La Biblia presenta la salvación bajo el paradigma de la experiencia de Abraham:
• "Porque ¿qué dice la Escritura?: Y creyó Abraham a Dios, y le fue atribuido a justicia. Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda. Mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, la fe le es contada por justicia... tampoco dudó en la promesa de Dios con desconfianza; antes fue esforzado en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido, por lo cual también le fue atribuida su fe a justicia." (Romanos 4:3-5, 20-22)
Ese esquema se aplica a todos los que son de la fe de Abraham:
• "Y si vosotros sois del Cristo, ciertamente la Simiente de Abraham sois, y conforme a la promesa, los herederos." (Gálatas 3:29)
Pacto (no de forma explícita): promesas unilaterales de parte de Dios:
• "EMPERO Jehová había dicho á Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, á la tierra que te mostraré; Y haré de ti una nación grande, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición: Y bendeciré á los que te bendijeren, y á los que te maldijeren maldeciré: y serán benditas en ti todas las familias de la tierra." (Génesis 12:1-3) Se trata del pacto: "Vosotros sois los hijos de los profetas, y del Pacto que Dios concertó con nuestros padres, diciendo a Abraham: Y en tu Simiente serán benditas todas las familias de la tierra." (Hechos 3:25)
Reaparece continuamente:
• "Sacóle fuera, y dijo: Mira ahora á los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu simiente. Y creyó á Jehová, y contóselo por justicia... En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates." (Génesis 15:5-6 y 18)
La herencia prometida no se limita a Palestina. Es la tierra (renovada):
• "Porque no por la ley fue dada la promesa a Abraham o a su simiente, que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. Porque si los que son de la ley son los herederos, vana es la fe, y anulada es la promesa." (Romanos 4:13-14)
Pacto expresado en AT: promesas unilaterales de Dios:
• "Mas éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en sus entrañas, y escribiréla en sus corazones; y seré yo á ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno á su prójimo, ni ninguno á su hermano, diciendo: Conoce á Jehová: porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová: porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado." (Jeremías 31:33-34)
Es una promesa invariable, por venir de quien no conoce variación:
• "Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche; que parte la mar y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre: Si estas leyes faltaren delante de mí, dice Jehová, también la simiente de Israel faltará para no ser nación delante de mí todos los días... Así ha dicho Jehová: Si no permaneciere mi concierto con el día y la noche, si yo no he puesto las leyes del cielo y la tierra, También desecharé la simiente de Jacob, y de David mi siervo, para no tomar de su simiente quien sea señor sobre la simiente de Abraham, de Isaac, y de Jacob. Porque haré volver su cautividad, y tendré de ellos misericordia." (Jeremías 31:35-36 y 33:25-26)
Contraste entre pacto abrahámico (nuevo, eterno) y sinaítico (viejo, caduco):
• "Decidme, los que queréis estar bajo la ley, ¿no habéis oído la ley? Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos; uno de la sierva, el otro de la libre. Mas el de la sierva nació según la carne; pero el de la libre nació por la promesa. Las cuales cosas son dichas por alegoría, porque estas mujeres son los dos pactos; el uno ciertamente del monte Sinaí, el cual engendró para servidumbre, que es Agar. Porque Agar o Sinaí es un monte de Arabia, el cual corresponde a la que ahora es Jerusalén, la cual junto con sus hijos está en esclavitud. Mas la Jerusalén de arriba, libre es; la cual es la madre de todos nosotros. Porque está escrito: Alégrate, la estéril, que no das a luz; Prorrumpe en alabanzas y clama, La que no estás de parto; Porque más son los hijos de la dejada, Que de la que tiene marido. Así que, hermanos, nosotros como Isaac, somos hijos de la promesa. Pero como entonces el que era engendrado según la carne, perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora. Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la sierva y a su hijo; porque no será heredero el hijo de la sierva con el hijo de la libre. De manera, hermanos, que no somos hijos de la sierva, sino de la libre." (Gálatas 4:21-31)
Pacto sinaítico no trae justificación: es ministerio de muerte y condenación:
• "El cual aun nos hizo que fuésemos ministros suficientes del Nuevo Testamento, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, mas el Espíritu vivifica. Y si el ministerio de muerte en la letra grabado en piedras, fue para gloria, tanto que los hijos de Israel no pudiesen poner los ojos en la faz de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿Cómo no será para mayor gloria el ministerio del Espíritu? Porque si el ministerio de condenación fue de gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justicia... (Y así los sentidos de ellos se embotaron; porque hasta el día de hoy les queda el mismo velo no descubierto en la lección del Antiguo Testamento, el cual por el Cristo es quitado. Y aun hasta el día de hoy, cuando Moisés es leído, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.) Porque el Señor es el Espíritu; y donde hay aquel Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto nosotros todos, puestos los ojos como en un espejo en la gloria del Señor con cara descubierta, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor." (2 Corintios 3:6-9 y 14-18)
Pacto sinaítico: promesas humanas con el mismo valor que las obras humanas:
• Vosotros visteis lo que hice á los Egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído á mí. Ahora pues, si diereis oído á mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros seréis mi reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás á los hijos de Israel... Y todo el pueblo respondió á una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho haremos. Y Moisés refirió las palabras del pueblo á Jehová. (Éxodo 19:4-6 y 8) Significado de "guardar" -shamar-: "Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase." (Génesis 2:15)
Resultado del pacto sinaítico (promesas humanas de obediencia):
• "Presto se han apartado del camino que yo les mandé, y se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y han sacrificado á él, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto." (Éxodo 32:8)
¿Qué pacto quería Dios que guardaran? El pacto eterno dado a Abraham (decálogo aún no se había dado):
• "Y también establecí mi pacto con ellos, de darles la tierra de Canaán, la tierra en que fueron extranjeros, y en la cual peregrinaron. Y asimismo yo he oído el gemido de los hijos de Israel, á quienes hacen servir los Egipcios, y heme acordado de mi pacto. Por tanto dirás á los hijos de Israel: YO JEHOVA; y yo os sacaré de debajo de las cargas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes: Y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios: y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os saco de debajo de las cargas de Egipto: Y os meteré en la tierra, por la cual alcé mi mano que la daría á Abraham, á Isaac y á Jacob: y yo os la daré por heredad. YO JEHOVA. De esta manera habló Moisés á los hijos de Israel: mas ellos no escuchaban á Moisés á causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre... Y respondió Moisés delante de Jehová, diciendo: He aquí, los hijos de Israel no me escuchan: ¿cómo pues me escuchará Faraón, mayormente siendo yo incircunciso de labios? (Éxodo 6:4-9 y 12)
Contraste entre pacto viejo (Sinaí) y nuevo (o eterno):
• "Porque reprendiéndolos dice: He aquí, vienen días, dice el Señor, y consumaré para con la casa de Israel y para con la casa de Judá un nuevo testamento; no como el testamento que hice a vuestros padres el día que los tomé por la mano que los sacaría de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi testamento, y yo los menosprecié a ellos, dice el Señor; por lo cual este es el testamento que ordenaré a la Casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en el alma de ellos, y sobre el corazón de ellos las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo. Y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, desde el menor de ellos hasta el mayor. Porque seré propicio a sus iniquidades, y a sus pecados; y de sus iniquidades no me acordaré más. Diciéndolo nuevo, dio por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece, cerca está de desvanecerse." (Hebreos 8:8-13) Sinaítico es temporal y caduco.
Pacto sinaítico: plan B, un rodeo temporal necesario por la ignorancia e incredulidad humanas:
• "Por eso yo también les dí ordenanzas no buenas, y derechos por los cuales no viviesen."(Ezequiel 20:25) Sistema ceremonial: "Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie." (Éxodo 21:24)
Nuevo pacto convierte los 10 mandamientos en 10 promesas de Dios. Incluye el evangelio de Cristo:
• "He aquí que yo estoy delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y herirás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel." (Éxodo 17:6) Horeb es Sinaí: "Hicieron becerro en Horeb, Y encorváronse á un vaciadizo." (Salmo 106:19)
• "Yo soy JEHOVA tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos." (Éxodo 20:2)
• "Oye, pueblo mío y te protestaré. Israel, si me oyeres, No habrá en ti dios ajeno, Ni te encorvarás á dios extraño. Yo soy Jehová tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Egipto: Ensancha tu boca, y henchirla he." (Salmo 81:8-10)
Pacto nuevo (renovado) es lo mismo que pacto eterno
• "He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Jacob y la casa de Judá... Y haré con ellos pacto eterno, que no tornaré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí." (Jeremías 31:31 y 32:40)
• "Porque esto es mi sangre del Nuevo Testamento, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados... Y el Dios de paz que sacó de los muertos al Gran Pastor por la sangre del Testamento eterno, al Señor nuestro Jesús, el Cristo." (Mateo 26:28 y Hebreos 13:20)
A diferencia del pacto sinaítico, el nuevo pacto (o eterno) es en Cristo
• "Porque esto es mi sangre del Nuevo Testamento, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados... Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el Nuevo testamento en mi sangre; haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí." (Mateo 26:28 y 1 Corintios 11:25) Cristo como sacrificio.
A diferencia de un pacto humano común, que se anula al morir uno de los pactantes, el pacto nuevo o eterno queda confirmado con la muerte del Pactante.
El pacto es divino, es eterno e invariable; pero hay condiciones por parte del receptor (heredero): 1- Ser hijo / descendiente (tener la fe de Abraham) y 2- Que se produzca la muerte del Testador:
• "¿cuánto más la sangre del Cristo, el cual por el Espíritu Santo se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de las obras de muerte para que sirváis al Dios vivo? Así que, por eso es Mediador del Nuevo Testamento, para que interviniendo muerte para la remisión de las rebeliones que había debajo del primer Testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Porque donde hay testamento, necesario es que intervenga muerte del testador. Porque el testamento con la muerte es confirmado; de otra manera no es válido entre tanto que el testador vive... diciendo: Esta es la sangre del Testamento que Dios os ha mandado... Y casi todo es purificado según la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión... Y si vosotros sois del Cristo, ciertamente la Simiente de Abraham sois, y conforme a la promesa, los herederos." (Hebreos 9:14-17; 20 y 22; Gálatas 3:29)
Cristo es el mediador del pacto nuevo / eterno
• "Y a Jesús el Mediador del Nuevo Testamento; y a la sangre del esparcimiento que habla mejor que la de Abel... por lo cual puede también salvar eternamente a los que por él se allegan a Dios, viviendo siempre para rogar por ellos." (Hebreos 12:24; 7:25)
Propósito del pacto
• "Osotros sois los hijos de los profetas, y del Pacto que Dios concertó con nuestros padres, diciendo a Abraham: Y en tu Simiente serán benditas todas las familias de la tierra. A vosotros primeramente, Dios, levantando a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad." (Hechos 3:25-26)
• "Y el Dios de paz que sacó de los muertos al Gran Pastor por la sangre del Testamento eterno, al Señor nuestro Jesús, el Cristo, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesús, el Cristo, al cual es la gloria por los siglos de los siglos. Amén." (Hebreos 13:20-21)
Resumen
De los dos pactos que encontramos en la Biblia, sólo el PACTO ETERNO O NUEVO es de origen divino y trae salvación. El PACTO DEL SINAÍ está presidido por la respuesta deficiente que corresponde a una iniciativa humana de autosuficiencia. Dios tuvo que condescender misericordiosamente a fin de permitir que los israelitas comprendieran su total incapacidad para obedecer sin Cristo.
En el NUEVO PACTO es Dios quien promete. En el VIEJO PACTO somos nosotros quienes prometemos.
PACTO VIEJO vs NUEVO no es una cuestión de tiempo cronológico. Abraham anduvo en el nuevo pacto, lo mismo que todos los héroes de la fe citados en Hebreos 11 (todos ellos viviendo en el tiempo del Antiguo Testamento). Según Gálatas 4, el nuevo y el viejo pacto existían ya en tiempo de Abraham. Estar en un pacto o en otro no depende del momento histórico en que hayamos nacido, sino de la mentalidad o decisión de cada uno: 1- Salvación por la gracia de Dios recibida por la fe, o bien 2- Salvación por las obras (o con la aportación de nuestras obras, o bien promesas de obras). La primera es una realidad, la segunda un autoengaño.
VIEJO PACTO (Sinaí): la ley está escrita en piedra. Se ve el Decálogo como una serie de obligaciones y prohibiciones. La respuesta humana es obedecer, o bien su equivalente: prometer obediencia. El resultado es la esclavitud de la desobediencia, que en el mejor caso nos puede llevar a buscar liberación del pecado en Cristo, en el mejor pacto: el pacto nuevo o eterno (Gálatas 3:16-17 y 22-26).
NUEVO PACTO (o eterno): Dios escribe su ley en nuestras mentes y corazones (nos hace obedientes). Los diez mandamientos vienen a ser diez promesas divinas. La respuesta humana es creer -tal como hizo Abraham- que Dios es amante y poderoso para cumplir en nosotros todo lo que ha prometido. El resultado es la obediencia. El mecanismo es: Cristo (mediante el Espíritu Santo) habitando y expresándose (obrando) en nosotros, lo que fue igualmente cierto en tiempos del Antiguo Testamento (Isaías 26:12).
"¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios? Respondió Jesús, y les dijo: Esta es la obra de Dios, QUE CREÁIS EN EL QUE ÉL HA ENVIADO" (Juan 6:28-29).
Luis Bueno, 14 junio 2024