Desviación tardía de los pastores Waggoner y Jones No podemos saber quién se salvará y quien se perderá, entre ellos los pastores Jones y Waggoner. Sólo el Señor lo sabe. Nunca me he atrevido a aplicar la palabra 'apostasía' a su curso de acción posterior a los aproximadamente diez años en los que fueron fieles al encargo del Señor. Si su mensaje hubiera sido erróneo durante ese período, Ellen White quedaría igualmente descalificada como mensajera del Señor, puesto que los apoyó y defendió de forma consistente y repetida. En las más de 1800 páginas de 'The Ellen G. White 1888 Materials' se pueden encontrar unas 400 declaraciones de apoyo inequívoco al mensaje traído por los dos mensajeros delegados del Señor. El pastor Waggoner comenzó a incorporar ideas pan-enteístas -incluso panteístas- en sus escritos a partir de finales del año 1896. Algunos lo ponen en duda debido a que Ellen White, hasta donde sabemos, jamás lo corrigió por ese motivo, y también debido a que el propio Waggoner negó albergar ideas panteístas. No obstante, la evidencia a partir de su literatura tardía es tristemente reveladora; por ejemplo, en la serie de 18 predicaciones que dio sobre el libro de Hebreos en la asamblea de la Asociación General de 1897. Eso no equivale necesariamente a una negación de su fe. Cuando falleció repentinamente por un ataque cardíaco el 28 de mayo de 1916 estaba preparando un sermón fúnebre para un hermano joven fallecido, en cuyo entierro iba a ministrar. Pocos días antes había estado dando seminarios en el sanatorio de Battle Creek sobre su tema favorito: Cristo y su justicia. La acusación de inmoralidad por su segundo matrimonio parece dudosa según una carta escrita en 1971 por el misionero Ellis P. Howard, marido de Pearl, la hija menor de ambos: el pastor Waggoner y Jessie Moser. Según explica esa la carta, fue su primera esposa (Jessie Moser) quien lo abandonó mientras él estaba de viaje en Inglaterra. Jessie pidió y obtuvo en California el divorcio de él con la firme intención de casarse con un caballero inglés con quien se había comprometido. Jessie rechazó la reconciliación propuesta por el pastor Waggoner cuando este regresó. Sólo después de eso el pastor Waggoner, tras consultar a hermanos de confianza en la obra, se casó en segundas nupcias con Edith Adams en 1906. Jessie, su ex-esposa, quien por algún motivo no llegó a casarse con su pretendiente, siguió en la membresía, mientras que él fue desfraternizado por el divorcio y por el nuevo casamiento. La carta que informa acerca de ese secreto de familia se ha conocido en una época relativamente reciente. El pastor Jones, a partir del cambio de siglo, desarrolló un espíritu de amargura contra la dirección de la iglesia, y de desconfianza hacia la inspiración de Ellen White, cuyos mensajes de reprensión cuestionó tardíamente por parecerle injustos al no obtener la respuesta esperada a sus réplicas. Ellen White le había advertido clara y repetidamente contra el mal espíritu de Kellogg, al menos desde el año 1903 {SpM 335.1}. En 1906 escribió que el pastor Jones había sido pesado en balanza y hallado falto {KC 33.3}, y en 1908 lo describió como habiendo traicionado la causa y estando necesitado de conversión {20MR 352-354}. Respecto a la validez de su enseñanza anterior según aparece en sus libros, Ellen White escribió qué A.T. Jones no había renunciado a ella, pero su experiencia tardía equivalía a una negación en llevar a la práctica sus propias enseñanzas {PC 331.5}. También en 1908, intentando ayudarle a recuperar su anterior confianza en la manifestación del Espíritu de profecía, Ellen White le recomendó volver a leer las predicaciones que él mismo había dado en la asamblea de la Asociación General de 1893 y de 1897 (registradas en los respectivos General Conference Bulletin). Lo mismo que E.J. Waggoner, A.T. Jones también fue desfraternizado. En la misma carta citada, el yerno del pastor Waggoner y de Jessi Moser reporta que en mayo, junio y julio de 1916 (un año después del fallecimiento de Ellen White), A.T. Jones estaba participando como conferenciante en una campaña misionera adventista en Kalamazoo (Michigan). Es evidente que J.H. Kellogg influyó en la desviación tardía de ambos mensajeros del Señor: teológicamente en el caso del pastor Waggoner, y por el espíritu de amargura en el caso del pastor Jones, de quien no hay evidencia de que participara del panteísmo. Hasta donde sabemos, ninguno de los dos abandonó su fe en Dios, la esperanza de la segunda venida ni su reconocimiento del sábado como señal de la obra perfecta de Cristo en la creación y en la redención. Ambos estuvieron implicados en el ministerio hasta el final de su vida. Si se arrepintieron de sus errores tardíos, el Señor lo sabe. Una cosa es cierta: "sus obras (publicadas) con ellos siguen", y siguen bendiciendo a muchos. Ellen White escribió algo que la Iglesia adventista del séptimo día no debiera ignorar: El mensaje que nos ha sido dado mediante A.T. Jones y E.J. Waggoner es el mensaje de Dios a la iglesia de Laodicea, y ay de aquel que profese creer la verdad y sin embargo no refleje a otros los rayos dados por Dios {1888 1052.2, escrito desde Australia el 19 de septiembre de 1892} El tiempo de prueba está precisamente delante de nosotros, pues el fuerte pregón del tercer ángel ya ha comenzado en la revelación de la justicia de Cristo, el Redentor que perdona los pecados. Este es el comienzo de la luz del ángel cuya gloria llenará toda la tierra {1MS 425.3, escrito desde Australia el 22 de noviembre de 1892} Hay mayor información sobre el tema en el capítulo 6 del libro 'Introducción al mensaje de 1888' (R.J. Wieland). Se puede descargar aquí. Carta de Ellis P. Howard, yerno del pastor Waggoner y misionero adventista. Recomiendo, no obstante, prudencia respecto a atribuir una total objetividad a ese relato, a la vista de la carta de Ellen White dirigida a E.J. Waggoner, escrita el 5 de octubre de 1903, y que se puede leer aquí. Luis Bueno, junio 2022