"A ningún hombre se le ha dado la obra de juzgar a su hermano.'No juzguéis --dice el Salvador--, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido'. El que se arroga la obra de juzgar y criticar a otros, se expone al mismo grado de juicio y de crítica. Los que están listos para condenar a sus hermanos, harían bien en examinar sus propias obras y carácter".1
Aveces los críticos se refieren desfavorablemente a los contactos de Mary Clough con la prensa pública como si los White hubieran estado buscando publicidad y beneficios financieros para sí mismos. Mary, la joven sobrina de la Sra. White, trabajó con su tía por unos dos años a mediados de la década de 1870, y debido a sus habilidades editoriales excepcionales preparaba los sermones de Elena de White para los periódicos.
En los informes de Jaime White en los campestres de 1876 él encomió la publicidad favorable de los diarios "en casi todas partes de los Estados Unidos", que él pensaba que valía más de diez mil dólares. Pero algunos no han comprendido a qué se refería la apreciación de Jaime. No se refería al valor de la publicidad personal de su esposa. Declaró específicamente que era la exposición favorable dada a la Iglesia Adventista del Séptimo Día, su "historia, movimiento y doctrina", lo que evaluaba en más de $10.000 dólares. 2
El así llamado "encubrimiento" de Jaime White
A veces se lo acusa a Jaime White de encubrimiento debido a la siguiente declaración que apareció en la edición de 1880 de Life Sketches (Notas biográficas de Elena G. de White): "¿Sugiere la incredulidad que lo que ella escribe en sus testimonios personales ha sido aprendido de otros? Nos preguntamos, ¿qué tiempo ha tenido ella para aprender todos esos hechos?... ¿Y dónde está la persona de habilidades naturales y adquiridas superiores que pudiese escuchar la descripción de uno, dos o tres mil casos, todos diferentes, y luego escribirlos sin confundirlos, dejando todo el trabajo expuesto a un millar de contradicciones? Si la Sra. W. ha reunido los hechos de una mente humana en un solo caso, tiene entre manos miles de casos, y Dios no le ha mostrado estas cosas que ella ha escrito en estos testimonios personales.
"En sus obras publicadas se exponen muchas cosas que no se pueden encontrar en otros libros, y sin embargo son tan claras y hermosas que la mente desprejuiciada las capta inmediatamente como verdad... Si los comentadores y escritores teológicos hubieran visto en forma general estas gemas de pensamiento que impresionan la mente en forma tan vigorosa, y las hubiesen publicado en forma impresa, todos los ministros en el país podrían haberlas leído... Y si no se las encuentra impresas y no han sido expuestas en sermones desde el pulpito, ¿dónde las encontró la Sra. W.?... Ella no podría haberlas aprendido en los libros, por el hecho de que éstos no contienen tales pensamientos... Evidentemente requiere una credulidad cien veces mayor creer que la Sra. W. aprendió estas cosas de otros, y las ha endosado como visiones de Dios, que creer que el Espíritu de Dios se las ha revelado". 3
En 1880, cuando se imprimió la declaración de Jaime White, se había producido sólo una pequeña fracción de las obras de su esposa. 4 Antes de 1880 hay muy pocos ejemplos de préstamo literario en sus escritos. Es manifiestamente injusto usar la declaración de Jaime hoy día como si él hubiera escrito en 1915 (el año en que murió su esposa) respecto al préstamo literario de Elena de White.
Después de la muerte de Jaime, surgieron ciertos problemas en Battle Creek en los que Elena de White reconoció que tenía cartas de personas que estaban afligidas por la manera en que se administraba el colegio. Además, ella comparó su situación con Ja de Pablo cuando respondió a las circunstancias que había en Corinto después de haber recibido cartas de algunos de sus miembros. Cuando Pablo, "un apóstol inspirado", escribió su consejo, respondió "en base a la luz que había recibido previamente... El Señor no le había dado una revelación nueva para ese tiempo especial".5
Cuando Jaime White se refirió a "sus obras publicadas [las de Elena]", dijo que "se exponen muchas cosas que no se pueden encontrar en otros libros... Son nuevas para la mayoría de los lectores y oyentes inteligentes". El no sostenía que todos los escritos de ella fuesen originales (eso sería más de lo que cualquiera podría haber alegado, aun los escritores bíblicos 6). El solamente atrajo la atención a aquellos escritos que eran originales, a aquellas "gemas de pensamiento" que eran "hermosas y armoniosas y que no pueden encontrarse en los escritos de otros". Jaime White no era ni ignorante ni deshonesto. 7
La experiencia llena de altibajos de Fannie Bolton
La historia triste de Francis (Fannie) E. Bolton no se mencionaría aquí si no fuera por el hecho de que los críticos todavía la usan para arrojar una nube sobre la integridad de Elena de White. Poco después que la Srta. Bolton, quien tenía entonces 28 años, fue bautizada a comienzos de 1888, se la recomendó entusiastamente a Elena de White para que la emplease. Aunque ella conocía relativamente poco acerca de la Sra. White antes de unirse a su personal, durante unos siete años trabajó a intervalos como una ayudante literaria. Los archivos contienen un extenso intercambio de cartas entre la Sra. White y Fannie Bolton, como también correspondencia entre Fannie y otras personas hasta su muerte en 1926.8
La Srta. Bolton, una escritora talentosa con inclinación artística, parecía al principio ser una compañera de trabajo ideal para Marian Davis. 9 Pronto, sin embargo, surgieron dificultades. Después de unos pocos meses, Elena de White escribió en cuanto a su preocupación por Fannie: "Quiero que se recupere de este nerviosismo... y a fin de lograr esto ella debe tomar tiempo para que descanse el cerebro para que los nervios no estén completamente fuera de tono como nuestro viejo órgano... Quiero que te despiertes en cuanto a este asunto. Que no seas una criatura de impulsos".10
Debido al temperamento nervioso e inestable de Fannie, Elena de White decidió no llevarla consigo a citas para hablar en público: "Fannie no es la que ha de ir conmigo [en los viajes]. Es una caiga demasiado grande para ella llevar los discursos y escribirlos. Tan pronto como vino le fijaron la responsabilidad de sacar artículos para el periódico, pero después de un poco de [tiempo] yo no podía consentir que lo hiciera y nuevamente ella está tan sensible que se agota mucho".11
La debilidad del sistema nervioso de Fannie Bolton hacía que se sintiese "totalmente exhausta" cuando preparaba algunas de las cartas de reprensión de Elena de White.12 Además, ella pensaba que podía mejorar las cartas sustituyendo las palabras de Elena de White por las suyas, lo que determinó que la Sra. White escribiese: "Creo que Fannie siente que muchas de mis expresiones pueden ser mejoradas, y les saca la vida y el énfasis que tienen".13
No mucho después que Fannie Bolton fue empleada (junio de 1889), W. C. White, el supervisor de los ayudantes literarios de Elena de White, llegó a la conclusión que Fannie podría realizar mejor su trabajo en otra parte: "Creo que la Hna. Fannie Bolton está mucho mejor calificada para trabajar con una revista como el Pacific Health Journal, porque en esto ella tendría más oportunidad pura hacer trabajo original, y no se demandaría la exactitud que debe tener nuestro trabajo con Signs". 14
¿Fue Fannie Bolton instruida cuidadosamente acerca de su papel como una ayudante? ¿Estaba familiarizada con la manera en que los profetas recibían las revelaciones divinas? ¿Trabajó ella teniendo como marco de fondo la inspiración verbal en vez de la inspiración de pensamiento?
En 1933 W. C. White y D. E. Robinson (otro supervisor editorial) investigaron cómo había sido instruida ella y recalcaron que "sólo debían usarse los pensamientos de la Sra. White" y únicamente [debían emplearse] "sus propias palabras en tanto fuesen gramaticalmente consecuentes para expresar esos pensamientos". 15
Editar los manuscritos de otra persona era un desafío agradable para Marian Davis 16 pero no para Fannie. Ella pronto sintió que estaba enterrando su propio talento al editar los materiales de otra persona, y así fue como en 1891 se la dejó libre de sus tareas para que asistiese a la universidad en Ann Arbor, Michigan. 17 Poco después de esto, Fannie escribió una carta amigable, cordial, a Elena de White que incluía esta frase: "Muy apreciada Hna. White, perdóneme [por] todo; yo sé que lo hará. Le tengo cariño y le agradezco por todos sus múltiples actos de afecto hacia mí".18
Elena de White tuvo que sufrir cinco veces ese tipo de confrontación y de confesión de Fannie de haberla representado mal, hasta que Fannie finalmente dejó su trabajo con la Sra. White en mayo de 1896. En su viaje de ultramar cuando regresaba a los Estados Unidos desde Australia, Fannie escribió: "Sé que sus oraciones me seguirán. Gracias nuevamente por su paciencia y bondad y misericordia hacia mí. Regreso a casa con un corazón mucho más alegre que lo que podría haberlo hecho antes de esto". 19
Las debilidades de Fannie Bolton
¿Qué conclusion debiéramos extraer de todo esto? Por un lado, muchas cartas revelan tanto la paciencia como el interés de Elena de White por el bienestar de Fannie. Por el otro, los documentos indican que Elena de White no evitó la confrontación cuando resultaron evidentes las tergiversaciones de Fannie. Desafortunadamente, las confesiones de Fannie, por francas y directas que fueran, no cambiaban sus debilidades.
¿Cuáles eran las debilidades de Fannie que causaban sus "ataques explosivos de enojo"? 20
En una carta de 1895 dirigida al Dr. J. H. Kellogg, la Sra. White escribió respecto a Fannie: "Ella tiene un temperamento que en un momento está por las nubes y al siguiente, en las profundidades, en proporción a cuán alto estaba". 21
Como Fannie confesó claramente en 1892: "Lamento mi dureza de corazón al centrar por tanto tiempo mis pensamientos sobre mí misma y al mirar críticamente a los demás". 22 Parte de su crítica era que Elena de White se daba todo el crédito por sus libros y artículos "cuando aquellos que preparaban el material no eran reconocidos;... que las ideas [de Fannie] eran puestas en los libros y revistas, y sin embargo se las hundía fuera de la vista". 23 Sus reclamos exagerados sobre cuánto había ella "mejorado" los manuscritos con sus propias palabras llegaron a ser tema corriente de conversación en Australia. La siembra de estas semillas de falsedad crearon discordia y zozobra, aun entre aquellos que valoraban profundamente los escritos de Elena de White. Esto ponía en peligro la legitimidad e integridad del ministerio de la Sra. White. 24
La sed que tenía Fannie de reconocimiento y aprobación la impulsó a hacer muchas tergiversaciones sobre la manera en que eran preparados los artículos y libros de Elena de White. En un tiempo cuando pocas personas parecían capaces de entender la diferencia entre la inspiración verbal y la inspiración de pensamiento, tergiversar información "interna" lindaba con la traición. 25
A la raíz de los problemas de Fannie, además de su disposición nerviosa, alocada, y su deseo de ser reconocida, estaba el hecho de que consideraba los escritos de Elena de White sólo como un esfuerzo literario. La Sra. White le escribió en 1894: "En su mente, ellos [los escritos inspirados] son colocados demasiado a menudo en un mismo nivel con las cosas comunes; pero las ideas, palabras y expresiones que a usted le parecen más bien inferiores, y que considera como no esenciales, pueden ser precisamente las cosas que debieran aparecer tal como están, en su simplicidad... Los escritos que se le han dado, los ha manejado usted como un asunto indiferente,y a menudo ha hablado de ellos como quitándoles valor en la estima de otros... Al cambiarlos, usted no los ha mejorado, sino que los ha debilitado y diluido con sus ideas supuestamente brillantes". 26
Al Dr. J. H. Kellogg ella le escribió: " [Fannie] ha caracterizado mis escritos como que se necesita tomar todos los pedazos y ponerlos en orden en otro estilo. Si este es el caso, cuanto antes abandone yo la pluma, mejor. El poder de la imaginación es bueno, pero cuando conduce a un estilo ampuloso que sólo crea emoción, no me interesa que se mezcle con mi trabajo". 27
Después que Fannie Bolton regresó a Battle Creek, el Dr. Kellogg escribió en 1897: "La Srta. Bolton se ve delgada y se encuentra extremadamente nerviosa e histérica. Ha escrito algo para mí, pero no he podido usarlo. Lo que ella escribe parece exhibir el carácter histérico, nervioso, que ella muestra en su manera de ser. Creo que está enferma". 28
La Sra. S. M. I. Henry, dirigente de temperancia reconocida nacionalmente y una conversa a la fe adventista, 29 le escribió a Elena de White en 1898 acerca de su amiga de largo tiempo, Fannie Bolton: "Ella siempre ha sido obstinada e impetuosa, y nunca ha recibido educación de ningún tipo que le habría ayudado a corregir esas cosas, de modo que esos rasgos se han desarrollado con su crecimiento... A veces he temido, como usted misma lo expresa, que estos últimos años su mente no esté exactamente bien equilibrada". 30
Los falsos reclamos de Fannie Bolton
Ya para el año 1900 Fannie Bolton se había convencido que tenía el don de profecía, y había creado "algo de sensación" en Battle Creek. Durante este tiempo, volvió a sus caminos malignos (sin duda debido en parte a su mente desequilibrada, lo que había llegado a saberse por aquellos que la conocían bien) y mencionó que hacía años que había escrito testimo nios a diferentes personas, como el enviado a A. R. Henry, después de haber recibido unas pocas ideas de Elena de White. Además, ella "habló más bien despreciativamente" sobre El Deseado de todas las gentes, diciendo: "¿Sabe usted que Marian Davis escribió la mayor parte de ese libro, y que yo también escribí una-- porción de él?" 31
Cuando Marian Davis oyó acerca de las aseveraciones infundadas de Fannie, le escribió a G. A. Irwin, presidente de la Asociación General: "Se ha informado que la redacción de un testimonio a un hombre prominente en Battle Creek [A. R. Henry] fue confiada a una de las ex obreras de la Hna. White [Fannie Bolton], o que se le dio el tema para él, con la instrucción de que completase las ideas, de modo que el testimonio fue virtualmente su trabajo.
"No puedo pensar que nadie que ha estado relacionado con la obra de la Hna. White pueda hacer una declaración como esa. No puedo pensar que nadie que esté familiarizado con la manera de escribir de la Hna. White pueda posiblemente creerla... He estado relacionada con la obra de la Hna. White por más de veinte años. Durante este tiempo nunca se me ha pedido que escriba un testimonio en base a una instrucción oral, o que complete las ideas en un tema ya escrito... En base a mi propio conocimiento del trabajo, como también por las declaraciones de la Hna. White misma, tengo el fundamento más fuerte posible para no creer que tal cosa fue hecha". 32
A comienzos de la primavera de 1901, la Srta. Bolton escribió una confesión a "Los Hermanos en la Verdad", en la que reconoció su comprensión equivocada del propósito del ministerio profético de la Sra. White y "la obra mortal" que sus críticas habían causado. 33
Los últimos años de Fannie Bolton fueron tristes. Se ha citado que declaró que "escribió El camino a Cristo sin ningún dictado o ayuda de la Sra. White. Fue su producto en su totalidad, pero fue publicado como una producción de la Sra. White". 34 Esta pretensión era totalmente falsa.
Fannie Bolton fue recluida en el Hospital Estatal de Kalamazoo en febrero de 1911, dada de alta un año más tarde, y luego se la volvió a recluir en octubre de 1924 por otro año. Murió en Battle Creek, Michigan, el 28 de junio de 1926. En el funeral, se cantó el himno muy amado de Fannie Bolton. "No yo, sino él". 35
¿Influenciada por otros?
A lo largo de su ministerio, Elena de White tuvo que contender con aquellos que aseveraban que ella reflejaba el chismorreo y los prejuicios de otros, no la revelación divina. Mientras su esposo Jaime vivió, los enemigos de ella lo acusaron a él de ser la influencia dominante sobre su esposa. 36 Después de su muerte, su hijo y consejero, W. C. White, fue acusado a menudo, aun por su hermano Edson, de ejercer una influencia inapropiada. 37
Elena de White respondió a estas acusaciones reconociendo el "deber desagradable" de "reprobar errores", pero que ella era "competida por el Espíritu de Dios" y no por otros seres humanos. 38
Luchas de Uriah Smith
En 1855, a la edad de 23 años, Uriah Smith llegó a ser el director de la revista de la iglesia. Su nombre permaneció en la sección editorial de la cabecera del periódico hasta su muerte en 1903. Fuera de los White, no muchos han tenido más influencia que Uriah Smith para formar el pensamiento adventista. En dos ocasiones particulares recibió advertencias y ruegos de Elena de White para que cambiara su modo de pensar y sus actitudes. La primera ocurrió en 1882 cuando él era presidente de la junta directiva del Colegio de Battle Creek. 39 La segunda circunstancia que requirió la intervención directa de la Sra. White fue la relación agresiva de Smith hada A. T. Jones y E. J. Waggoner y a sus presentaciones en el congreso de la Asociación General de 1888.
Este líder generalmente amable tuvo problemas con estos redactores jóvenes y elocuentes de la costa oeste. Cuando Elena de White los apoyó, Smith se sintió confundido. Aunque él nunca capituló plenamente frente al énfasis sobre la justificación por la fe según fue presentado en 1888, ni tampoco frente a lo que él pensaba que era un cambio de posición sobre la "ley" en Gálatas, su actitud se volvió conciliadora. 40 No ocurre a menudo que personas fuera de las partes involucradas tienen la oportunidad de leer cartas delicadas entre dos viejos amigos, dos amigos en desacuerdo, como lo hacemos al leer los intercambios entre Elena de White y Uriah Smith.
Respuestas a las preguntas de médicos en 1906
En su mayor parte, esta acusación interesante es contraria a los hechos; el resto de la acusación es un malentendido. El 30 de marzo de 1906, durante un período turbulento en Battle Creek, las fuerzas del Dr. J. H. Kellogg y de A. T. Jones se dirigían contra los líderes de la iglesia y, por asociación, contra Elena de White. La Sra. White escribió una carta dirigida "A Aquellos que Están Perplejos Respecto a los Testimonios Relacionados con la Obra Médico Misionera". Esta carta fue dirigida específicamente a los Drs. J. H. Kellogg, David Paulson y W. S. Sadler, a los pastores A. T. Jones, G. C. Tenney y Taylor, al juez Jesse Arthur, y a alrededor de una docena de otras personas. Ella escribió: "Fui instruida por el Señor de pedirles a ellos y a cualquier otro que tenga perplejidades y asuntos penosos en su mente respecto a los testimonios que he dado, que especifiquen cuáles son sus objeciones y críticas. El Señor me ayudará a contestar esas objeciones y a aclarar lo que parece ser intrincado".41
Las preguntas que llegaron fueron, en su mayoría, sinceras.42Muchas de ellas se debían a una comprensión defectuosa de la inspiración, esperándose más de Elena de White que de los escritores bíblicos. 43
¿Cómo respondieron la Sra. White y sus colaboradores? Entre abril y octubre de 1906, ella escribió más de treinta cartas que se referían a las preguntas que se le habían enviado. Además de estas cartas, se publicaron cuatro artículos relacionados con estas preguntas en la revista de la iglesia.44
Acompañando a la acusación de que ella renegó de su "promesa" de "responder a estas objeciones", estaba la mención de otra visión que tuvo el 25 de mayo de 1906 en la cual "un mensajero del cielo la instruyó para que no tomase la carga de recoger y contestar todos los dichos y dudas que están siendo puestos en muchas mentes". 45 Algunos han dado por sentado que Elena de White usó esta visión como una excusa para no cumplir con su compromiso previo.
Los hechos muestran que tres cuartas partes de las cartas escritas entre abril y octubre de 1906, fueron escritas después de la visión del 25 de mayo. Elena de White y sus ayudantes respondieron aquellas preguntas que podían contestarse con información objetiva; ella no prometió que contestaría todas las preguntas. Ella contestó algunas, sus ayudantes otras. Al responderle al Dr. Charles Stewart, W. C. White escribió: "Pero esa porción del documento dirigido a ella, que toma la forma de un ataque contra su integridad y su trabajo, ella lo referirá a sus hermanos para que la contesten, porque por muchos años ha sido instruida que no forma parte alguna de su trabajo legítimo contestar los ataques numerosos y violentos que le han hecho sus críticos y los enemigos de su trabajo".46
Además, algunas preguntas nunca pueden contestarse suficientemente bien como para convencer a todos. Algunas preguntas eran "frívolas", otras eran "de asuntos insignificantes". Elena de White apeló a los "ancianos de la Iglesia de Battle Creek" para que viesen más allá de los aspectos humanos de sus escritos y se fijasen en el mensaje, en el contenido, no en el recipiente.47
Ella escribió: "En respuesta a la obra del enemigo en las mentes humanas, debo sembrar la buena semilla... Pero aquellos que critican asuntos insignificantes harían mejor en educar la mente y el corazón para aferrarse a las verdades grandiosas y que salvan el alma, que Dios ha dado a través de su humilde mensajera, en vez de convertirse en canales mediante los cuales Satanás puede transmitir dudas e interrogantes. Permitir que se formen conceptos sin valor como algo a lo cual atacar, es una de las cosas más improductivas en la que uno puede ocuparse. Es posible que uno se eduque a sí mismo para llegar a ser un agente de Satanás al transmitir a otros sus sugerencias. Tan pronto como se quita una, se propondrá otra... En los estimonies he escrito algo sobre el significado de las palabras 'Yo' y 'nosotros'. Esto es como si un hombre de paja estuviera instalado en la imaginación de algunos que han estado sembrando cizaña". 48
Areas de preocupación que afectan los archivos de los escritos de Elena de White
El archivo "Z". En la bóveda del Centro White hay 120 cajones de archivos que contienen unas 50.000 páginas de documentos escritos. Durante varias décadas se hizo comúnmente referencia a dos de esos cajones como el archivo "Z". Aunque accesibles a investigadores responsables, estos documentos estaban separados del archivo general para recordar al personal que tenían que ver con asuntos especialmente personales.
A lo largo de los años W. C. White y, más tarde, Arthur L. White, colocaron en el archivo "Z" materiales sumamente delicados como referencias a casos de adulterio y/u otros episodios difíciles que tenían la posibilidad de avergonzar a ciertos individuos que todavía vivían y a miembros de la familia. En varias ocasiones Elena de White aconsejó contra la publicación de los defectos de otros, especialmente de dirigentes: "Mediante su poder [a través de los escritos de ella] el Señor reveló las equivocaciones y errores que los hermanos estaban cometiendo, y esas almas que amaban sinceramente a Dios abrían sus mentes y corazones para recibir la luz que Dios les enviaba, y él les perdonaba los errores que habían hecho y por su gran misericordia arrojaba sus equivocaciones y errores en lo profundo de la mar. Puesto que Dios ha cubierto de ese modo sus errores, ¿quién se atreverá a descubrirlos y presentarlos al mundo? ¿Quién ha autorizado a cualquier persona a presentar a los hijos de Dios, escogidos y adoptados por él, vestidos en un manto de oscuridad?" 49
Elena de White conocía bien los problemas de la información equivocada causada por referencias que habían sido quitadas de su contexto. 50 Hizo lo mejor que pudo para proteger a otros que habían sido acusados y calumniados falsamente. En una carta a un ministro destacado, ella planteó claramente el problema: "Es posible relatar lo que ha ocurrido en conexión con las experiencias pasadas del pueblo de Dios, y hacerlo de tal manera que su experiencia parezca absurda y objetable. No es justo tomar ciertos aspectos de la obra y separarlos del conjunto total. Al hacerlo, pueden mezclarse la verdad y el error".
Al continuar en esa carta, ella escribió: "Usted ha publicado los errores y defectos del pueblo de Dios, y al hacerlo ha deshonrado a Dios y a Jesucristo. Ni por mi brazo derecho le habría dado al mundo lo que usted ha escrito... Usted ha dado apenas un punto de vista parcial; porque no ha presentado el hecho de que el poder de Dios obró en conexión con las labores de ellos, si bien cometieron algunos errores... Dios acusará a aquellos que exponen insensatamente los errores de sus hermanos de un pecado de una magnitud por lejos mayor que lo que hará contra la persona que comete un desliz". 51
En 1987 la Junta Directiva de Fideicomisarios [del Centro White] votó discontinuar este archivo "Z" e incluir todo su contenido en el archivo regular. Se tomó esta decisión a la luz del clima de investigación que existe en la actualidad y al tiempo transcurrido en relación con los principales [personajes] mencionados en el archivo. Además, la Junta Directiva ha votado publicar en un CD-ROM toda la correspondencia disponible de Elena de White.
Preguntas de estudio
1. ¿Cuál era la descripción de trabajo de Fannie Bolton cuando ella trabajó para Elena de White?
2. ¿Cuáles eran los problemas teológicos de Uriah Smith a fines de la década de 1880?
3. ¿Cómo respondieron Elena de White y su personal a las preguntas formuladas en 1906 por ciertos dirigentes en Battle Creek que estaban aliados con el Dr. Kellogg?
4. ¿A qué se refiere la expresión "el Archivo "Z"?
5. Enumere las consideraciones que impulsaron al Centro White a crear el Archivo "Z". Evalúe esas inquietudes.
6. ¿Cómo puede usted contestar la acusación de que Jaime White "encubrió" el uso que hizo Elena de White de los escritos de otros?