Mejoramiento de la Calidad en la Salud Adventista
"No necesita arrojarse al agua, o al fuego, sino que tome el camino del medio evitando todos los extremos" . 1
El amplio mensaje de la reforma pro salud se esparció a lo largo del mundo adventista en la década de 1860. No todos se unieron a la marcha hacia adelante. Pero muchos lo hicieron y su gratitud calurosa apareció en la revista de la iglesia.
R. M. Kilgore, ex capitán del ejército y evangelista-administrador por largo tiempo, describió la vida nueva de una salud mejor compartida por muchos: "A medida que avanzaban [en este camino] sentían que se veían libres de enfermedades, dolores y molestias, y que volvían la vivacidad del ánimo y el resplandor de la salud, la mayor de las bendiciones terrenales. De este modo, aquellos que estaban al frente aceptaban las mercedes ofrecidas, que no eran dadas por mandamiento o por presión, sino para obtener las bendiciones resultantes de tales hábitos y curso de vida, obedecían las leyes de su ser que Dios implantó y purificaban el templo para la morada interior del Espíritu Santo, el cual será derramado más copiosamente sobre aquellos que estén listos para recibirlo". 2
M. E. Cornell, evangelista de avanzada en Michigan y California, escribió su expresión de gratitud: "Creo que la reforma llegó justo a tiempo para librarme de convertirme en una ruina completa. Catorce años de labor incesante, con todo tipo de dieta insalubre y con poca atención a las leyes de la vida, casi habían agotado una constitución vigorosa. Ahora espero recobrarme por la bendición de Dios y continuar hasta el fin. Todo mi ser exclama, 'Alabado sea Dios por la reforma pro salud'. Que aquellos que la han adoptado, perseveren. Y exhorto a todos los demás a que se aferren de ella con seriedad". 3
A los 68 años, John Byington, el primer presidente de la Asociación General, escribió que después de hacer "los cambios debidos en la dieta" ya no tenía una tos severa que amenazaba su supervivencia. Además, había "ganado de peso, tengo más calor en mi sistema y me siento mejor preparado para soportar otro frío invierno". 4
J. H. Waggoner afirmó: "Agradezco a Dios por la reforma pro salud. No es una cruz; no es trabajo arduo; proporciona placer en el dolor y da fuerza en la debilidad... Cuando uno lleva cargas pesadas del cuerpo y de la mente, cuando todo parecía oscuro y triste en este mundo, ha llegado como una mensajera de misericordia, fortaleciendo el cuerpo, alegrando la mente y renovando el espíritu y trayendo la paz del Salvador al alma entristecida". 5
Joseph Clark, un laico, escribió entusiastamente: "Desde que adopté la reforma pro salud, mi propia salud se ha beneficiado tanto que me he sentido inseguro en cuanto a si debía hablar a otros al respecto, no fuese que me considerasen un fanático; pero han pasado más de dos años desde que comenzamos a practicar completamente la reforma pro salud, y está demostrando que es aun mejor de lo que yo me había imaginado al principio". 6
Recordando los veinte años previos, el Dr. J. H. Kellogg declaró: "Se introdujeron y adoptaron en forma muy generalizada numerosas reformas en la dieta y la vestimenta. Estas reformas eran de tal carácter que, cuando se las implementaba concienzudamente, producían invariablemente un cambio decidido para bien en aquellos que las adoptaban. Centenares que durante años habían sufrido de varias dolencias crónicas pronto se aliviaban de los síntomas penosos que habían sobrellevado por tanto tiempo. Muchos cuyos casos habían sido declarados sin esperanza eran restaurados a una excelente salud. Otros que párécían estar al borde mismo de la tumba recibían nueva vida y capacidad para prestar una utilidad notable. A cada paso se encontraban las evidencias más extraordinarias del bien resultante de la adopción de los principios de la reforma pro salud, resultados que en muchos casos parecían poco menos que milagros. En cada comunidad de observadores del sábado se encontraban aquellos que reconocían espontáneamente que debían su vida a la luz que habían recibido sobre esta cuestión". 7
Jaime White, la excepción sumamente visible
Como hemos notado en las páginas 54-56, desde 1844 Jaime White había estado realizando el trabajo de varios hombres. Cuando llegó a los 44 años estaba agotado. Había llevado la carga de la responsabilidad financiera cuando otros eran lentos para contribuir; casi sin ayuda había guiado a un "rebaño esparcido" para que llegase a ser una iglesia organizada con unidad doctrinal y un blanco común; su pluma se había convertido en un expositor notable de las claras enseñanzas del Evangelio; y para los demás era una fuente constante de aliento y de miras amplias. Pero no sabía cómo descansar ni era temperante en sus hábitos alimenticios.
El 16 de agosto de 1865 sufrió su primer ataque de apoplejía después de una semana de tensión inusual y poco sueño. Estaba mental y físicamente exhausto, virtualmente incapacitado. Al comprender que se necesitaban procedimientos de emergencia cuando él no respondía al descanso en el hogar, Elena de White recordó que sus principios de reforma pro salud incluían un énfasis especial en la hidroterapia. Pero no sabía cómo funcionaría este principio en la práctica, especialmente para un problema tan serio como el de su esposo. De modo que a fines de septiembre de 1865, ella llevó a Jaime a "Nuestro Hogar", una institución de salud en Dansville, Nueva York, que recalcaba los tratamientos hidropáticos y otras prácticas médicas que incluían métodos naturales en vez de la terapia convencional a través de drogas. 8
Al reflexionar sobre esta decisión, especialmente cuando algunos miembros de iglesia pensaban que no estaban realmente encomendando a Jaime a Dios en oración, Elena de White escribió: "Aunque no deseábamos menospreciar los medios que Dios había colocado a nuestro alcance para la recuperación de la salud, sentíamos que Dios estaba por encima de todo y que él había provisto el agua como su agente para que la usásemos a fin de auxiliar a la naturaleza maltratada para que recuperase sus energías exhaustas. Creíamos que Dios bendeciría los esfuerzos que estábamos haciendo para recuperar la salud.
"No dudábamos de que Dios podía obrar un milagro y restaurar en un momento la salud y el vigor. Pero si él hiciera esto, ¿no estaríamos en peligro de transgredir nuevamente [sus leyes], abusando de nuestras fuerzas mediante el trabajo prolongado e intemperante, y atrayéndonos un estado de cosas aun peor? " 9
La criba del Evangelio
Los White permanecieron en Dansville por tres meses, aunque el Dr. Jackson recomendaba vigorosamente que quedaran por un período de seis a ocho meses.10 ¿Qué aprendieron? Hacia fines de noviembre, Elena de White, convencida de que Jaime no estaba mejorando, decidió regresar a la casa de ellos en Battle Creek.
Sin embargo, ella "no sentía que los tres meses... fueron en vano". Habían recogido "muchas cosas de valor de aquellos que habían obtenido una experiencia en la reforma de la salud". Pero había llegado a la conclusión de que no había más "necesidad de recoger la paja con el trigo". 11 Aquí, en un marco práctico, su comprensión de la reforma pro salud, impulsada por su visión, podía separar los principios meritorios de su tiempo de los desatinados. Por ejemplo:
• El descartar la sal en Dansville no era lo mejor para todos. Debido a un problema digestivo que había surgido, el Dr. Jackson sugirió que Elena de White comiese en su habitación donde podía usar sal moderadamente sin suscitar preguntas en la mente de otros. 12
• Salas de conferencias con exceso de calefacción afectaban seriamente la cabeza de Jaime. Se necesitaba aire fresco en todo momento para pensar claramente así como para el bienestar físico. 13
• Aunque ellos consideraban que el Dr. Jackson era un "orador claro y llamativo" e "indiscutiblemente cabal", 14 él y los otros médicos creían que los White eran "demasiado intensamente religiosos y que esa es la razón por la que estamos inválidos". 15 El programa de Dansville ponía énfasis en "las diversiones y placeres, el baile, el juego de cartas, ir al teatro, etc", lo que los White no podían armonizar con las "enseñanzas de Cristo registradas en el Nuevo Testamento". 16 Aunque Jaime experimentaba severas oscilaciones de ánimo y perdía la esperanza, las muchas sesiones de oración durante el día y la noche le proporcionaban la paz mental que facilitaba el sueño.
• Creyendo que el exceso de trabajo causó el colapso físico y mental de Jaime, los médicos de Dansville promovieron fuertemente una inacción física y mental completa. Pero Elena de White comprendió que este dictamen era "uno de los obstáculos más serios para su recuperación. Debido al conocimiento obtenido en las visiones, ella sabía que para Jaime "hundirse en la inactividad sin objetivo era fomentar la enfermedad y convertirse en presa del abatimiento". 17
Aunque ella declaraba a menudo que "el establecimiento" de Dansville "de cura por agua" era la mejor institución de su especie en los Estados Unidos, pronto vio que aquellos que la acompañaban a ella y a Jaime tendrían que "llevar consigo en todo momento la criba del Evangelio y colar todo lo que oyesen, a fin de que pudiesen escoger lo bueno y rechazar lo malo". 18
A comienzos de diciembre, la Sra. White llegó al convencimiento de que quedarse más tiempo en Dansville no contribuiría a la recuperación de Jaime. Vio que el valor y la vivacidad de espíritu de su esposo decaían rápidamente. Semanas de inacción habían hecho que él mismo temiese hacer ejercicio físico. Además, ella sabía que la confianza en Dios era el camino que conducía al valor y la esperanza y que Dansville no ofrecía el ambiente para alentar dicha fe. Por lo tanto el grupo de los White se dirigió a Rochester, Nueva York, a 64 kilómetros (40 millas) de Dansville, donde estarían rodeados por hombres y mujeres de fe.
La visión de Rochester, una visión de esperanza y de nuevo territorio para conquistar
Mientras Elena de White se encontraba en culto de familia en el día de Navidad, el 25 de diciembre de 1865, fue arrebatada en visión. Esta visión está a la misma altura de la de Otsego del 6 de junio de 1863 en revelar el significado de la reforma pro salud dentro del mensaje del tercer ángel.
La visión de Otsego reveló el sistema integrado de los principios de salud que el Señor quería que la Iglesia Adventista adoptase. La visión de Rochester recalcaba cuán débil había sido la respuesta de la mayoría de los miembros de iglesia y daba información aun más explícita sobre cómo la iglesia debía coordinar la reforma pro salud con el mensaje del Evangelio. Al día siguiente Elena de White escribió la visión y le dio el documento a Jaime. Durante meses se habían estado preguntando por qué no habían visto ningún progreso en la recuperación de él. Ahora sabían la razón y qué debían hacer al respecto.
Los puntos claves de la visión eran los siguientes:
• Fue la voluntad de Dios que hubiesen ido a Dansville porque de lo contrario no podrían haber aprendido lo que tenía que saberse "en tan corto tiempo".
• El hogar de Dansville es la "mejor institución de salud en los Estados Unidos... sin embargo, los dirigentes no son sino hombres y su juicio no siempre es correcto".
• Cuando la gente que ha sufrido mucho "recibe alivio gracias a un sistema de tratamiento inteligente,... a menudo llegan a la conclusión" de que los médicos que los tratan también tienen "razón en materia de fe religiosa, o que al menos no pueden equivocarse grandemente respecto a la verdad".
• Dios no podía glorificar su nombre contestando las oraciones de su pueblo en favor de los White mientras éstos estaban en Dansville, porque "los médicos allí se habrían apropiado de la gloria que debía darse a Dios".
• A través de esta experiencia Dios estaba "capacitando" a Jaime para ser un dirigente más firme en la reforma pro salud, para que él y otros pudiesen hablar más efectivamente sobre "la relación que la alimentación, el trabajo, el descanso y la vestimenta tienen con la salud".
• "Dios requiere que todos... se coloquen en la mejor condición posible en la salud corporal" para alcanzar una "experiencia religiosa saludable", y el Señor no "hará por ellos lo que él requiere que ellos hagan por sí mismos".
• Jaime había permitido que el temor y la ansiedad abatiesen su fe; por el poder de su voluntad y la confianza en el poder de Dios, él recuperaría la salud.
• Los miembros de iglesia habían sido "negligentes en seguir la luz que Dios había dado respecto a la reforma pro salud"; esa obra "apenas había" comenzado.
• "Pocos... entienden cuánto tienen que ver sus hábitos de alimentación con su salud, sus caracteres, su utilidad en este mundo y su destino eterno".
• "El pueblo de Dios no está preparado para el fuerte clamor del tercer ángel. Tienen que hacer por sí mismos una obra que no debieran dejársela a Dios para que él la haga por ellos".
• Los adventistas deben desarrollar su propia institución de salud. Esta institución debiera ser "el medio de introducir nuestra fe en lugares nuevos y levantar el estandarte de la verdad donde habría sido imposible tener acceso si primeramente no se hubiese quitado el prejuicio".
• Esta institución de salud debiera proveer un hogar para (1) "los afligidos" y (2) para aquellos "que desean aprender a cuidar sus cuerpos a fin de que puedan prevenir la enfermedad".
• Esta institución debe ser financieramente independiente, y no estar "en apuros económicos debido a un desembolso constante de los recursos sin experimentar ganancias".
• "El gran objetivo" de esta institución "no es solamente la salud, sino la perfección y el espíritu de santidad, los que no pueden lograrse con cuerpos y mentes enfermos".
• Se debe enseñar a los enfermos que "es un error suspender todo trabajo físico a fin de recuperar la salud".
• "El mayor peligro"sería que los administradores se apartasen "del espíritu de la verdad presente y de esa simplicidad que debiera caracterizar a los discípulos de Cristo... a fin de complacer los sentimientos de los incrédulos y de ese modo asegurarlos como clientes". 19
El comienzo de las instituciones adventistas de salud
Las implicaciones de esta visión de Rochester fueron amplias; los principios expuestos todavía son válidos. En la práctica, esta visión proveyó a Elena de White un curso de acción para ayudar a su esposo debilitado en su lenta recuperación, un plan para pasar el invierno de 1866-1867 en el norte de Michigan. 20 Además, esta visión se convirtió en un llamado electrificante a la joven iglesia para avanzar y establecer una institución adventista de salud. Por un lado, tal pensamiento parecía absurdo; por el otro, era el siguiente paso lógico en el cumplimiento del plan de Dios mediante la Iglesia Adventista.
El sermón que Elena de White dio el sábado 19 de mayo de 1866 en la sesión del congreso de la Asociación General en Battle Creek, destacó, quizás por primera vez en forma pública, la instrucción que ella había recibido en la visión de la reforma pro salud en Rochester. En un plazo de días, el liderazgo respondió al llamado de establecer una institución de salud, aunque con cierta ansiedad. J. N. Loughborough, presidente de la Asociación de Michigan, recordó lo ocurrido: "Cuando se leyó este testimonio a nuestro pueblo, surgió la pregunta: '¿Cómo podemos, con nuestros medios limitados, obtener y administrar una institución de salud?'... El comité... oró sobre el asunto y dijo: 'Prometemos apoyar la empresa, aventurándonos, a hácer lo que se dice en el testimonio, aunque nos parece una carga pesada para que la sostengamos' ". 21
En el lapso de días se compró una propiedad y se instalaron tanques sobre el techo para los tratamientos hidroterápicos. Ya para el 5 de septiembre el Instituto Occidental de Reforma de la Salud estaba listo para los pacientes bajo el cuidado médico de los Drs. H. S. Lay y Phoebe LaMdson. 22 Sin embargo, había muchos peligros por delante. El consejo de Elena de White salvó a la administración de la institución de cometer serios errores, especialmente en cuanto al propósito del Instituto: (1) El propósito no es primariamente obtener "ganancias", aunque debe ser financieramente independiente y no sacar dinero de otros fondos denominacionales. (2) No deben rebajarse las normas a fin de "ser condescendiente con los incrédulos". (3) La institución, aunque no ha de ser un lugar para "diversiones o entretenimientos", creará un ambiente libre de "imaginaciones enfermizas", "sentimientos insatisfechos" y "quejas de descontentos". (4) Se establece la institución para "mejorar la salud del cuerpo para que los afligidos puedan apreciar más altamente las cosas eternas". (5) La institución no debiera expandirse más rápidamente de lo que "la habilidad, la experiencia y las finanzas adecuadas podrían proveer". 23
Aun más asombrosa, en adición al establecimiento de una institución médica, fue la decisión de publicar Health Reformer (El Reformador de la Salud), una revista que editaría el Dr. H. S. Lay. Poco después de su iniciación, Elena de White escribió: "El Healh Reformer es el medio a través del cual han de brillar rayos de luz sobre la gente. Debiera ser la mejor revista de salud en nuestro país. Debe adaptarse a las necesidades de la gente común, estar lista para contestar todas las preguntas apropiadas y explicar plenamente los principios de las leyes de la vida y de qué modo hay que obedecerlas y preservar la salud". 24
Quinta visión de salud
La quinta visión de la serie de visiones de salud ocurrió en Bordoville, Vermont, el 10 de diciembre de 1871. 25 Las visiones no se dieron frívolamente o meramente para repetir el mensaje de visiones previas. Dios dispensa sabiduría tan rápidamente como los hombres y las mujeres pueden apreciarla, especialmente después que han obedecido deberes conocidos. Los profetas también aprenden paso a paso, aun así como los grupos de la iglesia avanzan paso a paso para unir la instrucción divina con la práctica. 26
Hacia 1871 el Instituto Occidental de Reforma de la Salud había estado funcionando durante cinco años. Los dirigentes estaban trabajando en territorio nuevo y se cometían errores, incluso hasta el punto de caer en el fracaso. Sin los White, el Instituto habría muerto bajo la carga de la deuda y los reglamentos extremistas.27
En la visión de Bordoville, Elena de White reiteró nuevamente el propósito primario de las instituciones adventistas de salud, un propósito que se había tomado borroso en el ínterin: la obra adventista de salud está "tan íntimamente relacionada con el mensaje del tercer ángel como la mano lo está con el cuerpo". 28 Además, la obra adventista de salud no debía hacerse en algún rincón callado: los principios adventistas de salud debieran "debatirse y la opinión pública tendría que conmoverse profundamente para investigar". 29 La Sra. White reiteró que las instituciones adventistas son "establecidas sobre principios diferentes" de los de los centros de salud que son "conservadores, cuyo objeto es hacer concesiones mutuas con la clase popular... para recibir la clientela más grande y la mayor cantidadde dinero". 30
He aquí otros principios explícitos relacionados con las instituciones adventistas de salud: deben unir los principios bíblicos con el cuidado de los enfermos. Pero las [verdades] adventistas distintivas "no debieran discutirse con los pacientes", ni siquiera en las reuniones de oración semanales. "El testimonio silencioso hará más que la controversia abierta.... Debemos encontrar a las personas en donde ellas están". 31
• Los obreros de la salud juiciosos comprenden que muchos de los que sufren tienen más que dolor físico. "Muchos llevan una conciencia violada y sólo pueden ser alcanzados mediante los principios de la religión de la Biblia". 32
• La iglesia madre en Battle Creek debe vivir de acuerdo con su "mayor responsabilidad", y cuando los miembros de iglesia no viven según la luz que los obreros de la salud les dan a los pacientes, vienen como resultado la confusión y el desánimo. 33
A comienzos de la década de 1870, el interés adventista en la reforma pro salud, con su primera institución médica y su revista de salud, más su énfasis en la preparación de médicos de calidad, había ahora llegado a ser altamente visible y efectiva para alcanzar a todas las clases de la sociedad. 34
El principio de la moderación evita los extremos
Las credenciales de un profeta se ven a menudo en el sentido común de su mensaje. Dios no es irrazonable, ni lo son sus profetas. Elena .de White provee un ejemplo clásico de sentido común35 en su relación con la reforma pro salud. Después que durante varios años ella hubo destacado la necesidad de la reforma pro salud mediante sus escritos, después de los primeros pocos años de la institución de salud de Battle Creek y luego de algunos años del Health Reformer, ella reconoció que se necesitaba cierta cautela: "En las reformas, sería mejor que quedáramos a un paso del blanco en vez de que fuéramos un paso más allá de él. Y si se comete algún error, que sea del lado de la gente". 36
Uno de los problemas que se había desarrollado en Battle Creek era el del extremismo alentado por el Dr. Russell T. Trail y promovido por William Gage, director residentedel Health Reformer. El Dr. Trail abogaba por la suspensión absoluta de la sal, el azúcar, la leche, la mantequilla y los huevos. Este extremismo causó confusión y una pérdida de suscripciones. Cuando Elena de While regresó de sus visitas a los campestres en la costa oeste, vio por qué el Health Reformer estaba casi muerto: "La posición de discontinuar enteramente el uso de estas cosas [sal, azúcar, leche, mantequilla y huevos] puede ser correcta en su momento; pero no ha llegado el tiempo para asumir una posición general sobre estos puntos". 37
¡Peor aún! El director del Health Reformer estaba enfermo. ¿Por qué? Porque él y aquellos que estaban apoyando esas posiciones extremas de ese tiempo ¡no estaban siguiendo un programa equilibrado en sus propios hogares! La confusión y la desesperación subsiguiente entre miembros de iglesia en sus intentos por enfrentar estas posiciones extremas, abrieron la puerta para mucha apostasía en toda el área de la reforma pro salud. De modo que Elena de White expuso varios puntos para que sus compañeros miembros de iglesia los considerasen:
• Encuentren a las personas "donde ellas están".38
• Concédanles a otros "tanto tiempo como nosotros hemos necesitado" para llegar a nuestra comprensión actual del tema.
•No debemos "defender posiciones" que no hemos sometido a "una prueba práctica" en nuestros propios hogares.
•"Un uso sin límite" de artículos como sal, azúcar y leche es "positivamente dañino a la salud" y "si no se los usara para nada, se disfrutaría de un estado de salud mucho mejor".
•Pero, por el presente, "no nos preocupamos por esas cosas [sal, azúcar, leche, mantequilla] ".39
• Debido a que muchas personas estaban tan atrasadas en la reforma pro salud, se les aconsejó que "testificaran positivamente contra las complacencias" más "dañinas y los narcóticos estimulantes... [tales como] el tabaco, los licores fermentados, el rapé, el té, el café, la carne, la mantequilla, las especias, los bizcochos, los pasteles de frutas, una gran cantidad de sal y todas las sustancias estimulantes que se usan como artículos de alimento".40
Jaime se convierte en editor
Debido a que el editor (o director) del Health Reformer estaba enfermo y a que la revista necesitaba que se la resucitase, Jaime White se hizo cargo de la misma como su director. En su primer artículo editorial, escribió: "El Reformer se propone llegar a la gente donde ellos están, con todos sus prejuicios e ignorancia de las leyes de la vida. Evitará posiciones extremas y se acercará tanto como sea posible a aquellos que necesitan reformas, y sin embargo será leal a los principios de la reforma pro salud". 41
Bajo su liderazgo se restauró la confianza en la revista y en los amplios principios de salud que Elena de White recomendaba. Durante el primer año, el número de suscripciones aumentó de 3.000 a más de 10.000. 42
Cada movimiento de reforma desde los tiempos del Nuevo Testamento ha tenido que contender con extremistas. Su mensaje puede contener la verdad, pero el momento de darlo, sus métodos y las consecuencias resultantes influyen mucho para debilitar el impacto del mismo. En una conferencia en Nueva York en 1868, Elena de White escribió que algunos que eran defensores de la reforma pro salud "eran extremistas y echarían a perder la reforma pro salud... Su influencia disgustaría a creyentes e incrédulos". 43
Antes de señalar algunas de las contradicciones de estos "extremistas", la Sra. White analizó con agudeza reacciones típicas a un mensaje de la reforma pro salud: "Las masas rechazarán cualquier teoría, por razonable que pueda ser, si coloca una restricción sobre el apetito. Se consulta el gusto en vez de la razón y la salud. Todos los que dejan la huella común de la costumbre y abogan por la reforma, enfrentarán oposición y serán considerados locos, dementes, radicales,... [a pesar de que] siempre siguen un curso de acción bien consistente". 44
Luego les habló claramente a varios de estos portavoces extremistas. Un hombre, "ayudado por información recogida de libros", había demandado que su familia se pusiera inmediatamente a la altura de sus "elevadas" normas, pero al hacer eso "fracasó en alcanzar él mismo el blanco y mantener su cuerpo bajo control".
Sus relaciones maritales se parecían más a la liberación de "propensiones animales" que a lo que correspondía a un esposo considerado. Su esposa no estaba en condiciones de dar a luz "niños sanos". ¿Por qué? Porque "él no proveía la calidad y la cantidad de alimento que se necesitaba para nutrir dos vidas en vez de una". Sus niños habían nacido con "los órganos de la digestión débiles y la sangre empobrecida".
Aplicando el sentido común
Note cómo Elena de White ponía en práctica su principio de sentido común y moderación: "Su sistema [el de esa esposa] ansiaba ingredientes para convertirlos en sangre, pero él no se los proveía. Una cantidad moderada de leche y azúcar, un poco de sal, pan blanco leudado con levadura para variar, harina de trigo entero preparada en una diversidad de formas por otras manos que no fuesen las de ella, bizcochos sencillos con pasas de uva ocasionalmente, y muchos otros platos que podría mencionar, habrían satisfecho la demanda del apetito. Si él no podía obtener algunas de estas cosas, un poco de vino doméstico [para propósitos medicinales] no le habría hecho daño a su esposa; y habría sido mejor para ella tenerlo que pasar sin ello. En algunos casos, incluso una pequeña cantidad de la carne menos perjudicial sería menos dañina que sufrir fuertes ansias de ella". 45
La Sra. White se refirió luego a otra familia que había perdido a un ser amado a causa de un médico culpable de "maltrato" bajo el disfraz de la reforma pro salud. Aparentemente un joven había muerto después de una fiebre severa Después de reconocer que "la abstinencia de alimento por un corto tiempo disminuirá la fiebre", ella notó que cuando se interrumpe Ja fiebre, "debiera darse alimento en una manera cuidadosa, juiciosa". Sin embargo, cada persona debiera ser tratada sobre una base individual. "Si se ha expresado un gran deseo de alimento, aun durante la fie bre, gratificar ese deseo con una cantidad moderada de alimento sencillo sería menos dañino que negárselo al paciente". 46
En el caso de este joven, Elena de White señaló específicamente un mal manejo del caso que condujo a su muerte innecesaria: "Un poco de buen vino y de comida lo habría traído de regreso a su familia ". El padre también habría muerto si no hubiese sido por la "presencia y el consejo oportuno de un médico del Instituto de Salud ". Hacer lo mejor posible bajo las circunstancias era un principio básico de salud de Elena de White. 47
Ella advirtió respecto a los extremistas: "Es imposible para los promotores de la reforma pro salud mejor calificados eliminar plenamente de la mente del público los prejuicios recibidos mediante el comportamiento equivocado de estos extremistas y colocar el gran tema de la reforma pro salud sobre una base correcta en la comunidad donde estos hombres han actuado. En gran medida la puerta también está cerrada, de modo que los incrédulos no pueden ser alcanzados con la verdad presente sobre el sábado y el pronto regreso de nuestro Salvador". 48
En 1868 Jaime White escribió un editorial indicando que los extremistas hacían la obra de la Sra. White innecesariamente difícil: "Mientras Satanás tienta a muchos a ser demasiado lentos, siempre tienta a éstos [algunos con más celo que prudencia] a avanzar demasiado rápidamente. Las labores de la Sra. White se vuelven muy difíciles, y a veces llenas de perplejidad, a causa de la conducta de extremistas, quienes piensan que la única posición segura es escoger el punto de vista extremo de cada expresión que ella ha escrito o hablado sobre puntos donde podrían adoptarse diferentes puntos de vista".49
Tanto Jaime White como su esposa Elena reconocían las diferencias individuales.50Eran pacientes con otros porque sabían cuánto tiempo habían necesitado ellos para ver la lógica y la belleza en los principios de salud que fueron afirmados mediante visiones. 51
Ellos sabían además que no podían ser conciencia para nadie. Sólo podían guiar a otros mediante el ejemplo y una enseñanza clara.
Preguntas de estudio
1. ¿Qué quiso decir Elena de White con la expresión la "criba del Evangelio"?
2. ¿Qué prácticas en el "Hogar" de Dansville eran incompatibles con los amplios principios de una vida saludable que Elena de White estaba comenzando a ver más claramente?
3. En sus consejos a aquellos que estaban iniciando la primera institución médica de la iglesia, ¿qué principios fundamentales recomendó Elena de White que podrían aplicarse más adelante a todas las instituciones?
4. ¿Qué principios basados en el sentido común se volvieron a recalcar cuando el Health Reformer necesitaba ayuda?
5. Repase algunos de los progresos obvios en la salud que experimentaron pronto los adventistas en la década de 1860 cuando incorporaron los principios de salud a su programa cotidiano. ¿Cómo se aplican actualmente esos principios?