Esta es la respuesta breve: a la palabra "también" no se le puede dar un significado específico en 1 Juan 3:4. No modifica el sentido del texto respecto a si se la hubiera omitido, tal como han preferido hacer algunas versiones de la Biblia. Eso es así por una cuestión gramatical. Es un caso como el del lamento que Jesús pronunció sobre Jerusalem:
¡Oh si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que toca a tu paz!, mas ahora está encubierto de tus ojos (Lucas 19:42).
Omitiendo el "también" se mantiene íntegro el mensaje. Esa palabra no abre otra posibilidad ni convierte a esa exclamación en subsidiaria de alguna otra cosa que quedó omitida (o sobreentendida). Otro caso similar es el de Juan 4:23:
La hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.
En ambos casos, el griego del que se ha traducido es kai, una palabra comodín que puede significar muchas cosas diferentes. De hecho, demasiadas cosas como para poder atribuirle un valor estratégico dentro de una frase.
En el propio texto de 1 Juan 3:4, la misma palabra (kai) se ha traducido en una ocasión "también" y en otra "pues".
Cualquiera que hace pecado, traspasa también [kai] la ley; pues [kai] el pecado es transgresión de la ley.
En RV 1909 (que empleo por su fidelidad al texto original), kai se ha traducido en la mayoría de ocasiones como "y", bien sea en sentido copulativo o bien como un equivalente a nuestra coma. Otras veces se ha traducido "también" o "asimismo" (por ejemplo, Heb 1:2; 2 Tes 1:5 y 1 Juan 3:4). "Como" (Heb 11:32; Apoc 19:5). "Pero" (Apoc 2:13 y 21; 6:6; 9:6; Luc 1:7). "Aun" (Tito 1:10; Heb 7:4). "Especialmente", en otra de las cartas de Juan (3 Juan 1:5). "Pues" (Heb 11:15; 1 Juan 3:4). "Ya" (Heb 5:12). "Que" (Apoc 11:3). "Entonces", en escritos del propio Juan (Apoc 7:13; 10:10, 11:1 y 12:10 y 17). "En verdad" (Fil 2:27). "Porque" (Juan 1:16). "Con" (Juan 4:53), y de otras formas más según versiones.
Ya ve que ese "también" de 1 Juan 3:4 no es una palabra que invite a construir una doctrina sobre ella. Observe estas traducciones del texto de 1 Juan 3:4:
• Cualquiera que hace pecado, traspasa en verdad la ley; pues el pecado es transgresión de la ley (traduciendo kai como en Fil 2:27).
• Cualquiera que hace pecado, traspasa especialmente la ley; pues el pecado es transgresión de la ley (traduciendo kai como en 3 Juan 1:5).
• Cualquiera que hace pecado, traspasa entonces la ley; pues el pecado es transgresión de la ley (traduciendo kai como en Apoc 7:13).
• Cualquiera que hace pecado, traspasa pues la ley; pues el pecado es transgresión de la ley (traduciendo kai como en Heb 11:15).
• Cualquiera que hace pecado, traspasa ya la ley; pues el pecado es transgresión de la ley (traduciendo kai como en Heb 5:12).
Todas las anteriores son traducciones posibles, y todas ellas excluyen una interpretación como la que sugiere (pecado es transgresión de la ley, además de otra cosa, que es la más importante: la separación de Dios).
Si analiza las ocasiones en que en otros textos se eligió el significado "también" al traducir del griego kai, comprobará que ni siquiera en ese caso tiene necesariamente el sentido de anunciar que haya una parte importante que no se está expresando, o bien que la idea expresada sea solamente una acotación parcial. Dicho de otro modo: es en muchas ocasiones discutible que "también" sea la palabra mejor elegida para traducir kay en ese texto concreto.
Este es un ejemplo del mismo autor (Juan):
Y [kay] salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también [kay] una hoz aguda (Apoc 14:17).
Si se omite el "y" y el "también", el sentido del texto se mantiene intacto. Del "también" no se deduce que el ángel que salió del templo celestial tuviera otras cosas además de la hoz, o que llevar la hoz sea sólo una información parcial e incompleta.
Son incontables los ejemplos similares al que le refiero (en el evangelio del propio Juan: 4:23; 9:15; 12:18, y un largo etcétera sumando sus epístolas, su evangelio y Apocalipsis). Los traductores eligieron buenamente la palabra que mejor creyeron que armonizaba con el sentido que a ellos les pareció más probable en el texto. La mayoría de las veces que aparece kai, no es expresando que la afirmación sea solamente una verdad parcial o subsidiaria de otra, ni una opción entre varias.
Incluso suponiendo que "también" reflejara perfectamente la idea que Juan quiso transmitir, el pasaje no autoriza a encajar ahí la teología falaz del pecado como separación. La única forma de hacer tal cosa es acudir a la Biblia con un preconcepto acariciado e irrenunciable, que es exactamente la forma en la que jamás debiéramos comparecer ante la Palabra de Dios.
Descendiendo a la literalidad de las palabras griegas empleadas -y suponiendo que "también" fuese ahí la traducción perfecta de kai-, el texto viene a decir esto:
La desviación, el error (moral) [hamartia] es también la ilegalidad o transgresión de la ley [anomia], puesto que la desviación o error moral [hamartia] es la transgresión de la ley [anomia].
Es evidente que el texto tiene sentido pleno por sí mismo.
Literalmente: kai he hamartia estin he anomia.
La primera frase puede comprenderse simplemente así:
La desviación (de la rectitud moral), además de ser una desviación (también), es la transgresión de la ley moral (puesto que desviarse de la rectitud moral es transgredir la ley moral).
Observe que es la segunda parte del versículo (que no contiene "también") la que ES la definición de pecado, la ÚNICA definición que nos da la Biblia:
Pecado es transgresión de la ley
Gracias a Dios, cuando se trata de comprender el verdadero sentido de pasajes de la Escritura que plantean dudas, tenemos una ayuda eficaz en el Espíritu de profecía. Ellen White fue clara, consistente e insistente respecto a la definición del pecado, sin duda porque era conocedora de que a partir de un falso concepto sobre el pecado se edifica un falso evangelio presidido por un falso Cristo, que no lleva a la obediencia a la ley, sino a la quimera de una vida de "relación" con Dios que acomoda la transgresión de la ley de Dios. Isaías 59:2 y su contexto dan fe de que una relación como esa es imposible. No obstante, esa es la ensoñación del protestantismo caído contaminado de romanismo medieval donde se inspiran corrientes teológicas erradas que llaman a la puerta del adventismo.
Satanás se esfuerza siempre en presentar de un modo falso el carácter de Dios, la naturaleza del pecado y las verdaderas consecuencias que tendrá la gran controversia. Sus sofismas debilitan el sentimiento de obligación para con la ley divina y dan a los hombres libertad para pecar (CS 556.3; granate: 625).
Le comparto algunas de las declaraciones de Ellen White relativas a 1 Juan 3:4:
Queremos comprender qué es el pecado: es la transgresión de la ley de Dios. Es la única definición dada en las Escrituras (RH 3 abril 1888).
La única definición dada en la palabra de Dios es: "Pecado es la transgresión de la ley", y el apóstol Pablo declara: "Donde no hay ley, no hay transgresión" (BEcho 11 junio 1894).
¿Qué es pecado? La única definición que se os da en la palabra de Dios es: "Pecado es la transgresión de la ley". El apóstol dice: "Donde no hay ley, no hay transgresión" (RH 10 junio 1890).
La única definición que la Biblia da del pecado es que es "la transgresión de la ley" (RH 5 julio 1892).
A fin de tener a Cristo en nuestros corazones, debemos dejar de pecar. La única definición de pecado que tenemos en la Biblia es que es la transgresión de la ley (ST 3 marzo 1890).
La única definición dada en la palabra de Dios respecto a qué es pecado, se encuentra en 1 Juan 3:4: "Cualquiera que comete pecado traspasa también la ley, ya que pecado es la transgresión de la ley" (ST 8 enero 1894).
La única definición dada en la Biblia es: "Pecado es la transgresión de la ley" (1 Juan 3:4) (9 MR No 735, 249).
Es el privilegio de todo pecador preguntar a su instructor qué es realmente el pecado. Deme una definición de pecado. Tenemos tal definición en 1 Juan 3:4: "Pecado es la transgresión de la ley". Esa es la única definición de pecado en toda la Biblia (1 SAT 228).
¿Qué es pecado? La única definición de pecado es que es la transgresión de la ley (Manuscrito 8, 1888; The Ellen G. White 1888 Materials, 128).
¿Qué va a traer al pecador al conocimiento de sus pecados, a menos que conozca qué es el pecado? La única definición de pecado en la Palabra de Dios se nos da en 1 Juan 3:4: "Pecado es la transgresión de la ley". Se debe hacer sentir al pecador que es un transgresor (The Ellen G. White 1888 Materials, 780).
"Cualquiera que comete pecado traspasa también la ley, ya que pecado es la transgresión de la ley". Esa es la única definición de pecado dada en las Santas Escrituras, y debiéramos procurar entender qué es el pecado, a fin de que a algunos no se nos encuentre en oposición al Dios del cielo (RH 15 julio 1890).
Luis Bueno, 19 abril 2021