Mensajera del Señor

Capítulo 45

¿Se Eleva Elena G. de White a la Altura de su Investidura?

" La regla de oro para la comprensión espiritual no es el intelecto sino la obediencia. Si un hombre quiere conocimiento científico, la curiosidad intelectual es su guía; pero si quiere discernimiento en lo que Jesucristo enseña, sólo puede obtenerlo mediante la obediencia... La oscuridad intelectual viene por la ignorancia; la oscuridad espiritual, por algo que no tengo la intención de obedecer. Ninguna persona recibe jamás una palabra de Dios sin ser puesta a prueba instantáneamente al respecto... Observe las cosas a las cuales usted no les da importancia, y sabrá por qué no avanza espiritualmente".1

¿Se eleva Elena de White a la altura de su investidura como una mensajera que lleva el mensaje de Dios en Jos tiempos modernos? ¿Merece su ministerio de setenta años ser reconocido como el de una mensajera llamada divinamente?

¿Cómo llegaron sus contemporáneos a la conclusión de que ella era una profetisa? La experiencia de ellos es altamente convincente al evaluar hoy en día las credenciales de ella. Son igualmente convincentes las razones por las que las personas han llegado a esta misma conclusión desde la muerte de ella.

Aplicando las normas bíblicas

Las normas por las cuales juzgamos a los profetas bíblicos pueden aplicarse fácilmente a Elena de White.

• Las enseñanzas de ella están en armonía con la Biblia. 2 Desde el comienzo hasta el fin de su ministerio, su consejo resuena con claridad: "El Señor desea que estudiéis vuestras Biblias. El no ha dado ninguna luz adicional para tomar el lugar de la Palabra. Esta luz [su propio ministerio] se da con el propósito de concentrar en su Palabra las mentes confundidas, y si se asimila y digiere es la sangre y la vida del alma". 3

Los críticos acusan a Elena de White de contradecir la Biblia. 4 Puede ser que unas pocas declaraciones respecto a una persona o a una fecha parezcan incongruentes con un texto bíblico. Pero tales discrepancias son insignificantes. Son meros ejemplos del elemento humano que hay en el proceso de la revelación/inspiración, los que incluso aparecen cuando observamos discrepancias en los escritos de ciertos profetas bíblicos. 5

El asunto principal es ver cuán bien se abrió paso ella en medio de la confusión y los callejones sin salida de dos mil años y cómo presentó al mundo moderno un cuadro global del Evangelio eterno. Un examen objetivo de sus escritos indica que ella unió la inquietud básica de los conservadores tradi cionales con las convicciones sinceras de los liberales tradicionales. Al hacer esto, su mensaje teológico trascendió el estancamiento antiguo que había causado divisiones entre las iglesias y entre sus miembros. Su mensaje teológico principal trasciende las limitaciones de la mensajera. Su mensaje es el fundamento de su aseveración de ser mensajera de Dios. 6

• El fruto del ministerio de Elena de White llega a ser más convincente a medida que pasa el tiempo. 7 La prueba del tiempo es una prueba crucial del mensaje de una persona. Los libros de historia están llenos de dirigentes con grandes ideas en cada campo del conocimiento; pocas de esas personas son siquiera recordadas excepto por una pequeña nota al pie de una página en un libro de historia.

Con apenas un centenar de creyentes en 1850, el Movimiento Adventista ha llegado a tener un alcance mundial, y ha crecido más allá de los diez millones de adherentes. Observadores no adventistas, al igual que adventistas, declaran enfáticamente que Elena de White es una razón primordial de esta influencia mundial. Sin limitarse al ministerio de la predicación, la Iglesia Adventista patrocina el sistema educativo protestante más grande del mundo. Además, su programa médico es conocido internacionalmente, y es en gran medida el producto de la influencia de Elena de White.

Estos programas de alcance mundial, incluyendo ADRA, 8nunca habrían llegado a sus logros actuales sin la previsión y los principios expuestos por Elena de White. Por ejemplo, la Universidad de Loma Linda, con su Escuela de Medicina reconocida internacio nalmente, ni siquiera habría existido si no hubiera sido por la visión y tenacidad de Elena de White.

Objetivos singulares

El carácter peculiar de estos programas yace no en el hecho de su influencia mundial sino en sus objetivos singulares. Las escuelas adventistas y las instituciones médicas se distinguen a causa de los principios cuidadosamente cincelados que fueron diseñados por Elena de White, y no porque personas religiosas imitan programas seculares.

Además, debido a los principios expuestos por la mensajera de Dios, los adventistas de la actualidad son conocidos como un pueblo dadivoso, 9 un pueblo más sano y que vive más, 10 y un pueblo con una misión. 11

• El hecho de que Elena de White se concentró constantemente en Jesús como el centro de su vida espiritual y de sus principios teológicos destaca cuán convincentemente cooperó ella con el "espíritu " de profecía. 12

Ella destacó en centenares de ocasiones el centro de sus devociones y de su ministerio: "El objeto de todo ministerio es mantener oculto el yo y hacer que aparezca Cristo. La exaltación de Cristo es la gran verdad que han de revelar todos los que trabajan en palabra y doctrina ". 13 Sus sermones elevaron a Jesús como la Fuente de paz y poder para la humanidad.

Por sorprendente que parezca a los que estudian los movimientos religiosos del siglo XIX, Elena de White no dejó ningún monumento propio, ni demandó la adulación y las comodidades que ciertamente merecía: esta actitud fue una característica de todos los profetas bíblicos. Su vida estuvo motivada por un sentido de destino envuelto en su llamado a ser una mensajera de Dios. Se concentró en lograr que se comprendiese mejor a Dios mientras transmitía a otros los mensajes divinos. Su tarea favorita era presentar las verdades bíblicas tal cual son "en Jesús ".

Una de las pruebas más prácticas de un profeta se encuentra en los cambios cualitativos que los mensajes del profeta producen en la vida de los adherentes. Al repasar los principales hallazgos de la investigación de 1980 hecha por el Instituto de Ministerio de la Iglesia en la Universidad Andrews, notamos que los adventistas "que estudian regularmente los escritos de Elena de White tienen más posibilidad de ser cristianos más fuertes en su vida espiritual personal y en su testimonio a su comunidad que aquellos miembros de iglesia que no lo hacen ". 14

Los lectores de los escritos de Elena de White leen la Biblia más que otros

Quizás la característica más significativa de aquellos que leen los escritos de Elena de White fue el hallazgo de que "el 82 por ciento de los lectores [de los escritos de la Sra. White] realiza habitualmente o siempre un estudio personal diario de la Biblia, mientras que sólo lo hace un 47 por ciento de los que no leen". La diferencia de 35 por ciento fue la más grande en relación con cualquier pregunta de la encuesta.

adventistas que leen a Elena de White le dan un valor más elevado al estudio de la Biblia que aquellos que no lo hacen. Además, aquellos que siguen sus consejos van a la vanguardia en compartir las buenas nuevas que reciben continuamente del estudio de la Biblia y de sus escritos.

En otras palabras, aquellos que leen a Elena de White son los que comprenden mejor la misión y el mensaje de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Testimonio de los contemporáneos de Elena de White

Elena de White vivió su vida personal a la vista de jóvenes y ancianos. La prueba de fuego de la integridad de las personas consiste en si practican lo que predican.

El joven Jaime White, un entusiasta adventista millerita de poco más de veinte años, quedó muy impresionado con Elena Harmon, una adolescente de Portland. Al recordar su primer encuentro con ella, declaró: "Ella era entonces una cristiana sumamente devota. Y aunque tenía apenas dieciséis años, trabajaba en la causa de Cristo en público y de casa en casa. Era una adventista decidida, y sin embargo su experiencia era tan rica y su testimonio tan poderoso que los ministros y dirigentes de diferentes iglesias buscaban su colaboración para que exhortase en sus diversas congregaciones. Pero en aquel entonces ella era muy tímida, y pocos pensaban que se la llevaría ante el público para hablar a miles". 15

La solidez e integridad de las relaciones personales de Elena de White eran sometidas a un examen riguroso por parte de su propia familia, sus colegas y los no adventistas.16 Su frugalidad y la dedicación del tiempo y de los fondos a los esfuerzos misioneros son bien conocidas. Su generosidad y fidelidad al deber son legendarias. Su perseverancia y valor, especialmente al estar sola en su posición, han impulsado a muchos a imitarla. Su buen humor y sentido común distendían muchas situaciones estresantes. 17

Integridad convincente

Sus asociados nunca se habrían convencido de que sus visiones y consejos eran de origen divino si ella hubiera sido acusada de una vida inmoral. 18

Los contemporáneos de Elena de White en varios continentes llegaron a un punto en su planificación institucional y en el enfrentamiento de varias crisis que buscaban su consejo antes de tomar sus decisiones. Hombres y mujeres probados, con experiencia en sus diversos campos de acción, aprendieron a confiar en su juicio mientras ella guiaba a sus colegas hacia los principios que les ayudarían a resolver sus problemas y ampliar su visión global.

Esta confianza no era un credo impuesto por los dirigentes de la iglesia. Los mismos dirigentes fueron guiados a tener este tipo de confianza no por argumentos sino por experiencia. En 1857 en una reunión de la asociación de Battle Creek con unos 250 observadores del sábado, "se presentó el tema de la unidad y los dones de la iglesia... el cual parecía tener un lugar en los corazones de la gente. Muchos expresaron que se sentían felices de ver que este tema tomaba su debido lugar en la iglesia ".

Durante esta reunión, Elena de White leyó "un testimonio para la iglesia que fue recibido como la voz del Señor para su pueblo ". Alguien propuso que el testimonio fuese publicado y no hubo oposición. 19 La Sra. White se ganó la confianza de sus contemporáneos por la integridad de sus relaciones personales como también a través de la relevancia de sus mensajes.

El testimonio de Uriah Smith

Este tipo de respuesta se produjo desde los primeros días del ministerio de la Sra. White. Hombres intrépidos como José Bates se convencieron por experiencia personal. 20 Hombres de carácter fuerte que tenían sus propios puntos de vista en cuanto a la Biblia podrían haber dividido el grupo naciente de adventistas sabatistas antes de que siquiera se organizasen como una iglesia. Uriah Smith, en un sermón presentado en el congreso de la Asociación General de 1891, recordó su experiencia personal de cuarenta años: "Nuestra relación con él [el ministerio de Elena de White] es nuestra relación con algo que surgió con esta obra, que ha avanzado con ella, lado a lado, que se ha entretejido con ella y a través de ella, y con toda ella, desde el día que comenzó este mensaje hasta esta hora presente".

Smith describió el caos potencial de aquellos primeros días cuando vinieron hombres y mujeres "con casi tantas posiciones diferentes sobre algunos puntos como había individuos... cada uno insistiendo en sus propias ideas. Entonces apareció nuevamente el valor del espíritu de profecía en conexión con esta obra. Señaló el curso conecto que debía seguirse. Y, ¿cuál era? Que los hermanos debían desechar todas sus diferencias menores y sus peculiaridades de menor importancia, y unirse al gran movimiento del mensaje del tercer ángel. Estos ejemplos dan meramente una idea de lo que el ministerio de la Hna. White ha hecho a lo largo de todo el camino: proteger contra el peligro de renunciar a las verdades del pasado y señalar el camino hacia la luz y la verdad en el futuro". 21

El testimonio de la Sra. S. M. I. Henry

Una dirigente femenina bien conocida, la Sra. S. M. I. Henry, sentía aprehensión hacia los Testimonios y a Elena de White, aun después de haber llegado a ser adventista. ¿Por qué? Debido a la "manera en la que su obra [la de la Sra. White] fue primeramente puesta en mi conocimiento".

Pero la propia experiencia de la Sra. Henry al captar el propósito del ministerio de Elena de White le dio su propia autenticación. En su notable testimonio llamado, "Mi Telescopio", ella dijo que estaría "dispuesta a ir otra vez a mi silla de ruedas si al hacerlo pudiese obtener otra vislumbre de lo que había sido invisible hasta ahora, tal como esto ha sido para mí... Esta experiencia me ha dado confianza en este pequeño grupo de personas, nueva confianza en esta organización. No creo que Dios me habría dado la oportunidad de ver las cosas que he visto, y de sentir lo que he sentido, y de verlo a él como lo he visto en estas circunstancias, si no hubiera vida y poder en esta organización para elevarla fuera de todas las sombras y dudas hasta la gloria de su presencia, y de llevarla a salvo del principio al fin". 22

Confianza cabal

Los hombres y mujeres que trabajaron y se interrelacionaron con Elena de White, recibiendo sus testimonios personales y públicos y confiando en su consejo sobre el desarrollo institucional de la iglesia, aprobaron un acuerdo en cada sesión de la Asociación General similar a esta resolución de 1882: "Expresamos nuestra confianza cabal en los Testimonios que han sido dados tan generosamente a este pueblo, que han guiado nuestros caminos y corregido nuestros errores, desde el surgimiento del mensaje del tercer ángel hasta el momento presente, y expresamos especialmente nuestra gratitud por el Testimonio N.°31, el cual aceptamos como una muestra del cuidado de Dios por nosotros, una evidencia de que él no nos ha abandonado, a pesar de nuestros muchos descarríos". 23

A. G. Daniells, presidente de la Asociación General (1901-1922), quizás conocía mejor que nadie a Elena de White fuera de su familia inmediata. En la Conferencia Bíblica de 1919 24 él bosquejó en un marco improvisado cómo enseñaría a los jóvenes de la iglesia y al público en general en cuanto a la veracidad de la afirmación de Elena de White de ser una mensajera del Señor.

Dijo que empezaría "con el comienzo de este movimiento", mostrando que la Sra. White y el Movimiento Adventista del Séptimo Día "aparecieron juntos en el mismo año", que la contribución de ella "se ejerció firme y poderosamente en el desarrollo de este movimiento", y que ella y el movimiento "estaban conectados inseparablemente".

Daniells examinó luego las diversas fases del pensamiento adventista, incluyendo la actitud adventista hacia la Biblia, hacia el evangelismo mundial, hacia la prestación de servicios a los no adventistas en la obra de beneficencia a la comunidad, hacia la salud y el servicio médico, y hacia el consejo educacional. Recalcó que estos programas mundiales, considerados como un todo, eran "una evidencia convincente del origen de este don y de su genuinidad".

Fidelidad a la Biblia

Probablemente la evidencia mayor que está a la base de todo lo que dijo Daniells era la fidelidad de Elena de White a la Biblia: "En todas las otras reformas que ocurrieron, los líderes fueron incapaces de distinguir correctamente entre la verdad y el error --el día de reposo, el bautismo, la naturaleza del hombre, etc. --y en consecuencia enseñaron abiertamente errores basados en este Libro. Pero ahora, al llegar a este movimiento, encontramos el maravilloso poder de discriminación de parte del espíritu de profecía, y no sé de una sola verdad en este Libro que haya sido descartada por el espíritu de profecía, ni un solo error bíblico o teológico que llegó desde las edades oscuras que haya sido promovido por el espíritu de profecía e impuesto a la gente, y que debamos desacreditar cuando llegamos a este Libro". 25

Los escritos de Elena de White llegan a ser una evidencia persuasiva de sus credenciales divinas. Mucho antes de que un lector sepa algo acerca de la autora, sus libros y artículos en revistas han transmitido con fuerza la convicción de que Dios estaba hablando a través de esas páginas.

Sus escritos centrados en Cristo se convierten en el vehículo para producir una convicción divina. La experiencia de Francis D. Nichol, director de la revista de la iglesia durante 21 años (1945-1966), no fue excepcional. A fines de la década de 1890 sus jóvenes padres, que vivían "en una región escasamente poblada de Australia", encontraron un ejemplar perdido de la Review and Herald. Era escaso el material de lectura de cualquier clase. Uno de los artículos de E. G. de White "avivó sus corazones" y ellos llegaron a esta conclusión: "La persona que escribió este artículo parece estar inspirada". Al seguir leyendo, escribieron para pedir más información sobre esta escritora singular. Pronto fueron miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, una decisión que le abrió el futuro al hijo de ellos y facilitó su contribución distintiva para hacer que otros conociesen en cuanto a esta mujer que "parece estar inspirada". 26

El marco teológico de Elena de White, conocido como el tema del Gran Conflicto, proveyó una coherencia y percepción características del plan de salvación. Trasciende las diversas dificultades insuperables que han separado a los cristianos durante siglos.

El mensaje es mayor que la mensajera

A través de estas páginas hemos recalcado el hecho de que el mensaje es mayor que la mensajera, el contenido más importante que el recipiente. 27 ¿Por qué? Porque la contribución más elevada de Elena de White a la iglesia, y por lo tanto al mundo, es la de haber vuelto a aclarar la enseñanza de la Biblia sobre la salvación. Ella ha mostrado que todas las doctrinas bíblicas están interrelacionadas, que permitir el error en cualquier doctrina es invitar a que haya confusión e incoherencia en el sistema teológico completo. Por ejemplo, si uno está confundido en cuanto a la naturaleza del hombre, se confunde más adelante respecto a la naturaleza del pecado, la importancia de los principios de salud, y las ideas relativas a la vida después de la muerte.

Sin un conocimiento de cuándo y dónde se originó el pecado, los seres humanos no tienen la menor idea en cuanto a cómo se tratará irrevocablemente con el pecado. Sin una comprensión de los aspectos cósmicos del plan de salvación, los seres humanos se concentran demasiado a menudo en ellos mismos, actuando en base a motivos autocén tricos.

La historia de la iglesia cristiana está cubierta con las víctimas de la guerra teológica. Los buenos no están inmunes de cometer errores teológicos. Por ejemplo, los peligros del objetivismo, con el énfasis en la soberanía de Dios y en la pasividad relativa del hombre en el proceso de la salvación, han sido desafiados por los peligros del subjetivismo, con el énfasis en la libertad humana ejercida en el sentimiento o la razón. Cada grupo cristiano, ya sea entre las diferentes ramas del catolicismo o en las diversas denominaciones protestantes, representa el énfasis objetivista o el subjetivista; o está confundido sin esperanza con una mezcla de ambos elementos en su deseo de ser "balanceado".

Pero Elena de White ayudó a los pensadores adventistas a navegar a través de las turbulentas corrientes teológicas que han afectado a todas las demás iglesias, al no introducir especulaciones extrañas y novedades teológicas sino al incluir el cuadro amplio de Dios y de su plan de salvación que ha sido llamado el tema del Gran Conflicto. 28 Cuando la gente busca la razón más poderosa, la evidencia más satisfactoria para confiar en Elena de White como la mensajera de Dios, muchos se concentran en su tema del Gran Conflicto como el fundamento sólido sobre el cual descansan todas las demás evidencias.

Los conceptos erróneos conducen a la confusión

El examen visual de un profeta en visión es persuasivo. Grandes sistemas filosóficos que apuntalan los principios educativos o médicos pueden ser memorables y gozar del respeto tanto de los creyentes como de los que no lo son. Una vida ejemplar muy activa en la promoción de un sistema filantrópico y de interés en los necesitados puede ser muy convincente. Pero cuando los críticos apuntan las debilidades y discrepancias humanas en estas diversas líneas de evidencias, la confianza a menudo se transforma en pánico. Si un creyente reconoce un posible error en la memoria de un profeta, o en algún detalle real, surge el pensamiento de que tal vez todo lo demás que uno cree está en peligro. El problema se agrava cuando el creyente ha creído inconscientemente que un profeta no comete errores, que sus palabras debieran permanecer tal como están escritas. 29

Los creyentes que se sienten perplejos al estar guiados por un concepto erróneo de la revelación/inspiración, 30 comienzan luego a reexaminar esas líneas de evidencia que en un tiempo pensaron que eran cómodas y seguras. Los argumentos de los fenómenos físicos que acompañaron las visiones de Elena de White se miran ahora con suspicacia porque alguien sugiere que Satanás puede personificar cualquier manifestación física. El registro innegable de los logros educativos y médicos por todo el mundo se compara ahora con el de los católicos, los luteranos y los mormones, y surge el pensamiento de que quizás este "fruto"del ministerio de Elena de White tal vez no es especialmente distintivo.

Un sistema teológico característico

En otras palabras, si los creyentes que están confundidos no han comprendido que una de las contribuciones principales de Elena de White consiste en su sistema teológico característico, entran en el camino resbaladizo que conduce a una sensación de traición y de confusión espiritual. Es como si el universo bien ordenado repentinamente perdiera su centro cuando todas sus estrellas ya no están más en sus lugares tradicionales en el cielo nocturno.

Pero con una comprensión serena y razonable de cómo el tema del Gran Conflicto trasciende todas las divisiones y errores dentro del cristianismo, el creyente no se siente perturbado por errores factuales ocasionales y por la deuda literaria de un profeta. Siempre que los adventistas permitan que otros paradigmas teológicos, o temas organizadores, determinen la dirección de cualquier doctrina, es inevitable la división dentro de la iglesia. Siempre que los adventistas prefieran otros sistemas teológicos en vez del marco bíblico encontrado en los escritos de Elena de White, es predecible una división dentro de la iglesia. Siempre que los adventistas degraden a Elena de White convirtiéndola en una mera madre educadora en vez de ser una autoridad teológica, revelan su propia miopía y descarrían a otros.

El no reconocer lo que reconocieron los contemporáneos de la Sra. White gracias a su experiencia personal niega los hechos de la historia. Además, tales negaciones cortan las raíces de coherencia y singularidad en el mensaje adventista y su razón de existir. Deja a la Iglesia Adventista del Séptimo Día sin un mapa o un compás respecto a su significado y propósito.

Cuando se mantiene a Elena de White en su debido lugar como mensajera de Dios que ha provisto al mundo la comprensión más clara de las dimensiones cósmicas del plan de salvación, la Iglesia Adventista se verá libre de divisiones internas desde el punto de vista organizacional, y de confusión y desilusiones desde el punto de vista individual.

El mantener a la Sra. White en su lugar ayudará a los miembros de iglesia a navegar por turbulentas corrientes teológicas, de modo que pueda ofrecerse al mundo un cuadro bíblico de la salvación que sea coherente y sólido; un mensaje bíblico sencillo, claro, que conducirá a la prueba final de estos últimos días. Juan el Revelador se refirió a este mensaje de los últimos días como el "evangelio eterno" (Apoc. 14:6).

El hecho de entender la mayor contribución de Elena de White a la Iglesia Adventista, como también al mundo, les dará a los creyentes las razones más poderosas y seguras para seguir confiando en ella como la mensajera del Señor. 31

El peso de la evidencia

Toda revelación divina, por virtud del proceso [de su manifestación], viene en un envase falible. Debido a que el mensaje viene en un recipiente imperfecto, Dios mismo nos invita a pesar la evidencia: "Vengan, vamos a discutir este asunto" (Isa. 1:18, V. Popular).

Cuando Dios nos invita a razonar o discutir con él, no está haciendo juegos de palabras; verdaderamente apela a nuestras habilidades para razonar. A menudo Elena de White desafía al lector a reconocer que las facultades de razonamiento santificadas tienen el propósito de hacemos "cristianos inteligentes". Esto significa que "no se les pide [a los cristianos] que crean sin evidencias". Al realizar esta investigación para creer, "debemos descartar todo escepticismo, toda exaltación de nuestras propias ideas. Debemos humillar nuestros corazones mediante el arrepentimiento... orar por una verdadera iluminación". 32

Dios, leal a su naturaleza, no obliga, exige o fuerza a nadie a creer; él espera que los seres humanos respondan ante la evidencia suficiente. Nunca "forzará la fe". 33 Elena de White resumió esto muy bien cuando dijo que aunque "Dios ha dado pruebas evidentes para la fe, él no quitará jamás todas las excusas que pueda haber para la incredulidad". 34

Este respeto por la responsabilidad humana mana de la decisión de Dios de hacer a los seres humanos "a su imagen" (Gén. 1:27). El amor, el respeto, la confianza, y cualquier otra emoción humana que implique confianza no puede ser forzada; de lo contrario, deja de ser lo que buscamos por encima de todas las cosas. Lo que se confía o un amor que se fuerza, es un contrasentido. Debido a que Dios quiere personas felices, convencidas, no juega a las escondidas; se asegura que tengamos suficientes evidencias en medio de las posibilidades del error humano.

Una de las señales más seguras del mal ocurre cuando las personas "procuran violentar las conciencias" o cuando existe "el deseo de dañar y destruir a los que no aprecian nuestro trabajo u obran contrariamente a nuestras ideas". No importa cuál pueda ser la motivación, la fuerza de cualquier tipo es la obra del maligno, no de Cristo. 35

Sin embargo, hemos notado en capítulos anteriores que las presuposiciones determinan la manera en que uno pesa la evidencia. Las presuposiciones impulsan a historiadores, hombres de ciencia y teólogos hacia conclusiones predeterminadas, a menudo inconscientemente. Por esta razón, ocasionalmente ocurren virajes en los paradigmas cuando los investigadores comienzan a ver repentinamente el mismo mundo a través de lentes diferentes (Copérnico, Einstein, Pasteur, etc.). Esos lentes son las presuposiciones que determinan la manera en que examinamos la evidencia. 36 Las "verdades" autoevidentes son generalmente teorías o paradigmas humanos que determinan cómo una persona pesa la evidencia.

Por ejemplo, si se considera la Biblia como una antología de la historia judía, y las referencias a las intervenciones de Dios como mitos mediante los cuales los creyentes interpretan su experiencia religiosa, nunca se entenderá el mensaje de la Biblia como la autocomunicación de Dios con los seres humanos. Si se descartan los milagros porque no se cree en lo sobrenatural, nunca se entenderán las historias de los cuatro Evangelios. Eventos tales como la resurrección de Jesús tendrán que ser explicados en una manera un tanto artificial. Si Dios no interviene personalmente en los asuntos de la humanidad, entonces con toda seguridad la afirmación de Elena de White de ser su mensajera no puede tomarse seriamente. Y así sucesivamente.

El principio epistemológico expuesto por Jesús se encuentra en toda investigación que requiera una respuesta moral: "El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta" (Juan 7:17). 37 La búsqueda de autonomía y de creer lo que uno quiere creer es inherente a todo ser humano. Por lo tanto, "todos los que buscan motivos de duda los encontrarán. Y todos los que rehúsan aceptar la Palabra de Dios y obedecerla antes que toda objeción haya sido apartada y que no se encuentre más motivo de duda, no llegarán jamás a la luz". 38

La seguridad perfecta no es compatible con la fe

Uno de los ejemplos más iluminadores de las presuposiciones (prejuicios, preferencias, etc.) que impulsan a una persona a alejarse de la luz de la verdad es la reacción de los dirigentes religiosos en Jerusalén hacia Jesús. Después de la resurrección de Lázaro, un hecho innegable con muchos testigos, estos dirigentes estuvieron aun más decididos a matar a Jesús (Juan 11:47-57; Mat. 26:59-60). Aunque estos dirigentes eran inteligentes, también estaban llenos de prejuicios. Jesús no armonizaba con sus presuposiciones. Era una amenaza a sus pronunciamientos académicos. No estaban guiados por la razón serena y una conciencia iluminada, sino por lo que querían creer.

Los hombres y las mujeres de todos los tiempos han tenido que enfrentar las mismas preguntas que tuvieron que resolver los judíos en los días de Cristo. Ante la luz, aun en la presencia de Jesús, él hombreDios. la cuestión de creer es más que un asunto de leer evidencias científicas innegables, tales como cuánto pesa algo o cuán rápidamente se mueve un objeto. Para algunas preguntas, las respuestas pueden ser indisputables y proveer una certeza completa.

Pero cuando Jesús daba sus mejores respuestas y proveía la mejor demostración de la verdad, las personas todavía lo rechazaban. ¿Por qué? Por la misma razón que la gente ha rechazado a sus profetas. La respuesta yace en la voluntad de una persona para creer, en ese misterio secreto y oculto que la Biblia llama "fe". En su punto más profundo, la fe es la respuesta del amor y del aprecio, y no puede producirse por la intimidación o por la fuerza, aun ante evidencias "abrumadoras". ¡Piense en lo que ocurrió con Lucifer en el cielo!

Así es como Elena de White pudo decir que "la seguridad perfecta... no es compatible con la fe. La fe descansa no sobre la certeza sino sobre la evidencia. La demostración no es fe". 39 Esto es, la seguridad perfecta en asuntos espirituales no ocurre como la seguridad perfecta que se logra en áreas tales como las matemáticas o las mediciones mediante los rayos láser. Los resultados del laboratorio son demostraciones, y no se requiere fe. Pero la confianza en Dios depende de factores que no son las demostraciones precisas, que se pueden observar.

Probablemente nunca se ha dicho esto mejor que cuando la Sra. White comentó respecto a un intercambio de ideas que tuvo Jesús con los dirigentes religiosos después que él declaró que cualquier persona que quiera conocer la verdad, la conocerá (Juan 7:17): "La percepción y apreciación de la verdad, dijo, dependen menos de la mente que del corazón. La verdad debe ser recibida en el alma; exige el homenaje de la voluntad. Si la verdad puede ser sometida a la razón sola, el orgullo no impediría su recepción. Pero ha de ser recibida por la obra de gracia en el corazón; y su recepción depende de que se renuncie a todo pecado revelado por el Espíritu de Dios". 40

Tres presuposiciones básicas que obstaculizan la aceptación

Como vimos en los capítulos 41 al 43, las acusaciones y alegatos críticos hechos contra Elena de White descansan generalmente sobre ciertas presuposiciones mediante las cuales los críticos juzgan la validez de su ministerio:

1. Aquellos que creen en alguna forma de inspiración verbal a menudo basan su crítica o rechazo en el cambio de una palabra o en una fecha cuestionable. 41

2. Aquellos que están comprometidos, consciente o inconscientemente, con ciertas doctrinas teológicas inadecuadas expuestas por algunos reformadores protestantes, rechazan aspectos claves de las enseñanzas de Elena de White sobre el plan de salvación. Aquellos que no creen que Cristo tiene dos fases específicas como Sumo Sacerdote después de su ascensión descartarán directamente su contribución a la doctrina adventista del santuario y probablemente su ministerio docente en general. 42

3. Aquellos que se sienten incómodos cuando se les reprende el pecado. 43 Cuando una persona cae en cualquiera de estas tres categorías, la respuesta habitual es la misma que la que dan aquellos que no aceptan la Biblia como revelación divina: "No tiene sentido para mí". Para aquellos que están motivados por la terquedad y el orgullo de opinión, oír el llamado de Dios a confiar en el mensaje cuando la mensajera comete errores humanos no tiene sentido.

Para aquellos que están así motivados, oír que Dios llama a la gente a apartarse de la comprensión teológica convencional e ir contra la corriente de un vasto conjunto de estudiantes convencionales de la Biblia, no tiene sentido.

Para aquellos que están así motivados, oír que Dios llama a los seres humanos a renunciar al orgullo de su opinión, a la seguridad de estar siempre "en control" de sus vidas, y a su confianza en los símbolos de nivel social por los cuales han establecido su "valor" y por los que son elogiados, no tiene sentido.

Para los pecadores orgullosos, independientes, las Bienaventuranzas (Mat. 5) no tienen sentido. Ni tampoco la invitación de Jesús: "Si alguno quiere venir en pos de mí, nié guese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame" (Mar. 8:34), tiene sentido.

Cambiar por un nuevo Amo el deseo de uno de ser el juez final sobre qué es mejor en la vida sólo tiene sentido después que una per sona se ha rendido a Cristo. Verse a uno mismo por lo que uno realmente es, es una experiencia fundamental que cambia la vida y que conduce a un pecador a convertirse en un hijo o una hija de Dios agradecido y sumiso. Sólo después de esta profunda entrega a los planes de Dios para la vida de uno, tendrán sentido los planes divinos.

En otras palabras, renunciar a lo que parece ser seguridad humana para llegar a ser un discípulo de Jesús es contrario al sentido común de un incrédulo. Es por esto que Dios nos da un "sentido supercomún" a través de su Espíritu Santo cuando nos coloca en ese lugar en donde "vemos" la vida correctamente.

Después que penetra profundamente la verdad acerca de nosotros mismos y del plan de Dios, cualquier otra cosa que Dios trate de decimos tiene sentido. Entonces tiene sentido el peso de la evidencia. Sólo entonces el peso de la evidencia parece equivalente al sentido común. 44

La verdad "tal cual es en jesús"

Una de las pruebas sencillas que cada persona debe usar es la de usar el enfoque de Elena de White: la verdad debe ser presentada "tal cual es en Jesús". 45 ¿Vivió ella a la altura de su desafío a los demás? Ella usó esta frase en tres maneras:

(1) Si los cristianos han de "permanecer firmes" en las crisis de la vida, "deben recibir la verdad tal cual es en Jesús... Que el pecador contemple a Jesús como el camino, la verdad y la vida, y su alma se abrirá para recibir la verdad tal cual es en Jesús". 46 Elena de White despejaba toda bruma teológica cuando hablaba sobre esta verdad central: "La salvación del alma, mediante la fe en Cristo, es el fundamento y pilar de la verdad. Aquellos que ejercitan verdadera fe en Cristo lo manifiestan mediante la santidad del carácter, mediante la obediencia a la ley de Dios. Comprenden que la verdad tal cual es en Jesús alcanza al cielo y abarca la eternidad". 47

(2) Los cristianos que enseñan a otros deben "creer y enseñar la verdad tal cual es en Jesús. La santidad del corazón nunca conducirá a acciones impuras". 48 Jesús sentó el ejemplo al reflejar sus enseñanzas en los hábitos de su vida. La doctrina sólida sin el espíritu de Jesús no enseña la verdad "tal cual es en Jesús".

(3) Los cristianos deben presentar el Evangelio en toda su coherencia e integridad. Los problemas que dividen a los cristianos en to das las iglesias se deben a que cada divisiónve sólo partes del Evangelio. El hecho de no ver la totalidad, la integridad del Evangelio, conduce a una resistencia difundida a obedecer la ley de Dios como un componente básico del plan de salvación. Elena de White recalca que aquellos que "no están familiarizados con las leyes del gobierno de Dios... no están familiarizados con la verdad tal cual es en Jesús... El que conoce la verdad como está en la ley, conoce la verdad como está en Jesús; y si mediante la fe en Cristo rinde obediencia a los mandamientos de Dios, su vida esta escondida con Cristo en Dios". 49

Los adventistas han sido conocidos como "el pueblo del Libro". Esta descripción era probablemente más adecuada durante los primeros cien años de la iglesia. No obstante, según informó el Instituto de Ministerio de la Iglesia, los adventistas de hoy día que leen habitualmente a Elena de White son también los que estudian la Biblia en comparación con aquellos que no leen los escritos de ella regularmente. 50 Hay algo en los mensajes de Elena de White que promueve el estudio fiel de 1a Biblia.

Desde otro punto de vista, centenares de miles testifican del hecho de que Elena de White ha sido el factor determinante para hacer accesible la teología al miembro promedio de la iglesia. ¿De qué otro modo puede explicarse que un porcentaje grande de adventistas a lo largo de los años han estado involucrados activamente en el estudio diario de la Biblia y están versados en temas teológicos reservados normalmente a los teólogos profesionales?

Su predicción del tiempo del fin nunca fue contradicha

Contrariamente a todos los "profetas" modernos que cada enero dan sus "diez mejores predicciones", o a los Nostradamus perpetuos que expresan sus predicciones tan va gamente que pueden reinterpretarse y "hacer que se acomoden" a medida que pasa el tiempo, el cuadro anticipado de Elena de White de los eventos finales nunca ha sido contradicho por los hechos. 51 La inseguridad económica de hoy día, la lucha política, el desorden social, la declinación de los valores morales, el reavivamiento del espiritismo en la forma de la Nueva Era y el interés mundial en la unidad religiosa, son todos cumplimientos asombrosos de sus predicciones. Por muchos años, algunos censuraban a Elena de White por haber pasado por alto el comunismo. Declaraban que su escatología estaba fuera de moda. Pero ahora es evidente que al seguir el bosquejo bíblico, ella fue fiel a los hechos.

El peso de la evidencia que conduce a millones a confiar en la Biblia a pesar de sus aparentes discrepancias, de que hay escritores que no son perfectos, etc., es la misma clase de evidencia que ha guiado a millones a confiar en Elena de White. Si uno está impulsado por presuposiciones de que el supernaturalismo es irrazonable o que el préstamo literario es inapropiado para un profeta, entonces se rechaza la Biblia como la Palabra del Señor. Esas mismas presuposiciones impiden que algunos acepten a Elena de White como una mensajera de Dios. No obstante, a pesar de esas objeciones, la Biblia ha sobrevivido al igual que el ministerio de la Sra. White. Aquellos que han sido bendecidos mediante la Biblia y los escritos de Elena de White reconocen la voz de Dios que les está hablando. Las discrepancias humanas son inquietudes no esenciales cuando el propósito de los escritos del espíritu de profecía en cualquier época se entiende y se realiza en la vida de los creyentes. 52

Los jóvenes todavía responden

Aunque Elena de White murió en 1915, los jóvenes aún responden a sus escritos con notable entusiasmo. Ella todavía es el agente catalizador e innovador para los estudiantes de la escuela primaria al igual que para los reflexivos alumnos de los colegios. Los jóvenes no sólo sienten su espontaneidad y vigor y el llamado a ser valientes para dominar circunstancias personales difíciles, sino que captan sus principios dinámicos relacionados con las posibilidades de diferentes carreras y de logros personales que ni siquiera se considerarían sin su inspiración.

Además, los jóvenes se unen a sus mentores al sentir que en los programas institucionales no todo se ha hecho suficientemente bien, que se necesita flexibilidad para enfrentar las circunstancias cambiantes; y se sienten animados por la misma Elena de White que impulsó a hombres y mujeres escépticos a construir hospitales y centros educativos. Aún hoy en día los jóvenes descubren que la Sra. White es más que una dirigente espiritual razonable y dotada de sentido común. Descubren que en una forma especial ella todavía construye sueños y enciende pasiones en favor de los oprimidos, no importa cuáles puedan ser las circunstancias económicas y sociales.

La juventud adventista ha descubierto lo que descubrieron los contemporáneos de ella; nadie puede encajonar a Elena de White. Precisamente cuando la gente la acepta, sorprende a los conservadores con nuevas responsabilidades y desafíos. Los liberales se emocionan con su llamado a la acción y a la flexibilidad y luego se serenan por su exhortación a ser leales a la autoridad de las verdades reveladas.

Muchos sienten que la verdadera Elena de White ha quedado oculta por la tendencia conservadora convencional o por el ridículo liberal hasta el punto de haberse convertido en una entidad desconocida, esto es, alguien que no se irá pero que la mayoría de las personas no conocen realmente. Los jóvenes que buscan a la verdadera Elena de White son cambiados por lo que encuentran. Son los que asumen riesgos en la generación presente y los que constituyen la columna vertebral del futuro del adventismo.

El peso de la evidencia ha abierto los ojos de la juventud adventista moderna a un futuro más brillante, más estimulante; sin Elena de White, ¿en qué otro lugar hallarían significado para el futuro y una percepción clara sobre cómo encontrarle sentido al presente? ¿A qué otro lugar podrían acudir los jóvenes para hallar un registro probado de integridad y un sentido viviente de conexión con una mensajera de Dios?

"Sólo un instrumento"

Elena de White tenía una profunda conciencia de su misión. Sin embargo, ella mantuvo una perspectiva que Juan el Bautista entendió incluso en sus momentos más sombríos. El mensaje de Juan a sus contemporáneos se reflejó a menudo en la experiencia de Elena de White: "Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe" (Juan 3:30).

En diciembre de 1886, la Sra. White estaba en Torre Pellice, Italia, celebrando reuniones evangelísticas. Miles Grant, un influyente ministro cristiano adventista, la siguió desde los Estados Unidos, decidido a "exponer" sus "pretensiones". El viernes 4 de diciembre por la noche, Grant celebró sus reuniones un piso arriba de donde la Sra. White estaba conduciendo las suyas; no era una propaganda muy buena ante el público en general en cuanto a los adventistas de los Estados Unidos.

Grant había hecho lo mejor posible para reunir todas las calumnias y el rencor de aquellos que habían sido reprendidos por la Sra. White. Además había recopilado una lista de declaraciones maliciosas que representaban engañosamente a los adventistas. Sabiendo que en el lapso de sólo unas pocas horas en Torre Pellice ella no podría desengañar a la gente, la Sra. White decidió ignorar a Grant; resolvió "seguir tratando de hablar la verdad... Anhelo que la gente vea la verdad tal cual es en Jesús".

En su diario para ese día ella escribió: "Debo cumplir con mi deber. Sólo soy un instrumento en las manos de Dios para hacer mi parte de la obra en su amor y temor. Esta verdad triunfará, pero cuándo, dónde y cómo es algo que al Señor le corresponde decidir. Estos pensamientos traen paz y confianza a mi alma". 53 No era parte de su carácter autovindicarse y discutir públicamente con sus opositores.

Algunos no adventistas han conjeturado que sin Elena de White los adventistas no habrían sobrevivido para llegar a ser como se los conoce en la actualidad. Kenneth L. Woodward, redactor de temas religiosos de la revista Newsweek, observó: "Si ella [la denominación adventista del séptimo día] pierde a su madre fundadora, la iglesia puede descubrir que también ha perdido su alma visionaria característica".54

El peso de la evidencia

El peso de la evidencia apoya decididamente la confiabilidad de los dos testigos de Elena de White: su vida y su ministerio. La integridad de su carácter fue reconocida por sus contemporáneos, ya fuesen adventistas o no. Y los que estaban dentro de la iglesia o fuera de ella reconocían que para ella el centro intenso de su ministerio era revelar el encanto, la realidad y el poder de Jesús. Cual quier intento de aceptar su vida sin su ministerio, o su ministerio sin su vida, parece irracional. Como lo expresó Edward Heppenstall: "Es imposible valorar altamente su vida y carácter y subestimar sus escritos". 55

El intento de algunos de alabar a Elena de White por su contribución devocional pero negar su papel como una mensajera teológica separa su vida de su ministerio. Su contribución teológica es precisamente la razón por la que los adventistas han tenido un programa mundial integrado de evangelismo, educación y ministerio de la salud. Fue su percepción visionaria del Evangelio eterno y del plan de Dios para un movimiento mundial lo que inspiró a unos pocos centenares de personas a convertirse en la vanguardia de un movimiento mundial.

Preguntas de estudio

1. ¿Cuáles son las normas por las que son medidos los profetas bíblicos? ¿Se eleva Elena de White a la altura de su investidura cuando es probada por esas normas?

2. ¿Qué impacto tienen las presuposiciones de uno en la manera en que uno pesa las evidencias?

3. ¿Por qué Dios no hace la verdad tan clara que nadie podría dejar de tomar la decisión correcta?

4. ¿Cuáles son las razones básicas por las que algunos críticos rechazan los mensajes de Elena de White?

5. ¿De qué tres maneras usó Elena de White la frase, "la verdad tal cual es en Jesús"?

6. Aplique las pruebas de un profeta bíblico al ministerio de Elena de White. Dé ejemplos para cada prueba. Aunque estas pruebas son acumulativas, ¿cuál le parece a usted que es la más importante?

7. Enumere las evidencias de los dones especiales de Elena de White que convencieron a los primeros adventistas de su integridad. No todos se convencieron por las mismas razones. Dé ejemplos.