Mensajera del Señor

Capítulo 44

La Puerta Cerrada: El Estudio de un Caso

" Vino una luz más clara con la investigación del tema del santuario... Cuando Cristo pasó del lugar santo del santuario celestial al santísimo, la puerta, o ministración, del primer apartamento se cerró, y la puerta, o ministración, del último se abrió. Cristo había terminado una parte de su obra como nuestro Intercesor, para emprender otra porción de la obra; y todavía presentaba su sangre ante el Padre en favor de los pecadores ".1

Los críticos han calificado el problema de la "puerta cerrada" como "la página más oscura en nuestra historia denominacional", 2 "el error más serio que jamás haya enseñado la Hna. White". 3 Sobre este asunto han dicho que las "batallas que se han peleado... no han sido meras especulaciones académicas". 4

En 1885, George I. Butler, presidente de la Asociación General, escribió: "Tal vez no ha habido nunca algo relacionado con el Movimiento Adventista que nuestros enemigos hayan tratado de usar con más empeño para desacreditamos que la doctrina de la puerta cerrada". 5 Sin embargo, pudo decir: "Cuando entendemos completamente los hechos vinculados con la 'doctrina de la puerta cerrada', como se la llama, no encontraremos nada que deba avergonzarnos". 6

Más que una nota de pequeña importancia al pie de la página

La cuestión de la puerta cerrada es más que una nota de pequeña importancia al pie de la página en la historia de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Vinculadas con la cuestión de la puerta cerrada se encuentran (1) la validez del movimiento millerita, especialmente el mensaje del séptimo mes, (2) la importancia del 22 de octubre de 1844, (3) la relación entre el sábado y el mensaje del santuario, y (4) la relevancia e integridad de Elena de White como una mensajera de Dios digna de confianza.

Los críticos arguyen que Elena de White, aun hasta los comienzos de la década de 1850, sostenía la noción extrema de la "puerta cerrada ". Al hacer esto, insisten en que ella estuvo de acuerdo con su esposo, Jaime, y José Bates (entre otros) en que el tiempo de gracia había terminado para todo el mundo el 22 de octubre de 1844. Además, señalan varias declaraciones de ella que sugieren, a juicio de ellos, que las conversiones genuinas cesaron en esa fecha.

El punto crucial de su argumento es este: Si Elena de White estaba equivocada respecto al fin del tiempo de gracia para el "mundo impío " el 22 de octubre de 1844, entonces estaba equivocada sobre lo que ocurrió en esa fecha, a saber, que Jesús entró en el lugar santísimo en el santuario celestial para completar su ministerio como sumo sacerdote.

Aquellos que creen en la validez de la posición de Elena de White en cuanto a qué ocurrió el 22 de octubre basan su confianza en la evidencia bíblica y en una lectura cuidadosa de las fuentes originales, relacionando pasajes en discusión con sus diversos contextos. Este capítulo examinará todos los documentos básicos que se relacionan con el problema de la "puerta cerrada ".

Reconocimiento de presuposiciones

Tanto los que tienen una posición afirmativa sobre este asunto como los críticos trabajan en base a presuposiciones. 7 Todo el mundo lo hace. Ningún historiador o teólogo cuidadoso diría que es de otro modo. Las presuposiciones determinan las preguntas que hay que formular como también la importancia que se les da a las fuentes. Demasiado a menudo las presuposiciones determinan de antemano las conclusiones al encontrar "hechos " que respaldan el paradigma o patrón básico del investigador. El problema, sin embargo, es que la mayoría de las personas se consideran "objetivas " y "científicas ", aun cuando trabajan en base a presuposiciones (aunque a menudo inconscientemente).

¿Cómo puede uno arribar a la verdad si surgen diferencias de opinión en base a un conjunto diferente de presuposiciones? Primero, pidiendo la dirección del Dios de verdad (Juan 16:13). Luego, con la ayuda del Espíritu Santo, uno debiera examinar (1) las presuposiciones de uno y (2) las de los oponentes. Es asombroso cómo se "enfrían" los temperamentos cuando los adversarios reconocen las presuposiciones que tiene cada uno. 8

Actitud esencial de los buscadores de la verdad

Desafortunadamente, desde Caín y Abel las personas han diferido en cuanto a su comprensión de la voluntad de Dios. Pero ni aun Dios forzará el amor o la sumisión. Ni impondrá sus presuposiciones. El está dispuesto a "razonar" (Isa. 1:18) con los seres humanos respecto a la corrección de la voluntad divina y la validez de las presuposiciones de ellos. Mediante el "peso de la evidencia" las personas honestas, humildes, han reconocido alegremente la con fiabilidad de su Amigo y Creador.

Aquellos que deciden identificarse con el plan de Dios para revelar la verdad no sólo deben ver la verdad divina como un "todo" 9 sino que también deben reflejar su espíritu bondadoso. Si no, su nombre es tomado en vano, lo que se suma a la confusión, el daño y la tergiversación satánica del carácter divino que ha prevalecido por milenios. 10

Elena de White señaló una de las actitudes básicas que necesitan aquellos que están en el terreno de las presuposiciones opuestas: "El verdadero amor cristiano acariciado en el corazón y ejemplificado en la vida, nos enseñaría a interpretar de la mejor manera posible la conducta de nuestros hermanos. Debiéramos ser tan celosos de su reputación como de la nuestra. Si estamos siempre sospechando el mal, este mismo hecho modelará el curso de acción de ellos como para producir el mismo mal que nos hemos permitido sospechar. De esta manera se fabrican muchas dificultades que de otro modo nunca habrían surgido, y a menudo se perjudican los hermanos debido a que somos suspicaces, nos sentimos libres de juzgar sus motivos y expresamos a otros nuestra opinión respecto a sus acciones. Aquello que uno puede estar listo a interpretar como si fuesen errores graves, puede no ser más que lo que podría imputársenos a nosotros mismos cada día". 11

La razón de ser de este libro ha sido la de unirse al lector en la investigación de la verdad de modo que el plan de Dios pueda ser hecho tan claro que nadie tenga motivo de tropezar. La mayor parte de toda investigación histórica es, en el mejor de los casos, limitada. En realidad, tenemos escaso material disponible sobre el problema de la "puerta cerrada". No tenemos la oportunidad de preguntarles a los protagonistas del siglo XIX qué pueden haber querido decir en cuanto a lo que se ha registrado. De ahí que uno de los métodos más seguros que han usado los estudiantes imparciales para indagar la verdad ha sido el de emplear este principio básico:Interpretar de la mejor manera posiblelos puntos de vista discrepantes. De esta manera, las presuposiciones personales de un investigador son mantenidas a raya.

"Interpretar de la mejor maneta posible" el punto de vista de un oponente no sólo hace crecer la amistad sino que también puede conducir a cada parte a una comprensión más clara de la misma verdad que cada uno busca.

Presuposiciones de los críticos

Debido a que la cuestión de la puerta cerrada no habría surgido sin las acusaciones de ciertos críticos, examinaremos primero las presuposiciones básicas de varios de ellos. Aunque no todos estos puntos se aplican a todos los críticos, el paradigma general es como sigue:

• Elena de White estuvo condicionada por el tiempo en que vivió; esto es, fue una prisionera de su época: dependió grandemente de los conceptos que prevalecían entre sus contemporáneos. Por ejemplo, ella reflejó los conceptos sobre la "puerta cerrada" que tenían su esposo y otros adventistas sabatistas. 12

• Elena de White y los dirigentes de la iglesia no fueron francos en su manera de referirse a los primeros siete u ocho años del ministerio público de Elena de White y de otros pioneros.

• Elena de White y los primeros dirigentes adventistas se vieron forzados a "abrir la puerta" a comienzos de la década de 1850 debido al interés creciente en las doctrinas del sábado y del santuario entre los que no estuvieron involucrados en la experiencia de 1844.

• La enseñanza de Elena de White sobre la expiación, que implica el cambio del ministerio de Cristo en el lugar santísimo en 1844, no es bíblica, de ahí que su papel como una maestra de teología es in aceptable. Es posible que esta presuposición esté a la base e impulse todas las demás.

• Si la pretensión de Elena de White de ser una escritora inspirada divinamente es cierta, entonces sus palabras escritas son inspiradas o no lo son. Esto es, desde este punto de vista de la inspiración verbal, Elena de White no sería una profetisa si corrigió, suprimió o cambió de algún modo sus declaraciones previas.

Al "interpretar de la mejor manera posible" las inquietudes de los críticos, los que sustentan la posición afirmativa deben actuar y pensar teniendo en cuenta las "razones " que hay detrás de las acusaciones de los críticos. Compartir en forma callada las presuposiciones de una y otra parte eliminará a menudo las tensiones causadas por las tergiversaciones.

Presuposiciones de los que piensan en forma afirmativa

Las presuposiciones de los afirmantes son generalmente como siguen:

• Elena de White estaba relacionada con el tiempo, no condicionada por él. 13 Sin embargo, los afirmantes no están siempre de acuerdo en cuanto a qué significa estar relacionado con el tiempo o estar condicionado por el tiempo. Una de las debilidades, por ejemplo, de la mayoría de los afirmantes es que le dan igual importancia tanto a las declaraciones anacrónicas como a las contemporáneas. Otra debilidad es que algunos de los que están en esta posición no siempre han estudiado cabalmente el registro contempo-ráneo.

• Elena de White, como todos los profetas, puede no haber comprendido plenamente todas las implicaciones de sus visiones en el tiempo en que las recibió. A través de los años, los afirmantes han asumido diferentes posiciones sobre este punto. 14

• La posición de Elena de White sobre la puerta cerrada, después de sus primeras visiones, fue diferente (1) de la de otros partidarios de la puerta cerrada y (2) de la comprensión de su esposo o la de José Bates (por lo menos antes de 1851); su claridad creciente respecto a la necesidad de la expansión evangelística condujo a los adventistas sabatistas a su visión de alcance mundial al comenzar la década de 1850. 15

• Los afirmantes están convencidos que los mensajes/visiones son bíblicamente correctos y urgentes en el marco de los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14. Por lo tanto, su papel como formadora de conceptos teológicos (siempre bajo la norma bíblica) puede seguirse con seguridad. 16

Repasando el registro

¿Qué revela el registro histórico? Al escudriñar las fuentes contemporáneas para obtener una comprensión del término "puerta cerrada ",. examinaremos, en orden, (1) qué creían los milleritas respecto a la puerta cerrada antes de 1844; (2) qué pensaban después de 1844, notándose que antes de que pasase otro año se separarían en dos grupos: milleritas de la puerta abierta y milleritas de la puerta cerrada; (3) los mensajes/visiones de Elena de White en cuanto a cómo entendía ella el significado de la puerta cerrada, el fin del tiempo de gracia, etc., y (4) el modo de pensar de los adventistas sabatistas antes de 1852.

Milleritas antes de 1844. Algo central en el pensamiento millerita antes de la década de 1830 era que el mundo terminaría en 1843-1844. Se usaba a menudo la parábola del Esposo (la parábola de Mateo 25 que incluía el concepto de la puerta cerrada) en relación con los eventos finales. Para todos los milleritas antes del 22 de octubre de 1844, la "puerta cerrada " simbolizaba el fin del tiempo de gracia, el sellamiento de los santos, y el juicio inmediato por el Señor que viene. 17

Milleritas después de 1844. Por un tiempo después del 22 de octubre, los milleritas estuvieron aturdidos, chasqueados y confundidos. 18 Pronto se formaron dos grupos principales: (1) Milleritas de la puerta abierta y

(1) milleritas de la puerta cerrada. Los milleritas de la puerta abierta repudiaron eventualmente los cálculos proféticos que condujeron al 22 de octubre de 1844 y le negaron toda significación a esa fecha. (Algunos, sin embargo, continuaron creyendo que la venida de Cristo era inminente y otros siguieron haciendo cálculos y proclamando otras fechas para el regreso visible de Jesús. 19) Por un tiempo, los milleritas de la puerta cerrada mantuvieron en términos generales su confianza de que tanto sus cálculos de tiempo como su mensaje del regreso de Cristo eran correctos, 20 aun cuando no comprendían cómo regresaría Cristo.

Fanatismo dentro de los milleritas de la puerta cerrada. La posición extrema de que el tiempo de gracia había terminado para todos el 22 de octubre de 1844, pronto condujo a muchos al fanatismo. Este grupo extremo, dentro del cual había distintas variaciones, recalcaba que Cristo había venido ciertamente el 22 de octubre, no visualmente para el mundo pero "espiritualmente" (esto es, experimentalmente) para los milleritas creyentes que mantenían su confianza en la validez del 22 de octubre. Fueron rotulados como "espiritualizadores ". 21 Al creer que había terminado el tiempo de gracia (lo que fijaba los caracteres y el destino para siempre), algunos dirigentes defendían prácticas como la de "no trabajar " o la "doctrina del ocio " (trabajar indicaría una falta de fe en que estaban en su descanso del milenio), "arrastrarse " incluso en las calles (para mostrar humildad infantil como algo propio de quienes pertenecen al reino de Dios: Luc. 18:17), y eventualmente el tener "una esposa espiritual" (con lo que se cumplía la enseñanza bíblica de que los redimidos ya no se casarán: Mar. 12:25). 22

Nueva perspectiva para los milleritas

Cuando Elena Harmon 24 describió su visión de diciembre de 1844 sobre el clamor de medianoche, los milleritas oyeron una explicación definidamente nueva en cuanto a qué ocurrió el 22 de octubre de 1844 25 : Jesús aún había de venir y el tiempo de gracia no se había cerrado para todos. Cuando grupos pequeños en Maine y Massachusetts oyeron esta visión/historia que confirmaba que su experiencia de 1844 era "la obra de Dios", también prestaron atención al rechazo que hizo Elena Harmon de su fanatismo prevaleciente y de sus errores teológicos. 26

Antes de esta visión del clamor de medianoche ocurrida en diciembre (sólo unas pocas semanas después de su gran chasco), Elena Harmon, junto con muchos otros milleritas desanimados, había llegado a la conclusión de que habían estado equivocados, esto es, que el cumplimiento de la profecía de los 2.300 años, el cierre de la puerta de la parábola del Esposo, etc., estaban todavía en el futuro. 27 Esta primera visión convenció a Elena Harmon (sin ninguna indicación de una puerta cerrada para todos los que vivían el 22 de octubre de 1844) que el pueblo de Dios estaba en el comienzo de nuevas responsabilidades, no en el fin de todas las cosas. 28

Unas pocas semanas más tarde, Elena Harmon tuvo su segunda visión pública, la visión del santuario y del Esposo, en Exeter, Maine, en febrero de 1845. En Exeter, sin duda alguna, ella había estado relatando su visión al grupo de adventistas partidarios de la posición de la puerta cerrada, junto con reprensiones a sus dirigentes fanáticos y a sus enseñanzas incorrectas respecto a su posición extrema de la puerta cerrada. 29

Primera conexión entre I844 y el santuario celestial

La visión del santuario y del Esposo le dio a Elena Harmon su primera perspectiva de lo que ocurrió en materia de salvación e historia el 22 de octubre de 1844, cuando Cristo entró en el lugar santísimo del santuario celestial. 30 Además, reveló más claramente el principio del rechazo, esto es, que además de aquellos que habían rechazado o repudiado la luz sobre el significado de 1844, existía un tercer grupo que todavía no había visto claramente las opciones disponibles en ese entonces. 31 Elena Harmon describió a este grupo como personas "descuidadas" que habían estado "engañadas "; esto es, que no habían rechazado conscientemente la luz de la verdad y por lo tanto permanecía la posibilidad para ellos de aceptar la luz si les era presentada debidamente. Este tercer grupo proveyó la simiente conceptual para una definición enriquecida de la "puerta cerrada ", a saber, la puerta no se había cerrado para aquellos que no habían rechazado conscientemente la luz traída al mundo en 1844. En esta visión no hay la menor insinuación de una puerta cerrada para todo el mundo en 1844. 32

El tiempo de angustia de Jacob

La visión del tiempo de angustia de Jacob, en agosto de 1845, libró de otro chasco colosal a algunos partidarios ardientes, extremistas, de la posición de la puerta cerrada, tales como Jaime White. Mientras Elena Harmon estaba en Carver, Massachusetts, en agosto, Jaime White, ahora de 24 años de edad, se hallaba en las poblaciones cercanas de Fairhaven y Dartmouth, proclamando la inminencia 33 del advenimiento, un año después del 22 de octubre de 1844.

Después de oír la visión de Elena Harmon, Jaime escribió una carta a un periódico partidario de la posición de la puerta cerrada en la que describía el impacto del mensaje de Elena; "Muchos estaban esperando que el Señor viniese el séptimo mes [octubre] de 1845. Creíamos firmemente que Cristo vendría entonces ". 34

Continuando en ese mismo artículo, él escribió: "En ese entonces Elena estaba con el grupo en Carver, Mass., donde vio en visión que nosotros nos chasquearíamos, y que los santos deben pasar por el 'tiempo de angustia de Jacob', el cual se hallaba en el futuro. Su comprensión del tiempo de angustia de Jacob era enteramente nueva para nosotros, como también para ella misma".

El regreso de Cristo está cerca, pero no es inminente

Parte de la "novedad" para Jaime fue que esta visión de 1845 enseñaba inequívocamente que el regreso de Cristo no era inminente, que ocurrirían todavía hechos importantes en esta tierra. Esta visión pareció haber librado a Jaime de cualquier cálculo de tiempo posterior respecto al regreso del Señor, una práctica común entre algunos dirigentes milleritas.

Esta visión de 1845, tan oportuna, tan bíblica, evidentemente ejerció un impacto particularmente profundo en Jaime como también en otros. Esta visión de agosto, unida a otras visiones y mensajes de Elena, proveyó un contexto de confianza mientras estos primeros creyentes pasaban a una luz mayor que habría de venir. Para ellos se podía confiar en Elena Harmon. Sus experiencias en relación con las visiones de la joven Elena se convirtieron en un fundamento sólido para confiar en su ministerio profético.

Visión del sábado en el santuario

La visión del sábado en el santuario (visión del halo de gloría), del 3 de abril de 1 847, 35 se concentró en la importancia del día sábado en los últimos días. Con cada visión sucesiva, Elena de White colocaba otro ladrillo en un fundamento teológico coherente, integrado. En esta visión del 3 de abril, se consolidó la relación entre el santuario y el sábado (la "puerta cerrada" y el sábado).

Como en visiones precedentes, no hay la menor indicación de una posición extrema en cuanto a la puerta cerrada. Al contrario, la Sra. White seguía elevando la vista de sus colegas, como también la suya propia, mientras trabajaba sin tregua para abrir la puerta de las responsabilidades misioneras: "Vi que Dios tenía hijos que no ven ni guardan el sábado. Ellos no han rechazado la luz que hay sobre él ". Aquí ella aplica nuevamente el principio del rechazo: Debido a que el mundo estaba lleno de personas a quienes no se les había presentado la verdad del sábado, estaba en espera un vasto campo misionero para que se les enseñase y advirtiese. Para ella, la puerta no estaba cerrada para aquellos (1) que no habían entendido claramente los mensajes del clamor de medianoche, o (2) que aún no habían oído la verdad del sábado. ¿Su razonamiento? La puerta estaba siempre abierta al pecador arrepentido que no había rechazado la luz clara de la verdad.

En una carta del 21 de abril de 1847 dirigida a un partidario de la posición de la puerta cerrada Eli Curtis, en respuesta al pedido que él hacía de sus opiniones, Elena de White escribió que estaba "plenamente" de acuerdo "en algunos puntos, pero en otros diferimos ampliamente ". 36 Ella estaba de acuerdo en (1) dos resurrecciones literales, separadas por 1.000 años, y (2) que la Tierra Nueva aparece sólo después que los impíos son resucitados y destruidos al fin de los 1.000 años. Ella discrepó con Curtís cuando él tomó la posición de que Miguel se había levantado (Dan. 12:1) en la primavera de 1844, y que el tiempo de angustia comenzó en ese tiempo. Entonces ella dijo: "El Señor me ha mostrado en visión que Jesús se levantó, cerró la puerta y entró en el lugar santísimo en el séptimo mes de 1844 ". Además, ella señaló que el tiempo de angustia cuando Miguel se levanta todavía estaba en el futuro y tendría lugar sólo después que Jesús hubiese terminado su obra en el lugar santísimo. Ella elaboraría sobre esta conexión en mensajes y visiones futuros. En otras palabras, ella y Eli Curtís discrepaban fundamentalmente en cuanto a qué ocurrió el 22 de octubre de 1844, poique ella le dio una nueva definición al término "puerta cerrada ". 37

Hasta tanto sepamos, ésta fue la primera vez que Elena de White usó por escrito el término "puerta cerrada " . ¿Cómo lo usó? En el contexto de la doctrina del santuario y específicamente conectado con el comienzo de la obra de Cristo en el lugar santísimo. Ella elaboraría sobre esta conexión en mensajes y visiones futuros. Dicho de otro modo, ella y Eli Curtis discreparon fundamentalmente en cuanto a lo que ocurrió el 22 de octubre de 1844.

Visión del sello de Dios

Elena de White no registró por escrito su visión del "sello de Dios, " del 17 al 19 de noviembre de 1848. 38 Sin embargo, mientras estaba en visión en la casa de Otis Nichols en Dorchester, Massachusetts, José Bates tomó notas de lo que ella estaba diciendo. Esta visión conmovió al grupo adventista sabatista, ampliando grandemente su visión en cuanto a su tremenda responsabilidad misionera de proclamar los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14. 39

Esta visión describía los eventos ocurridos desde 1844 como una luz que aparecía "en el oriente", luego "una luz tras otra", mientras cada luz nueva estaba "unida a las otras; no pueden separarse" todas las verdades que estaban relacionadas con la obra del sellamiento. Ella también aseguró a sus oyentes que "el tiempo de angustia" no había empezado, aunque algunos veían un posible cumplimiento en la intranquilidad que había por ese entonces en Europa.

La parte más dramática de esta visión fue el énfasis de Elena de White en publicar las "cosas que tú has visto y oído" (esto es, las implicaciones salvíficas del sábado según se relaciona con la doctrina del santuario y la obra del sellamiento). Al principio ese desafío parecía desconcertante, casi increíble. Pero la profetisa había hablado: Los resultados de la aventura de publicar esto (a saber, recalcando el sábado como el sello de Dios relacionado con la verdad del santuario) sería semejante a la "salida del sol [que] se mantiene en su curso... pero nunca se pone... Sale con fuerza y cada vez se vuelve más brillante".

Bates estaba tan impresionado con esta visión que sostuvo que la verdad del sábado debiera publicarse inmediatamente y enviarse a lugares como Francia Gran Bretaña Rusia y el Medio Oriente. 40 En cuanto a su contexto, esta visión/promesa fue dada a un puñado de personas sólo cuatro años después de su mayor chasco. Obviamente este pequeño grupo de menos de un centenar de adventistas sabatistas no tenía la menor idea que en los próximos cincuenta años se desarrollaría un programa mundial. Todo lo que ellos sabían era que Dios le había revelado a Elena de White que debían comenzar a publicar, con los medios disponibles, la luz que conocían. Su confianza en esta joven de 21 años se había establecido durante los tres años previos; ellos procederían a cumplir las instrucciones. 41

La visión sobre la retención de los vientos

La visión de Elena de White sobre la retención de los vientos, del 5 de enero de 1849, 42 volvió a recalcar su consejo dado unas pocas semanas antes en Dorchester, que las diversas revoluciones en Europa, tanto políticas como sociales, no eran el "tiempo de angustia" de Daniel 12, el cual estaba todavía en el futuro.

Ella concluyó esta visión informativa con pensamientos adicionales respecto a la relación entre la retención de los vientos (Apocalipsis 7) y la obra del sellamiento (por implicación, el fin del tiempo de gracia). Los ángeles seguirían reteniendo los vientos hasta que el pueblo de Dios fuese sellado (esto es, el regreso de Jesús era contingente, entre otros factores, a un pueblo preparado por el sellamiento del nombre de Dios "escrito en la frente"; Apoc. 7:3; 14:1). En esta visión, como en otros mensajes, Elena de White recalcó que el tiempo era corto, a pesar de lo que ellos estaban comenzando a entender como una "demora" en el advenimiento; esto es, el advenimiento es contingente a la terminación de la obra del sellamiento.

Visión de la puerta abierta

En su visión de la puerta abierta, del 24 de marzo de 1849, 43 Elena de White proveyó conexiones adicionales en el proceso en desarrollo, gradual, de integración de las verdades vitales que llegaron a conocerse como la "verdad presente"; nexos como: (1) "la puerta cerrada" (esto es, la validez de 1844) con la verdad del santuario; (2) el sábado y la verdades del santuario "no podían separarse";

(3) el surgimiento del espiritismo con las maldades de Satanás; (4) el surgimiento del hipnotismo con las maldades de Satanás; (5) la amonestación de Pablo acerca de un "poder engañoso" y de creer en "la mentira" (2 Tes. 2:11-12) aplicada a esos ministros que estaban atacando el sábado y las verdades del santuario. 44

Aquí Elena de White recalcó su comprensión enriquecida de la palabra clave, la "puerta cerrada". 45 Los conceptos de "puerta cerrada", el sábado y la verdad del santuario (con su discernimiento de la obra de Cristo en el lugar santísimo) no "debían separarse". En esta visión/mensaje de 1849, ella describió frecuentemente a Jesús como cerrando la puerta del lugar santo de modo que pudiera "abrir" su obra en el lugar santísimo. En el simbolismo gráfico de la Sra. White, uno va a través de la puerta abierta con Jesús después de 1844 a un cuadro más amplio que relaciona el ministerio de Cristo en el lugar santísimo, la obra del sellamiento y el tiempo de su segunda venida.

La última frase de esta visión, sin embargo, ha conducido a los críticos a afirmar que Elena de White, aún en 1849, sostenía la noción de la puerta cerrada, a saber que el tiempo de gracia había terminado para todo el mundo, excepto para aquellos que se habían aferrado a su experiencia de 1844: "Mi ángel acompañante me invitó... [a fijarme en la angustia] del alma que solía manifestarse en favor de los pecadores. Lo busqué, pero no pude verlo; porque ya pasó el tiempo de la salvación de ellos". 46

Una buena interpretación vincula cualquier pasaje en controversia con su contexto; primero, su propia carta o manuscrito, y luego los documentos contemporáneos de la autora sobre el mismo tema. Es posible que aun entonces no habrá una interpretación única de estas dos oraciones que satisfaga tanto a los afirmantes como a los críticos.

Los afirmantes encuentran generalmente en párrafos anteriores los antecedentes de las palabras " de ellos" de esta última oración, esto es: (1) los pastores no adventistas "que habían rechazado la verdad"; (2) los "profesos adventistas que habían rechazado la verdad presente"; (3) los nuevos conversos de los dos grupos previos de ministros que "parecía que realmente se habían convertido... pero cuyos corazones, si hubiesen podido verse habrían estado tan negros como siempre lo habían estado". En otras palabras, entre los que estaban involucrados en "reformas falsas" que fueron "de mal en peor" no había "la angustia... que solía manifestarse en favor de los pecadores". Para estos falsos dirigentes y sus "conversos " no convertidos, mientras continuaban su conducta impía, "ya pasó [había pasado] el tiempo de la salvación". 47

Los afirmantes notan además que por algún tiempo los mensajes de Elena de White habían estado describiendo, paso a paso, una puerta abierta para el evangelismo en favor de aquellos que no habían rechazado la luz de la verdad. Ellos piensan que el contexto más amplio de esta oración controvertida explica claramente qué fue lo que ella no quiso decir.

Artículo en la "PresentTruth " (La Verdad Presente)

El artículo de Elena de White en Present Truth de septiembre de 1849, proveyó otro ejemplo del proceso de añadir un ladrillo a otro para ayudar a establecer el fundamento creciente de una teología coherente e integrada. Sus puntos claves incluían: (1) que la gracia de Dios es suficiente para hacer que los cristianos sean vencedores; (2) que el carácter determina el futuro de uno, (3) que "lo que se hace para rescatar a las almas de la tormenta de ira que vendrá, debe hacerse antes que Jesús abandone el lugar santísimo del santuario celestial", y (4) "que hay almas preciosas que están padeciendo y muriendo por falta de la verdad presente que coloca el sello, y que es la comida en el tiempo apropiado; y que los mensajeros debieran apresurarse en su camino, y alimentar al rebaño con la verdad presente ".Aquí nuevamente no vemos ninguna indicación de una puerta cerrada o de un conjunto limitado de candidatos elegibles para ser evangelizados. Muy por el contrario.

La animadora carta de Elena de White a la familia Hastings, del 11 de enero de 1850, recalcaba que "las almas están viniendo a la verdad y pronto la obra será totalmente terminada... Ayer vi que nuestra obra no era para los pastores que han rechazado los mensajes anteriores, sino para los honestos engañados a quienes se los descarría. Vi a los pastores falsos que pronto enfrentarían el juicio. Permitamos que la verdad sea presentada por todas partes donde vamos... Tened buen ánimo. Vienen días mejores". 48

Aquí de nuevo resulta evidente la comprensión uniforme que había tenido Elena de White desde 1845, que parecía no haber esperanza para los ministros que habían rechazado o repudiado las verdades de 1844, pero que sí la había para los "honestos engañadosl ". En esta carta ella volvió a recalcar el principio del rechazo que reflejó en su visión del Esposo, de febrero de 1845, cuando se refirió a los "descuidados" que habían sido engañados por Satanás. Cuando las personas descuidadas y engañadas "son extraviadas", existe la posibilidad de que todavía se los guíe para que vean la verdad y se libren de sus engaños.

Volviendo a examinar las acusaciones de los críticos

Durante siglos se han lanzado acusaciones contra la Biblia de contener contradicciones y discrepancias. 49 Aunque se ofrecían explicaciones tan pronto como aparecían las acusaciones, muchas personas, debido a sus presuposiciones, continuaban creyendo en ellas. Sin embargo, todas las acusaciones, sea contra la Biblia o contra Elena de White, deben considerarse cuidadosamente y con el debido respeto. La verdad puede permitirse ser abierta, franca, justa... y amable. 50

Acusación: En sus mensajes/visiones, Elena de White enseñó la noción extrema de la puerta cerrada. Esta acusación incluye alegatos como los siguiente: (1) Elena de White creía, en base a sus mensajes/visiones, que el tiempo de gracia terminó para todos en 1844 (los creyentes estaban salvos y los que rechazaron la predicación millerita estaban perdidos); (2) todas las "conversiones" desde 1844 eran espurias.

Respuesta: Los documentos muestran que Elena de White crecía en su comprensión del concepto de la puerta cerrada a medida que Dios continuaba revelando las verdades relacionadas con el significado del 22 de octubre de 1844. Estos documentos indican que sus mensajes/visiones nunca enseñaron que los creyentes fueron "sellados " en esa fecha. Ni esos mensajes enseñaban que aquellos que no eran conscientes de la predicación millerita, o aquellos que habían sido engañados honestamente por Satanás, estaban "perdidos" en esa fecha.

Por el contrario, los mismos registros revelan que desde sus primeras visiones Elena de White enriqueció el concepto de la puerta cerrada, una posición en conflicto directo con otros milleritas partidarios de la posición de la puerta cerrada. 51 Ella enseñaba que el seguir confiando en los cálculos milleritas y en la experiencia de 1844 no significaba automáticamente que uno tenía que creer que el tiempo de gracia había terminado para todo el mundo. A través de sus mensajes/visiones ella marcó el rumbo para una comprensión basada en la Biblia de los eventos ocurridos el 22 de octubre de 1844. Por lo tanto, para aquellos que aceptaron plenamente los primeros mensajes/visiones de la joven Elena Harmon, la "puerta cerrada " se convirtió ahora en la palabra clave para "la validez del mensaje y la experiencia de 1844 " y para el concepto que abre el futuro del cambio del ministerio de Cristo el 22 de octubre de 1844. Esta comprensión más amplia de los eventos del 22 de octubre pronto se convirtió en la "verdad presente " para los adventistas sabatistas. 52

Las observaciones de Elena de White respecto a las "conversiones " mediante maestros "falsos" se aplicarían a todos los maestros tales desde el comienzo del tiempo. A lo largo de los siglos, muchos se han "sentido salvados " a través de innumerables "planes " de salvación, ya sea en el misticismo de la antigua Babilonia y de Egipto, en la poderosa predicación emocionalista de muchos predicadores de reavivamientos, o en el éxtasis de ciertos grupos carismáticos, pasados o presentes. Otros se han afirmado en la confianza de que su razón y la investigación les han dado la "verdad " acerca de ellos mismos y del universo. Sólo Dios es capaz de juzgar las motivaciones personales de estas "conversiones " que han ocurrido a través de los sentimientos o de la razón. Pero la mayoría de las personas estará de acuerdo en que rechazar la verdad no es la manera de establecer una relación de salvación con Dios.

Acusación: Elena de White y sus compañeros adventistas han "encubierto" las nociones anteriores equivocadas de ella sobre la puerta cerrada.

Respuesta: A primera vista, los primeros críticos tenían motivo para plantear preguntas; aquí y allá se habían eliminado algunas palabras de las impresiones posteriores. Algunas de las primeras respuestas a esta acusación dadas por dirigentes adventistas posteriores parecían ser superficiales, principalmente porque no muchas personas en años posteriores habían siquiera visto los pocos documentos de la década de 1840, los que no estaban ampliamente distribuidos. 53 En realidad, documentos contemporáneos de la década de 1840 están más disponibles hoy que lo que estuvieron para la gente de entonces. Además, nadie en la década de 1840 podía tener acceso rápido a todos los periódicos contemporáneos que trataban el tema de la puerta cerrada como puede tenerlo un estudiante moderno; y pocos en esa década podían tener acceso a las cartas privadas de Elena Harmon-White y a las de sus contemporáneos.

Siempre que uno imagina el papel que desempeñó Elena de White y trata de responder a los mismos desafíos y condiciones que la joven Elena enfrentó, resulta clara y comprensible la responsabilidad que sintió de aclarar los primeros escritos que fueron hechos en forma apresurada. Aquellas pocas omisiones o cambios no fueron hechos para cambiar posiciones sino para aclararlas, de modo que pudieran evitarse los malos entendidos. ¿Qué otra cosa podría hacer un autor responsable, incluso una profetisa?

No hay evidencia de engaño

No existen evidencias de que Elena de White (o ninguna otra persona) trató más tarde de engañar a sus contemporáneos para que creyesen que ella, después de diciembre de 1844, no había enseñado la noción de la puerta cerrada del grupo de Turner-Hale. Para sus contemporáneos, esto habría sido una monstruosa insensatez. Aquellos primeros adventistas habían aprendido por experiencia que podían confiar en Elena de White. Si hubiesen observado duplicidad con "encubrimientos", ¿cómo podrían esas mismas personas confiar en ella en años posteriores cuando surgiesen retos que desafiasen la sabiduría humana? Aquellos que habían vivido con ella durante la década de 1840 sabían por experiencia cuán directos, dignos de confianza y oportunos eran sus mensajes/visiones, desde el mismo principio. Alterar esos mensajes/visiones habría destruido la unidad del pequeño grupo de adventistas sabatistas. Ese grupo no habría sobrevivido suficiente tiempo como para organizarse, así como la iglesia cristiana primitiva no habría sobrevivido si los fundadores hubieran "encubierto" el "hecho " de que Jesús todavía estaba en la tumba.

Acusación: Desde 1844 a 1852, Elena de White y sus compañeros más cercanos demostraron sus nociones extremas de la puerta cerrada al trabajar sólo en favor de los milleritas partidarios de la posición de la puerta cerrada. (Como vimos antes, los milleritas estaban divididos en partidarios de la puerta abierta y partidarios de la puerta cerrada.)

Respuesta: Poco después de su primera visión, Elena Harmon recibió instrucciones del Señor de que diese a conocer sus visiones. ¿Pero a quiénes? La población en general ya había rechazado el mensaje millerita, el mundo cristiano se había burlado del énfasis premilenarista del mensaje millerita, los milleritas partidarios de la posición de la puerta abierta habían repudiado la fecha del 22 de octubre y su importancia, y sólo los milleritas que estaban en favor de la posición de la puerta cerrada creían que algo había ocurrido en esa fecha. En realidad, este último grupo era el que estaba más cerca de lo correcto en el mundo entero. De modo que ella comenzó donde el sentido común y él Espíritu Santo la condujeron. Además, muchos en "el rebaño pequeño " , como se llamaban a sí mismos los primeros adventistas sabatistas, 54 todavía sustentaban la posición extrema de la puerta cerrada y Elena continuó guiándolos en la verdad que se estaba revelando.

No existe ninguna evidencia de que este acercamiento a los milleritas partidarios de la posición de la puerta cerrada determinara que se le negase la salvación a una sola persona de cualquier parte. ¿Por qué no más milleritas de la puerta cerrada siguieron las nuevas ideas de Elena respecto a la importancia de 1844? Sólo Dios sabe. Pero colocándonos nuevamente en el lugar de los protagonistas de este drama, el hecho de que los milleritas de la puerta cerrada siguiesen los mensajes/visiones de Elena Harmon significaría creer que el 22 de octubre de 1844 no había terminado el tiempo de gracia para el mundo. Además, significaría que aquellos que siguieran la dirección de Elena Harmon (1) comprenderían por qué Cristo entró en el lugar santísimo, y (2) vincularían el sábado con el mensaje del santuario. Todo esto puede haber requerido un compromiso demasiado grande para muchos milleritas partidarios del concepto de la puerta cerrada.

La razón adicional por la que los primeros adventistas sabatistas (apenas un centenar hacia 1850) no lanzaron inmediatamente programas evangelísticos agresivos (como comenzaron a hacerlo a comienzos de la década de 1850) fue que el grupo de los primeros creyentes, extensamente esparcidos, necesitó tiempo para establecer su mensaje. Esos primeros adventistas fueron capaces, en unos pocos cortos años, de formular un mensaje teológico coherente que sería la "verdad presente " para todos, milleritas o no; todo esto despierta nuestra admiración como también nuestro asombro.

Dios no les pidió que se lanzasen a la evangelización antes de haberlos preparado. Sin la menor duda, los mensajes/visiones de Elena de White y su espíritu tenaz llegaron a ser la fuerza guiadora para fusionar a este grupo y convertirlo en un movimiento mundial, todo hecho dentro de un período de tiempo asombrosamente corto.

Resumen

(1) Tanto los afirmantes como los críticos deben manejar imparcialmente todas las fuentes disponibles, no meramente aquellas que armonizan con sus paradigmas y presuposiciones.

(2) Durante 1844 y 1845, los milleritas partidarios del concepto de la puerta cerrada sostuvieron uniformemente el punto de vista de que el tiempo de gracia para el mundo había terminado el 22 de octubre de 1844. Elena de White comenzó a usar esta expresión como una palabra clave para lo que ocurrió en el cielo el 22 de octubre de 1844 cuando Cristo "cerró " la puerta al lugar santo y "abrió " la puerta a la última fase de su expiación en el lugar santísimo.

(3) No hay materiales originales que indiquen que Elena de White o ninguno de aquellos que llegaron a ser dirigentes sabatistas participaron del fanatismo asociado con otros defensores de la posición de la puerta cerrada.

(4) No hay documentos que prueben que Elena de White creía que la puerta de la misericordia estaba cerrada para alguien en 1844, excepto para aquellos que cerraron su propia puerta al rechazar la verdad de la Biblia, y sólo Dios podía conocer esas decisiones personales. No hay documentos que indiquen que Elena de White repudió ninguno de sus mensajes/visiones.

(5) Los documentos originales no indican que Elena de White cambió su opinión a comienzos de la década de 1850 y abandonó una posición extrema de la puerta cerrada a causa de circunstancias cambiantes. Los primeros adventistas sabatistas estaban avanzando agresivamente para alcanzar al público en general en la primera parte de la década de 1850, principalmente porque había requerido unos pocos años para formular su mensaje.¿Que habrían dicho a los demás respecto a su razón de existir como un grupo religioso mucho antes de 1850? Todo esto llevó tiempo.

(6) El principio del rechazo recalca el concepto bíblico de que (a) cada persona es responsable de su propia salvación; (b) que nadie es rechazado por Dios hasta que la persona decide rechazar a Dios; (c) que el tiempo de gracia no terminará para el mundo hasta que todos se hayan afirmado en un patrón de conducta de aceptar la luz o de rechazarla. Este principio corre como una hebra a lo largo de todos los mensajes/visiones de Elena de White.

(7) Cada visión sucesiva reveló material adicional en el desarrollo de un sistema teológico integrado, firme, que eventualmente se convirtió en las verdades "presentes" y distintivas de los adventistas del séptimo día.

Preguntas de estudio

1. ¿Por qué la cuestión de la " puerta cerrada " ha sido llamada " la página más oscura en la historia de nuestra denominación"?

2. ¿Qué circunstancias impulsaron a los críticos a acusar que Elena de White creía, aun después de sus primeras visiones, que la puerta de la salvación se cerró para todos en 1844?

3. ¿Cómo puede afirmarse que la posición de Elena de White sobre la puerta cerrada es correcta?

4. ¿Por qué parecía que en sus primeros dos años de ministerio Elena de White sólo procuraba alcanzar a los que creían en el concepto de la puerta cerrada?

5. ¿Cómo amplió Elena de White el significado de la " puerta cerrada "? Mencione las circunstancias bajo las cuales ella usó primero ese término.

6. ¿De qué manera la visión de Elena de White del sellamiento (5 de enero, 1849) dio la pauta para un concepto clave en la manera en que piensan los adventistas sobre el tiempo del fin?