"En su gran misericordia el Señor envió un preciosísimo mensaje a su pueblo por medio de los pastores Waggoner y Jones", dice E. White en una de sus muchas y entusiastas declaraciones (TM 91).
El mismo mensaje que tanto gozo y ánimo trajo a muchos hace un siglo, reaviva aún el espíritu allí donde se lo proclama. En este resumen esperamos dar respuesta a algunas cuestiones:
¿Cuál fue el mensaje que nos trajeron en la era de 1888?
¿Qué elementos despertaron en E. White tal gratitud?
¿Hemos perdido, como iglesia, algo especial y refrescante de lo que estamos necesitados?
¿Por qué apoyó E. White el mensaje por una década mediante declaraciones entusiastas, en no menos de 374 ocasiones?
¿Por qué manifestó que era la presentación más clara de la justificación por la fe que jamás oyera expresar en público?
¿Qué vio allí, que la llevó a calificarlo como "el comienzo" del fuerte pregón de Apocalipsis 18, y el principio de "los aguaceros celestiales de la lluvia tardía"?
¿Creyó verdaderamente que el mensaje prepararía a un pueblo para la traslación, en sus días? Si es así, ¿por qué?
En las 1.821 páginas de The Ellen G. White 1888 Materials se encuentran respuestas a todas esas cuestiones. Pero la piedra de toque última para toda verdad es la propia Biblia. Esta compilación pretende ayudar a disponer de un resumen de fácil lectura, expresado en forma de diez aspectos esenciales del mensaje de 1888 que lo caracterizan y lo hacen singular, en las palabras de los propios mensajeros de 1888, junto a su apoyo bíblico y de E. White.
Comité para el estudio del mensaje de 1888 (1998)