La Palabra se Hizo Carne

Capítulo 5

Una Cristología Basada en la Biblia

Los textos de la Escritura que eran más usados por Ellen White y otros escritores ASD para apoyar sus puntos de vista de que el Señor Jesús Cristo, en Su encarnación terrenal, tomó sobre Sí mismo la naturaleza humana caída, fueron:

La primera y la más usada, (Romanos 8:3) "Dios, enviando a Su propio Hijo en semejanza de carne de pecado, y por causa del pecado, condenó al pecado en la carne".

Ellos entendían las palabras "en semejanza de carne de pecado" como siendo una descripción literal de la carne humana de nuestro Salvador. Ellos entendían la palabra "semejanza" como habiendo sido usada en este párrafo en el mismo sentido en el cual fue usada en Fil. 2:7, "hecho semejante a los hombres", para indicar, no una similitud superficial o parcial, sino que una verdadera y completa semejanza, diferente de la nuestra solamente en que la carne (naturaleza) de Cristo nunca se vio envuelta en pecado.

Ellos entendían "condenó al pecado en la carne" como queriendo decir que Cristo había vivido una vida sin pecado en una carne pecaminosa, para así demostrar que el hombre, usando la misma fe, confianza, y dependencia de Dios que Él usó, pueda hacer lo mismo, con éxito. Así en su misma fuente su cristología (naturaleza de Cristo) estaba inseparablemente unida con su soteriología (obra salvadora de Cristo). Esta cita, (Romanos 8:3), era, por un gran margen, el texto más usado en su cristología.

Otro texto comúnmente usado era (énfasis del autor): "Acerca de Su Hijo Jesús Cristo nuestro Señor, el cual fue hecho de la simiente de David de acuerdo con la carne". (Rom. 1:3)

"Porque ambos Él que santifica y los que son santificados son todos de uno: por lo cual Él no se avergüenza de llamarlos hermanos". (Heb. 2:11)

"Así que, entonces los hijos son participantes de carne y sangre, Él de la misma manera participó de lo mismo ...". (Heb. 2:14)

"Porque ciertamente no tomó sobre Sí la naturaleza de los ángeles; sino que Él tomó sobre Sí la simiente de Abrahán". (Heb. 2:16)

"Por lo cual en todas las cosas le incumbía a Él ser hecho semejante a Sus hermanos ...". (Heb. 2:17)

Estas citas eran vistas como siendo las llaves interpretativas para el correcto entendimiento de las palabras de Juan: "En el comienzo era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. La misma estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por Él; y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. ... Y la Palabra fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre), llena de gracia y de verdad". (Juan 1:1-3, 14)

Ellos veían tanto la escalera de Pedro (2 Pedro 1:4-8) como la Jacob (Gén. 28:12-15) como símbolos de la naturaleza caída que Cristo asumió.[1] A menudo se planteó el punto, como en esta cita, que si Cristo no hubiese venido en la naturaleza caída - carne pecaminosa del hombre -- el peldaño más bajo de la escalera de Jacob no habría alcanzado la tierra, y el hombre no habría tenido una salvación efectiva.

Ellen White usa el simbolismo de la serpiente de bronce levantada por Moisés en el desierto como una representación de la carne pecaminosa asumida por Cristo en Su encarnación (Num. 21:9).[2] Ella señala que si la mano de Jesús no se contaminaba al tocar la carne de un leproso, así también Jesús no se contaminó al venir a habitar en la humanidad, una declaración que no tendría ningún sentido si fuese aplicada a la naturaleza no caída de Adán.[3]

De esta manera los pioneros adventistas se vieron ellos mismos adhiriendo firmemente al claro testimonio de las Escrituras al creer y enseñar que Cristo vino a la tierra en la naturaleza humana caída.

Ellos también adhirieron firmemente a las enseñanzas de Ellen White, a quien ellos aceptaban como siendo la mensajera inspirada enviada por Dios a los guardadores de los mandamientos de la iglesia remanente de (Apoc. 12:17). Como veremos, Ellen White tuvo fuertes y profundas convicciones acerca de la humanidad de Jesús, las cuales ella expresó libre y completamente en sus diferentes libros y artículos en revistas.

Notas:

  1. Ver Ellen White en Bible Echo - Australian Signs of the Times, 14-12-1903.
  2. DTG:174-175 y en la carta 55 de 1895.
  3. Ver Ministerio de Curación:70.