Mensajera del Señor

Capítulo 35

Hermenéutica/4 Características Compartidas por los Escritores Bíblicos y Elena G. de White

Características Compartidas por los Escritores Bíblicos y Elena G. de White

"Poco caso se hace de la Biblia, y el Señor ha dado una luz menor para guiar a los hombres y mujeres a la luz mayor" .1

A comienzos de 1903 Elena de White, preocupada por la disminución de la obra de colportaje (evangelism de las publicaciones), escribió un artículo para la Review. En ese artículo expresó aprecio por la promoción exitosa de Palabras de vida del gran Maestro. 2 También escribió: "La Hna. White no es la originadora de estos libros. Contienen la instrucción que Dios le ha estado dando a ella durante el trabajo de su vida. Contienen la luz preciosa, consoladora, que Dios le ha dado bondadosamente a su sierva para que sea dada al mundo".

Luego amplió esta conexión entre la luz de Dios y sus escritos: "El Señor le ha enviado mucha instrucción a su pueblo, línea sobre línea, precepto sobre precepto, un poquito aquí y otro poquito allá. Poco caso se hace de la Biblia, y el Señor ha dado una luz menor para guiar a los hombres y mujeres a la luz mayor".3

Nadie puede cuestionar que Elena de White consideraba a la Biblia como "la luz mayor". Hay numerosas referencias, desde sus primeros días de ministerio hasta el último, que exaltaron la Biblia, como ser: "Las Santas Escrituras deben ser aceptadas como dotadas de autoridad absoluta y como revelación infallible de su voluntad. Constituyen la regla del carácter; nos revelan doctrinas, y son la piedra de toque de la experiencia religiosa".4

Ella vio claramente la relación de sus escritos con la Biblia. No sólo eran para exaltar la Biblia, sino también para "atraer su atención" a ella, para llamar la "atención a las palabras de la inspiración que habéis descuidado de obedecer", "para impresionar vividamente en el corazón las verdades... ya reveladas", "para despertar e impresionar... [la] mente con ellas, a fin de que todos queden sin excusa", "para hacer resaltar principios generales" y para "descender a las cosas pequeñas de la vida, para impedir que la débil fe muera". 5

Tres metáforas que ilustran "la luz menor"

¿Qué quería decir ella al declarar que sus escritos eran una "luz menor"? En años pasados se han usado tres metáforas:

• El "instrumento de prueba" y "aquello que es probado". El Metro Prototipo Nacional N.° 27, que fue la referencia nacional para el sistema de medida lineal desde 1893 hasta 1960, se encuentra en exhibición en la Oficina Nacional de Normas en Gaithersburg, Maryland. Está hecho de un 90 por ciento de platino y un 10 por ciento de iridio. En la actualidad la norma nacional se mide mediante un método aun más exacto que involucra luz emitida por átomos de criptón-86 excitados eléctricamente. Si alguien no está seguro acerca de su "vara de una yarda" [patrón de medida], puede llevarlo al patrón nacional para un análisis comparativo.

La aplicación es obvia: la norma nacional es la "luz mayor". Las copias de este patrón nacional (llamadas "patrones de trabajo") o herramientas industriales que requieren precisión exacta que satisfagan Ja norma de la "luz mayor", serían las "luces menores". Sin embargo, en la práctica, esas "copias" funcionan tan bien como el patrón. Existe un patrón prototipo ("la luz mayor") mediante el cual son probadas todas las otras medidas ("luces menores"), pero el patrón o medida de la ferretería local ("la luz menor") no es menos fiel a su tarea que la "luz mayor", si ha pasado la "prueba". De este modo, la confiabilidad de la vara de una yarda de largo es la misma, para todos los propósitos prácticos, que la de la barra de platinoiridio en Gaithersburg, Maryland.6

• La comparación de cuarenta velas con una vela. En este caso la analogía es que la Biblia fue escrita por unos cuarenta autores, cuarenta velas; Elena de White es una vela. De este modo, la Biblia es la "luz mayor".7 Tanto la "luz mayor" como la "luz menor" dan suficiente luz como para disipar la oscuridad. La calidad de la luz en la "luz mayor" es la misma que la de la "luz menor".

• El mapa nacional y los mapas estatales. Muchos atlas viales de los Estados Unidos tienen un mapa de dos páginas de los 48 estados contiguos, seguido de los mapas estatales. El mapa nacional con su exhibición del sistema de carreteras interestatales de costa a costa es la "luz mayor"; los mapas estatales, aunque poseen más detalles, son la "luz menor". Cada uno tiene su función especial. Ambas, la luz "mayor" y la "menor", tienen igual autoridad en la presentación de la verdad.

La analogía del telescopio. La Sra. S. M. I. Henry, bien conocida en las postrimerías del siglo XIX como una dirigente en la Unión Cris tiana de Temperancia de la Mujer (UCTM), llegó a ser una adventista del séptimo día mientras estaba como paciente en el Sanatorio de Battle Creek. Ella y Elena de White pronto cultivaron una estrecha amistad, mayormente debido a sus experiencias comunes en la vida. Uno de los desafíos de la Sra. Henry fue el de -- presentar la verdad del sábado a sus amigas en la UCTM, especialmente porque a menudo ellas eran las dirigentes en la promoción de la legislación dominical.

Sin embargo, no fue fácil para la Sra. Henry aceptar la existencia de una profetisa en la Iglesia Adventista. Después de un estudio detenido, ella vio que el papel de Elena de White era semejante a un telescopio a través del cual se observase la Biblia. La Sra. Henry describió su nueva percepción en un artículo para el número de enero de 1898 de la revista Good Health (Buena Salud): "Todo depende de nuestra relación con él [el telescopio] y el uso que hagamos de él. En sí mismo es sólo un vidrio a través del cual miramos; pero en las manos del Director divino, debidamente montado, colocado en el ángulo correcto y ajustado al ojo del observador, con un campo despejado de nubes, revelará tal verdad que avivará la sangre, alegrará el corazón y abrirá una amplia puerta de expectativas. Reducirá las nebulosas a constelaciones; puntos distantes de luz a planetas de primera magnitud... Se ha fracasado en comprender qué son los Testimonios y cómo se usan. No son los cielos, palpitantes con incontables orbes de verdad, pero sí guían al ojo y le dan poder para penetrar en las glorias de la misteriosa palabra viviente de Dios".

Elena de White vio este artículo y pidió permiso para que se lo volviese a publicar en Australia. Pensó que la Sra. Henry había captado la relación entre la Biblia y su obra "tan clara y precisamente como alguien podría alguna vez expresarlo en palabras". 8 Para la Sra. White, la Biblia era siempre la luz "mayor" de la cual ella derivaba sus principios teológicos.

No hay diferencias en grados de inspiración

Por lo menos ocho profetas que se mencionan en la Biblia escribieron para su época, pero sus obras no fueron incluidas en el canon.9 La historia bíblica no sólo no insinúa que haya alguna diferencia en la calidad de su inspiración, sino que describe su obra como de igual autoridad que la de los profetas canónicos. No encontramos diferencia alguna en cuanto a cómo recibieron sus mensajes o cómo los comunicaron o cómo sus contemporáneos reaccionaron ante ellos. Los profetas no canónicos hablaron en el nombre de Dios y sus contemporáneos los consideraron portavoces de Dios.

Con la sugerencia que se les conceda a algunos profetas un grado superior de revelación/inspiración que a otros, viene la pregunta ineludible: ¿Quién lo decidirá? ¿Puede una persona no inspirada asumir el derecho de juzgar en cuanto a la obra de un profeta y decidir si es un profeta o profetisa de primera, segunda o tercera clase? El don de profecía, como otros dones espirituales, es dado a los seres humanos "según su voluntad [la de Dios]" (Heb. 2:4), no según la voluntad del hombre.

En 1884 el presidente de la Asociación General, George I. Butler, intentó contribuir a una comprensión más clara de este tema al escribir diez artículos para la revista de la iglesia. En estos artículos analizaba "diferencias en grados" de inspiración.10

Elena de White esperó cinco años para responder, esperando que él captase su error. Pero cuando otros comenzaron a recoger el punto de vista de Butler y a enseñarlo en el Colegio de Battle Creek, ella escribió: "Tanto en el tabernáculo [de Battle Creek] como en el colegio se ha enseñado el tema de la inspiración, y hombres finitos se han sentido llamados a decir que algunas cosas de las Escrituras fueron inspiradas y otras no. Se me mostró que el Señor no inspiró los artículos sobre la inspiración publicados en la Review ni aprobó su presentación ante nuestros jóvenes del colegio. Cuando los hombres se atreven a criticar la Palabra de Dios, se aventuran en un terreno sagrado y santo, y sería mejor que temieran y temblaran y ocultaran su sabiduría como necedad. Dios no ha puesto a nadie para que pronuncie juicio sobre su Palabra, eligiendo algunas cosas como inspi radas y desacreditando a otras como no inspiradas. Los testimonios han sido tratados en la misma forma; pero Dios no está en eso".11

Los escritos son el producto de la inspiración o no lo son. Los profetas son genuinos o son impostores. 12 Fuera de la diferencia entre lo común y lo sagrado, que debería ser obvia para cualquiera, nadie es capaz de dividir los escritos de un profeta en inspirados y menos inspirados. Tan pronto como alguien lo intenta, el árbitro final es la razón humana. Cada persona cree entonces que su propia razón es más confiable que la de cualquier otra.

A través de los años algunos han sugerido que los artículos de Elena de White publicados en revistas no fueron tan inspirados como lo fueron sus libros. O que sus cartas no eran inspiradas, sólo sus libros publicados. En 1882 ella escribió una carta franca acerca del "desprecio de los Testimonios", para que fuese leída en la Iglesia de Battle Creek, Michigan: "Ahora bien, cuando yo les envío un testimonio de amonestación y reprensión, muchos de ustedes declaran que es meramente la opinión de la Hna. White. Con eso ustedes han insultado al Espíritu de Dios. Ustedes saben cómo el Señor se ha manifestado a través del espíritu de profecía... Esta ha sido mi obra por muchos años. Un poder me ha impulsado a reprobar y reprender errores de los cuales yo no tenía idea. Esta obra de los últimos 36 años, ¿es de lo alto o de abajo?

"Cuando fui a Colorado me sentía tan agobiada por ustedes que, en mi debilidad, escribí muchas páginas para que fuesen leídas en vuestro campestre. Débil y temblorosa me levanté a las tres de la mañana para escribirles. Dios estaba hablando a través de la arcilla. Ustedes podrán decir que esta comunicación era sólo una carta. Sí, era una carta, pero impulsada por el Espíritu de Dios para presentar ante ustedes lo que se me había mostrado. En estas cartas que escribo, en los testimonios que doy, les presento lo que el Señor me ha presentado. No escribo un artículo en la revista en el que exprese meramente mis propias ideas. Son lo que Dios me ha revelado en visión, los rayos preciosos de la luz que resplandece desde el trono". 13

No hay diferencia en autoridad entre profetas canónicos y no canónicos

La sugerencia de que los profetas pueden ser categorizados por grados de autoridad es similar a la discusión previa sobre diferencias en grados de inspiración. Esta pretensión de que hay categorías de inspiración y de autoridad reduciría a algunos profetas a un papel o función meramente inspiracional, pastoral, sin autoridad divina.

A veces esta categorización de profetas que se propone descansa sobre la diferencia entre profetas canónicos y no canónicos. Los profetas no canónicos son considerados pastorales/inspiracionales; los profetas canónicos son considerados como poseedores de autoridad.

Ponga a prueba ese razonamiento en la historia bíblica. ¿Cuánta autoridad creía David que tenía Natán? ¿Y cómo comprendía Natán su papel, que era inspiracional o con autoridad divina? "Jehová envió a Natán a David..." (2 Sam. 12:1). Más tarde David (un profeta canónico) tuvo una experiencia similar con otro profeta no canónico, Gad, "vidente de David" (1 Crón. 21:9). Nuevamente, el profeta no canónico fue consciente de su autoridad: "Y viniendo Gad a David, le dijo: Así ha dicho Jehová..."(1 Crón. 21:11). Además leemos, "Entonces David subió, conforme a la palabra que Gad le había dicho en nombre de Jehová" (1 Crón. 21:19). 14

En su último sermón, Don F. Neufeld, extinto director asociado de la Review, dijo: "A través de su testimonio a los profetas del Nuevo Testamento, Jesús predijo que la actividad profética, como uno de los muchos dones espirituales, continuaría en la iglesia. En otras palabras, el testimonio de Jesús a su pueblo no iba a cesar una vez que fuesen escritos los libros que conforman nuestro canon actual de la Escritura. La actividad profética continuaría después del cierre del canon.

Esto nos lleva a una pregunta importante. Si en toda la actividad profética es Jesús quien habla, ya sea en los tiempos del Antiguo Testamento, en los del Nuevo Testamento, o en los tiempos posteriores al Nuevo Testamento, ¿podemos trazar lógicamente una distin ción y decir que lo que Jesús dijo en cualquier período determinado tiene más o menos autoridad que lo que dijo en cualquier otro período?...

"Por ejemplo, ¿podría ser que algo que Jesús dijo en el primer siglo tiene más o menos autoridad que lo que dijo en el siglo XIX d.C.? La respuesta, creo, es obvia. No tiene ningún sentido argüir por grados de inspiración, como si lo que Jesús dijo en una generación (a través del espíritu de profecía) fue más inspirado que lo que dijo en otra". 15

Cuando Josías (621 a.C.) reconoció las Escrituras perdidas por tanto tiempo (probablemente Deuteronomio, ver 2 Crón. 34:14), tembló ante los juicios inminentes que se había predicho que caerían sobre el pueblo de Dios como una consecuencia de la apostasía. Estaba perplejo en cuanto a si él y sus líderes tenían suficiente tiempo como para instituir una reforma nacional. Sus dirigentes religiosos leales -- Safán el escriba, Hilcías el sacerdote, y muchos levitas maestros de la ley -- estaban igualmente perturbados. Querían saber el significado de las Escrituras que prometían tanto condenación como bendición. ¿A dónde acudieron en busca de consejo? A la profetisa Hulda. 16

Josías apreciaba y respetaba a sus eruditos consagrados y a sus consejeros religiosos. Estos dirigentes dignos de confianza estaban iluminados por el Espíritu de Dios. Pero ellos también, con Josías, necesitaban una autoridad superior que explicara qué habían significado estas Escrituras en el tiempo de Moisés y qué debían significar en sus días. Se dirigieron a la profetisa en busca de esa autoridad.

Josías y sus consejeros reconocieron que "la autoridad de un mensaje se deriva de su fuente". Percibían la "misma Fuente divina tanto en la Biblia... como en el mensaje de una profetisa contemporánea". Al comparar a Huida con Elena de White, notamos que ambas "intensificaron" la importancia de la Palabra escrita, ambas enfocaron la Palabra sobre la situación actual, ambas "exaltaron" las Escrituras, y ambas "atrajeron" a la gente para aplicar la Biblia a sus vidas, lo que condujo a la reforma. 17

Características literarias comunes -- Errores de hechos y de gramática

Todos los profetas usan su propio lenguaje, imperfecto como es todo lenguaje humano y como siempre será. Los profetas usan el lenguaje de su propia familia, comunidad y época. A medida que pasan los años y a través del estudio y los viajes, mejora su capacidad de entender y presentar los mensajes de Dios. Este aumento de las habilidades de percepción y de comunicación hace que su papel profético sea aun más efectivo.

Pero los profetas no son perfectos; cometen errores. A veces tienen fallas de memoria; a veces cometen un tropiezo de la lengua (lapsus linguae); a veces emplean erróneamente la gramática. Cuando Mateo escribió "Jeremías" en vez de "Zacarías" cuando encontró una analogía del Antiguo Testamento para las treinta piezas de plata de Judas (Mat. 27:9-10; Jer. 32:6-9; Zac. 11:12), cometió un error de memoria o un lapsus de pensamiento. De manera similar, Elena de White atribuyó a Pedro las palabras de Pablo en 2 Corintios 5:14: " 'El amor de Cristo nos constriñe', declaró el apóstol Pedro. Esto fue lo que motivó al celoso discípulo en sus arduas labores en la causa del Evangelio". 18

El Espíritu Santo corrige a los profetas cuando su consejo, por cualquier razón que sea puede afectar adversamente su trabajo. Note cómo se le dijo a Natán que cambiara su consejo a David (2 Sam. 7) y también la ocasión cuando Elena de White cambió su consejo respecto al cierre de la Southern Publishing Association. 19

Pero el Espíritu Santo no corrige las flaquezas humanas de los profetas en el uso de sus habilidades de comunicación.20

Los modelos bíblicos de inspiración se correlacionan con el ministerio de Elena de White

La revelación es la obra de Dios cuando él "habla" al profeta. La inspiración describe las muchas maneras como Dios obra a través de sus profetas para comunicar su mensaje a la gente. Los profetas bíblicos y Elena de White han usado por lo menos seis "modelos" de inspiración. 21

Modelo visionario. Con más frecuencia relacionamos a los profetas con visiones y sueños.22 Pero Dios también se ha revelado en lo que llamamos "teofanías", en las cuales se ve u oye la presencia real de un ser celestial. Pensamos de Moisés en la zarza ardiente (Exo. 3:4) y de Josué ante Jericó (Jos. 5:1315). En otra ocasión, "Jehová abrió los ojos del criado [de Eliseo], y miró... que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego" (2 Rey. 6:17).

A menudo las visiones y sueños son tan gráficos que el profeta tiene dificultad para distinguirlos de la realidad normal.23 Isaías pudo decir confiadamente: "Vi yo al Señor... Después oí la voz del Señor" (Isa. 6:1, 8).

Elena de White tuvo muchas visiones y sueños en donde la "realidad" de la experiencia sueño/visión la abrumaba como ocurrió con Daniel o Ezequiel. 24

Modelo del testigo. A veces Dios impulsaba a ciertos escritores bíblicos a dar su propia descripción de lo que habían visto u oído. Juan ejemplificó este modelo cuando escribió 1 Juan 1:1-4: "Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos... Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido". Los Evangelios de Mateo y Juan son ejemplos del modelo de testigo; ellos no necesitaron una visión para expresar sus mensajes por escrito. Aquí el Espíritu Santo estaba usando un tipo de modelo de inspiración diferente, en adición al modelo de la visión/sueño.

Elena de White escribió muchas páginas en las que reflejaba este modelo del testigo. Las palabras que expresó con esa modalidad son tan cualitativamente inspiradas como sus escritos que fueron motivados por un sueño o visión.

Modelo del historiador. Lucas y Marcos no escribieron sus Evangelios después de recibir sueños y visiones. Ni fueron testigos de la revelación como Mateo y Juan. Marcos, como se cree por lo general, dependió mayormente de los "testimonios" de Pedro. Pero Marcos no fue un "testigo presencial"; antes bien, fue un fiel historiador.

En su prefacio dirigido a Teófilo, Lucas describe francamente su método para contar la historia del Evangelio: "Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido" (Luc. 1:1-4).

De esta manera, en el modo del historiador Dios espera que sus mensajeros usen todos los registros históricos pertinentes, orales o escritos, para rellenar el mensaje. Dios provee el mensaje y ayuda a los mensajeros a encontrar material adecuado para que el mensaje sea comprensible para sus lectores. Como hemos descubierto en páginas anteriores, 25 ciertas partes del Nuevo Testamento fueron incorporadas de fuentes extrabíblicas. Estas fuentes seculares y no bíblicas llegaron a ser parte del mensaje "inspirado".

En algunas ocasiones Elena de White reflejó el modelo del historiador, especialmente en la serie del Gran Conflicto.26

Modelo del consejero. Algunas de las cartas de Pablo, tales como las dirigidas a Timoteo, Tito y Filemón, y porciones de las cartas a los corintios, son cartas clásicas de aconsejamiento cristiano. Ninguna de esas cartas es solamente teológica. En 1 Corintios 7 encontramos una mezcla de verdad recibida por una visión y de un consejo inspirado. En el versículo 10 Pablo dijo: "A los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido". En el versículo 25 continuó con su consejo: "En cuanto a las vírgenes no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel". En el versículo 40 recordó a la iglesia que la esposa "a mi juicio, más dichosa será si se quedare así; y pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios".

Si alguien sugiriera que el consejo procedente de una visión es inspirado y que el consejo que no viene por visión no lo es, estaría dividiendo lo que Pablo nunca separó. ¿Qué parte de las cartas a Timoteo es más inspirada que las demás? Pablo diría: " Yo tengo el Espíritu de Dios ".

Gran parte de los Testimonios de Elena de White podrían clasificarse como consejo de alguien que ha tenido "el Espíritu de Dios". A quienquiera que ella escribiera, ya fuesen padres, hijos, maestros, obreros en el área de medicina, administradores o ministros, se dirigía con las palabras. "Yo vi". Esto no siempre significa que ella había tenido una visión especial para un consejo específico. En sus años de recibir visiones, ella había desarrollado un agudo sentido de lo que es correcto y propio. La sabiduría inspirada que había acumulado le dio un rico depósito del cual echar mano, lo mismo que hacía Pablo al escribir sus consejos a individuos y a iglesias. Ya sea al transmitir opiniones derivadas de una visión o consejos basados en años de escuchar a Dios, ambas comunicaciones procedían de una misma mente inspirada por el mismo Espíritu.

Modelo epistolar. Las cartas a congregaciones e individuos era el método usado más comúnmente por los escritores del Nuevo Testamento. Algunas de las cartas eran personales; otras tenían el propósito de ser leídas públicamente. Parece lo más probable que Pablo nunca pensó que sus cartas a Filemón, Timoteo y Tito llegarían a ser públicas. Pero todos nos sentimos agradecidos de que así ocurrió. En estas cartas vemos una mezcla de asuntos comunes con consejos e instrucciones obviamente espirituales. Estas cartas del Nuevo Testamento nos ayudan a entender mejor muchas cartas de Elena de White que a menudo eran personales y frecuentemente mezclaban lo común con lo sagrado.

Si el Señor permitió que las cartas personales de Pablo fuesen incluidas en el canon para ser distribuidas universalmente, sería apropiado creer que las cartas de su profetisa moderna pudieran también ofrecer aliento y consejo correctivo a aquellos que no se beneficiaron con su ministerio personal.

Modelo literario. La Biblia contiene porciones tales como los Salmos, Proverbios y Eclesiastés en las que el autor expresa sus sentimientos más íntimos a través de la poesía y la prosa. Nuevamente, parece improbable que David o los otros salmistas pensaron que sus cantos eventualmente se imprimirían y circularían por todo el mundo. Sus emociones más profundas, tanto el júbilo como la ansiedad, fluían como el agua de un pozo artesiano. En la sabiduría de Dios estas emociones debían preservarse para el beneficio de todos los que luchan en la vida cotidiana.

Aunque Elena de White no era una poetisa, ella también expresó sus emociones más vividas en miles de páginas de sus diarios. Se nos recuerdan las palabras del apóstol en Hebreos 1:1 según las cuales Dios nos ha hablado a lo largo de la historia humana "muchas veces y de muchas maneras". Al escuchar a David o a Elena de White, a menudo oímos nuestros propios clamores de ansiedad, incluso de desaliento, así como también nuestro gozo.

Ciertamente Dios nos ha hablado "de muchas maneras". Mediante visiones y sueños, mediante aquellos que dan voluntariamente testimonio de las cosas que han visto y oído, mediante aquellos que son inspirados por el Espíritu para investigar las providencias de Dios, mediante aquellos que están dotados para aconsejar al pueblo de Dios respecto a su voluntad para ellos, mediante cartas de instrucción y corrección, y mediante el vehículo de la expresión emocional de los pensamientos más profundos de uno, a través de estas diferentes "maneras" Dios ha hablado a la mente y al corazón de los hombres "muchas veces", en diferentes tiempos.

De este modo podemos ver que no todos los profetas tuvieron visiones ni todos escribieron cartas. Algunos profetas desnudaban su corazón ante los demás mientras que otros eran más objetivos al testificar de lo que habían visto en la vida de otros --o al llevar registro de las providencias de Dios-- mientras efectuaban una investigación histórica. Algunos predecían el futuro, otros eran expositores de la voluntad de Dios en su tiempo.

De cuatro maneras Jesús es el mejor ejemplo de cómo los profetas verdaderos desempeñan sus responsabilidades:

1. El es el Mensajero, el Revelador de la mente de Dios. 27

2. El amplió el significado de la Escritura escrita previamente. 28

3. El aplicó la Escritura a circunstancias de la época. 29

4.El aclaró el significado de la Escritura escrita previamente. 30

Preguntas de estudio

1. ¿Cuáles son seis modelos bíblicos de cómo los escritores inspirados hacen su trabajo? Compare esos modelos con el ministerio de Elena de White.

2. ¿Cómo contestaría usted a alguien que sugiriese que al usarse la frase "una luz menor que conduce a los hombres y mujeres a una luz mayor", Elena de White tiene credenciales divinas de menor autoridad que los profetas bíblicos?

3. ¿Cómo respondería a alguien que intentara clasificar a los profetas en función del grado de su inspiración y autoridad, y dividir sus escritos en aquello que está inspirado y en aquello que no está inspirado?

4. ¿Cómo fue Jesús nuestro mejor ejemplo de la manera como cumplen sus deberes los verdaderos profetas?

5. ¿Cuál es el error implícito en la idea de que el ministerio de un profeta puede ser categorizado o dividido por diferencias en grados de inspiración?

6. Piense en otras metáforas fuera de las cuatro mencionadas en este capítulo que ayudan a explicar la frase, "luz menor, luz mayor".