En los Lugares Celestiales

12 de agosto

El desarrollo del dominio propio

Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad. Proverbios 16:32.

Por medio de la fidelidad en las cosas pequeñas llegamos a ser centinelas en quienes se puede confiar. Guárdate cuidadosamente contra las pequeñas irritaciones. No permitas que acosen tu alma, y ganarás muchas victorias. Y cuando te sobrevengan tribulaciones más grandes, estarás preparado para resistir al enemigo valerosa y noblemente... Cada alma hereda ciertos rasgos anticristianos de carácter. Es obra grande y noble de toda la vida el mantener bajo control esas tendencias a la injusticia. Son las cosas pequeñas que cruzan nuestra senda las que probablemente nos hacen perder el poder del dominio propio.--Carta 123, 1904.

Mientras permanezcamos en el mundo, tendremos que arrostrar influencias adversas. Habrá provocaciones que probarán nuestro temple, y si las arrostramos con buen espíritu desarrollaremos las virtudes cristianas. Si Cristo vive en nosotros, seremos sufridos, bondadosos y prudentes, alegres en medio de los enojos e irritaciones. Día tras día y año tras año iremos venciéndonos, hasta llegar al noble heroísmo. Esta es la tarea que se nos ha señalado; pero no se puede llevar a cabo sin la ayuda de Jesús, sin ánimo resuelto, sin propósito firme, sin continua vigilancia y oración. Cada cual tiene su propia lucha. Ni siquiera Dios puede ennoblecer nuestro carácter ni hacer útiles nuestras vidas a menos que lleguemos a ser sus colaboradores. Los que huyen del combate pierden la fuerza y el gozo de la victoria.

No necesitamos llevar cuenta de las pruebas, dificultades, pesares y tristezas, porque están consignadas en los libros, y no los olvidará el Cielo.--El Ministerio de Curación, 387, 388.

Dios ... conoce qué necesita cada uno. Si se lo pides, seguramente te dará poder para resistir el pecado. Tu fe se incrementará y darás evidencia a otros del poder sostenedor de Dios.--Carta 123, 1904.