Invito a todos los que profesan ser hijos de Dios a considerar la historia de los israelitas tal como está registrada en los Salmos 105, 106 y 107. Al estudiar detenidamente estas Escrituras, podremos apreciar más cabalmente la bondad, la misericordia y el amor de Dios.
Un himno de la tierra prometida
Alabad a Jehová, invocad su nombre; Dad a conocer sus obras en los pueblos.* * * * *
Cantadle, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas.
Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová.
Buscad a Jehová y su poder; Buscad siempre su rostro.
Acordaos de las maravillas que él ha hecho, De sus prodigios y de los juicios de su boca,
Oh vosotros, descendencia de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos.
Él es Jehová nuestro Dios; En toda la tierra están sus juicios.
Se acordó para siempre de su pacto; De la palabra que mandó para mil generaciones,
La cual concertó con Abraham, Y de su juramento a Isaac.
La estableció a Jacob por decreto, A Israel por pacto sempiterno,
Diciendo: A ti te daré la tierra de Canaán Como porción de vuestra heredad.
Cuando ellos eran pocos en número, Y forasteros en ella,
Y andaban de nación en nación, De un reino a otro pueblo,
No consintió que nadie los agraviase, Y por causa de ellos castigó a los reyes.
No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas.
Trajo hambre sobre la tierra, Y quebrantó todo sustento de pan.
Envió un varón delante de ellos; A José, que fue vendido por siervo.
Afligieron sus pies con grillos; En cárcel fue puesta su persona.
Hasta la hora que se cumplió su palabra, El dicho de Jehová le probó.
Envió al rey, y le soltó; El señor de los pueblos, y le dejó ir libre.
Lo puso por señor de su casa, Y por gobernador de todas sus posesiones,
Para que reprimiera a sus grandes como él quisiese,
Y a sus ancianos enseñara sabiduría. Después entró Israel en Egipto,
Y Jacob moró en la tierra de Cam. Y multiplicó su pueblo en gran manera,
Y lo hizo más fuerte que sus enemigos. Cambió el corazón de ellos para
que aborreciesen a su pueblo, Para que contra sus siervos pensasen mal.
Envió a su siervo Moisés, Y a Aarón, al cual escogió.
Puso en ellos las palabras de sus señales, Y sus prodigios en la tierra de Cam.
Envió tinieblas que lo oscurecieron todo; No fueron rebeldes a su palabra.
Volvió sus aguas en sangre, y mató sus peces.
Su tierra produjo ranas Hasta en las cámaras de sus reyes.
Habló, y vinieron enjambres de moscas, Y piojos en todos sus términos.
Les dio granizo por lluvia, Y llamas de fuego en su tierra.
Destrozó sus viñas y sus higueras, Y quebró los árboles de su territorio.
Habló, y vinieron langostas, Y pulgón sin número;
Y comieron toda la hierba de su país, Y devoraron el fruto de su tierra.
Hirió de muerte a todos los primogénitos en su tierra, Las primicias de toda su fuerza.
Los sacó con plata y oro; Y no hubo en sus tribus enfermo.
Egipto se alegró de que salieran, Porque su terror había caído sobre ellos.
Extendió una nube por cubierta, Y fuego para alumbrar la noche.
Pidieron, e hizo venir codornices; Y los sació de pan del cielo.
Abrió la peña, y fluyeron aguas; Corrieron por los sequedales como un río.
Porque se acordó de su santa palabra Dada a Abraham su siervo.
Sacó a su pueblo con gozo; Con júbilo a sus escogidos.
Les dio las tierras de las naciones, Y las labores de los pueblos heredaron;
Para que guardasen sus estatutos, Y cumpliesen sus leyes.
Aleluya.
(Salmos 105)
Aleluya. Alabad a Jehová, porque él es bueno;* * * * *
Porque para siempre es su misericordia. ¿Quién expresará las poderosas obras de Jehová?
¿Quién contará sus alabanzas? Dichosos los que guardan juicio,
Los que hacen justicia en todo tiempo. Acuérdate de mí, oh Jehová,
según tu benevolencia para con tu pueblo; Visítame con tu salvación,
Para que yo vea el bien de tus escogidos, Para que me goce en la alegría de tu nación,
Y me gloríe con tu heredad.
I
Pecamos nosotros, como nuestros padres; Hicimos iniquidad, hicimos impiedad.
Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas;
No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias,
Sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo. Pero él los salvó por amor de su nombre,
Para hacer notorio su poder. Reprendió al Mar Rojo y lo secó,
Y les hizo ir por el abismo como por un desierto. Los salvó de mano del enemigo,
Y los rescató de mano del adversario. Cubrieron las aguas a sus enemigos;
No quedó ni uno de ellos. Entonces creyeron a sus palabras
Y cantaron su alabanza.
II
Bien pronto olvidaron sus obras; No esperaron su consejo.
Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto;
Y tentaron a Dios en la soledad. Y él les dio lo que pidieron;
Mas envió mortandad sobre ellos. Tuvieron envidia de Moisés en el campamento,
Y contra Aarón, el santo de Jehová. Entonces se abrió la tierra y tragó a Datán,
Y cubrió la compañía de Abiram. Y se encendió fuego en su junta;
La llama quemó a sus impíos. Hicieron becerro en Horeb,
Se postraron ante una imagen de fundición. Así cambiaron su gloria
Por la imagen de un buey que come hierba. Olvidaron al Dios de su salvación,
Que había hecho grandezas en Egipto, Maravillas en la tierra de Cam,
Cosas formidables sobre el Mar Rojo. Y trató de destruirlos,
De no haberse interpuesto Moisés su escogido delante de él,
A fin de apartar su indignación para que no los destruyese.
III
Pero aborrecieron la tierra deseable; No creyeron a su palabra,
Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.
Por tanto, alzó su mano contra ellos Para abatirlos en el desierto,
Y humillar su pueblo entre las naciones, Y esparcirlos por las tierras.
Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos.
Provocaron la ira de Dios con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos.
Entonces se levantó Finees e hizo juicio, Y se detuvo la plaga;
Y le fue contado por justicia De generación en generación para siempre.
IV
También le irritaron en las aguas de Meriba; Y le fue mal a Moisés por causa de ellos,
Porque hicieron rebelar a su espíritu, Y habló precipitadamente con sus labios.
No destruyeron a los pueblos Que Jehová les dijo;
Antes se mezclaron con las naciones, Y aprendieron sus obras,
Y sirvieron a sus ídolos, Los cuales fueron causa de su ruina.
Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios, Y derramaron la sangre inocente,
la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que ofrecieron en sacrificio a los
ídolos de Canaán, Y la tierra fue contaminada con sangre.
Se contaminaron así con sus obras, Y se prostituyeron con sus hechos.
Se encendió, por tanto, el furor de Jehová sobre su pueblo,
Y abominó su heredad; Los entregó en poder de las naciones,
Y se enseñorearon de ellos los que les aborrecían.
Sus enemigos los oprimieron, Y fueron quebrantados debajo de su mano.
Muchas veces los libró; Mas ellos se rebelaron contra su consejo,
Y fueron humillados por su maldad. Con todo, él miraba cuando estaban en angustia,
Y oía su clamor; Y se acordaba de su pacto con ellos,
Y se arrepentía conforme a la muchedumbre de sus misericordias.
Hizo asimismo que tuviesen de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos.
Sálvanos, Jehová Dios nuestro, Y recógenos de entre las naciones,
Para que alabemos tu santo nombre, Para que nos gloriemos en tus alabanzas.
Bendito Jehová Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad;
Y diga todo el pueblo, Amén. Aleluya.
(Salmos 106.)
Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia."Llamado a recordar los días antiguos"
Díganlo los redimidos de Jehová, Los que ha redimido del poder del enemigo,
Y los ha congregado de las tierras, Del oriente y del occidente,
Del norte y del sur.
I
Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino,
Sin hallar ciudad en donde vivir. Hambrientos y sedientos,
Su alma desfallecía en ellos. Entonces clamaron a Jehová en su angustia,
Y los libró de sus aflicciones. Los dirigió por camino derecho,
Para que viniesen a ciudad habitable. Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
Porque sacia al alma menesterosa, Y llena de bien al alma hambrienta.
Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte, Aprisionados en aflicción y en hierros,
Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.
Por eso quebrantó con el trabajo sus corazones; Cayeron, y no hubo quien los ayudase.
Luego que clamaron a Jehová en su angustia, Los libró de sus aflicciones;
Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte,
Y rompió sus prisiones. Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres. Porque quebrantó las puertas de bronce,
Y desmenuzó los cerrojos de hierro.
II
Fueron afligidos los insensatos, a causa del camino de su rebelión
Y a causa de sus maldades; Su alma abominó todo alimento,
Y llegaron hasta las puertas de la muerte.
Pero clamaron a Jehová en su angustia, Y los libró de sus aflicciones.
Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina.
Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos
de los hombres; Ofrezcan sacrificios de alabanza,
Y publiquen sus obras con júbilo. Los que descienden al mar en naves,
Y hacen negocio en las muchas aguas, Ellos han visto las obras de Jehová,
Y sus maravillas en las profundidades. Porque habló, e hizo levantar un
viento tempestuoso, Que encrespa sus ondas.
Suben a los cielos, descienden a los abismos;
Sus almas se derriten con el mal. Tiemblan y titubean como ebrios,
Y toda su ciencia es inútil. Entonces claman a Jehová en su
angustia, Y los libra de sus aflicciones.
Cambia la tempestad en sosiego, Y se apaciguan sus ondas.
Luego se alegran, porque se apaciguaron; Y así los guía al puerto que deseaban.
Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos
de los hombres. Exáltenlo en la congregación del pueblo,
Y en la reunión de ancianos lo alaben. Él convierte los ríos en desierto,
Y los manantiales de las aguas en sequedales;
La tierra fructífera en estéril, Por la maldad de los que la habitan.
Vuelve el desierto en estanques de aguas, Y la tierra seca en manantiales.
Allí establece a los hambrientos, Y fundan ciudad en donde vivir.
Siembran campos, y plantan viñas, Y rinden abundante fruto.
Los bendice, y se multiplican en gran manera;
Y no disminuye su ganado. Luego son menoscabados y abatidos
A causa de tiranía, de males y congojas. Él esparce menosprecio sobre los príncipes,
Y les hace andar perdidos, vagabundos y sin camino.
Levanta de la miseria al pobre, Y hace multiplicar las familias como
rebaños de ovejas. Véanlo los rectos, y alégrense,
Y todos los malos cierren su boca. ¿Quién es sabio y guardará estas cosas,
Y entenderá las misericordias de Jehová?
(Salmos 107)
¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo del hombre, que es como heno?Pero los hijos de Israel se olvidaron de Dios, al cual pertenecían por creación y redención. Después de ver sus obras maravillosas, lo tentaron.
Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra;
y todo el día temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir.
¿Pero en dónde está el furor del que aflige?
(Isaías 51:12, 13)
Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel,"Escritas para nuestra amonestación"
y los hombres de Judá planta deliciosa suya. Esperaba juicio, y he aquí vileza;
justicia, y he aquí clamor. ¡Ay de los que... no miran la obra de Jehová,
ni consideran la obra de sus manos. Por lo tanto, mi pueblo fue llevado cautivo,
porque no tuvo conocimiento...! ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo;
que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas, luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!
Por tanto, como la lengua del fuego consume el rastrojo, y la llama devora la paja, así será su raíz como podredumbre,
y su flor se desvanecerá como polvo; porque desecharon la ley de Jehová de los ejércitos, y abominaron
la palabra del Santo de Israel.
(Isaías 5:7, 11-13, 20, 21, 24)
Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones¿No podemos nosotros, que vivimos en el tiempo del fin, darnos cuenta de la importancia de las palabras del apóstol: "Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo!". (Vers. 12)
como en la provocación.
¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron?
¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés!".
(Hebreos 3:12-16)
El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.* * * * *
Diré yo a Jehová: Esperanza mía y castillo mío; Mi Dios en quien confiaré.
Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora.
Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará.
Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos.
Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará
acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos.
En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra.
Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón.
Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.
(Salmos 91)
Venid, aclamemos alegremente a Jehová Cantemos con júbilo a la roca
de nuestra salvación. Lleguemos ante su presencia con alabanza;
Aclamémosle con cánticos. Porque Jehová es Dios grande,
y Rey grande sobre todos los dioses. Porque en su mano están las profundidades
de la tierra. Y las alturas de los montes son suyas.
Suyo también el mar, pues él lo hizo; Y sus manos formaron la tierra seca.
Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová
nuestro Hacedor. Porque él es nuestro Dios;
Nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano.
Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestro corazón,
como en Meriba, Como en el día de Masah en el desierto,
Donde me tentaron vuestros padres, Me probaron, y vieron mis obras.
Cuarenta años estuve disgustado con la nación,
Y dije: Pueblo es que divaga de corazón, Y no han conocido mis caminos.
Por tanto, juré en mi furor Que no entrarían en mi reposo.
(Salmos 95)
Cantad a Jehová cántico nuevo; Cantad a Jehová, toda la tierra.
Cantad a Jehová, bendecid su nombre; Anunciad de día en día su salvación.
Proclamad entre las naciones su gloria, En todos los pueblos sus maravillas.
Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza;
Temible sobre todos los dioses. Porque todos los dioses de los pueblos
son ídolos; Pero Jehová hizo los cielos.
Alabanza y magnificencia delante de él; Poder y gloria en su santuario.
Tributad a Jehová, oh familias de los pueblos, Dad a Jehová la gloria y el poder.
Dad a Jehová la honra debida a su nombre; Traed ofrendas, y venid a sus atrios.
Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; Temed delante de él, toda la tierra.
Decid entre las naciones: Jehová reina. También afirmó el mundo, no será conmovido;
Juzgará a los pueblos en justicia. Alégrense los cielos, y gócese la tierra;
Brame el mar y su plenitud. Regocíjese el campo, y todo lo que en él está;
Entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento,
Delante de Jehová que vino; Porque vino a juzgar la tierra.
Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con su verdad.
(Salmos 96)