En el Nuevo Testamento brilla un inmenso tesoro de verdad motivadora: es el tesoro de la fe. Aunque parezca increíble, no ha sido debidamente apreciado en muchas disertaciones sobre la justificación por la fe. "Fe" significa mucho más de lo que solemos entender por "confianza", ya que no encuentra en el yo su fundamento. Existe fe cuando el corazón aprecia el amor (agape) de Dios revelado en el sacrificio de Cristo. Es el elemento dinámico que permite que el evangelio sea realmente el poder para salvación, puesto que esa fe obra mediante el amor tanto en la justificación como en la santificación. La justificación por la fe descansa sobre las provisiones legales de la cruz, pero es más que una declaración judicial, y capacita al creyente para la obediencia a todos los mandamientos de Dios.
-- Robert J. Wieland