Algunas declaraciones de E. White sobre el pecado no reconocido
El pecado está en nosotros, antes de ser revelado a la conciencia.
El engaño anida en las cámaras secretas de la mente.
"La ley de Dios es la prueba de nuestras acciones. Sus ojos ven todo acto, escudriñan cada rincón de la mente, detectan todo engaño y toda hipocresía. Todas las cosas están desnudas y abiertas ante la vista de Dios" (Carta 46, 1906; A fin de conocerle, p. 292).El pecado inconsciente de Pedro es también nuestro problema.
"Esta pregunta que escudriñaba el corazón, era necesaria en el caso de Pedro, y es necesaria en el nuestro. La obra de la restauración nunca puede ser completa a menos que se llegue hasta las raíces del mal. Vez tras vez han sido recortadas las ramas, pero ha sido dejada la raíz de amargura para que resurja y contamine a muchos. Pero debe llegarse hasta la profundidad misma del mal oculto, los sentidos morales deben ser juzgados, y juzgados otra vez a la luz de la presencia divina. La vida diaria testificará si la obra es verdadera o no.El mensaje a Laodicea y el pecado inconsciente.
"El mensaje a Laodicea ha de ser proclamado con poder, ya que ahora es especialmente aplicable… No ver nuestra propia deformidad es no apreciar la belleza del carácter de Cristo. Cuando nos demos cumplida cuenta de nuestra propia pecaminosidad, apreciaremos a Cristo… No ver el marcado contraste entre Cristo y nosotros significa que no nos conocemos. Aquel que no se aborrece a sí mismo, no puede comprender el significado de la redención… Hay muchos que no se ven a sí mismos a la luz de la ley de Dios. No detestan el egoísmo, y por lo tanto, son egoístas" (Review and Herald, 25 setiembre 1900).Las tendencias inconscientes al mal, problema de Laodicea.
"El mensaje a la iglesia de Laodicea revela nuestra condición como pueblo… Satanás procura corromper la mente y el corazón con toda su sutileza. Y ¡Oh, cuanto éxito obtiene en hacer que los hombres y mujeres se aparten de la simplicidad del evangelio de Cristo! Bajo la influencia de Satanás, las tendencias hereditarias y cultivadas al mal se despiertan a la acción. Pastores y miembros de iglesia están en peligro de permitir que el yo ocupe el trono… Si viesen sus caracteres deformes y distorsionados, tal como quedan minuciosamente reflejados en la Palabra de Dios, se alarmarían de tal modo que caerían sobre sus rostros ante Dios en contrición de espíritu, y desecharían los trapos de inmundicia de su propia justicia" (Review and Herald, 15 diciembre 1904).Cuando el pecado inconsciente se hace consciente demasiado tarde.
"Los que están a la izquierda de Cristo, los que le han descuidado en la persona de los pobres y dolientes, fueron inconscientes de su culpabilidad. Satanás los cegó; no percibieron lo que debían a sus hermanos. Estuvieron absortos en sí mismos, y no se preocuparon de las necesidades de los demás" (El Deseado de todas las gentes, p. 594).La oculta maquinaria moral del corazón.
"A los hombres a quienes Dios destina para ocupar puestos de responsabilidad, él les revela en su misericordia sus defectos ocultos, a fin de que puedan mirar su interior y examinar con ojo crítico las complicadas emociones y manifestaciones de su propio corazón, y notar lo que es malo… Dios quiere que sus siervos se familiaricen con el mecanismo moral de su propio corazón" (Joyas de los Testimonios, vol. 1, p. 475).Finalmente el pecado inconsciente vendrá a ser plenamente consciente.
"La visión de Zacarías con referencia a Josué y el ángel se aplica con fuerza peculiar a la experiencia del pueblo de Dios durante la terminación del gran día de expiación… Como Josué intercedía delante del ángel, la iglesia remanente, con corazón quebrantado y fe ferviente, suplicará perdón y liberación por medio de Jesús su abogado. Sus miembros serán completamente conscientes del carácter pecaminoso de sus vidas, verán su debilidad e indignidad…" (Joyas de los Testimonios, vol. 2, p. 175 y 176).Los servicios del santuario, un tipo de la remoción del pecado inconsciente de la mente del hombre.
"Aunque la sangre de Cristo habría de librar al pecador arrepentido de la condenación de la ley, no había de anular el pecado; éste queda registrado en el santuario hasta la expiación final; así en el símbolo, la sangre de la víctima quitaba el pecado del arrepentido, pero quedaba en el santuario hasta el día de la expiación.Nuestros propios capítulos desconocidos.
"La amargura del pesar y la humillación es mejor que la complacencia del pecado. Por la aflicción, Dios nos revela los puntos infectados de nuestro carácter, para que por su gracia podamos vencer nuestros defectos. Nos son revelados capítulos desconocidos con respecto a nosotros mismos, y nos llega la prueba que nos hará aceptar o rechazar la reprensión y el consejo de Dios" (El Deseado de todas las gentes, p. 268).Cómo operó la mente inconsciente en la crucifixión de Cristo.
"Creyentes y no creyentes vendrán a ser testigos que confirmen la verdad que ellos mismos no comprenden. Todos cooperarán en cumplir la voluntad de Dios, tal como ocurrió con Anás, Caifás, Pilato y Herodes. Enviando a Cristo a la muerte, los sacerdotes creyeron que cumplían sus propios propósitos, pero inconscientemente y sin pretenderlo, estaban cumpliendo el propósito de Dios" (Review and Herald, 12 junio 1900).El juicio expone el contenido oculto de la mente.
"El registro de los días pasados pondrá a la vista la vanidad de las invenciones humanas, por las que las personas se han excusado a sí mismas de su negligencia en responder a los ruegos de Dios. El Espíritu Santo revelará faltas y defectos del carácter que se deberían haber discernido y corregido… Está cercano el tiempo cuando la vida interior se revelará plenamente. Todos contemplarán, como en un espejo, la operación de los resortes ocultos de la motivación. El Señor quiere que examinéis vuestra propia vida ahora, y que veáis cómo aparece vuestro registro ante él" (Review and Herald, 10 noviembre 1896).El pecado se oculta en el corazón.
"El corazón es la caja fuerte del pecado; si no se lo expulsa, permanece oculto hasta que llega una oportunidad, y entonces se revela, poniéndose en acción" [Ver Hech. 4:27 y 28] (Carta H-16f, 1892).