Mensajera del Señor

Capítulo 36

Hermenéutica/5 Autoridad y Relación con la Biblia

Autoridad y Relación con la Biblia

"El Espíritu de Dios descansa sobre mí con poder, y no puedo sino hablar las palabras que me han sido dadas. No me atrevo a retener ni una palabra del testimonio... Hablo las palabras que me han sido dadas por un poder superior al poder humano, y aunque quisiera, no puedo revocar una sola frase. En sesiones de la noche el Señor me da instrucción en símbolos y luego explica su significado. Me da la palabra y no me atrevo a rehusarme de darla al pueblo" .1

Durante más de un siglo los adventistas del séptimo día han creído que Elena de White fue inspirada en la misma manera y con el mismo grado que los profetas bíblicos. Al mismo tiempo, no hacen de sus escritos otra Biblia; los escritos de ella difieren en función y alcance, no en autoridad.

¿Pero cómo comprendía Elena de White su autoridad? Desde sus años de adolescente hasta sus días finales, tuvo una comprensión clara de su tarea divina. Centenares de veces precedió sus mensajes con la frase, "Se me mostró ", o "El Señor me mostró ". He aquí sus reflexiones sobre esos primeros tiempos: "Cuando el Señor comenzó a darme mensajes para que los comunicase a su pueblo, me resultaba difícil declararlos, y a menudo los suavizaba tanto como me fuese posible por temor a agraviar a alguno. Fue para mí una gran prueba presentar los mensajes como el Señor me los daba ". 2

La reacción usual hacia todos los profetas, incluso hacia Jesús mismo, ha consistido en plantear varias preguntas básicas: "¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Y quién te dio esta autoridad? " 3 ¿Cuál es tu trabajo? ¿Quién te envió?

Elena de White contestó a menudo esas preguntas. El Señor la había enviado "para consolar a su pueblo, y para corregir a los que se apartan de la verdad bíblica ". 4

La Sra White se sintió a menudo rechazada. Durante las horas oscuras de la confusión teológica del Dr. Kellogg en 1902, ella le escribió a su cuñado, S. T. Belden: "No debo deprimirme, sino debo pronunciar las palabras del Señor con autoridad y luego dejar las consecuencias en sus manos. El Gran Médico me instruye para que hable su palabra, sea que los hombres la escuchen o no ". 5

A su hijo, W. C. White, le escribió: "El enorme sentido de mi responsabilidad se posesiona de tal modo de mí que me siento sobrecargada como un carro bajo las gavillas. No deseo sentir menos agudamente mi obligación hacia el Poder superior. La Presencia está siempre conmigo, asegurándome autoridad suprema y teniendo en cuenta el servicio que yo rindo o retengo ". 6

Durante la confrontación con Ballenger a comienzos del siglo XX, ella reflexionó de este modo: "Se formula la pregunta, ¿Cómo sabe la Hna. White respecto de los asuntos sobre los cuales habla tan resueltamente, como si tuviese autoridad para decir esas cosas? Hablo así porque resplandecen en mi mente cuando estoy en perplejidad, como un relámpago que sale de una nube oscura en la furia de una tormenta. Algunas escenas que me han sido presentadas hace años no las he retenido en mi memoria; pero cuando esa instrucción se hace necesaria, a veces incluso cuando estoy de pie ante la gente, el recuerdo viene vivido y claro, como el resplandor de un relámpago, trayendo con claridad a la mente esa instrucción particular. En tales ocasiones no puedo abstenerme de decir las cosas que fulguran en mi mente, no porque he tenido una nueva visión, sino porque aquello que me fue presentado quizás años atrás, ha vuelto con fuerza a mi mente ". 7

Ella le escribió al evangelista W. W. Simpson, que estaba trabajando en el sur de California en 1906: "Estoy agradecida que la instrucción contenida en mis libros estableció la verdad presente para este tiempo. Estos libros fueron escritos bajo la demostración del Espíritu Santo ". 8

Relación de Elena de White con la Biblia y con el estudio de la Biblia

En otra parte de este libro hemos indicado la innegable sumisión de Elena de White a la Biblia como el criterio de fe y práctica. 9 Ella se veía a sí misma como "una luz menor para guiar a los hombres y mujeres a la luz mayor [la Biblia]". 10 Hizo claro el hecho de que no se habrían necesitado sus testimonios si la gente hubiera estudiado fervientemente para entender la Biblia. 11 Instó a la gente a "aferrarse " a sus Biblias y declaró que nadie que creyese y obedeciese la Biblia se perdería. 12

No otra Biblia. Ni Elena de White ni los pioneros del Movimiento Adventista consideraron jamás que los escritos de ella fuesen otra Biblia. Nadie hizo eso más claro que ella misma. Nunca un escritor exaltó más la Biblia. 13

El estudio de la Biblia precede a la confirmación inspirada. En 1888 ocurrió un incidente de la vida real cuando dirigentes reflexivos de la iglesia estaban en conflicto respecto a la ley en Gálatas. Algunos recordaban una posición [sobre este asunto] que se suponía que Elena de White había tomado algunos años antes, ¡y querían encontrar ese manuscrito! Elena de White ciertamente trató de encontrarlo, pero con todas sus mudanzas no pudo ser ubicado. Ella se sentía preocupada por su ausencia. 14

Pero en su último mensaje hablado a los asistentes al congreso de la Asociación General de 1888, ella se refirió al incidente: "¿Por qué fue que perdí el manuscrito [sobre la ley en Gálatas 3] y por dos años no pude encontrarlo? Dios tiene un propósito en esto. Quiere que vayamos a la Biblia y obtengamos la evidencia de la Escritura... Esta investigación debe proseguir. Todo el propósito que yo tenía era que se reuniese la luz y se le permitiese entrar al Salvador ". 15

En otras palabras, aun en 1848 cuando los estudiantes adventistas de la Biblia lidiaban con enseñanzas bíblicas prominentes, Elena de White recalcó el principio adventista de que primero viene el estudio de la Biblia y luego, cuando es necesario, la confirmación a través de la revelación profética. ¡En ese orden! 16 Ningún profeta desde Enoc y Moisés ha tenido una comprensión completa de la verdad. Todos los profetas han tenido que esperar que el Señor les revele su pensamiento, no sólo a través de visiones sino también mediante el estudio de la Biblia. Cuando Dios quiere que la verdad sea confirmada, revela su voluntad a sus mensajeros.

Los principios bíblicos no tienen valor a menos que sean internalizados

Actitudes.Una de las lecciones más importantes que debe aprenderse de la experiencia de 1888 es que Elena de White estaba más interesada en vivir la verdad que en discutirla. Hizo eso claro en muchas ocasiones. Si un estudiante de la Biblia estaba motivado por un espíritu opuesto al de Cristo, eso le sugería a ella que algo erróneo podría estar pasando con su teología. 17

Otro evento cargado de emoción ocurrió el día anterior al congreso de la Asociación General de 1901 en Battle Creek. Los delegados enfrentaban muchos desafíos, pero probablemente el mayor era la necesidad de reorganizar la Asociación General la cual, por muchos años, involucraba solamente a unos pocos dirigentes con demasiada autoridad. Elena de White la llamaba "un poder de gobierno real, semejante a un rey ". 18 Junto a este problema fundamental, los dirigentes debían enfrentar la enorme deuda denominacional, la cantidad y clase de impresión comercial que se estaba haciendo en la Review and Herald, y el creciente desacuerdo con el Dr. Kellogg.

Sin embargo, debajo de todos estos problemas visibles fluía una corriente de inercia con respecto al cambio. Esta inercia no sólo se resistía a mejores reglamentos para el gobierno de la iglesia sino también a una mentalidad abierta hacia la verdad presente y a una profundización de las actitudes espirituales. Elena de White les recordó a los dirigentes el consejo que les había dado por años: "Se ha dicho suficiente, vez tras vez, tras vez, pero esto no hizo ninguna diferencia. La luz brilló sobre ellos, y otra vez ellos profesaron aceptarla, pero no efectuaron ningún cambio. Eso es lo que me alarma ". La raíz de este problema espiritual era que el consejo de la Sra. White, aunque se lo usaba a menudo, era aplicado erróneamente para acomodarlo a un punto de vista particular, mientras que los principios eran ignorados: "El [Dios] quiere que comáis sus principios, que viváis sus principios; pero aquellos que ahora están allí [los dirigentes de la iglesia de entonces] nunca los apreciarán. Ellos han tenido su prueba,... han recibido sus amonestaciones, y ahora debe ocurrir un cambio ". 19

Elena de White no quería más que fingieran estar de acuerdo con sus consejos: "Dejad totalmente a un lado a la Hna. White... Nunca volváis a citar mis palabras mientras viváis, hasta que podáis obedecer la Biblia. Cuando toméis la Biblia y hagáis de ella vuestro alimento... y la hagáis los elementos de vuestro carácter, cuando podáis hacer aso sabréis mejor cómo recibir algún consejo de Dios. Pero aquí está Ja Palabra, exaltada hoy ante vosotros. Y no repitáis más la canción de que 'la Hna. White dijo', 'la Hna. White dijo esto' y 'la Hna. White dijo aquello', y 'la Hna. White dijo lo demás allá'. Pero decid, 'Así dijo el Señor Dios de Israel', y entonces haced exactamente lo que el Señor Dios de Israel hace y lo que él dice ". 20

Ella quería que los dirigentes de la iglesia viviesen los principios del Evangelio, no para esconderse detrás de citas de la Sra. White como si cumpliendo algunos de sus consejos sobre el trabajo de la iglesia pudiesen compensar por su falta de carácter cristiano. Los muchos testimonios de ella respecto a la unión indivisible de la obra médicomisionera con el ministerio habían sido generalmente ignorados. Su consejo en cuanto a la relación entre la mente y un cuerpo sano también había sido en gran medida desatendido. 21

En este marco de Battle Creek en 1901, Elena de White no estaba analizando la relación entre sus escritos y el desarrollo de la doctrina cuando dijo más adelante: "No citéis a la Hna. White. No quiero que jamás citéis a la Hna. White hasta que alcancéis una posición ventajosa en la que sepáis dónde estáis... Citad la Biblia. Hablad de la Biblia. Está llena de alimento... Llevadla a la práctica en vuestra vida, y conoceréis más de la Biblia que lo que conocéis ahora... Y yo os pido que os pongáis la armadura, cada parte de ella, y os aseguréis que vuestros pies están calzados con el apresto del Evangelio ". 22 Ella les estaba simplemente diciendo a estos dirigentes de la iglesia que era un yerro apelar a sus escritos por cualquier propósito que fuese cuando, hablando en términos generales, no estaban internalizando los principios del Evangelio encontrados ya sea en la Biblia o en sus escritos. Vivir el Evangelio era más importante que "hacer el papel de dirigir la iglesia", no importa cuántas citas sobre el Evangelio hubiera en sus cabezas.

Los "dones " probados por la Biblia, no la Biblia por los "dones "

En 1883, George I. Butler, presidente de la Asociación General, habló para su generación y para los adventistas hasta el día de hoy: "No los consideramos [a los escritos de Elena de White] como superiores a la Biblia, o en un sentido como iguales a ella. Las Escrituras son nuestra regla para probar todo mediante ellas, tanto las visiones como también todas las demás cosas. Esa regla, por lo tanto, es la autoridad suprema; la norma es más alta que aquello que es probado por ella. Si la Biblia mostrase que las visiones no están en armonía con ella, la Biblia permanecería y las visiones serían desechadas. Esto muestra claramente que consideramos a la Biblia como suprema, a pesar de lo que puedan decir nuestros enemigos ". 23

Elena de White nunca se desvió de su sumisión a la Biblia: "La Palabra de Dios abunda en principios generales para la formación de hábitos correctos de vida, y los testimonios, generales y personales, han sido calculados para atraer su atención más especialmente a esos principios ". 24

Primariamente una comentadora, no una exégeta

Al comienzo de su ministerio la Sra. White entendió su papel como "la mensajera del Señor "y se le dijo: "Surgirán cosas extrañas, y en tu juventud te consagro para que lleves el mensaje a los errantes, para que lleves la palabra ante los incrédulos y, por la pluma y de viva voz, reproches al mundo las acciones que no son correctas. Exhorta usando la Palabra. Haré que mi Palabra te sea manifiesta. No será como un idioma extraño ". 25

A través de sus escritos, pero primariamente en su serie de cinco tomos sobre el Gran Conflicto, Elena de White "comentó " la historia bíblica desde la entrada del pecado en el cielo hasta su eliminación final del universo después del milenio. Su tema del Gran Conflicto es la hebra unificadora que enlaza todos sus pensamientos en una línea recta de verdad. 26 Ella abre la Biblia a sus lectores mediante tipologías, 27 enseñanzas morales 28 y semblanzas de personajes. 29 El espacio que dedica a eventos y personajes bíblicos no es siempre proporcional al espacio dado en la Biblia. Su énfasis sobre ciertos eventos o personajes depende de cómo ella cree que los mismos contribuyen al desarrollo del tema del Gran Conflicto. 30

Muchos han descubierto que Elena de White es una comentadora útil de textos bíblicos. W. W. Prescott recordó cómo, después de estudiar durante varios años el capítulo 8 de Daniel, todavía sentía la necesidad de mayor claridad. Hizo del asunto un motivo de oración especial. Entonces sintió una fuerte impresión: "Lee lo que dice en Patriarcas y profetas ". Buscó el libro, se dirigió al capítulo apropiado y encontró que era "exactamente lo que deseaba aclarar en mi mente sobre ese tema. Me ayudó grandemente". 31

La Sra. White citó miles de veces versículos de la Biblia. En sus sermones como también en cartas, testimonios y libros ella habla a jóvenes y adultos al enfocar los textos bíblicos sobre situaciones humanas. Este tipo de ministerio es más pastoral y devocional que lo que a menudo pensamos que es una exégesis bíblica. Millones de lectores han aprendido a apreciar la narración bíblica al leer sus comentarios.

En otras ocasiones Elena de White habla con énfasis doctrinal. Le da una doble aplicación a Mateo 24:4-14 así como hicieron escritores del Nuevo Testamento con profecías del Antiguo Testamento. 32 Al rastrear las profecías de Daniel y Apocalipsis, ella hace aplicaciones específicas, especialmente con referencia a Daniel 7-9 y Apocalipsis 6-17.

La Sra. White no intentó comentar cada versículo de la Biblia. Se concentró sólo en aquellos pasajes que tenían significado especial para exponer el desarrollo del tema del Gran Conflicto. Sobre algunos pasajes dijo expresamente que no tenía luz especial, como ser sobre el significado del "continuo" en Daniel 8:11-13. Su único comentario sobre el "continuo se refirió al tiempo de esa profecía, no a la aplicación del "continuo en sí. 33

Ella no identificó la composición de los 144.000 (Apoc. 14:1-5), ni proveyó instrucción definida respecto a muchas otras preguntas bíblicas que todavía son discutidas por sinceros estudiosos de la Biblia. Ella escribió sobre esos textos que parecían sobresalir en el desarrollo del tema del Gran Conflicto.

Cuando hizo comentarios sobre la Biblia, ¿cuán digna de confianza era? Comprendiendo las limitaciones de la naturaleza humana finita, uno podría esperar algunas discrepancias. 34 ¡No haber cometido algunos errores habría sido algo único para un profeta! Por esa razón, ella nunca esperaba que alguien la considerase como la comentadora o intérprete infalible de la Biblia. 35

Además, ella deseaba alejar a los cristianos de la tendencia a apoyarse en ella para hacer decisiones rápidas y libres de errores en cuanto a su vida personal. Ella animaba a sus contemporáneos a encontrar seguridad en su relación con Dios mientras él les hablaba individualmente. 36

En raras ocasiones Elena de White comentó un texto bíblico en una manera que parecía no estar en armonía con su contexto. Esto también fue hecho por escritores bíblicos. 37

A veces se presentaba una ocasión interesante cuando Elena de White comentaba un texto en dos maneras, una en armonía con el contexto y luego en una forma que parecía contraria al contexto, con un propósito homilético. Por ejemplo, al comentar Juan 5:39 en El Deseado de todas las gentes ella se concentró en los acusadores de Jesús quienes rechazaban la Palabra de Dios porque lo estaban rechazando a él, como lo sugería el contexto. 38 Pero en una carta de 1900 ella hizo una aplicación homilética al usar ese texto para exhortar a un serio estudio de la Biblia. Es interesante notar que la versión del Rey Jacobo (King James) favorece el enfoque homilético, pero versiones posteriores traducen el pasaje con el significado alternativo, "Estudiáis las Escrituras", que parece estar en armonía con el contexto.

Detalles adicionales de la historia bíblica

Cada lector de la serie del Gran Conflicto, por ejemplo, conoce el incentivo que se recibe al leer detalles adicionales en muchas historias bíblicas, provistos por Elena de White. Sin embargo, ella declaró que sus escritos "no son dados para proporcionar nueva luz" y que "no son sacadas a relucir verdades adicionales". 39 ¿Qué conclusión podemos extraer de estas declaraciones?

Existe una gran diferencia entre "nueva luz--verdades adicionales", y detalles adicionales. Si los profetas no proveen detalles adicionales, ¿cuál sería su propósito? La "nueva luz", en el vocabulario de Elena de White, se refiere a las verdades de salvación. La expresión "verdades adicionales" sugiere lo que se necesita para la salvación de una persona. Una de las funciones del profeta a lo largo de toda la Biblia, y seguramente en el tiempo del fin, ha sido la de dar detalles adicionales en cuanto a las verdades de salvación y al carácter de Dios. En otras palabras, la Sra. White no in troduce doctrinas que no están ya en la Biblia. Pero sí añade detalles y percepciones de modo que esas verdades se ven con mayor claridad, con una comprensión más profunda, como lo encontramos en su comprensión del tema del Gran Conflicto. 40

Propósito práctico del estudio de la Biblia

En sus escritos, Elena de White declaró que "la Biblia fue dada con propósitos prácticos". 41 Instó a sus lectores a unírsele en tomar "la Biblia tal como es, como la Palabra Inspirada"; y agregó: "Obedeced la Palabra, y ninguno de vosotros se perderá" 42

¿Cuáles son esos "propósitos prácticos"? El ministerio de la Sra. White, de principio a fin, se concentró continuamente en el papel de la Biblia para llevar salvación a sus lectores. El estudio de la Biblia no es primariamente una aventura académica, intelectual; la Biblia es una mina rica en la cual la gente honesta descubre la verdad acerca de Dios y cómo relacionamos mejor con él. Respecto a la "educación superior", ella escribió: "La verdadera educación superior se obtiene estudiando y obedeciendo la Palabra de Dios. Pero cuando la Biblia se deja de lado en beneficio de libros que no conducen a Dios y al reino de los cielos, la educación adquirida es una perversión de ese nombre". 43

El propósito de la Biblia, en el pensamiento de Elena de White, es ayudar al buscador honesto de la verdad a relacionarse con el conflicto cósmico de una manera que se logre el propósito de Dios de restaurar a los pecadores. Para ella, el estudio de la Biblia y el desarrollo del carácter son inseparables.

Esta coherencia conceptual, este vínculo entre la Biblia, el desarrollo del carácter y el tema del Gran Conflicto, es una de las características principales de los escritos de Elena de White. Este triple vínculo define la manera como debieran entenderse sus escritos en relación con su uso de la Biblia. Ella nunca se vio a sí misma como una exégeta. O como una erudita histórica. Por lo tanto sus lectores no debieran considerarla, primariamente, como una exégeta o una historiadora. Parte de la descripción de su trabajo era la de servir como mensajera de Dios en estos últimos días para ayudar a preparar a un pueblo para encontrarse con el Señor. La Biblia era su libro de texto para definir qué significa esa preparación. Era su guía personal para caminar de cerca con Dios. En sus manos llegó a ser el libro de texto para otros mientras los exhortaba a unírsele a ella en esta relación que transforma la vida.

Cómo entendía Elena de White la manera en que funciona la inspiración

No una inspiración a medias. Elena de White era franca: "O está Dios enseñando a su iglesia... o no lo está haciendo. La obra es de Dios, o no lo es... No hay medias conclusiones en el asunto. Los Testimonios son del Espíritu de Dios, o del diablo". 44 Fuera de la distinción obvia entre lo común y lo sagrado, la obra de la Sra. White no puede dividirse entre lo inspirado y lo menos inspirado: "El Espíritu Santo es el autor de las Escrituras y del espíritu de profecía [una metonimia por los escritos de Elena de White]... No deben ser tergiversados y alterados para significar lo que el hombre puede desear que signifiquen". 45

Este sentido de dirección divina impidió que Elena de White comentase sobre asuntos respecto a los cuales no tenía ninguna luz especial. En 1909 un ministro sintió que necesitaba consejo. La Sra. White le contestó, en parte: "Si el Señor me da instrucción definida concerniente a usted, se la entregaré; pero no puedo arrogarme responsabilidades que el Señor no me ha pedido que asuma". 46

A menudo fue ayudada divinamente para escribir y hablar. En la introducción frecuentemente citada de El conflicto de los siglos, Elena de White escribió respecto a la revelación: "Un escritor percibe con más fuerza cierta parte del asunto; comprende los puntos que armonizan con su experiencia o con sus facultades de percepción y apreciación; otro nota más bien otro aspecto del mismo asunto; y cada cual, bajo la dirección del Espíritu Santo, presenta lo que ha quedado inculcado con más fuerza en su propia mente. De aquí que encontremos en cada cual un aspecto diferente de la verdad, pero per fecta armonía entre todos ellos". 47

Elena de White reconocía que el Espíritu Santo la "guiaba" en el proceso de escribir así como también la "impresionaba" en el proceso de revelación, aunque en una manera diferente. Ella explicó: "Aunque dependo tanto del Espíritu del Señor para escribir mis visiones como para recibirlas, sin embargo las palabras que empleo para describir lo que he visto son mías, a menos que sean las que me habló un ángel, las que siempre incluyo entre comillas". 48

A veces ella luchaba para encontrar las palabras apropiadas. En una carta de 1901 compartió su gratitud por la ayuda de su Señor: "El obra a mi mano derecha y a mi izquierda. Mientras formulo por escrito un asunto importante, está a mi lado, ayudándome. Despliega ante mí mi trabajo y cuando estoy perpleja tratando de encontrar una palabra adecuada con la cual expresar mi pensamiento, la trae en forma clara y distinta a mi mente. Siento que cada vez que pido, aun mientras estoy hablando, él responde: 'Aquí estoy' ". 49

El profeta no siempre controla el tiempo en que ha de presentar el mensaje. Elena de White escribió: "A veces las cosas que he visto están ocultas de mí después que salgo de la visión y no puedo recordarlas hasta que soy llevada delante de una congregación donde se aplica la visión. Entonces vienen con fuerza a mi mente las cosas que he visto. Dependo tanto del Espíritu del Señor para relatar o escribir una visión como para tenerla. Es imposible que yo recuerde cosas que me han sido mostradas a menos que el Señor las haga surgir delante de mí en el momento que a él le place que yo las relate o escriba". 50

Interpretando símbolos. La Biblia emplea con frecuencia símbolos para enseñar lecciones que de otro modo no se habrían entendido o recordado. Generalmente el profeta explica los símbolos en una forma bastante literal. 51

Elena de White recordó cómo "en sesiones de la noche el Señor me da instrucción en símbolos, y luego explica su significado". 52 Al describir el futuro de la Obra de publicaciones (1894), ella escribió que "se me había presentado la obra en sus comienzos como un arroyo pequeño. Al profeta Ezequiel se le dio una visión referente a aguas que salían 'de debajo del umbral de la casa... al sur del altar'... Esta obra se me presentó extendiéndose a... todas partes del mundo". 53 El símbolo transmitía el significado que de otro modo habría requerido muchas palabras.

En otra ocasión le escribió al Dr. Kellogg durante sus años de crisis y le mencionó que en una visión se lo representaba como "tratando de empujar un carruaje largo en una cuesta empinada. Pero este carro, en vez de ir cerro arriba, continuaba yendo hacia abajo. Este carro representaba el negocio de alimentos como una empresa comercial". 54 Una descripción muy gráfica que le ahorró a ella muchas palabras que de otro modo se habrían necesitado.

La mayoría de los símbolos fueron dados no para crear misterios sino para comunicar la verdad en una manera gráfica, usando una economía de palabras. Tratar de interpretar literalmente la mayoría de los símbolos falsificaría u oscurecería la verdad. Algunos símbolos de la Biblia señalan a la realidad, a eventos o lugares literales. El servicio del santuario dado por Dios a Moisés es un ejemplo de un símbolo literal que apunta a un lugar literal. Al considerar las lecciones del santuario, la Sra. White escribió: "Todos necesitamos recordar el tema del santuario. No permita Dios que la multiplicación de palabras procedentes de labios humanos reduzca la creencia de nuestro pueblo en la verdad de que hay un santuario en el cielo, y que una vez se construyó en esta tierra un diseño de este santuario. Dios desea que su pueblo se familiarice con este diseño, recordando siempre el santuario celestial, donde Dios es todo y en todo". 55

Armonía en una línea recta de verdad. Al dar una mirada retrospectiva en 1905, Elena de White animó a sus lectores a notar que en sus muchas páginas de instrucción "hay una cadena recta de verdad sin una sola sentencia herética". 56 La clave de esta armonía se encuentra en la revelación del tema del Gran Conflicto, especialmente como está expuesto en la doctrina del santuario. Ella dijo que "el asunto del santuario fue la clave que aclaró el misterio del desengaño de 1844. Reveló todo un sistema de verdades, que formaban un conjunto armonioso y demostraban que la mano de Dios había dirigido el gran Movimiento Adventista, y al poner de manifiesto la situación y la obra de su pueblo le indicaba cuál era su deber de allí en adelante". 57

Una revelación progresiva

En las págs. 34, 282, 304 y 311 hemos notado que la verdad llega a los profetas y a otras personas sólo en la medida en que se la puede entender o desear. 58 Además, la verdad llega a los profetas y a otras personas sólo en la medida en que se la obedece. 59 Estos son hechos fundamentales del sistema de comunicación de Dios.

Debido al plan de Dios de desplegar la verdad tan pronto como su pueblo es capaz de comprenderla, cada generación es bendecida con verdad adicional. Por lo tanto, actualmente conocemos más acerca de la voluntad de Dios que lo que conocían las generaciones anteriores. No es que la verdad está desarrollándose en algún tipo de esquema evolutivo, sino que nuestra percepción de la verdad está progresando continuamente. 60

Dentro de la historia bíblica encontramos una "capacidad" inherente "de autocorrección en cuanto a la comprensión". La comprensión del plan de Dios para este mundo y de la manera en que intervendrá y creará un "mundo nuevo" según el Antiguo Testamento, fue aclarada en revelaciones posteriores, en el Nuevo Testamento. Este es un ejemplo práctico de cómo Dios siempre "encuentra a las personas donde ellas están, sin embargo sabe todo el tiempo hacia dónde él va yendo". 61

La Iglesia Adventista del Séptimo Día es una iglesia que mira hacia adelante. Sus miembros y dirigentes no han permitido que el pasado sea la medida para el futuro. El valor primario del pasado ha radicado en su capacidad única para revelar la dirección de Dios y su "perspectiva más amplia" que él está constantemente desplegando. 62

A lo largo de los años Elena de White "estuvo siempre a la vanguardia con respecto a los dirigentes. Tema las ideas y la energía para presentarlas ante la gente". ¿Cuál era la razón? Ella comprendía en forma conceptual y por experiencia que Dios siempre está dirigiendo a su pueblo hacia una luz mayor en la medida en que fuesen capaces de recibirla, en la medida en que estuviesen dispuestos a obedecerla. 63

La Sra. White se oponía a la formación de un credo en relación con la doctrina adventista. Durante el congreso de la Asociación General de 1888, se propusieron resoluciones en el sentido de que "no debiera enseñarse en el colegio nada contrario a lo que ha sido enseñado". Ella indicó que se sentía "profundamente afectada [por esto], porque sabía que quienquiera hubiese elaborado esa resolución no sabía lo que estaba haciendo". 64 Dicha resolución no sólo perpetuaría errores que se enseñaban entonces (por ejemplo, la inspiración verbal de la Biblia), sino que también cerraría la puerta al Espíritu de Dios quien podría tener luz adicional para los buscadores honestos de la verdad.

En otra carta Elena de White escribió: "No podía permitir que se aprobase la resolución [que nada debería "enseñarse en el colegio sino lo que había sido enseñado el año pasado"], porque tendrá que haber luz especial para el pueblo de Dios a medida que se acerque a las escenas finales de la historia de esta tierra. Otro ángel vendrá del cielo con un mensaje y toda la fierra sería iluminada con su gloria. Nos sería imposible declarar precisamente cómo vendría esta luz adicional. Podría venir en una manera muy inesperada, en una forma que no concordase con las ideas que muchos han concebido. No es de ninguna manera improbable o contrario a los caminos y providencias de Dios enviar luz a su pueblo en formas inesperadas. ¿Sería correcto que se cerrasen todas las avenidas en nuestra escuela de manera que los estudiantes no pudieran tener el beneficio de esta luz? La resolución fue abandonada". 65

Para Elena de White, "la mejor forma de tratar con el error es presentar la verdad". 66 Tratar de disimular una discusión con resoluciones que a menudo encubren una oposición a la verdad y una discordia seria no era el procedimiento de ella.

Ella también habló a la generación actual cuando se dirigió a los asistentes al congreso de la Asociación General de 1888: "Anadie se le debe permitir cerrar las avenidas por las cuales la luz de la verdad vendrá al pueblo. Tan pronto como se intente hacer esto, será apagado el Espíritu de Dios porque el Espíritu está obrando constantemente para dar luz nueva y creciente a su pueblo mediante su Palabra ". 67 Hasta el fin del tiempo, y por toda la eternidad, los cristianos estarán escuchando al Espíritu mientras éste continúa edificando el árbol de la verdad con ramas nuevas que extienden los amplios principios de la verdad comprendidos en el pasado.

Preguntas de estudio

1. ¿Cómo expone usted la verdad de que Elena de White fue inspirada como lo fueron los profetas bíblicos, sin hacer de sus escritos otra Biblia?

2. ¿Cómo entendía Elena de White su autoridad como mensajera de Dios? ¿De qué modo expresó esa autoridad en sus escritos?

3. ¿Cómo instó Elena de White a sus colegas ministeriales a usar la Biblia así como sus propios consejos? ¿Qué diferencias habría?

4. ¿Cómo explica usted la frase, "los 'dones' deben ser probados por la Biblia, no la Biblia por los 'dones' "?

5. ¿Cuál era el secreto que mantuvo el mensaje de Elena de White desplegándose en una "línea recta de verdad " por tantas décadas?

6. Mencione algunas ilustraciones sobre la manera en que Elena de White se relacionaba con la Biblia tanto en forma personal como en su ministerio público.

7. Dé ejemplos de cómo la Biblia es dada con "propósitos prácticos ".

8. Resuma cómo entendía Elena de White que funciona la inspiración.