Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros lodo, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos, todos nosotros. Isaías 64:8.
No sabemos lo que Dios hará por nosotros si nos ponemos en armonía con él. Dios ve lo que puede hacer del hombre. Hay posibilidades que nuestra débil fe no alcanza a discernir. "Vosotros labranza de Dios sois, edificio de Dios sois". 1 Corintios 3:9. El ve todos los rasgos de carácter que ahora son detestables, y él sabe que, si el hombre aprende a ser manso y humilde como Cristo, puede modelar y cambiar el espíritu combativo, la disposición desfavorable, y poner toda facultad del ser a la obra para adelantar su reino. El anhela refinar, elevar y ennoblecer toda la vida. ... Mediante el poder del Espíritu Santo él puede utilizar los caracteres peores, y convertirlos en hombres y mujeres de oportunidad.
Bienaventurado es el hombre que, mediante la fe, puede obtener una visión de la fe de Cristo. ... Entonces hay una posibilidad de que llegue a ser semejante a Cristo en su carácter. ... Una gran luz ilumina al hombre cuando ve los privilegios que son para él. El ve los planes que Dios tiene para él y muere al yo. ... El permite ser moldeado. ... Cuando se somete para ser como arcilla en las manos del alfarero entonces Dios transforma al hombre en un vaso honroso.--Carta 63, 1898, pp. 2, 3.
La arcilla en las manos del alfarero, ... se hace girar una vez y otra hasta que la voluntad del alfarero se manifiesta en el vaso. La gracia y la verdad harán perfecta la obra de modelar la arcilla humana, para que la gloria del gran Alfarero pueda aparecer en la producción de un vaso bien formado, moldeado y pulido para el servicio.--Carta 48, 1888, pp. 5, 6.
El Alfarero no puede moldear y formar para honra aquello que nunca ha sido colocado en sus manos. La vida cristiana es una vida de entrega diaria, de sumisión y de triunfo continuo. Cada día se obtendrán nuevas victorias. Debe perderse de vista el yo, y debe cultivarse continuamente el amor de Dios. Así crecemos en Cristo. Así la vida se forma de acuerdo con el Modelo divino.--Manuscrito 55, 1900.
Dejad que la mano de Dios trabaje con la arcilla para su propio servicio. El sabe qué clase de vaso necesita.--Carta 63, 1898, pp. 3.