Hijos e Hijas de Dios

23 de julio

Frente al ridículo y la burla

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado. Salmos 1:1.

Los impíos son aquellos que no aman ni obedecen los mandamientos de Dios, sino que van en contra de ellos. Esta es la clase de consejeros que se nos amonesta a desoír, la clase de consejeros que emplea Satanás para desviar a la juventud. Su consejo, sus sugerencias son de tal carácter que tratan al pecado con liviandad y ridiculizan la justicia... Se los representa como de pie en el camino de los pecadores, siempre apartándolos de la senda recta del deber y la obediencia a los mandamientos de Dios, para desviarlos en la de la desobediencia. Si no fuera por esas personas que hacen mal y tientan a otros a hacerlo, muchos pecadores hubieran elegido la senda del deber, la vida de pureza y piedad.--The Youth's Instructor, 20 de octubre de 1886. El temor al ridículo induce a muchos jóvenes a ceder a la tentación y a andar en el camino de los impíos.--El hogar adventista, 420 (1894).

Jesús no se hubiera puesto en peligro para complacer al diablo. Pero cuántos se atreven a hacerlo actualmente.--Manuscrito 17, 1893.

No permitas que ni la burla, ni las amenazas, ni las indicaciones despreciativas te induzcan a violar tu conciencia en lo más mínimo, para abrir de ese modo una puerta por la cual pueda entrar Satanás y dominar la mente...

Debes ser un estudioso interesado en la Biblia... Su Palabra [de Dios] es una guía segura; si se la estudia con cuidado no hay peligro de caer bajo el poder de la tentación que rodea a la juventud, y que se agolpa en torno a ella.--The Youth's Instructor, 10 de septiembre de 1884.