Maranata: El Señor Viene

4 de agosto

Cristo, nuestro auxiliador y redentor

Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, muchos serán constituidos justos. Romanos 5:19.

Adán y Eva fueron colocados en el Edén en circunstancias extremadamente favorables... Estaban sin la condenación del pecado. La luz de Dios y de los ángeles estaba con ellos y los rodeaba. El Autor de su existencia era su maestro. Pero cayeron bajo el poder y las tentaciones del artero enemigo. Durante cuatro mil años Satanás estuvo obrando contra el gobierno de Dios y obtuvo fortaleza y experiencia gracias a su constante actividad en este sentido. Los hombres caídos no tenían las ventajas de Adán en el Edén. Habían estado separados de Dios durante cuatro mil años. La sabiduría para comprender y el poder para resistir las tentaciones de Satanás habían disminuido más y más, al punto que éste parecía reinar triunfante sobre la tierra. El apetito y la pasión, el amor del mundo y pecados temerarios eran las grandes ramas del mal, de las cuales crecían toda suerte de crímenes, violencias y corrupción.--Mensajes Selectos 1:328, 329.

Puesto que el hombre caído no podía vencer a Satanás con su fortaleza humana, Cristo vino de las reales cortes del cielo para ayudarlo con su fortaleza humana y divina combinadas. Cristo sabía que Adán en el Edén, con sus excelentes ventajas, podía haber resistido la tentación de Satanás y podía haber vencido. Sabía también que no era posible que el hombre, fuera del Edén, separado de la luz y del amor de Dios, desde la caída, resistiera con su propia fuerza las tentaciones de Satanás. A fin de proporcionar esperanza al hombre y salvarlo de su completa ruina, se humilló a sí mismo al tomar la naturaleza humana, para que, con su poder divino combinado con el humano, pudiera alcanzar al hombre donde éste está. Obtuvo para los caídos hijos e hijas de Adán aquella fortaleza que es imposible que logren por sí mismos, para que en el nombre de Cristo puedan vencer las tentaciones de Satanás.--Mensajes Selectos 1:327.

Nuestra vida puede parecer enredada, pero al confiarnos al... Maestro, él desentrañará el modelo de vida y carácter que sea para su propia gloria. Y ese carácter que expresa la gloria--o carácter--de Cristo, será recibido en el Paraíso de Dios.--El Deseado de Todas las Gentes, 298, 299.

Todo el que cumpla por fe los mandamientos de Dios, alcanzará el estado de impecabilidad en que vivía Adán antes de la caída.--The Signs of the Times, 21 de julio de 1902.