1888 Re-Examinado

Capítulo 11

Las crisis alfa y omega

Una terrible crisis conocida como la herejía del panteísmo casi sofocó a la Iglesia Adventista del Séptimo Día al principio del siglo XIX. Ellen White la describió como el "alfa" de la "seducción de espíritus y doctrinas de demonios". ¿Podría darse que ese engaño "alfa" tuviese relación con el rechazo de la luz de 1888?

En directa proporción al no discernimiento e incomprensión de la luz genuina tendrá lugar la luz falsificada, no discernida e incomprendida cuanto a su propia naturaleza. Nos es dicho que después de 1888 la apostasía interior sería inconsciente y sutil y probablemente se difundiría antes que pudiese ser percibida.

Ese principio de engaño siguiéndose al rechazo de luz es una ley inalterada de la historia. Jesús le declaró a los líderes judíos: "Yo vine en nombre de Mi Padre y no Me recibís; si otro viene en su propio nombre, ciertamente lo recibiréis" (Juan 5:43). Una verdadera comprensión de la era post-1888 es necesaria a fin de reconocer los "chispazos luminosos" que tomaron el lugar de la verdadera luz.

El ministerio en la era 1888 era compuesto de buenos hombres, consagrados, que trabajaban largas horas soportando privaciones. Profesando sinceramente la verdad, ellos de algún modo consiguieron ignorar o rechazar su realidad. Lo que aconteció es uno de los más sorprendentes acontecimientos en la historia de la Obra de Dios.

Los hermanos estaban sinceramente inconscientes de una actitud mental que provocó una reacción no santificada contra la más gloriosa luz que jamás brillara sobre esta Iglesia. Pero no eran peores que lo que somos por naturaleza. Somos un sólo cuerpo con ellos.

Se sigue que el pecado de rechazo de aquella luz del alto clamor nunca puede ser verdaderamente vencido hasta que los motivos no perceptibles igualmente se presenten en todos nuestros corazones y se patenten a nuestra consciencia. Esa Obra ciertamente debe incluirse en la purificación del santuario. Aquello que dejamos de creer un siglo atrás debemos aprenderlo por transitar en una ruta de desvió de nuestra propia creación. Nuestra historia es resultado de principios divinamente ordenados para conducirnos a la reconciliación con Cristo.

La Historia del Alfa de Inicios del Siglo XIX Ilustra Este Principio

El Señor no puede ni irá a forzar ni conquistar por temor lo que conquistaría solamente por amor. De ahí Su larga paciencia durante nuestro desvío. ¿Qué más podría hacer, a no ser esperar nuestra desilusión? Pero Su paciente sabiduría vencerá por fin, porque es la sabiduría del amor, una estrategia verdaderamente divina. ¡Entender la historia de 1888 significan poderosas buenas nuevas!

Sea en 1844 o 1888, un rechazo de luz hizo inevitable una sumisión al engaño. He aquí como el principio operó cuando algunos pioneros adventistas rechazaron la luz ampliada de la verdad del santuario:

"Vi una luz bastante brillante viniendo del Padre al Hijo, y del Hijo ella recubría las personas ante el trono. Pero pocos recibirían esa gran luz. Muchos salieron debajo de ella e inmediatamente le resistieron; otros eran descuidados y no recibieron la luz, y esta se retiró de ellos. ...

"Los que se irguieron con Jesús dirigían su fe a Aquel en el Santísimo, y oraban, 'Mi Padre, danos Tu Espíritu'. ...

"Me volví para mirar al grupo que aun se inclinaba ante el trono; ellos no sabían que Jesús los había dejado. Satanás parecía estar junto al trono, tratando de llevar adelante la Obra de Dios. Los vi levantando los ojos al trono y orando: "Padre, danos Tu Espíritu". Satanás entonces soplaba sobre ellos una influencia profana. ... [Su] objetivo era mantenerlos bajo engaño, y para que vuelvan a engañar a los hijos de Dios". (PE:55-56).

Ese mismo principio de engaño que se siguió al rechazo de la luz enviada por el cielo operó después de 1888. Hablando de la crisis, Ellen White escribió en 1889: "Nunca debemos esperar que cuando el Señor tiene luz para Su pueblo, Satanás permanecerá calmamente aparte y no ejercerá esfuerzos para impedirlo de recibirla". (5T:728).

"Habrá muchos ahora, como en tiempos antiguos, que se apegarán a la tradición, y adorarán aquello que no saben de que se trata. ...

"Es cierto que ha habido entre nosotros un desvío del Dios vivo, y un volverse a hombres, colocando lo humano en lugar de la sabiduría divina.

"Dios despertará a Su pueblo; si otros medios fallan, herejías surgirán entre ellos, que los zarandearán, separando la cizaña del trigo". (ibíd., p. 707).

En la asamblea de Minneapolis, nos fue dicho que el fracaso en avanzar bajo el comando de Cristo nos expondría sin que percibiésemos tratarse del comando de Satanás:

"Dios retirará Su Espíritu a menos que Su verdad sea aceptada. ...

"Me gustaría que pudieseis ver y sentir que si no estáis avanzando, estaréis retrocediendo y Satanás entendía de eso; él sabia como sacar ventaja de la mente humana. ... Aquí la batalla está delante de nosotros". (Ms. 8, 1888, Olson, pp. 264, 265).

Nuevamente, hablando de Minneapolis, Ellen White describió el camino del desdoblamiento:

"Ahora en el tiempo presente Dios ha determinado que un nuevo y renovado ímpetu sea dado a Su Obra. Satanás ve eso, y está determinado a que sea obstaculizado. ... Aquello que es alimento para las iglesias es considerado peligroso, y no les debería ser dado. Y esa pequeña diferencia de ideas es permitida perturbar la fe, para causar apostasía, quebrar la unidad, sembrar discordia, todo porque ellos no saben que están luchando a respecto de si mismos". (Ms 13, 1889, énfasis añadido).

Un enemigo reconocía que en la reacción de muchos contra la luz de 1888 él podía obtener su mejor chance de conquistar una victoria:

"El enemigo de Dios y del hombre no está dispuesto a que esa verdad deba ser claramente presentada, pues sabe que si el pueblo la recibe integralmente, su poder será quebrado. ... [Cristo] nos ha advertido a que estemos vigilantes contra falsas doctrinas. ... Muchas falsas doctrinas nos serán presentadas como enseñanza de la Biblia. ... Dios desea que seamos inteligentes ... y reconozcamos las advertencias que nos ha dado para que no seamos encontrados del lado del gran engañador en la crisis que está bien a nuestro frente". (RH, 3 de Septiembre de 1889).

"Los que han tenido gran luz y que en ella no han caminado tendrán tinieblas correspondientes a la luz que despreciaron". (TM:163).

Una vez que la luz que vino en 1888 fue la verdad del tercer mensaje angélico, hace sentido que el enemigo se aproveche de la oportunidad de confundir nuestra comprensión de esa verdad:

"Satanás está ahora operando con todo su poder insinuante para desviar a los hombres de la obra del mensaje del tercer ángel, que debe ser proclamado con grandioso poder. ... Él operará con poder dominador para introducir el fanatismo, de un lado, y frío formalismo, de otro, a fin de que pueda reunir una cosecha de almas. Ahora es nuestro tiempo de vigilar sin cesar. Vigía, impedid el camino contra el menor paso de avance que Satanás pueda dar entre nosotros. ...

"Algunos no harán un correcto uso de la doctrina de la justificación por la fe". (Special Testimonies [Testimonios especiales], Serie A, Nº 1, pp. 63-64; 1890).

"A menos que el poder divino sea introducido en la experiencia del pueblo de Dios, falsas teorías e ideas erróneas llevarán las mentes cautivas". (RH, de Septiembre de 1889).

A. G. Daniells reconoció en 1926 que la advertencia era justificada, que esa profecía había tenido cumplimiento:

"En un lamentable grado, el pueblo de Dios falló en traer para su experiencia el poder divino, y se ha visto el resultado predicho: ... falsas teorías e ideas erróneas han llevado mentes cautivas". (COR:89).

Ellen White estaba preocupada. El tiempo del alto clamor es una ocasión emocionante, pero también un tiempo de peligro. En sus palabras, la crisis post-1888 señaló una nueva era:

"De aquí en adelante tendremos una constante disputa. ... Estas palabras de la Escritura Sagrada me fueron presentadas: "De entre vosotros mismos, se levantarán hombres hablando cosas pervertidas para arrastrar los discípulos atrás de ellos". Eso ciertamente será visto entre el pueblo de Dios. ...

"Habrá aquellos que ... confundirán el error como luz, y a grandes engaños llamarán de luz, cambiando fantasmas por realidades, y realidades por fantasmas. ... Caerán en engaños y mentiras que Satanás ha preparado como redes escondidas para enlazar los pies de aquellos que juzgan poder caminar según su sabiduría humana sin la especial gracia de Cristo. ... Los hombres aceptarán un engaño después de otro hasta que sus sentidos estén pervertidos". (Ms. 16, 1890; Ev:593-594).

Aun cuando sea verdad que el enemigo tentase engañarnos antes de 1888, sus ataques más asiduos fueron realizados posteriormente. Los engaños "alfa" fueron eficaces solamente debido a un rechazo anterior de la luz:

"Al tiempo del alto clamor del tercer ángel aquellos que han en cualquier medida sido cegados por el enemigo, que no se recuperaron plenamente del ardid satánico, estarán en peligro, porque será difícil discernir la luz del cielo, y estarán inclinados a aceptar la falsedad. La errónea experiencia de ellos colorirá sus pensamientos, sus decisiones, sus proposiciones, sus consejos. Las evidencias que Dios ha concedido no serán evidencia alguna para los que cegaron los ojos al preferir las tinieblas a la luz. Después de rechazar la luz, originarán teorías a las que denominarán "luz", pero que el Señor llama de chispazos de su propio fuego, por los cuales dirigirán sus pasos.

"Las palabras que el Señor envió serán rechazadas por muchos, y las palabras que el hombre pueda hablar serán recibidas como luz y verdad. Jesús declaró: "Yo vine en el nombre de Mi Padre y no Me recibís; si otro viene en su propio nombre, ciertamente lo recibiréis". La sabiduría humana conducirá para lejos de la negación propia, de la consagración, y creará muchas cosas que tienden a dejar de ningún efecto los mensajes de Dios. No podemos con cualquier seguridad confiar en los hombres que no están en íntima comunión con Dios. Ellos aceptarán las opiniones de hombres, pero no pueden discernir la voz del Verdadero Pastor, y la influencia de ellos desviará a muchos". (RH, 13 de Diciembre de 1892).

Después de la asamblea de 1893, Ellen White vio que había sobre nosotros males de engaño sin precedente: "El discernimiento parece haberse ido, y [muchos] están destituidos de poder para discriminar entre la luz que Dios les envía y las tinieblas que vienen del enemigo de sus almas". (RH, 7 de Agosto de 1894).

El Peligro de la Impaciencia

Algunos en la era 1888 deseaban avanzar con Cristo para un gozo espiritual mayor de concluir la comisión evangélica. Pero la corporación en general (especialmente de líderes) no estaba lista. Contrariamente al predeterminismo calvinista, el Señor tuvo que alterar Su propósito y permanecer con Su pueblo. Si este no acertase el paso con Él, Él debe por lo menos acertar el paso con ellos.

Esa fue una prueba dura para los pocos que eran de temperamento más ardoroso que la mayoría. Tuvieron que ser instados a "no correr adelante del Maestro, sino que seguir donde Él conducía". (TM:228; 1894).1 Hasta su fallecimiento, Ellen White permaneció con la Iglesia aunque no hubiese seguido al liderazgo del Señor, tal como Moisés permaneció con Israel después de Cades-Barnea.

Ella ofreció un buen consejo y un buen ejemplo aun para hoy. Críticos humanos no son tan pacientes como el Señor. La larga demora es una experiencia, no por causa del Señor, sino por causa de la Iglesia. ¿Por qué Dios permite que la apostasía entre en Su Iglesia? La historia de Israel lanza un elevado chispazo sobre la nuestra:

"Aun en la Iglesia Dios ha permitido que hombres prueben su propia sabiduría en esa cuestión... Cuando enseñadores infieles surgieron entre el pueblo, se siguió la debilidad, y la fe del pueblo de Dios pareció extinguirse; pero Dios se levantó y purificó Su terreno, y los probados y verdaderos fueron levantados.

"Hay ocasiones en que la apostasía penetra las filas, cuando la piedad es dejada fuera del corazón por aquellos que debían haberse mantenido en el compas de su divino Líder. ... Pero Dios envía el Consolador como un reprobador del pecado, para que Su pueblo pueda ser advertido de su apostasía y reprendido de su desvío". (RH, 15 de Diciembre de 1891).

El fin del desvío termina en buenas nuevas. Traerá a la Iglesia a un verdadero sentido de su condición y a un arrepentimiento genuino, una experiencia que será la mayor de su tipo en todas las fases de la historia:

"En las balanzas del santuario la Iglesia Adventista del Séptimo día debe ser pesada. ... Si las bendiciones conferidas no la han calificado para realizar el trabajo que le fue confiado, sobre ella será pronunciada la sentencia, "encontrada en falta". ...

"A menos que la Iglesia, que está ahora siendo fermentada con su propia apostasía, se arrepienta y se convierta, comerá del fruto de su propia confección, hasta que se aborrezca a sí misma. Cuando ella resista al mal y escoja el bien, cuando busque a Dios con toda humildad, ... será curada. Ella aparecerá en su simplicidad y pureza concedidas por Dios, separada de conexiones terrenas, mostrando que la verdad la volvió verdaderamente libre. Entonces sus miembros verdaderamente serán escogidos de Dios, Sus representantes.

"Cuando esta reforma tenga inicio, el espíritu de oración actuará en cada creyente, y eliminará de la iglesia el espíritu de discordia y lucha. ... Todos estarán en armonía con la mente de Cristo". (8T:250- 251; énfasis añadido).

Entusiastas separatistas citan trechos de este pasaje en un esfuerzo para probar que la Iglesia fue rechazada por el Señor. En el contexto apropiado, Ellen White está aquí prediciendo una experiencia de arrepentimiento denominacional.

"La Iglesia Toda" Versus "La Iglesia Toda"

Algunas declaraciones inspiradas aparentemente dicen que "la iglesia toda" nunca se arrepentirá y cooperará con Cristo. Promotores de disidencias las utilizan. Pero otras declaraciones dicen lo opuesto. ¿Acaso Ellen White se contradice?

El contexto resuelve la aparente contradicción. Antes que el "zarandeo" tenga lugar, "la Iglesia toda" no será reavivada; después del zarandeo, "la Iglesia toda" entrará en la línea. Observemos ambos conjuntos de declaraciones:

"¿Estamos esperando ver la Iglesia toda reavivada? Ese tiempo nunca llegará.

"Hay personas en la Iglesia que no son convertidas, y que no se unirán a la oración fervorosa e insistente. Debemos entrar en la obra individualmente". (1MS:122; 1887).

Luego después de haber dicho eso, el mensaje de 1888 trajo una nueva visión y esperanza. Ahora ella habla más positivamente. Ellen White fue estimulada por el nuevo mensaje:

"Cuando la lluvia tardía sea derramada, la Iglesia será revestida con poder para su obra; pero la iglesia como un todo nunca recibirá eso hasta que sus miembros pongan a un lado la envidia, murmuraciones y chismes". (RH, 6 de Octubre de 1896; énfasis añadido).

"Cuando la Iglesia despierte, ... los miembros tendrán angustia de alma por aquellos que no conocen a Dios. ... Dios operará mediante una Iglesia consagrada y que se niegue a sí misma, y revelará Su Espíritu en una manera visible y gloriosa. ...

"Cuando el pueblo de Dios reciba ese Espíritu, poder saldrá de él". (1MS:116-117; 1898; énfasis añadido).

"Cuando la reprobable indolencia y comodismo sean eliminados de la Iglesia, el Espíritu del Señor será graciosamente manifestado. ... La Tierra será iluminada con la gloria del Señor.

"Ángeles celestiales han hace mucho aguardado que los agentes humanos--los miembros de la Iglesia- -cooperen con ellos en la gran obra a ser realizada". (9T:46-47; énfasis añadido).

"En visiones de la noche representaciones me fueron mostradas de un gran movimiento reformatorio entre el pueblo de Dios. ... Un espíritu de genuina conversión se manifestaba. ... El mundo parecía iluminado con la influencia celestial. ...

"Sin embargo algunos rehusaron convertirse ... Esos codiciosos se separaron de la compañía de los creyentes". (9T:126, énfasis añadido).

"El Espíritu Santo debe animar y penetrar en la iglesia entera, purificando y fortaleciendo corazones...

"Es propósito de Dios glorificarse en Su pueblo ante el mundo". (9T:20-21).

Hablando del tiempo de arrepentimiento y reforma cuando la lluvia tardía sea recibida, la sierva del Señor predice:

"El temor de Dios, el sentido de Su bondad, Su santidad, circularán en cada institución. Una atmosfera de amor y paz penetrará en cada departamento. Toda palabra pronunciada, toda obra emprendida, tendrá una influencia que corresponda a la influencia del cielo. ... Entonces la Obra marchará con solidez y doble fuerza. ... La Tierra será iluminada con la gloria de Dios, y a nosotros cabrá testimoniar la breve venida, en poder y gloria, de nuestro Señor y Salvador". (MM:184-185; 1902).

Una comprensión de nuestra propia historia será necesaria para alcanzar esa meta. "Nada tenemos a temer cuanto al futuro, excepto si nos olvidamos del modo como el Señor nos ha conducido, y Su enseñanza en nuestra historia pasada" (Lugar Santo:196). El honesto de corazón lo verá, y se alegrará:

"Debemos mantenernos próximos de nuestro gran Líder, o nos quedaremos desorientados, y perderemos de vista la Providencia que preside la Iglesia y el mundo, y a cada individuo. Habrá profundos misterios en las acciones divinas. Podemos perder las pisada de Dios y seguir nuestra propia desorientación y decir: "Tus juicios no son conocidos"; pero si el corazón es fiel a Dios, todo será dejado claro.

"Hay un día próximo a manifestarse sobre nosotros cuando los misterios de Dios serán vistos, y todos Sus caminos vindicados". (TM:432-433).

El Fundamento de la Herejía Panteísta

El corazón contrito y moldeable que aprecia la cruz de Cristo fue el enfoque del mensaje de 1888. La justicia se daba por ese tipo de fe. Pero para muchos, la arrogancia del orgulloso corazón humano resistía a esa humildad. Observen como ese orgullo auto-suficiente es el suelo en que el engaño posterior podría haber criado raíces. Sin ese orgullo negador de la fe las más bien urdidas tentaciones de Satanás habrían sido impotentes. No había razón sobre la Tierra por la cual la Iglesia tenía que ser afligida por los engaños "alfa", excepto el orgullo post-1888:

"Estamos en medio a los peligros de los últimos días, cuando voces serán oídas de todos lados, diciendo: "He aquí el Cristo", "Aquí está la verdad"; mientras la carga de muchos es abalar el fundamento de nuestra fe que nos ha conducido de las iglesias y del mundo. ...

"La verdad para este tiempo es preciosa, pero aquellos cuyos corazones no fueron quebrantados, por lanzarse sobre la roca, Cristo Jesús, no verán ni entenderán lo que es verdad. Aceptarán aquello que complazca sus ideas, y comenzarán a manufacturar otro fundamento fuera del que está lanzado. Se vanagloriarán de su propia vanidad y estima, juzgando que son capaces de remover los pilares de nuestra fe, y substituirlos por pilares de su propia creación". (Elmshaven Leaflets, The Church, Nº 4; Ms. 28, 1890).

La oposición en Minneapolis deseaba "permanecer con los antiguos marcos". Nada agradaría más al enemigo que ver este pueblo dejar aquellos marcos.

Pero él tiene un ejército de hormigas que asumirán el trabajo cuando el equipo de dinamitadores falle. Ideas erradas hace mucho mantenidas, originadas con el padre de la apostasía, podrían sutilmente minar nuestro entendimiento de la verdad. Esas hormigas no pueden afectar los pilares de la verdad, pero pueden carcomer interiormente nuestra fe dejándonos solamente con una capa exterior del tercer mensaje angélico. No estaba fuera del alcance de la inteligencia de Satanás intentar tal obra después de 1888, como la historia del panteísmo lo demuestra:

"Aquellos que son auto-suficientes ... serán encontrados profesamente trabajando para Dios, pero en realidad ofreciendo su servicio al príncipe de las tinieblas. En vista de que sus ojos no están ungidos con el colirio celestial, su entendimiento será cegado, y serán ignorantes cuanto a los ardides maravillosamente errados del enemigo. La visión de ellos será pervertida mediante su dependencia sobre la sabiduría humana, que es locura a la vista de Dios". ("Danger of Adopting Worldly Policy" [El peligro de adoptar políticas mundanas], p. 4; 1890).

Acontecimientos estaban teniendo lugar subterráneamente, donde aquellas raíces de preconcepto sobre 1888 "nunca habían sido erradicadas, y ... aun producían su fruto no santificado para envenenar el juicio, pervertir las percepciones, y cegar el entendimiento. ... Cuando, por confesión integral, destruyáis la raíz de amargura, veréis la luz en la luz de Dios" (TM:467). Pero la "confesión integral" nunca vino para la mayor parte de los hermanos. Cortar los topes y dejar las raíces intactas era exactamente la situación que el enemigo deseaba:

"Política mundana está tomando el lugar de la verdadera piedad y sabiduría que viene de arriba, y Dios removerá Su mano prosperadora de la asamblea. ¿Será removida el arca de la alianza de este pueblo? ¿Serán introducidos ídolos subrepticiamente? ¿Principios y preceptos falsos serán traídos para dentro del santuario? ¿Será respetado el anticristo? ¿Serán ignoradas las verdaderas doctrinas y principios a nosotros concedidas por Dios, que nos hicieron lo que somos? ... Esto es directamente donde el enemigo, mediante hombres ciegos y no consagrados, nos está conduciendo". (Ms. 29, 1890).

En 1894 vino una creciente de advertencia, nuevamente exponiendo las astutas celadas de Satanás:

"Los ángeles de Satanás ... crearán lo que algunos reivindican ser luz mayor, ... nuevas y maravillosas cosas, y sin embargo mientras en ciertos respectos el mensaje sea verdadero, estará mezclado con invenciones humanas, y se enseñarán como doctrinas los mandamientos de hombres. ... Puede haber supuestas cosas que parecen tan buenas, y, sin embargo, precisan ser cuidadosamente consideradas con mucha oración, pues son artimañas erradas del enemigo para conducir almas en el camino que yace tan próximo de la verdad que será muy difícil distinguirlo del camino que conduce a la santidad y al cielo. Pero el ojo de la fe puede discernir que está divergiendo del camino derecho, aun cuando sea casi imperceptiblemente. Primeramente puede ser juzgado positivamente cierto, pero después de un tiempo, es visto como ampliamente divergiendo del camino de la seguridad, del camino que conduce a la santidad y al cielo". (TM:229; 1894).

Hasta más pungente fue lo siguiente:

"El fanatismo aparecerá bien en nuestro medio. Engaños sobrevendrán, y de tal carácter que si fuese posible engañaría los propios escogidos. Si señaladas incoherencias y declaraciones falsas se vuelven evidentes en esas manifestaciones, las palabras de los labios del Gran Maestro no se harán necesarias.

"La razón por la cual exhibo la señal de peligro es que mediante la iluminación del Espíritu Santo de Dios puedo ver aquello que mis hermanos no disciernen". (Carta 68, 1894).

"El camino de la presunción yace bien próximo del camino de la fe. ... Si no hay una obra cuidadosa, celosa, sensible, sólida como una roca en la divulgación de toda idea y principio, ... almas serán arruinadas". (Carta 6a, 1894).

En el mismo año, ella escribió sobre la posibilidad de que nuestras escuelas se volviesen embarazadas en los eslabones de los lazos satánicos. Pero nuevamente ella expresa esperanza:

"Nuestras instituciones de enseñanza pueden inclinarse a la conformidad mundana. Paso a paso pueden avanzar rumbo al mundo; pero son prisioneras de la esperanza, y Dios las corregirá e iluminará, y las traerá de vuelta a la postura erecta de distinción del mundo". (RH, 9 de Enero de 1894; FEC:290).

La síntesis popular de la Ciencia-Cristiana en Nueva Inglaterra ya en 1895 puede haber dominado algunos de nuestros educadores y sembrado la simiente particular de nuestra herejía panteísta de principio del siglo XIX. Seguramente, el panteísmo no se insiere en el tercer mensaje angélico o en el principio del mensaje del cuarto ángel--es algo ajeno que tuvo que ser importado:

"La asociación con hombres cultos es apreciada por algunos más elevadamente que la comunión con el Dios del cielo. Las declaraciones de hombres destacados son consideradas como de mayor valor que la más elevada sabiduría revelada en la Palabra de Dios. ...

"Los hombres que desfilan ante el mundo como maravillosos especímenes de grandeza ... cubren al hombre de honra, y hablan de la perfección de la naturaleza. Ellos pintan un cuadro muy bello, pero es una ilusión... Aquellos que presentan una doctrina contraria a la de la Biblia, son conducidos por el gran Apóstata... Con tal líder--un ángel expulsado del cielo--los supuestos grandes hombres de la tierra pueden fabricar teorías hechizantes con que infatuar las mentes de los hombres". (YI, 7 de Febrero de 1895; FEC:331-332).

La Década Negra de Nuestra Historia

En la víspera de la crisis de panteísmo, Ellen White sintió que acontecimientos portentosos estaban sobre nosotros:

"La mano derecha de la comunión es concedida a los mismos hombres que están introduciendo falsas teorías y falsos sentimientos, confundiendo las mentes del pueblo de Dios, amortiguándoles las sensibilidades cuanto a lo que constituyen principios rectos. ... La luz dada, llamando al arrepentimiento, ha sido extinguida en las nubes de la incredulidad y oposición introducidas por los planes humanos e invenciones humanas". (B-19 1/2, 1897).

Hablando a la sesión de la Asociación General en 1899, la Sra. S. M. I. Henry también sintió algún peligro: "Así como las cosas más dulces, cuando se vuelven rancias, se vuelven las más repugnantes, igualmente volverse contra la mayor luz y verdad es caer en la mayor oscuridad y mal" (GCB, 1899, p. 174).

La misma asamblea de 1899 asistió en primera mano a un trágico ejemplo de engaño. Uno de nuestros honorables líderes en su camino a Europa para asistir a la asamblea en South Lancaster hizo amistad a bordo con un hombre que reivindicaba ser un rico capitán de navío. Siendo un empresario experto, profesó aceptar el "tercer mensaje angélico". Nuestro pastor lo convidó con toda sinceridad a que asistiese a la asamblea a iniciarse en South Lancaster. El "Capitán Norman" consiguió hacer gran éxito entre los delegados y adventistas locales, inclusive junto a una joven señora a quien le propuso casamiento, habiendo ella aceptado.

Un apelo vigoroso fue hecho en la sesión para que nuestro pueblo propusiese donaciones para la Obra de Dios. El registro en el Bulletin de 1899 apunta 100 dólares como la donación más elevada que alguien fuera capaz de proponer, con la mayor parte de los compromisos muy abajo, hasta que el "Capitán Norman" "propuso" cinco mil dólares--en aquellos días una suma astronómica. Rápidamente las propuestas pararon de venir. ¿Por qué debería nuestro pobre pueblo sacrificarse cuando el maravilloso nuevo convertido prometía cincuenta veces más que el mejor, que el más capaz de entre nuestro pueblo había sido capaz de prometer? ¡Cuán contento el Señor debe estar con Su pueblo para bendecirlo tan maravillosamente con un rico nuevo convertido, como el Capitán Norman!

El hombre terminó siendo visto como un agente del diablo, declaró Ellen White2. (Él desapareció con la cantidad ahorrada por la novia durante toda la vida). Pero los que fueron así engañados por un agente del diablo también luego se confundieron con lo que Ellen White denominó "doctrinas de demonios" en la historia del "alfa".

La última década del siglo XIX fue un período de tinieblas y confusión en la sede de nuestra Obra. Había mucho progreso exterior que disfrazaba una carencia espiritual. Mervyn Maxwell describe el claro contraste entre el mensaje de 1888 y la condición espiritual de la Iglesia:

"El liderazgo, los laicos, las instituciones, asociaciones, campos misioneros, y la Iglesia como un todo, estaban desesperadamente en necesidad de reforma. ... [Ellen White dijo] haber habido una "asustadora apostasía" con el pueblo de Dios. La iglesia está "frígida", su primer amor congelado. Los dirigentes en Battle Creek le volvieron las espaldas al Señor; muchos miembros de la Iglesia también habían rechazado Su señorío y habían preferido a Baal. Presidentes de asociación se estaban comportando como obispos medievales. ... Una "extraña ceguera" le vino al presidente de la Asociación General de manera que hasta él estaba actuando de modo contrario a la luz... 'Todo el cielo está indignado' ". (Tell It to the World [Contádselo al mundo], pp. 246-247).

¿Cuál era la verdadera fuente de la dificultad espiritual? Ellos habían rechazado el inicio de la lluvia tardía y del alto clamor. Habían desperdiciado la mayor oportunidad escatológica que jamás se ofreciera a cualquier pueblo.