Principios y Filosofía
La " hábil articulación" de Elena de White "del papel de la educación cristiana como un vehículo de primera calidad para la transmisión de los valores y el propósito religiosos constituye una teología profunda de la educación cristiana ".1
Elena de White fue reconocida como la "dirigente de pensamiento profético de la educación adventista desde su iniciación hasta que ella murió en 1915...Es imposible entender la educación adven tista ya sea en la actualidad o históricamente sin comprender el papel y el impacto de Elena de White sobre su desarrollo. Ella no solo fue una figura central en su desarrollo, sino que fue la única dirigente adventista que estuvo en un lugar de constante prominencia desde el comienzo hasta el fin de su period formativo (alrededor de 1910)". 2
En ningún lugar de los escritos de Elena de White encontramos expuestos más explícitamente los principios del tema del Gran Conflicto que en sus escritos sobre principios educativos. Su comprensión de la redención como "restauración" yace en el corazón mismo de su filosofía educativa. 3 Estos principios educativos fueron desarrollados, por una parte, dentro del contexto de los intentos del siglo XIX de reformar la educación y, por la otra, dentro del contexto denominacional de una "comparativa indiferencia hacia la reforma de la educación. 4
Las voces que intentaban reformar los sistemas educativos en el siglo XIX sonaban como lamentos solitarios en el desierto. El siglo XIX fue una era de transición con respecto a siglos de pensamiento tradicional. En casi cada área de la vida norteamericana -- incluyendo teología, filosofía, medicina, industrialización y educación -- el siglo XIX estaba en fermento.
En materia de educación, la lucha se concentraba en los viejos odres de la educación clásica que se enfocaba en las palabras (idiomas antiguos o "lenguas muertas") y en las ideas (filosofías) de la civilización occidental. 5 Se esperaba que la persona educada, como un común denominador, leyese y discutiese en griego y latín a los antiguos poetas y filósofos. Sin embargo, se estaba planteando la pregunta: Con el surgimiento de las ideas democráticas, con más tiempo libre y condiciones y expectativas de trabajo cambiantes, ¿satisfacía esta educación elitista y libresca las necesidades de los tiempos "modernos"? John Locke, Jean Jacques Rousseau, Heinrich Pestalozzi y otros habían estado diciendo "no" por varios siglos, pero sus esfuerzos hicieron poca "mella" en la educación tradicional. 6
Sin embargo, hubo dos influencias en el siglo XIX que fueron significativas e hicieron cierto impacto en la reforma educativa adventista. Horace Mann (1796-1859) fue tal vez quien estuvo a la cabeza para establecer la necesidad del sistema público de la escuela elemental en los Estados Unidos. 7 También escribió extensamente sobre la necesidad temprana de que los niños comprendieran la fisiología y obtuviesen una educación práctica. 8
La otra influencia importante se centró en experimentos educativos con trabajo manual unidos al énfasis en instrucción bíblica en vez de los clásicos tradicionales en ciertas instituciones académicas. El Colegio Oberlin (Ohio), el mejor conocido de estos centros, promovía la Biblia como "un libro de texto en todos los departamentos de educación", integraba un programa de trabajo manual para todos los estudiantes, requería fisiología y fomentaba un ambiente no competitivo en el campus en áreas generalmente asociadas con premios y honores. Su presidente/fundador anunció: "El sistema de educación en este Instituto proveerá [lo necesario] para el cuerpo y el corazón así como para el intelecto, porque persigue la mejor educación del hombre completo". Pero a fines de la década de 1850 estas notables reformas educativas habían perdido su entusiasmo inicial y sus programas pronto se amoldaron al patrón prevaleciente en otros colegios norteamericanos". 9
Aunque Oberlin decayó como una institución de reforma, probablemente porque no mantuvo un contexto espiritual exigente, surgieron otras voces que recalcaron una educación más práctica (educación progresiva) que desplazaba los clásicos por temas más "útiles" y promovía la educación manual. El presidente de la Universidad Johns Hopkins declaró en 1888 que la educación manual no sólo mejoraba la salud física sino también "aumentaba el vigor mental". 10 Pero estas voces no constituían la corriente principal.
La similitud entre el mensaje de reforma educativa de Elena de White y las pocas voces claras de su tiempo descansa sobre el hecho obvio de que todos los que estaban involucrados en la reforma educativa contendían con los mismos problemas: currículum clásico en vez de una educación más práctica; aulas ventiladas e iluminadas pobremente; relación directa entre el ejercicio/entrenamiento manual y el vigor mental, aun los valores espirituales; y la educación como un factor importante en el desarrollo del carácter. Especialmente cuando los reformadores con orientación bíblica intentaban una reforma educativa, uno esperaría un acuerdo general en cuanto a los principios y la práctica. Elena de White comprendió esto cuando en su libro La educación escribió este notable resumen de principios educacionales: "Podemos rastrear la ascendencia de los maestros del mundo hasta donde alcanzan los informes humanos: pero antes de ellos estaba la Luz. Así como la luna y los planetas de nuestro sistema solar brillan por la luz del sol que reflejan, los grandes pensadores del mundo, en lo que tenga de cierto su enseñanza, reflejan los rayos del Sol de Justicia. Todo rayo del pensamiento, todo destello del intelecto, procede de la Luz del mundo". 11
¿Hay algo único respecto a los principios de educación de Elena de White? Su contribución especial yace en la unidad y claridad de su filosofía de la educación, libre de las modas y de los "falsos guías" de entre sus contemporáneos del siglo XIX. 12 Aunque unos pocos contemporáneos veían también el propósito religioso de la educación, la Sra. White colocó la educación dentro del tema del Gran Conflicto, incluyendo su papel vital en la escatología (el estudio de los eventos de los últimos días). La originalidad no es la prueba de un profeta; sí lo es la frescura dinámica, la coherencia y la unidad que armoniza con la Biblia. 13
Principios educacionales
• Los "errores fatales" de las filosofías educativas prevalecientes se enfocaban ya sea en el logro intelectual, el éxito temporal o aun en la conducta correcta, esperando desarrollar "lo bueno que existe en el hombre por naturaleza 14 Elena de White superó esos propósitos educativos lisonjeros, egocéntricos, con el concepto claro y simple de que "la redención... es el objeto de la educación".15
No queriendo dejar esta definición en una generalidad indefinible, ella explicó el marco bíblico para relacionar la educación con la redención (note las cuatro piedras angulares): "A fin de comprender lo que abarca la obra de la educación, necesitamos considerar tanto la naturaleza del hombre como el propósito de Dios al crearlo. Necesitamos considerar también el cambio verificado en la condición del hombre por la introducción del conocimiento del mal, y el plan de Dios para cumplir, sin embargo, su glorioso propósito en la educación de la especie humana".16 Esta estrategia educacional sólo puede entenderse dentro del marco del tema del Gran Conflicto.
• El propósito principal y constante de la educación cristiana. Por lo tanto, para los maestros cristianos, en cualquier nivel que sea, su "principal esfuerzo... y propósito constante" debiera ser (1) "ayudar a los alumnos a comprender estos principios", y (2) "sostener esa relación con Cristo que hará de ellos [estos principios] un poder dominante en la vida". 17 Elena de White reiteraba a menudo que "lo más importante" en la educación "debiera ser la conversión" de los estudiantes. 18 "Es sobre el fundamento de la experiencia del nuevo nacimiento que la educación cristiana puede proceder con sus otros blancos y propósitos. Si falla en el punto básico y primordial, ha fallado totalmente".19
• El blanco fundamental determina la agenda. Este blanco fundamental de la educación --restaurar la relación rota entre Dios y el estudiante-- determina la agenda y el currículum educativos. Todos los demás propósitos de la educación son iluminados y moldeados por este propósito primordial. Los maestros cristianos saben que la educación del carácter (no el cambio de la personalidad para mejorar la autoestima o para ayudar a ascender en la escalera profesional) busca "restaurar la imagen de Cristo en los que han sido puestos bajo su cuidado". 20
• La suprema motivación para alcanzar el pleno potencial de uno. El tema del Gran Conflicto deja su marca en todas las fases de la vida del cristiano. Su pensamiento clave es la "restauración". El desarrollo pleno de todas las aptitudes humanas es el blanco que se encuentra ante todo cristiano. Se promete la energía del cielo a aquellos que permiten que la corriente celestial fluya en ellos. Pero esa energía sólo fluye en la dirección del servicio amante. Esa es la razón por la que Elena de White escribió esta frase asombrosa: "El desarrollo de todas nuestras facultades es el primer deber que tenemos para con Dios y nuestros prójimos". 21
Desarrollo personal, sí. ¡Pero no para llegar a ser Número Uno! ¿La búsqueda de la excelencia? ¡Sí! "Debiéramos cultivar toda facultad hasta el más elevado grado de perfección, a fin de que podamos realizar el mayor bien de que seamos capaces... Dios aceptará únicamente a los que están determinados a ponerse un blanco elevado... Todos los que quieran ser obreros juntamente con Dios, deben esforzarse por alcanzar la perfección de cada órgano del cuerpo y cada cualidad de la mente. La verdadera educación es la preparación de las facultades físicas, mentales y morales para la ejecución de todo deber; es el adiestramiento del cuerpo, la mente y el alma para el servicio divino". 22
• La búsqueda de la grandeza intelectual si... Se desafía a los estudiantes a "alcanzar el punto más alto de la grandeza intelectual... si está balanceada por los principios religiosos".23 "La torpeza y la ignorancia no son una virtud". 24 "La cultura más elevada de la mente, si es santificada mediante el amor y el temor de Dios, recibe la más plena aprobación divina".25 "Todos los que se dedican a la adquisición de conocimientos deben esforzarse por alcanzar el peldaño más alto de la escalera. Avancen los estudiantes tanto como puedan; sea el campo de su estudio tan amplio como puedan abarcar sus facultades; pero hagan de Dios su sabiduría".26
• Es imperativo cultivar habilidades ocupacionales. Además, cada estudiante debe unir sus afanes intelectuales con "el conocimiento de algún oficio o alguna ocupación con que, si fuera necesario, se pudiese ganar la vida". 27
Se instaba a aprender una habilidad ocu pacional no meramente a fin de estar preparado para ganarse la vida si las circunstancias lo requerían, sino también para aumentar el vigor en los estudios mentales 28 y proveer una oportunidad especial para el desarrollo del carácter. El aprendizaje de un oficio ayudaría a producir "una clase más elevada de jóvenes... con estabilidad de carácter. Tendrían perseverancia, entereza y valor para superar los obstáculos". En realidad, si los estudiantes tuvieran que elegir entre un conocimiento de las ciencias o un "conocimiento de un trabajo para la vida práctica", la Sra. White "contestaría sin vacilan que elijan lo último. Si hubiese que descuidar uno de los dos, que sea el estudio de los libros".29
• Debe organizarse el currículum de la escuela como para que se alcance el blanco más elevado de la educación. El contraste entre el currículum secular y el que está centrado en la Biblia se ve más claramente en cómo se percibe la naturaleza de los seres humanos. ¿Somos productos de un progreso evolutivo, o somos seres creados, hechos a la imagen de nuestro Creador? ¿Es la educación un asunto de "progresar" y "tener éxito" en una carrera secular, o es un proceso de permitir que nuestro Creador desarrolle su plan original para los seres humanos?
Las muchas referencias de Elena de White a hacer de la Biblia "el gran libro de texto" en nuestras escuelas significaban que la Biblia debiera ser "la base de toda la educación". La Biblia no debiera ser insertada en el currículum como "un sándwich en medio de la infidelidad", a fin de darle meramente "sabor" a los otros estudios.30
Además, hacer de la Biblia "la base de la educación" no significa que ha de ser el único libro de texto para clases como aritmética, idiomas y geografía. La Biblia no fue dada a la familia humana para que fuese su mejor enciclopedia, pero sí da una visión global que ayuda a interpretar y aplicar la información. Elena de White señaló que todas las disciplinas académicas, cada área de pensamiento, asumen un "nuevo significado" cuando se ven a la luz del tema del Gran Conflicto. Quiso decir que todas las clases deben enseñarse dentro del marco de la visión global bíblica, que cada clase debiera reflejar el gran propósito de la educación cristiana, "restaurar en el hombre la imagen de su Hacedor".31
• Cursos esenciales de estudio. Además de su énfasis en el contexto bíblico para todas las clases, 32 Elena de White afirmó que la fisiología debiera ser "el primer estudio" en el programa educacional a fin de "preservar la salud". 33
La educación vocal aumentaría grandemente la utilidad de cada estudiante. Dirigiéndose tanto a hombres como a mujeres, Elena de White escribió: "Por imperfecta que sea vuestra manera de expresaros, podéis corregir vuestras faltas y rehusaros a tener un tono nasal, o a hablar en una forma apagada, difícil de comprender. Si vuestra articulación es clara e inteligible, vuestra utilidad aumentará grandemente. Por lo tanto no permitáis que quede sin corregir un solo hábito defectuoso de hablar". 34
• Papel de los padres como educadores. Psicólogos educacionales y sociólogos están alarmados ante lo que muchos califican como el problema más crítico que enfrenta la civilización moderna: la desintegración de la faCapitulomilia. 35
Elena de White escribió mucho acerca de la influencia del hogar para bien o para mal en la educación de los hijos. Ninguno de los dos padres debiera pasar al otro las responsabilidades de la educación de los hijos. "Sólo trabajando al unísono, pueden el padre y la madre cumplir la obra que Dios ha depositado en sus manos". 36
Pero la madre tiene un papel único: "Ninguna otra obra puede igualarse en importancia con la suya". 37 Una madre sustituta es un pobre reemplazo de una madre biológica que persigue otros blancos. 38
¿Por qué la responsabilidad de educar a los hijos descansa tan pesadamente sobre los padres, especialmente la madre? ¿Por qué razón servicios externos al hogar como las guarderías infantiles y los jardines de infantes de muy corta edad no pueden tomar el lugar de los padres? Porque "las lecciones aprendidas, los hábitos adquiridos durante los años de la infancia y de la niñez, influyen en la formación del carácter y la dirección de la vida mucho más que todas las instrucciones y que toda la educación de los años subsiguientes". 39
En realidad, la Sra. White escribió: "Durante los primeros seis o siete años de la vida del niño hay que prestar atención especial a su educación física antes que a su intelecto... Los padres, y especialmente las madres, deberían ser los únicos maestros de las mentes de los niños en esa edad". 40 Sin embargo, las circunstancias pueden requerir que se los envíe más temprano a la escuela, como Elena de White lo hizo claro en St. Helena, California, en 1904 41
Uno de los conceptos erróneos más sorprendentes de los tiempos modernos es que los hijos necesitan menos a los padres después que ellos comienzan a ir a la escuela, incluso después de llegar a la adolescencia. 42
• Educación superior, más que información. Cuando Elena de White hablaba de "educación superior" quería decir más que escolaridad después del duodécimo grado. En realidad, la "educación superior" tenía más que ver con una experiencia religiosa que con una información avanzada: "La educación superior exige algo mayor, algo más divino que el conocimiento que se puede obtener solar mente de los libros. Significa un conocimiento personal y experimental de Cristo; significa emancipación de las ideas, de los hábitos y prácticas que se adquirieron en la escuela del príncipe de las tinieblas". 43
La Sra. White recalcó a menudo que uno debiera sobresalir en estudios literarios y científicos pero que no debe lograr esto a expensas de la experiencia religiosa. Escribió al respecto: "Una religión intelectual no satisfará el alma. La preparación intelectual no debe ser descuidada, pero no basta. A los estudiantes se les debe enseñar que están en este mundo pura prestar servicio a Dios. Hay que enseñarles a poner su voluntad de parte de la voluntad de Dios".44 Para ella, tanto el intelectualismo estricto como incluso la comprensión teológica, sin un compromiso cristiano, deben evitarse.
Uno de sus temas frecuentes era que "la ignorancia no aumentará la humildad o la espiritualidad de ningún profeso seguidor de Cristo". Además declaró que "las verdades de la palabra divina pueden ser mejor apreciadas por un cristiano intelectual. Cristo puede ser mejor glorificado por aquellos que lo sirven inteligentemente. El gran objetivo de la educación es capacitamos para usar las facultades que Dios nos ha dado de manera tal que representemos de la mejor manera posible la religión de la Biblia y promovamos la gloria de Dios". 45
• Credibilidad del maestro. La Sra. White pedía maestros que fuesen capaces de cubrir la brecha entre la religión y la teología, entre la experiencia y el conocimiento: "El maestro de verdad puede impartir eficazmente aquello que él mismo conoce por experiencia".46 En realidad, los hábitos personales y la experiencia espiritual del maestro "deben considerarse como de mayor importancia que su preparación literaria".47
• La recreación es tan necesaria como el estudio y el trabajo. Un tema frecuente en los escritos de Elena de White es su llamado al equilibrio y la moderación en cualquier actividad del cristiano. Para algunos qué sólo han oído su exhortación a la diligencia y la perseverancia en la búsqueda de la excelencia, puede causarles una conmoción su énfasis en la recreación. Al comienzo de su ministerio ella escribió lo siguiente: "Los que están ocupados en trabajo físico necesitan la recreación, y aún es más esencial para aquellos cuyo trabajo es principalmente mental. No es esencial para nuestra salvación, ni para la gloria de Dios, mantener la mente trabajando constante y excesivamente, aun sobre temas religiosos". 48
La Sra. White usaba la palabra "recreación" en su mejor sentido. Se concentraba en el propósito "recreador" de apartarse del programa ocupado de la actividad ya sea mental o física. Sugirió, por ejemplo, que varias familias se unieran e hicieran "una excursión al campo" llevando en sus canastas comida sabrosa y saludable. ¿Qué harían estas familias? Ella continuó: "Padres y niños debieran sentirse libres de preocupación, trabajo y perplejidad. Los padres debieran volverse como niños con sus hijos, haciendo que todo les resulte a ellos tan placentero como sea posible. Dedíquese todo el día a la recreación".49
Pero para Elena de White la recreación no debiera significar una vacación espiritual de nuestro compromiso cristiano. En su importante libro sobre la educación, titulado precisamente La educación, ella dedicó un capítulo al tema de "La Recreación". En ese capítulo ella distinguió entre recreación y diversión: "La recreación, cuando responde a su nombre, recreación, tiende a fortalecer y reparar. Apartándonos de nuestros cuidados y ocupaciones comunes, provee refrigerio para la mente y el cuerpo y de ese modo nos permite volver con nuevo vigor al trabajo serio de la vida. Por otra parte, se busca la diversión para experimentar placer y con frecuencia se la lleva al exceso; absorbe las energías requeridas para el trabajo útil y resulta de ese modo un obstáculo para el verdadero éxito de la vida". 50
En comparación del ritmo de vida del siglo XIX, las familias modernas viven bajo una tensión mucho mayor. Una de las paradojas es que las familias de hoy, aunque disponen de más "artefactos para ahorrar trabajo", también viven vidas más llenas de tensión y regidas por horarios que sus antepasados. Además, muy pocas profesiones en el mundo occidental requieren actividad física. La necesidad de recreación hoy en día es sustancial, no sólo para "distraer la mente" del trabajo que se esté haciendo sino para proveer el ejercicio físico que requiere la buena salud. En otras palabras, no ha habido gente en toda la historia que haya necesitado más una recreación planeada como la generación actual. Al mismo tiempo, quizás tampoco ha habido en la historia personas que hayan enfrentado tanta pseudorrecreación en la forma de deportes para espectadores, entretenimiento pasivo y diversiones sedentarias.
Elena de White sentó principios claros respecto a la recreación:
• Los estudiantes deben realizar ejercicio vigoroso, pero el mismo debiera hacerse, toda vez que sea posible, al aire libre.
• Los deportes de violencia, como asimismo las competencias atléticas llevadas al exceso, además de promover "el amor al dominio, el orgullo en la mera fuerza bruta... estimulan el amor al placer y la excitación, fomentando la antipatía hacia el trabajo útil, y una disposición a esquivar las responsabilidades y deberes prácticos".
• Los padres y maestros "pueden hacer mucho para proveer diversiones sanas y vivificadoras" en vez de "las compañías frívolas, los hábitos extravagantes... [o] el afán por los placeres".
• La forma más elevada de recreación, llena de bendiciones para los estudiantes, son aquellas actividades que los hacen "útiles a los demás".
• "El hecho de estar ocupada la mente con cosas buenas, es de mucho más valor que un sinnúmero de barreras, de leyes y disciplina".51
Educar a los estudiantes para ser pensadores, no meros reflectores
Los pensadores hacen más que aceptar pasivamente el pensamiento de otros; procuran dominar lo que otros han dicho o descubierto. Los pensadores contemplan "las grandes realidades del deber y del destino"; son "amos y no esclavos de las circunstancias" y poseen "amplitud de mente, claridad de pensamiento, y valor para defender sus convicciones". 52
¿Cómo alcanza uno este blanco elevado? Elena de White expresó ciertos principios que los "pensadores" debieran comprender:
Los pensadores comprenden los peligros de la competencia. La pregunta determinante es por qué uno quiere sobresalir.
Uno de los temas constantes de la Sra. White es el llamado a la excelencia, a alcanzar el nivel más elevado posible en cualquier campo de estudio o trabajo de la vida en que uno se ocupe. 53
Pero un problema central de los sistemas educativos que prevalecen actualmente es que se insta a la excelencia por las razones equivocadas y a lograrla por los métodos erróneos. La Sra. White planteó la pregunta: "¿Cuál es la tendencia de la educación dada?" Luego contestó: "La complacencia del yo". Describió el blanco de la "verdadera educación" como la antítesis de "la ambición egoísta, el anhelo de poder... y la rivalidad egoísta". Observó que los métodos educativos tradicionales apelan a "la emulación y la rivalidad... [y] fomenta[n] el egoísmo, raíz de todo mal".54
"La lucha por la supremacía" estimula "el sistema de estudiar bajo presión" y a menudo "conduce a la improbidad [deshonestidad]". Al impulsar a los estudiantes a competir, "el descontento... amarga la vida" y "contribuye a llenar el mundo de... espíritus inquietos y turbulentos". 55
¿Qué alimenta este espíritu de rivalidad y el deseo de supremacía? Elena de White señaló al contenido de mucha literatura: Los estudiantes beben "de los pozos del paganismo" que se alimentan de "las corrupciones de la antigua idolatría... ¡De cuántos autores modernos se podría decir también lo mismo !" Ella vio en las ciencias los efectos de "la evolución y los errores que con ella se relacionan", que tienden "a inspirar incredulidad". Además, vio que "la obra de la 'alta crítica'... está destruyendo la fe en la Biblia como revelación divina, y quitándole a la Palabra de Dios el poder de regir, elevar e inspirar las vidas humanas".
Elena de White vio que cuando "la juventud" sale "al mundo" motivada por las suposiciones del pensamiento no bíblico, no tiene barreras para enfrentar los sentimientos prevalecientes de que "el deseo constituye la ley suprema, que la licencia es libertad y que el hombre es responsable solamente ante sí mismo". Los jóvenes captan el espíritu de la sociedad deteriorada por la rivalidad y el espíritu de competencia y, a menos que se los haga conscientes del precio de la competencia, no tienen salvaguardia para mantener "la integridad individual,... la pureza del hogar, el bienestar de la sociedad, o la estabilidad de la nación". 56
Para Elena de White la excelencia y la competencia están separadas por un mundo de diferencia. Esta distinción descansa sobre el propósito de la educación: "restaurar la imagen de Dios en el alma".57 Los hombres y las mujeres han de "alcanzar el más alto grado de excelencia posible", pero este blanco no puede alcanzarse mediante una "cultura... egoísta... [y] exclusiva; porque el carácter de Dios, cuya semejanza hemos de recibir, es benevolencia y amor". 58
Alcanzar el blanco bíblico de la educación, señaló la Sra. White, requeriría "un cambio radical en algunos de los métodos corrientes de enseñanza. En vez de despertar el orgullo, la ambición egoísta y un espíritu de rivalidad, los maestros procurarían evocar un sentimiento de amor a la bondad, a la verdad y a la belleza; harían desear lo excelente. El alumno se esforzaría por desarrollar en sí mismo los dones de Dios, no para superar a los demás,. sino para cumplir el propósito del Creador y recibir su semejanza". 59
La falla inherente al usar el espíritu de competencia para motivar a los estudiantes en el aula o en el campo de juego (o para estimular a los pastores a que alcancen ciertos blancos y a las congregaciones para que levanten fondos, etc.) es que la competencia no es un principio del reino de amor de Dios, en cambio la cooperación sí lo es. 60 Para cumplir el propósito de la educación -- restaurar en los hombres y las mujeres la imagen de su Hacedor --, apagarán "el deseo de ser los primeros" en "las lecciones aprendidas diariamente en la escuela de Cristo". 61
Los psicólogos educacionales modernos han reconocido que el espíritu de competencia no es un motivador válido. Señalan tres defectos básicos. Primer defecto: Que los jóvenes necesitan experiencias competitivas a fin de entrar en una sociedad competitiva. Segundo defecto: Que la competencia es un motivador efectivo. Admitido, dicen, que la competencia es "valiosa como un motivador sólo para aquellas personas que creen que pueden ganar". Pero aquellos que no creen que pueden ganar no son motivados; así se "desaniman y desilusionan". Tercer defecto: La tensión en la competencia conduce a una desintegración de la moralidad y a la regla forzosa de que el fin justifica los medios. 62
Los pensadores (tanto estudiantes como maestros) han aprendido que la mera memorización es insuficiente. Pensar es un evento aprendido. Aprender a pensar es un esfuerzo conjunto hecho por maestros que piensan y estudiantes ansiosos de aprender. Elena de White instó especialmente a los maestros de Biblia a "que se esfuercen por hacer comprender sus lecciones a los estudiantes, no porque les expliquen todo, sino porque les" exigen "que expliquen claramente cada pasaje que lean. Recuerden estos profesores que poco bien se logra recorriendo superficialmente la Palabra". 63
Tener una discusión dinámica con los estudiantes, en la que ellos repiten las explicaciones del maestro "en su propio lenguaje" de modo que pueda determinarse que ellos "comprenden claramente" las lecciones, puede ser "un proceso lento, pero tiene diez veces más valor que el pasar rápidamente sobre asuntos importantes". Los estudiantes no sólo comprenderán mejor el tema sino que estarán mejor preparados para explicar el material a otros. 64
Los pensadores apreciarán un "gusto moral por el amor al trabajo ". Para las mentes modernas, esto difícilmente parece ser un factor en el desarrollo de pensadores, pero se halla cerca de la base de la filosofía de educación de Elena de White. Al establecerse la escuela de Avondale a fines de la década de 1890, ella fomentó un principio que había estado recalcando al menos por veinte años: los estudiantes deben ser educados para "ser señores del trabajo, y no esclavos del trabajo". Quería estudiantes que viesen "ciencia en la clase más humilde de trabajo", que viesen "nobleza en el trabajo".
Como hemos visto en la página 346, "la ocupación manual... es esencial" a fin de mantener el equilibrio y fortalecer la actividad mental. "Se abusa de la mente" cuando las facultades físicas no "son igualmente empleadas".
Además, "el hábito de laboriosidad" será "una ayuda importante para que la juventud resista la tentación". Las "energías restringidas,... si no se emplean en forma útil, serán una fuente constante de dificultades para ellos mismos y para sus maestros".
Por estas razones, Elena de White declaró que aquellos cuyo blanco es obtener una "mente y [un] carácter" transformados, desarrollarán "un nuevo gusto moral por el amor al trabajo". 65
Los pensadores comprenden que la perseverancia y la consagración al blanco fijado es el precio de la excelencia. Para destacarse en cualquier línea de trabajo se requiere un ojo que no se distraiga fácilmente con "la voz del placer" u otras diversiones. Elena de White suplicó a padres y maestros que enseñasen a los jóvenes que las buenas intenciones no son de ningún provecho, "que no se logra excelencia sin gran esfuerzo". Además, que ningún logro importante se obtiene rápidamente o ignorando "las oportunidades presentes". Aquellos que alcanzan la "altura moral e intelectual... debe[n] poseer un espíritu valiente y resuelto". 66
Preguntas de estudia
1.Cómo impregna el tema del Gran Conflicto la filosofía de la educación de Elena de White?
2.Cuáles fueron las dos influencias principales en el siglo XIX que marcaron el tono para la reforma educacional?
3.Cuáles eran los "errores fatales" que prevalecían en las filosofías educacionales del siglo XIX y quizás hoy en día?
4.Qué quería decir Elena de White mediante la expresión "educación superior"?
5.Cómo incorporó Elena de White la recreación en su filosofía de la educación?
6.nalice los aspectos positivos y negativos de la competencia.
7.xplique cómo el énfasis de Elena de White sobre la "grandeza intelectual" y el "desarrollo personal" armoniza con su objetivo principal de la educación de "restaurar en el hombre la imagen de su Hacedor".