Ezequiel 18 y la culpabilidad corporativa
¿Niega Ezequiel el principio de la culpabilidad corporativa?"¿Qué pensáis vosotros, vosotros que usáis este refrán sobre la tierra de Israel, diciendo: Los padres comieron el agraz, y los dientes de los hijos tienen la dentera?… He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá… el hijo no llevará por el pecado del padre, ni el padre llevará por el pecado del hijo: la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él" (Eze. 18:2,4,20; ver Jer. 31:29,30).Ezequiel considera el caso de un hombre recto que lo hace todo bien, pero que tiene un hijo que se entrega al mal. Éste, a su vez, tiene un hijo. Entonces argumenta que si el hijo del hombre malvado "viere todos los pecados que su padre hizo, y viéndolos no hiciere según ellos… éste no morirá por la maldad de su padre" (versículos 14-17). El pecado y la culpa no se transmiten genéticamente. La enseñanza del profeta consiste en reconocer el principio de la responsabilidad individual. El hijo no tiene porqué repetir los pecados de su padre, a menos que elija hacerlo así. Puede romper el círculo de la culpabilidad corporativa mediante el arrepentimiento ("y viéndolos, no hiciere según ellos").