Esta colección de sermones de 1895 parece ser singular en diversos sentidos, al considerarlos históricamente desde la perspectiva de Elena de White:
1. Ella los escuchó en persona.
2. Ella los describió en términos que recuerdan a Hechos 2 y el Pentecostés.
3. Su secretaria los registró taquigráficamente.
Hay aquí algunos ejemplos de sus descripciones
• Instrucciones preciosas como el oro
• Un festín de cosas preciosas
• La verdad en líneas nuevas
• La verdad en un estilo claro y sencillo, aunque rico en alimento
• Las ardientes palabras de la verdad como se las oyó en 1844
• Una luz gloriosa y convincente
• Una presentación que difícilmente se podría llamar un sermón doctrinal
• Se predicó a Cristo en cada sermón
• Exaltó a Jesús cada vez más alto
• Nada sino el simple evangelio
Estos son los temas presentados con respecto a Jesús que ella enumeró:
• Su preexistencia
• Su dignidad personal
• Su obra como Creador
• Su relación con el sábado
• Su relación con el hombre como la fuente de vida
• Su santa ley fue exaltada
• Su presencia y obra en los corazones de los hombres
• Su venida por segunda vez en gloria y poder
Ella describe la reacción de los incrédulos con estas palabras:
• Se interesan profundamente
• Empalidecen y dicen: "Este hombre es inspirado"
• Escuchan como hechizados
• Permanecen con los ojos fijos con asombro
• Dicen, "Todas las palabras son preciosas"
• Dicen, "Nunca asistí a reuniones donde Cristo se enseñara y exaltara más manifiestamente".
• Solicitan copias de los discursos
A la luz de lo que antecede,
• ¿Quisiera Ud. leer más completamente acerca de esta sorprendente experiencia evangelizadora?
• ¿Quisiera también "pedir copias de los discursos"?
Simplemente, siga leyendo para comprender el marco histórico y el contenido de estas presentaciones. Tal vez usted responda como lo hizo Elena de White:
"¿Cómo podrían los adventistas del séptimo día predicar cualquier otra doctrina?"