Respuesta a preguntas sobre el libro de la vida, la justificación de vida para todos los hombres, y los 144.000 Pregunta Muchos creen que nuestros nombres son inscritos en el Libro de la Vida del Cordero en el momento de recibir el bautismo. Otros dicen que cuando aceptamos por fe a nuestro Señor Jesucristo. Y luego hay un tercer grupo de personas que piensan que al nacer o al morir es cuando Dios apunta nuestro nombre en los registros celestiales. Según tengo entendido todos ellos están equivocados porque en realidad fuimos inscritos en el Libro de la Vida antes de la fundación del mundo, pues todos estamos predestinados para ser salvos desde algún momento de los eones de la eternidad pasada cuando Dios tuvo a bien proponerse la Creación del ser humano y la familia divina acordó el plan del Pacto Eterno. Sabiendo esto me surgen algunas preguntas importantes: 1. Si fuimos creados predestinados para salvación en Cristo Jesús, ¿significa esto que todos venimos a este mundo siendo salvos? ¿Nacemos salvos? 2. Cuando hablamos de que nuestros nombres fueron inscritos en el Libro de la Vida debido a que somos predestinados para ser salvos, ¿quiere decir esto más bien que Dios predestina caracteres santos que han vencido sus pecados por la gracia de Dios y han emblanquecido sus vestiduras blancas mediante la sangre del Cordero? Te lo pregunto porque según enseña la Biblia creo que nuestro nombre va asociado a un carácter determinado. ¿es esto así? 3. En resumen, ¿en realidad lo que está inscrito en el Libro de la Vida no son nuestros nombres propios, sino nuestros caracteres que han vencido sus defectos y han alcanzado la victoria sobre todo pecado? 4. ¿Son los 144.000 sellados literales o simbólicos? ¿Representan este grupo a los caracteres que han vencido los pecados prevalecientes de cada tribu de los hijos de Jacob? Respuesta A. Tras el pecado de Adán, el hecho de que hayamos nacido significa que tenemos un Salvador (desde antes de nacer). De no ser por la inmediata intercesión de Cristo, la raza humana habría perecido cuando Adán y Eva pecaron. El que todo bebé que nace tenga ya un Salvador no equivale a que todos nazcan salvos. Mi comprensión es que nacen sin condenación. Según Romanos 5, la condenación que vino a todos los hombres en Adán quedó revertida por la justificación de vida que vino a todos los hombres en Cristo, y vino a todos "de igual manera" que la condenación había venido en Adán a todos los hombres (no por elección humana, vers. 18). Si la justificación de vida en Cristo no hubiera venido a todos los hombres de la misma forma en que les vino la condenación en Adán, nunca habrían nacido. Puesto que a toda la raza humana se la liberó en Cristo de la condenación consecuente al pecado de Adán, según la Biblia la única causa de condenación es el rechazo al don de Cristo, a su justificación de vida en favor de cada miembro de la raza humana (Juan 3:18-19, Marcos 16:16). Lo que contamina al hombre no es lo que entra en él, sino lo que sale de él. No estamos contaminados debido al "pecado original" por haber nacido, sino que nos contaminamos al tomar la elección de pecar. Dicho de otro modo: al hombre, incluso tras la caída de Adán, no lo contamina lo que él recibe (por nacimiento), sino lo él que produce (por elección). B. No creo que los nombres de todos estén escritos en el libro de la vida por el hecho de haber sido predestinados para salvación. En tal caso no habría necesidad de ningún libro o registro, cuya función es constatar la diferencia entre el caso de unos y el de otros. Es posible que ese concepto erróneo esté apoyado en traducciones cuestionables de Apocalipsis 13:8, que en lugar de afirmar que el Cordero fue muerto desde el principio del mundo, afirman que el libro de la vida del Cordero fue escrito desde el principio del mundo. Ellen White tiene declaraciones definidas respecto a ser inscritos en el libro de la vida en la conversión, en el bautismo o al hacer profesión de servir a Dios. En realidad, esos tres conceptos son equivalentes en el sentido de que implican una decisión consciente e informada por parte del sujeto. Creo que en el libro de la vida están inscritos los nombres de quienes han hecho profesión de servir a Dios, y que no van a ser borrados los nombres de los que habiendo hecho profesión de servir a Dios, desarrollaron caracteres que vencieron sus defectos y alcanzaron la victoria sobre todo pecado. C. No creo que Dios predestine particularmente a caracteres santos para salvación. Mi comprensión consiste en que Dios ha predestinado a todos para salvación. Sin embargo, Dios no ha predeterminado a nadie para salvación o para perdición. Se debe distinguir entre predestinar y predeterminar. El segundo concepto excluye la libertad de elección y la responsabilidad por parte del sujeto receptor. Dios no predeterminó que Lucifer se convirtiera en homicida y engañador. Si tal fuera el caso, Lucifer no tendría ninguna culpa. Pero Dios predestinó a Lucifer para que viviese en perfecta felicidad y armonía con el carácter de amor de Dios por la eternidad; y de acuerdo con su carácter de amor, le concedió libre albedrío. Eso lo hace absolutamente responsable de su rebelión, que entre otras cosas significa deshonrar esa maravillosa predestinación divina. Predestinación es equivalente a elección divina (que NO es irresistible), mientras que predeterminación hace referencia a una supuesta gracia irresistible, o a una supuesta condenación inevitable, que no forman parte del carácter ni de la forma de obrar de la Divinidad, sino de la propaganda engañosa de Satanás relativa al carácter de Dios. D. Los 144.000 se refiere al grupo de los sellados que estarán vivos cuando Cristo regrese. Habrán atravesado el tiempo de angustia y sabrán lo que es vivir ante la presencia de un Dios santo sin mediador (sin más oportunidades para el arrepentimiento y abandono del pecado, aunque con gracia para mantenerse sin pecar). El número 144.000 es simbólico, como todo o casi todo en Apocalipsis. De ser literal el número o la mención de las tribus, habría serios problemas: 1. sólo se salvarían judíos, y 2. Quedarían excluidos los judíos de la tribu de Dan, y la parte de Efraín de la tribu de José, ambas ausentes en el listado de Apocalipsis 7. Ese es mi mejor entender sobre lo que me pregunta. Luis Bueno, 10 marzo 2022