se aleja básicamente porque se siente ofendido, aunque ese es un factor (Efe. 4:30; 1 Tes. 5:19); se aleja porque ya no puede penetrar las defensas del rebelde contra la verdad. Dios ya no tiene "reserva de poder". 58
El principio del Gran Conflicto se sigue desenvolviendo: Dios no obliga a nadie a creer contra su voluntad. Dios proveerá las evidencias "más convincentes", 59 pero finalmente dejará la decisión en mano de los seres humanos. Los rebeldes suplantan el señorío de Dios por el reinado de sus propios deseos. Debido a que el carácter divino se opone a la coerción, Dios respeta la libertad, aun para seres creados que eligen rebelarse.
Preguntas de estudio
1. ¿Cuáles son los conceptos teológicos y los puntos relevantes que dividen a otras iglesias pero que pueden aclararse o unificarse mediante el tema del Gran Conflicto?
2. ¿Cómo armonizó Elena de White dos conceptos que han dividido al cristianismo por siglos, a saber, la soberanía de Dios y la responsabilidad humana?
3. ¿Cómo el tema del Gran Conflicto moldeó la comprensión de Elena de White en cuanto a la razón por la que existe el sufrimiento y cuándo terminará?
4. ¿Cómo el tema del Gran Conflicto nos ayuda a entender la condición de los paganos que nunca han oído acerca de Jesús?
5. ¿Por qué la preparación del carácter es un asunto fundamental en los eventos del tiempo del fin?
6. ¿Cómo Elena de White trascendió los conceptos limitados de la expiación que prevalecían en sus días con una visión más completa de la salvación provista por el tema del Gran Conflicto?
7. ¿Cómo el tema del Gran Conflicto aclara ciertos elementos en la manera como entendemos la verdad?