Hijos e Hijas de Dios

1 de marzo

Venid todos los cansados

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Mateo 11:28.

La dulce voz de la misericordia llega hoy a vuestros oídos. Hoy estáis recibiendo la invitación celestial. Hoy todo en el cielo dice: Venid. Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven.--The Review and Herald, 17 de agosto de 1869.

Venid, porque todo está listo ahora. Todo el que quiera, que venga y beba del agua de la vida de balde. Ahora necesitamos sencillez infantil. Necesitamos que todo lo semejante al orgullo, la vanidad y la insensatez desaparezca. Estamos frente al juicio. Los hombres y las mujeres necesitarán apoyarse en una fortaleza superior a toda ayuda humana. Deben afirmarse del brazo poderoso de Jehová. Estamos frente al día cuando las obras de los hombres serán probadas; y deseamos que vosotros estéis listos. Os instamos en el nombre del Maestro a prepararos. Os llamamos para que os apartéis del orgullo del mundo, la soberbia, la vanidad y la insensatez de la vida. Jesús os ama. Jesús tiene compasión de vosotros. Se ha enviado a la hueste angélica para que os ayude. Y ahora, cuando todo el cielo está interesado en vosotros, ¿no os interesaréis en vosotros mismos?--The Review and Herald, 17 de agosto de 1869.

Algunos temen confiar plenamente en la Palabra del Señor como si eso fuera presunción. Oran para que el Señor les enseñe y temen aferrarse a la palabra de la promesa de Dios y creer que han sido enseñados por él. Mientras comparezcamos ante nuestro Padre celestial con humildad y con un espíritu capaz de recibir enseñanza, dispuestos y ansiosos de aprender, ¿por qué habríamos de dudar del cumplimiento de la propia promesa de Dios?--The S.D.A. Bible Commentary 3:1155.